13 de junio de 2016

Presentación de mi novela "Como llueve en las despedidas"

Presentación de mi novela "Como llueve en las despedidas".
Este viernes 17 de junio, a las 20:00h, en La Carbonería (calle Levíes, 18), Sevilla.
Presenta: Jesus Vigorra


23 de octubre de 2013

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17 de octubre de 2013

Ouroboros: Jersey de madre (15/10/2013)


El PSOE cargándose Rumasa o a Mario Conde, eso sí que eran alardes. Así se hacían con la colmena del dinero, convirtiendo a los atravesados en presos de dibujitos animados. Felipe, Guerra, aquel socialismo marismeño con tarteras y gracietas modernizaban España, y entrábamos en la OTAN, aunque fuera de recluta que friega los cañones, y hasta volvíamos a ser Europa de una manera que nos vendían como carolingia, pero era más bien buñuelesca. En aquella época de movidón y desperezamiento, queríamos coger a cambaladas esa modernidad a la que le perdimos el rastro desde Fernando VII, o antes. Pero también fue entonces cuando se asentaron las malas costumbres y feos defectos de nuestra democracia, que tantos disgustos nos están trayendo ahora: la partitocracia piramidal, hija de una Transición titubeante; la muerte a espadín de Montesquieu y el conchabamiento corrupto entre poder político y poder económico. Que Ruíz Mateos quedara en cromo y Mario Conde en Buda cristificado no deja de ser una anécdota ante el paradigma que aquel tiempo traía o retomaba: el dinero y los negocios tenían que tener el permiso, la visita y el manoseo del poder político. Al principio, quizá sólo con cierta intención controladora, estatalista, aunque pronto vendría el hambre. Si para que nos enterásemos de quién mandaba tenían que darles la vuelta a las Torres de Colón (que siempre han estado dadas la vuelta), pues lo hacía Boyer tan tranquilo como si fuera el hombre de la tónica. No entro en razones o legalidades, pero eso sí que eran alardes, hacer que el poder retumbara físicamente en toda la Castellana, igual que si se moviera el Bernabéu a remo.

Nuestro país desperdició recursos, ideas, gente, riqueza, por culpa de ese encamamiento sucio de políticos, banqueros y empresarios pasándose el mechero. Luego, además, todo esto se provincializó. Las autonomías multiplicaron las barajas y los jugadores en la mesa. Y en Andalucía, donde no se han barrido los despachos en más de treinta años, las consecuencias están a la vista. Por toda esta tradición, por toda esta manera de hacer política que parece que viene como desde Ramoncín, a uno le dan mucha risa esos amagos de “regeneración” y esos pactitos contra la corrupción como lavados de gato. Más si vienen de la mano de advenedizos criados en ese mismo sistema putrefacto. Que Susana Díaz se fuera a ver a Mariano Rajoy significa tanto como que comprara un décimo en Doña Manolita. Hace falta nadar mucho más hondo en la democracia. Esto que heredamos de la Transición parece un viejo jersey de rombos que insistimos en ponernos. Pero no nos cabe y además apesta.

Sí, qué alardes aquéllos, tirando bancos, expropiando por cojones, montando horcas en el despacho de Mariano Rubio… Las transferencias de financiación para engordar reptiles parecen casi una finura francesa a su lado. Pero todo empezó aquella vez que nos equivocamos con tan buena voluntad, como el jersey horroroso que nos hizo nuestra madre.

15 de octubre de 2013

Somos Zapping: Santos con trabuco (14/10/2013)


Criaturitas. Peleando por su aire, por su sitio, por su culo, por sus tripas. Qué importará la verdad con el estómago acostumbrado y la gorra en la mano. Criaturitas. Defendiendo su derecho a chupar del bote, su sitio en el pilón, como palomos viejos. A ver qué tendrán que decir la ley y la justicia (burguesas, corruptas), en esa pelea eterna que tienen ellos, no por defender al trabajador, que no les importa, sino sus propios intereses; no contra el dinero, que desean tanto como los capitalistas, sino contra el hecho de no ser ellos los que lo manejan y reparten. Sindicalistas acusados de tráfico de influencias, malversación, falsedad y delito fiscal, jaleados como Messi. Insultos a la jueza que trata de hacer cumplir las leyes. Comparaciones con el franquismo, porque no puede ser otra cosa que franquismo atreverse a someter su agreste voluntad al derecho. Hubo criaturitas que recibieron dinero, paguita, prejubilaciones... ¿Arbitrariamente? ¿Mediante un uso fraudulento del dinero público? Qué más dará… Su furia no es de hambre, sino de engreimiento. Y los apoyan sus jefes y hasta el vicepresidente Valderas. “No terminó con nosotros la dictadura y no van a terminar tampoco actuaciones mediáticas”, decía en Canal Sur Francisco Carbonero, justo después del vídeo de la Guardia Civil con los perros sacando fajos de billetes. Sí, hemos vuelto a rodar por todas las televisiones, la Andalucía que vitorea a sus bandoleros que dejan monedas y vinazo, como romerías de santos con trabuco. Pasa también en otros sitios. Pero aquí con más fiesta, más tradición, más saliva y más orgullo.


Sindicalismo sin ira. El sindicalismo con olor a neumático quemado y ruido de polluelos piando montaba su escrache en los juzgados de Sevilla, pero para los informativos de Canal Sur los insultos a Alaya no existieron o se diluyeron en una canción de Jarcha. Cuando Salvador Mera, Secretario General de UGT Cádiz, entraba en los juzgados, Bárbara Ruiz informaba que “los afiliados a los sindicatos lo han apoyado gritando ‘libertad, libertad’”. Al día siguiente, en el informativo de la mañana, volvió a oírse el mismo coro, esta vez cuando el sindicalista salía. No se escuchó otra cosa en La Nuestra. La música de siempre, en realidad.


Joyas y cojetadas. Pueden imaginarse las tertulias de Canal Sur con estos zafarranchos de la actualidad y el disimulo. Dejo aquí algunas joyitas y cojetadas. Antonio Yélamo hablando de la “leyenda urbana” de los fondos de formación, o recalcando que “ninguno de ellos [los detenidos] se ha podido demostrar que se apropiara de un solo euro público” (no malversar para uno, sino para tu sindicato, no es tan malo). Casi lo mismo decía Juan Manuel Marqués sobre el caso ERE y los políticos: “No han podido demostrar el enriquecimiento personal de ninguno de ellos, a excepción de Guerrero” (otra cosa son los beneficios para el partido o los amigotes). También ironizaba con que habría que alquilar el salón del Ritz en el que estuvo Susana Díaz para que cupieran todos los que supuestamente conspiraron en la trama (o el Palacio de San Telmo, diría yo). Para Pilar Gómez, “hay un afán muy importante por denostar la función de los sindicatos, por retroceder en derechos” (el reconocido derecho de llevárselo calentito, debe de ser). Y Diego Suárez: “Cuanto más tiempo pase con la investigación abierta parece que esa causa general que denuncian los sindicatos se va a seguir manteniendo”. Y Paco Lobatón: “Me parece que hay que ser muy ingenuo para pensar que es pura casualidad (…). En la agenda de la jueza siempre hay coincidencia con algunos hechos”. Ya para Javier Aroca, necesitaríamos un libro. Por cierto, ¿quién sale más en Canal Sur? ¿Juan y Medio o Javier Aroca? Habría que echar las cuentas.


Sandokán. Casi peor que las sentencias del caso Malaya, es que a las televisiones les dé por matarnos de vergüenza ajena con especiales sobre Sandokán, ese personaje de José Mota, mezcla de Gil, vieja del visillo, Mocito Feliz y Lopera. Lo hicieron en Nitro y la risa no compensaba el asco y la tristeza.

#TuitMix: Derecho a meter el cucharón (13/10/2013)


Monarquía sindical. Sabrán ustedes que los sindicalistas no pueden ser detenidos. Son inviolables, como corresponde a la monarquía de barbas y regalías que forman. Así lo tuiteó mayestáticamente @ccooandalucia: “Toxo ve impropio de una democracia que se mantenga detenidos a sindicalistas”. Sí, dijo “democracia”, sin duda en un lapsus. Cualquiera se confunde entre tantos sistemas, mayorazgos, melancolías y bulas que usan a la vez. Extraño concepto de la democracia, por lo visto un señorío que ellos manejan concediéndose privilegios incendiarios y graciosos saltos a piola de la ley. “Sí claro, la democracia está pa el mangoneo, que no pasa nada, y a las comilonas con marisco incluido. ¡Habrase visto!”, protestaba @Trianabetis4. @edbalta señalaba: “Que alguien le explique al Toxo que no han detenido a nadie por sindicalista, sino por LADRONES, coño, por ladrones”. Pero nada: “Persecución a sindicalistas, encarcelamientos, desprestigio a los sindicatos con ayuda mediática... el PP es hijo del Franquismo”, insistía @ZasRoberto. Lanzas y su vaca asada, las facturas engordadas y los ricos botes, son cosa de Franco. “Ahora los sindicatos UGT y CCOO dicen que detener a sindicalistas que han robado es una persecución de la brigada social franquista. Mafias!”, les acusaba @DidacPolo. Pero @carboneropaco dedicaba su #FF a “quienes, como yo, sienten, #orgullodesersindicalista. La defensa de los derechos no descansa”. “No nos van a callar, como no lo hicieron en el pasado”, se unía al hashtag @CCOOCORDOBA. Pensé que ese hashtag podría querer reivindicar la esencia del sindicalismo, ahora tan pervertida. Pero ese último tuit enlazaba a este tremendo titular: “CCOO: ‘La juez Alaya y el PP no olvidan que en Andalucía hay un gobierno de izquierda por el papel jugado por los sindicatos’”. Al final, creo se referían al derecho a meter el cucharón en la olla hasta el codo. Y el orgullo de que nadie les rechiste. Por cierto, ¿saben dónde no he visto nada sobre conjuras contra el sindicalismo? Pues en @CGT o @cnt1910. Entre los sindicatos también hay clases.


El pacto de los calvitos. Susana Díaz sigue haciendo sus Américas como una folclórica de las palabras vacías como calabacines o castañuelas. Y algunos ilusos hasta la creen. Taconeos, revoleras, visitillas y preludios de pactos que no son nada pero van haciendo nombre, rodada y cantares. “Pregunto: ¿qué hay que pactar sobre corrupción? Los chorizos a la cárcel. Punto”, escribía @J_A_Isla tras la visita a Rajoy. “Un acuerdo para no atacarse mutuamente con la corrupción”, le parecía a @mdlherran. Mucho pacto implacable, pero luego aquí vetan una comisión sobre el fraude del Plan Bahía Competitiva… Ahora, el mejor y más atinado, el propuesto por ‏@Susi_Enfuresia: “Voy a pedí a Rajoy un pacto contra los carvito con barba. Er quita a Aria Cañete y yo a Rubarcaba”. Éste lo doy por hecho.

Triclinium: Retrato con pasapurés (11/10/2013)


Implacabilidad trampera contra la corrupción, transparencia de mentes en blanco, “tolerancia cero” eructante e insípida como un refresco… Todo se lo llevó Susana Díaz camino de Madrid, donde se fue a ver a Rajoy para seguir jugando a hacer política de alta tetería. Con el eslogan de la legislatura en otro bolsillo, el bipartito, que tenía ayer la oportunidad de convertir por fin las flores en panes y “las palabras orales” (Marina Segura dixit) en hechos, se tragó como una papilla verde sus discursos de regeneración y negó la comisión de investigación sobre el fraude del Plan Bahía Competitiva. Las razones fueron grotestas, previsibles y antiguas. Ignacio García, de IU, que fue presidente de la Comisión ERE y allí se dio cuenta de que era menos cansado disfrutar de la tapicería sin preguntar tanto, admitió el “tufillo” del asunto pero acusó al PP de “seguir por la senda de la demagogia”, de pedir comisiones de investigación “sin criterio”, “a todo lo que se mueve”, y usó ese argumento que merecería siempre una de esas falsas fanfarrias neronianas de las pelis: “no tener autoridad moral”. Digo yo que si cree que el PP no tiene autoridad moral para pedir la comisión, debería pedirla IU. Para García y Díaz Trillo, la Junta no tenía nada que ver (a pesar de los imputados de su agencia IDEA), y sin más que decir, el socialista se paseó por Bárcenas y Gürtel, por “la paja en el ojo ajeno”, “la doble moral” (que en él sería ya cuádruple) y el “fariseísmo”, mientras afirmaba que Susana Díaz viajaba a Madrid para “recuperar el valor de la política”. Sí que hacen falta tragaderas y pasapurés para decir y escuchar todo esto.

Antes, Zoido había preguntado a la presidenta sobre corrupción y paro. Zoido ataca como un zombi, con esa tenacidad idéntica, sin cansancio, dolor ni media lengua, pero es verdad que Díaz no responde, ni ha mejorado la defensa a escobazos de Griñán, a quien se parece cada vez más. Para Díaz, las explicaciones y auditorías que pide el PP son una demostración de la “penosa situación de la oposición”, un grupo “descabezado” y “atrapado en los ERE”. Hemos regresado a la jorobas verbales de Chaves y a las lecciones de profesor con cuello duro de Griñán. Tampoco concretó nada Díaz sobre qué va a hacer contra el paro. Sólo que ella se reúne mucho, gasta suelas y cera con agentes sociales y prebostes con escalinata. A ver cuándo se reúne con ella misma y su gobierno, y empiezan a hacer algo más que maletas. Quiere solucionarlo todo con un bonobús, aunque sus sueños son más de Orient Express, arreglando Madrid, Cataluña, España y un poco los Cárpatos. Ayer, el PSOE se autopreguntó sobre el plan de financiación de Cataluña. Ya, interpelar sobre Rajoy y sus presupuestos, o Wert y su película de El muro, es una catetada. Al menos, la presidenta nos trajo una contradicción que casi aniquila el universo: aseguró haber recuperado 25.000 euros de unas facturas “indebidamente cobradas” por UGT-A, a la vez que el sindicato afirmaba no haber encontrado ninguna irregularidad en su comisioncilla interna. ¿Irá esa diferencia a un bote?

Ayer, toda la corrupción resbalaba como en un domingo piscinero. A Montero le preguntaban si seguía manteniendo que las transferencias de financiación eran legales, y contestaba que ellos tienen la mayoría en el Parlamento (¡?). ¿Invercaria? ¿Facturas de UGT? ¿Heracles? Para Sánchez Maldonado, que es un abuelo de Casa Tarradellas, todo se queda en “confiar en la Justicia”. ¿En qué consistirá esa implacabilidad suya contra la corrupción, si todo lo van a hacer los tribunales, hasta las fotocopias? Pero para nuestra presidencia, “hemos avanzado en transparencia” por su declaración de la renta. Ayer era el día para retratarse. Como exhortaba Zoido: “Hágalo, y no lo diga”. Pero hicieron y dijeron lo de siempre, o sea nada. No existe ese Nuevo Tiempo, esa secta de políticos sinceros o suicidas. Todo será igual pero con una bandera grabada de palabras susanistas, como el tapiz de una alegoría comido por bichos. Y que ayer se quedó en el maletero.

9 de octubre de 2013

Ouroboros: Una pura maravilla (08/10/2013)


Cuando llegó el zapaterismo con el talante y el sándalo, decíamos que nunca iba a bajar de Despeñaperros, aquí donde gobernaban sus enemigos, las viejas ayas del PSOE, los clanes de barraca y navaja campera, la rica Virgen en carreta de los harapientos. Al final, el zapaterismo se disolvió como la pastilla de su sonrisa, pero aquí permaneció el imperio chino del PSOE crecido sobre las moscas, manteniendo su religión de partido, su táctica de ocupación y reparto de la autonomía, a la vez que su cara de migajón de pobre. Ahora, podría ocurrir que fuera esa antigua biblia del PSOE andaluz, que sobrevivió a la hoguera, la que pasara Despeñaperros. Qué irónico desquite. Qué horrible vértigo.

En Madrid, en el Ritz, que es como media Rusia y tiene historias de transiberiano, le organizaron a Susana Díaz una puesta de largo nacional entre muertos vivientes y cruasanes emponzoñados. A la presidenta le hacían falta los acericos de banderas y las gorras enceradas para parecer una estadista, y algunos ingenuos hasta se lo han creído. Por allí están acostumbrados a que en Atocha sólo desembarquen limpiabotas y torerillos, pero por eso mismo, si escoges adecuadamente las palabras y la puesta en escena, te pueden tomar por genio lorquiano, que es el otro tópico. Se trataba de convertir a una florista de partido provincial en una princesa húngara de la alta política, como en My fair lady. Para eso pueden bastar tres frases con sombrilla, si hay predisposición al enamoramiento. Y por allí la hay, porque, por un lado, el PSOE nacional está desmoralizado, y por otro, hasta los más derechones suspiran por un Partido Socialista que no empuje hacia el precipicio catalán. Ella únicamente tenía que decir que la lluvia en Sevilla es una pura maravilla para que allí se les cayeran los monóculos en la taza, como a barones rijosillos. Qué poco conocen a Susana Díaz, que sólo es la nada con hambre.

Sin rival, sin miedo, con más joyas que ningún socialista en España, no había ni riesgo ni mérito en librarse de un zapaterismo que nunca llegó a Andalucía, aunque ella tampoco lo criticara en su día. Con la garbosa y fácil valentía de cuando no hay peligro pero se queda audaz en la foto, dijo lo que todos deseaban oír. También el PSOE, que necesita la fantasía contradictoria pero dulce de algo así como un revival rompedor. Alta idea de España la que quiso dejar mecida en las flores del Ritz, que son como cafetales con coroneles y azafatas. Pero ella era diputada y votó aquel Estatut. Igual que fue chaconista cuando tocó. Si esperan que la nueva socialdemocracia llegue desde Andalucía, van aviados. Hija purísima del modo andaluz del socialismo (sin socialismo si hace falta), ella sólo atiende al poder, como bien conocemos por aquí. Y no sabe de nada más. Antes era un soldado de partido y ahora es el ejército de ella misma. Me aseguran que se cargará a Rubalcaba en cuanto pueda. Que en Madrid aplaudan sus mohines los inocentes. No saben que les trae la peste.

Somos Zapping: Sandokanes por salvar (07/10/2013)


Juicios paralelos. Mientras se leía la sentencia del caso Malaya, en Canal Sur lloraban los sofás con goteras de Tiene arreglo. Para ver el programa especial, extensión de la tertulia mañanera, había que buscar en el Canal 2 o HD. Quizá porque hay cosas que es mejor no dejar muy a la vista, como que la miseria moral del país es aún peor que la económica. De este especial me llamó la atención la oportuna mención a los “juicios paralelos” o “mediáticos”, como si la gente, sean informadores o albañiles, no pudiera tener juicio y discurrir propios. Siempre es complicado cuando el periodismo tiene que hablar de la justicia, pero no entiendo a esos periodistas que se cambian el sombrero con el juez y confunden la información y veracidad periodísticas con las sentencias. El periodismo debe buscar y ofrecer datos y hechos veraces para que juzgue el ciudadano. Estaría bueno que para investigar, informar y opinar hubiera que esperar a que el Espíritu Santo bordado descendiera sobre un tribunal. Juan Manuel Marqués decía ese día que “hay casos como Bárcenas o los ERE que están levantando muchas expectativas y nos podemos encontrar con problemas como los que están surgiendo aquí, de vulneración de derechos fundamentales, de delitos prescritos, de instrucciones excesivamente amplias e incluso de acusaciones realmente inciertas”. Sí, sería muy conveniente para algunos que fuera así. Y más aún que, mientras llega el juicio tardón, nadie pudiera pensar ni atar cabos. No hagamos juicios paralelos, es decir, no hagamos ningún juicio. Se trata de eso, ¿no? Sigamos a De Llera, en fin. Que sólo llegue la sentencia desde el silencio y se anulen todas las opiniones o verdades no contempladas en ella. Pero según Tomás de Aquino, ni siquiera Dios puede hacer que dos y dos no sean cuatro. Menos, digo yo, un juez. La verdad únicamente como ese tapetillo que le queda a un magistrado vestido de abuela con el hilo que le dan, me parece un concepto muy pequeño. Aunque útil. Muchos sandokanes se han salvado y se salvarán con él. Y conviene ir preparando el terreno para los próximos.


Inmaculada Susana. Después de tantos años, hasta a mí es capaz de impresionarme el nuevo Nodo de Canal Sur con Susana Díaz. No habla ni declara, sino que se aparece como una Virgen en un árbol, con rayos en las manos, para salvarnos, y los informativos tienen una luz de hornacina mariana. “No habrá nuevos recortes para los empleados públicos”, nos tranquiliza maternalmente al comienzo de las noticias. Luego, nos la sacan en uno de estos foros donde montan desayunos como conferencias, o al revés, y la voz en off, con tono de hosanna, nos cuenta que “Susana Díaz ha hecho profesión de su fe en la política dejando pinceladas de su personalidad”. De su intervención, destacan frases como éstas: “Yo sé que tengo fama de mujer dura, en algunos momentos, implacable… En temas como la corrupción lo soy, lo voy a ser y lo irán comprobando”, “nos resistimos a gobernar desde la insensibilidad social” o “hay un gobierno sólido, cohesionado, con una voz única”. Ya ven el alcance y la sustancia de estas simplezas dichas en Madrid entre vapores de cafeteras. Pero era la aparición del día y el órgano tenía que sonar. Eso sí, también quiso arreglar Cataluña y España, ya que tiene Andalucía arreglada. Y entre versículo y versículo, la locutora nos contaba que le parece “una crueldad reducir los ingresos de los pensionistas” o que “va a salvar los sueldos de los funcionarios”. Comparen este concierto de arpa con la cobertura de la visita de Rajoy a Japón, cuyo titular fue: “Rajoy resalta la bajada de salarios en España”. También sacaron a la presidenta en la inauguración del curso universitario, en Jaén, donde parecía una confitera de birretes. Hubo manifestantes que la abroncaron y le gritaron “los de los ERE fuera de la UJA”. Para Canal Sur, fue así: “Varios colectivos han protestado por los recortes en enseñanza, los salarios de los empleados públicos y los recortes en investigación”. Cosas de Rajoy o Wert. Ella siempre queda inmaculada.

#TuitMix: La cárcel del Monopoly (06/10/2013)


“Estas condenas tardías como en Malaya tienden a la melancolía”, escribía @teoleongross el día en que el mayor caso de corrupción municipal terminaba mandando a la gente a la cárcel del Monopoly y poco más. Sí, qué tiempos aquéllos en los que aficionados, vendecoches, ferrallistas, cantineros, chachas y chóferes tomaban las instituciones para mangar. Qué antiguo parece el gilismo despechugado, la horterez advenediza de estos diletantes de la política con peste a tele de pueblo y toallitas de limón, cuando la corrupción ahora se diseña, se reparte, se enmadeja en los más altos cargos de la partitocracia y las administraciones. El caso Malaya parece una niñatería casi tierna por el tiempo, como una trastada del Piraña. Pero no por eso su leve sentencia, lenta y distanciada como un oráculo, deja de ser un augurio, “el capítulo piloto de los casos Gürtel, Bárcenas, ERE, Fabra, Noos, Liceo, etc, etc, etc”, preveía pesimista @jvmendezdeleon. Todos esos otros imputados que, como decía ‏@LMmARISCAL con ironía, “deben estar asustaícos”.

La pesada justicia, trabada, sacerdotal, esotérica, ciega o tuerta, de nuevo ha dictado algo que el sentido común no entiende. “Robar en España sale tan barato...”, tuiteaba @pacorobles63. Normal, cuando esas leyes están hechas precisamente por quienes temen sufrirlas. El cohecho o la prevaricación son delitos líquidos, escapistas, definidos en las leyes para que requieran adivinación. @cruzmorcillo veía a “todos los chorizos de guante blanco frotándose las manos tras la sentencia de #casomalaya”. “Ejemplaridad? Sí, la de la risa”, remataba. ‏@cmgorriaran sostenía que “si los jueces son más duros con quien roba un coche que con quien saquea una Caja o un Ayuntamiento, nadie creerá en la Justicia. A ver!”. Mucho se comentó la vergonzosa cuenta que aparecía en la portada de @larazon_es: “9 horas y 24 minutos de cárcel por persona y millón estafado”. “Sale más caro robar 1 euro que 1 millón”, colegía @tonimoyalatorre. Habrá que repartir las culpas entre las santas puñetas y los políticos y adláteres que quieren protegerse, pero ésa es la lección que nos deja la ley y que resumía @jaimegacela: “Si robas... roba mucho mucho mucho...”.

Con lo de Malaya ha habido espanto, pero también mala memoria. “IU pidió 21 veces que se disolviera el ayuntamiento de Marbella, frente a la oposición de PSOE-PP”, tuvo que recordar @FelipeAlcarazM. Tanto al PSOE como al PP les interesó el gilismo. La Junta hizo negocios con él y el PP hasta reclutó o acogió luego a esbirros suyos. @hermanntertsch dejaba “un recuerdo para el periodista valiente que hizo frente a Gil cuando todos le adulaban, Felix Bayón”. En la cárcel del Monopoly ha acabado todo. Y algunos, hasta se han librado con la tarjeta de suerte. “Empresarios absueltos celebrándolo en afamados restaurantes”, nos contaba @JC_Villanueva. Celebraban el triunfo del Estado de Derecho, que suele decirse. 

3 de octubre de 2013

Ouroboros: Airbuses con lacito (01/10/2013)


Los aviones, cielo con ruedines, taquilla del viento, tobogán de turistas y apresurados, los tacones más altos en los que puede venir una bandeja y el capacho más alto del que pueden caer las bombas. El avión es más o menos igual de antiguo que la cremallera, pero Ícaro es eterno como todos los mitos y volar aún nos parece subir a tirarles de las barbas a los dioses o a desplumarlos con una afeitadora. Por eso los aeropuertos tienen algo de anticatedral encerada, de vestíbulo de la impiedad. Los aviones, los coches, el acero ensartado con la velocidad, han sido medida de la potencia industrial y del ego de los países, como pistones con significado freudiano. En la Guerra Fría empezaron por lanzar ollas espaciales y terminaron diseñando la aviónica para extinguirnos mil veces, aunque aquel miedo nos legó casi toda la tecnología del siglo. Pero Estados Unidos y la URSS jugaban su propia liga. Entre los demás, Japón se ponía las gafitas de afilar lo pequeño y lo barato, y Alemania seguía con sus automóviles cuadrados y sus cerebros como búnkeres, o al revés. ¿Y en España? Del Jumbo al seiscientos estaba toda la distancia entre una primera potencia y un fabricante de fiambreras.

Aquí no podemos presumir de industrias celestes ni de remachar estrellas. Con eso sólo nos sale algo de Tony Leblanc. Únicamente cuando la Unión Europea ha reunido recursos y siglas, y luego ha repartido el hambre de trabajo, fotos y gloria argonauta, aquí nos ha tocado poner un alerón o un váter en un Airbus, más cerca de fregar el avión que de fabricarlo, o terminar de ensamblar el famoso A400M, que nos llega ya como algo de Ikea. Espectaculares, poderosos aviones que nos levantan soplando de la tierra, pero que abultan más en las nubes que en nuestra economía y nuestro empleo. Lamentablemente, aquí hay boqueando bastantes más camareros, albañiles y cursillistas del Windows que superingenieros. Grandes, complicados y acojonantes como dragones con poleas, estos aviones a los que les ponemos el lacito no bastan para redimir el indigente tejido industrial andaluz.

Ayer se entregó en Sevilla el primero de estos A400M que envasamos más que hacemos, y allí estuvieron los políticos, como siempre desde que nos prestaron esa gorra de piloto. No sólo Susana Díaz, sino también Zoido, que se olvidó de las aceras por reparar para hacer visera con la mano y mirar, mejor, cómo se enladrilla el cielo. Achampanaron y apadrinaron el avión, se lo pusieron como pin, presumieron de él como de un hijo guardiamarina y nos hablaron de las glorias que trae su panza. El mismo desfile, la misma ventolera, las mismas palabras que en la primera presentación del avión, allá por 2008. Desde entonces, no sólo no se han llevado a nuestros parados volando, sino que más bien los han ido dejando en paracaídas. Nos señalan otra vez arriba, nos vuelven a prometer el Cuerno de la Abundancia descendido. Pero aquí se nos derriten las alas y los sueños apenas pega el sol en la realidad como en una chapa.

Somos Zapping: Arriñonados de transparencia (30/09/2013)


Hércules con braguero. Ya habían dejado la gota de sudor en los titulares del informativo: “esfuerzo de transparencia”. Luego, Susana Díaz, con verdadera cara de agotamiento, como un minero que acaba de terminar el turno, añadía aún más peso a la hazaña: “Un sobreesfuerzo, más que un esfuerzo”. Y ese trabajo de levantatroncos, de picapiedras, de Hércules con braguero, por el que el PSOE andaluz ha ganado como un campeonato escocés de transparencia, es ni más ni menos que presentar la declaración de la renta con la pareja, como cortando juntos la tarta de la idiotez. Podrían enseñarnos las fotos de las vacaciones, el cajón de las servilletas, los cupones del supermercado, y daría lo mismo. A ver si en las rentas de Susana Díaz y su marido van a estar las cuentas, gastos, negruras y agujeros de la Junta, las consejerías, las agencias, las subvenciones, las ayudas europeas, los cargos a dedo, los fondos de reptiles, las mamandurrias sindicales... A ver si en el pequeño dinero legal, doméstico y de cartillita va a estar el rastro de la gran comilona, el prorrateo y el saqueo de lo público. Pero Canal Sur nos enseñaba a la presidenta con su declaración como la prueba del pañuelo, y luego a IU, que también se presta, y a Mario Jiménez exigiendo que Zoido y su señora se unan a la conga, y por último al PP que, como siempre, se resiste y se excusa por su alma podrida. ¿Pedirán que también presente su declaración aquel churrero de El Pedroso que recibió 120.000 eurazos por saber con quién rozarse? Menuda estupidez, en fin, esto de la renta, cuando lo que necesitamos saber es adónde va (y adónde ha ido) cada euro público, el dinero de todos que ha engordado a tanto particular en vez de ayudar a Andalucía a salir de verdad de la pobreza y el subdesarrollo. Pero me temo que por el PSOE no lo sabremos. Ya ven, nos enseñan el carné de conducir y ya están arriñonados de transparencia.


Intereconomía al revés. El programa @Debate, como era de esperar, se ha centrado pronto en las grandes cuestiones que ya suponíamos: ¿Está en riesgo la educación? ¿Están en riesgo las pensiones? ¿Está en riesgo el PSOE andaluz con Canal Sur discutiendo esos asuntos? Vale, los dos primeros temas se trataron realmente esta semana, y el tercero es una guasa mía que necesita poco debate. El programa tiene toda la manteca y todos los amarrijos de estos debates dirigidos: temas escogidos para perjudicar al adversario político, útiles tertulianos de las tortas en minoría (aquí suelen ser cuatro contra dos), y un moderador escorado, con misión, con veredicto, quizá verdaderamente creyente, que interrumpe y objeta a los de una opinión, y ratifica y no molesta a los de la otra (lo hace constantemente Rafael Fernández). Y, además, en este caso en el que participan los telespectadores, intentan que las opiniones convenientes parezcan unánimes (“las voces rezuman indignación”, por ejemplo). Dos cosas había que transmitir al telespectador juanymedista de Canal Sur el otro día: con el PP la educación será para los ricos, y Rajoy os va quitar la paga. Es como una tertulia de Intereconomía, pero al revés. Y con dinero público, estas cosas dan bastante asquito.



Ciencia castiza. La ciencia, con sus lavadoras de átomos, sus cremalleras de ecuaciones y sus flautas de afilador hirviendo, es magia esotérica para la mayoría de los mortales. Y a los políticos no les importa salvo si les sirve para un titular o un palito. Al informativo de Canal Sur no le interesaba tanto La Noche de los Investigadores, con la ciencia en toboganes, como mencionar las protestas por los recortes y sacar logos de la Junta en el cartelón. Pobre ciencia, siempre ninguneada, emputecida, pobre, como con toda su inteligencia en hueveras de cartón. Pero hasta la ciencia que se hace o se publicita aquí tiene que ser castiza. En las noticias, nos enseñaron con orgullo un programa para identificar los palos del flamenco. Digno de un Ig Nobel. ¿Estos son los proyectos que consiguen aquí recursos y financiación? ¿Para cuándo un robot que corte jamón?

#TuitMix: Bote y toque de campana (29/09/2013)


La culpa del camarero. UGT Andalucía continúa su campaña contra el sindicalismo. En su destructivo empeño, no deja de airear vergüenzas y proporcionar documentación para intentar acabar con la dignidad de la lucha de los trabajadores. Lo último, el bote de la bonoloto de lo público que ellos ganaban siempre pasando a la Junta facturas hinchadas como el cartón mojado. Pero las evidencias dan lugar a otras preguntas, como la que se hacía @JMMCervera: “UGT estafaba a la Junta de Andalucía o la Junta de Andalucía se dejaba estafar para beneficiar a los que tenía colocados el PSOE-A en UGT???”. Y lo que le parecía aún más importante a @gaviota1314: Qué es mejor, ser de UGT o del PSOE-A? Dónde hay más mamandurria? Que lo digan y nos apuntamos!!!”. @OgrO_corrosivo llegaba a afirmar: “La unta (sic) de Andalucía, cooperador necesario en las diversas estafas de UGT”. ‏“Esta es la Izq que sacará Andalucía de la crisis? UGT estafa sistemáticamente a la Junta, q 'no se enteraba' de nada”, decía @Buzz_es. Y @Xusticieru se quejaba así: “Qué cojones vamos a luchar contra el fascismo, cuando tenemos los chorizos y ladrones en casa: PSOE-IU y UGT-CC.OO... Hay que ser gilipollas!”. Con buen tino tuiteaba @FelipeAlcarazM aquello de “puto o ladrón, queremos a Perón”. Por cierto, nada han mencionado en TW sobre ese bote @UGT_Andalucia ni @pacofsevilla. Andan entre matar al mensajero y los esforzados trabajos de su particular comisión de investigación. “Por trabajo se refiere usted a la búsqueda del chivato, ¿cierto?”, le señalaba ya hace algún tiempo @_carteia a @pacofsevilla. Pero yo creo que la culpa ni siquiera es del kiosquero. Es del camarero. Lo decía @rafaguilarc: “Eso pasa por no gestionar bien las propinas como hacen en los bares clásicos: ‘BOOOOTE’ + toque de campana”.


Todos transparentados. Vaya modita la tontería de presentar la declaración de la renta como una indulgencia plenaria para todos los pecados y chanchullos. Tontería en la que han caído, recordemos, desde Javier Arenas a Susana Díaz. Como apuntaba @chemaferrero, “hay políticos que se afanan en enseñarnos sus declaraciones de la renta para demostrar que son honrados. Lo que mangan también lo declaran?”. Para @juande93, es “preocupante que el mayor ejercicio de transparencia que puede hacerse en Andalucía sea que un parlamentario publique su declaración de renta”. Pues totalmente transparentados están ya con eso Susana Díaz, su marido y todo el PSOE. Al menos, sirve para que @Susi_Enfuresia le saque punta: “Fiarse si soy sensilla y der pueblo que siendo Consejera me salió a pagá 1.400 euro la renta y lo puse en dos plaso” (es cierto). O nos deje misterios flotando: “Qué pasa, que no os creei que viendo ganao 75.000 euro tengamo en la cuenta 2.000 pavito y 14.000 a plaso fijo o qué??”. Claro que nos lo creemos. Y lo tranquilos que se quedan los andaluces con eso.