24 de febrero de 2018

Somos Zapping: Pedro, la forma del agua

Pedro Sánchez se tenía que ir diluyendo inevitablemente, como un Zapatero waterpolista (por Zapatero y por waterpolista). Cataluña ha movido toda la mesa de la política, y las jarras de agua, finas y apaisadas como mantequilleras de luz, son las primeras en volcar. Eso eran en Cataluña Podemos y sobre todo el PSOE, la política líquida, entremojada, de barriguita delicada o de vinito sopado con agua.
Quizá lo mejor de Pedro era que no llegara Susana, que no acabara gobernándonos la flamenca del WhatsApp que decía yo. Ahora, con Susana agazapada como un cocodrilo del Guadalquivir, lo que nos queda es el Pedro Sánchez de agua mineral y resfriado político que entrevistaba Susana Griso.

http://www.elmundo.es/opinion/2018/02/24/5a9036ca468aebfc0c8b4616.html


El caballero con tijera y tampón

Que el arte contemporáneo pueda ser una mamarrachada, que se llame arte a un cubo fondado o a una aljofifa en un mástil, se puede discutir estéticamente. Pero los derechos humanos no son cosa de esteticistas académicos o letraheridos de mesón.
Esto no va de que sea arte o no una banderilla en un rollo de papel higiénico, ni de que el arte tenga que expresar una verdad filosófica ni científica ni periodística. Ni que deba ser conveniente, didáctico, bello o ejemplarizante para el pueblo, o fanfarriero o cómodo para el poder. Nos acercaríamos así al aciago concepto de “arte degenerado”. Esto va de libertad de expresión, una libertad que no puede tener más límite que los demás derechos humanos, como en todos.

https://www.elindependiente.com/opinion/2018/02/24/caballero-tijera-tampon-arco-fuentes/


21 de febrero de 2018

Musical de una anticapitalista en Suiza

Una anticapitalista en Suiza se merecería tener un musical, como una amish en Nueva York escandalizada por las cremalleras y las pantorrillas. Anna Gabriel, tan guerrillera, como un Rambo con diábolos, se ha puesto flores en el pelo, habla en un francés de Amélie, se ha ido donde el dinero se fabrica a sí mismo igual que en algo de Escher y donde las colinas cantan con las cabritillas. Hasta se ha cambiado el look, el peinado, se ha quitado la toquilla borroka y las camisetas de calaveras encarceladas y puños amartillados, y ahora parece una novia con el pelo suelto que canta a las colinas de la libertad de Cataluña y a los cielos del sueño secesionista, azules como el chocolate Suchard de la infancia.

https://www.elindependiente.com/opinion/2018/02/21/musical-anticapitalista-suiza/


17 de febrero de 2018

Somos Zapping: Falcon Crest contra el gin-tonic

El PP es muy televisivo en sus crímenes, odios y chorizadas, en sus regatas de señoras y porteadores peleándose Serrano abajo, en el pelo de Bárcenas encerado como un ministerio, en los bigotes del 'Bigotes' donde está trenzado todo el clasismo de Orient Express del que el pueblo se quiere vengar con su venganza de criada. Pero en el PSOE sólo ves a Javier Guerrero, el pagador de los ERE, entre altramuces pisados, billetes rebozados y mamachichos de puticlub, repartiendo en los bares dinero para las criaturas igual que tabaco. Qué escoger para hacer televisión revolucionaria de guais... Por un lado, el PP dando un final de temporada de Falcon Crest o el último acto de Don Mendo. Por otro, el juicio de los ERE. El día en que Guerrero se oía como una psicofonía de discoteca, las noticias de La Sexta sólo mencionaron el cabreo del secretario judicial por leer tanto. 

http://www.elmundo.es/opinion/2018/02/17/5a871b6422601da95a8b45aa.html


12 de febrero de 2018

La perfección de la máquina y el tito binguero

El puro PSOE andaluz no es Susana, ni siquiera Chaves. El puro PSOE andaluz es Guerrero, que declaraba como en un sillón de barbero. Guerrero, pocero del partido, mando chusquero criado en los clanes del PSOE andaluz, clanes de pueblo, que son como ranchos. Guerrero despachaba en los bares igual que un prestamista, administraba el dinero y el favor con la autoridad del capricho, y era venerado por las putas, los menestrales, los tiesos y los trepas, a los que llamaba “criaturas”, como si fuera un Papá Noel borracho. 
Mi colaboración especial para El Independiente, sobre Guerrero y el caso ERE.


10 de febrero de 2018

Somos Zapping: Pelele simbólico

A Puigdemont, siniestro como un ventrílocuo, le pega manejar un Gobierno de guante. Aún es posible un "acuerdo creativo" (Ferreras): una presidencia operativa y otra simbólica. Pero hay que preguntarse, como hacía Vicente Vallés, cuál sería cuál. Puigdemont podría hacer los dos papeles, de titiritero y de pelele. Al presidente de aquí lo investirían por lo legal, un aburrimiento. A Puigdemont, sin embargo, lo investiría la Comunidad del Anillo: enanos con garrota, elfos de sangre transparente y magos vestidos de saco, traídos de comarcas, ayuntamientos y setas del país. Puigdemont mandaría como un hechicero vudú, pero ERC maniobrará para que Puigdemont sea el muñeco, para dejarlo en Bélgica como un heredero carlista, con una legitimidad de sangre aguada, antigua y filatélica, con chochera heráldica, aunque un sueldo nada simbólico, como un amante florero.

http://www.elmundo.es/opinion/2018/02/10/5a7ddc38268e3ec4778b465a.html


3 de febrero de 2018

Somos Zapping: El demonio de Tasmania

Mientras las hormonas de Puigdemont se estabilizan tras esos mensajes un poco 'Sexo en Nueva York', lo que vemos es que el independentismo se ha gripado. Es lo que parecía Roger Torrent, presidente del Parlament, entrevistado por Ferreras: alguien que se ha gripado y se ha quedado con cara de Vespa tirada. Pero los que aún conservan la cabeza pondrán otro candidato y los secesionistas seguirán su estrategia de ocupación desde el posibilismo. Y recordaremos a Puigdemont como a aquel demonio de Tasmania de los dibujitos de la Warner.

http://www.elmundo.es/opinion/2018/02/03/5a748c0b46163fc17a8b4647.html


27 de enero de 2018

Somos Zapping: Wyoming santurrón

Lo de Wyoming se llena de santurrones con el luto feliz y morado de los santurrones, con ese incienso de la santidad que viene del calzoncillo ideológico alto, tieso, casto, soberbio y orinado de agua bendita. A la sacristía o mandorla de Wyoming suele llegar pues otro santurrón y hay una alegría de zapatillas de vieja y de un rosario como un bingo. Por ejemplo Jordi Évole, que siempre tiene una misión, un patronazgo de San Pancracio u otro santo con espiga o escobero, una indignación que le enturbia sus lentes de ratoncito de cuento moral. O Baltasar Garzón, que ha escrito un libro en plan Krishnamurti llamando a la indignación. Sonaron campanas y un coro de ángeles mellados, verdaderos, sucios y reveladores, como de Buñuel, abovedaron El intermedio.

http://www.elmundo.es/opinion/2018/01/27/5a6b6336468aeb4a3d8b4667.html