10 de septiembre de 2017

Umbral y la profilaxis

Hoy me ha dado por contestar con esta parrafada (pastiche en realidad de otros escritos o apuntes míos) a uno de esos artículos profilácticos sobre Umbral cuyo enlace dejo aquí: http://drugstoremag.es/2017/09/cuidado-con-umbral/

Aquí, mi umbraliana respuesta:

Fui yo el que dijo lo del opositor y el capitán de corbeta. Exactamente: "Qué manía con que hay que alejarse de #Umbral. Hay que acercarse, para no escribir como un farmacéutico, un opositor o un capitán de corbeta" (tuit del 28 de agosto). Y muy certero decir que una frase es una frase, ilustra el antiumbralismo casi mejor que escribir "grandes aspavientos".

¿Hay que tener cuidado con Umbral? Hay que tener cuidado con los impotentes con el idioma, como dijo De Prada. Los que siempre tendrán celos por no ligar con las palabras. Acercarse a Umbral ha llegado a ser necesario, imperativo, cuando el libro no es que sea ya un pasatiempo burgués o un objeto mercantil, es que lo han convertido en algo hortera. Es un chicle que se masca, es música de ascensor en tu casa, es un consolador de bolsillo, es un laxante. El libro para evadirse, para distraerse, para olvidarse… Para “relajarse”, he llegado a leer en un anuncio de una conocida cadena de librerías, como un jardincito zen. Igual que cuando te quieren vender la música clásica no como arte, sino como si fuera un colchón de agua. Libros, en fin, para los que no han leído nunca literatura, libros para que la gente no lea nunca gran literatura, sino otra telenovela u otro misterio u otro vikingo u otra princesa mora.

Lo de Umbral (empaquetado como novela, artículo, ensayo), es "sensacionsimo", es impresionismo, es poesía metida en una caja de música o de galletas, pero poesía. Es literatura pura, cuando la gente todavía hace novela con sus gónadas o con su tebeo de El guerrero del antifaz, cuando todo está lleno de galdosillos y sillones de Emmanuelle.Y es un gran error hablar del predominio de la forma sobre el fondo. Eso es falso en Umbral. Lo que deslumbra en Umbral es que la forma también es fondo, y a veces, más fondo que ese resto deshuesado, eso que queda al quitarle a la lengua su fuerza y dejarla en cosas que pasan o se piensan, como si vinieran en un teletipo o un prospecto. Que la forma sea fondo, que la idea o el suceso o la emoción no puedan separarse de la sensación, de la metáfora, del estallido con que se presentan, eso es lo que intentamos los que nos consideramos umbralianos, no poner "o sea", caballerete.

Hay quien cree que Umbral era grande porque era como un retratista de playa de su época, de su barrio, de sus cafés con exvotos de escritores como bragueros de vieja; porque contaba cosas de las marquesas y los políticos y la movida, como si fuera Ramoncín vestido de nardo y no de arlequín pasota. Pero Umbral era grande no por contar el mundo, sino por hacerlo sentir. Umbral, insisto, es “sensacionismo”, esa literatura de la sensación que está diseminada en Proust o en Pessoa o en Baudelaire, enterrada en la prosa y en la poesía, y que Umbral universaliza o libera sacándola de los géneros, esa cosa de mayoristas. No se trata de la exactitud matemática de la metáfora, sino de la superioridad de la metáfora. El formalismo como fondo, eso es el umbralismo. Y la poesía sacada de sus violines para estar en cualquier parte, llenándolo todo como en un museo de relojes. Además, tenía el Siglo de Oro siempre encima, como un espadín de sota. El filo y la sangre de una sola palabra, mientras otros se tienen que inventar tres generaciones de vinateros o sastres o barqueros para hacer novela.

La crítica y los filólogos no veían a Umbral (siguen sin verlo) como buen novelista. Pero los críticos son como hortelanos mirones, que nunca darán esa manzana que da el manzano sin saber botánica, que decía Ortega. Y los filólogos creen que escribir es aprender química, o la mecanografía que les enseñaron a ellos a pasar a limpio. Entre críticos, editores, escritores de manga pastelera y lectores de etiquetas de champú, estamos todavía en la novela galdosiana o en el folletín ruso, en la literatura básicamente decimonónica a la que le han añadido brillos posmodernos o marcianos. Yo he visto a un escritor enseñar a hacer novelas tirando dados y haciendo diagramas de Venn con personajes y conflictos, entre el juego de rol, el Exin Castillos, la autoescuela y la sopa de sobre. Umbral es una literatura tan pura que los academicistas se queman, como si no tuvieran cuchara para ella. Prefieren la novela de braga o de botellón o de almanaque, de azotea social o de misterio de monja o de templario enterrado. Y la poesía en su cajita de hojaldre, con su domingo de toda la vida, separando lo dulce de lo salado y la merienda de la cena. Son ellos los que ven en Umbral sólo el articulista anecdótico, el fotógrafo de fiestas, sin percatarse del tamaño inabarcable de su literatura, que podía rodear el mundo con una cenefa, que te podía aplastar con un solo adjetivo como con una piedra de pirámide o una pluma de almohadón. Pero no, mejor alejémonos de eso, a ver si nos mareamos, o resultamos cursis para los ateneístas y las señoras de orfeón y club de lectura. Escribamos como el boticario, el opositor, el capitán de corbeta. O el crítico capado por el idioma bella e irónicamente, pero que sigue mirando, rijosillo y goloso, los culos como tartas con forma de corazón que nunca podrá catar.

1 de septiembre de 2017

Ouroboros: ¿Quién manda?

Los separatistas podrían decretar las leyes del Monopoly, y hasta su dinero con tacto y despintado de ganchitos. Es inútil analizar el alcance o fundamento jurídico de algo que es, sin más, un acto de ruptura revolucionaria. La ley de desconexión sólo es el prospecto de un corte de manga. No necesitan legalidad ni razón. Sólo ceremonia.
Humpty Dumpty zanja así su discusión con Alicia: "La cuestión es saber quién es el que manda... eso es todo". El que tiene el poder impone la norma. Mientras Rajoy sigue con su misma cara de señor de El Greco ante 'Gürtel' o Cataluña, es el separatismo el que tiene el poder y juega con reglas inventadas. Podrían declarar la independencia sin referéndum. ¿Estamos preparados para eso? ¿Qué haríamos entonces?

http://www.elmundo.es/opinion/2017/09/01/59a84cb5e2704e0a298b4587.html


28 de agosto de 2017

Ouroboros: Coreografía del aplastamiento

El independentismo lo ha ocupado todo, lo ha sometido todo, ha expulsado hasta a los muertos del cielo para poner ellos sus calcetines a secar, que es lo que parecía que hacían el sábado.En Cataluña ya no hay gobernanza sino propaganda, y ya no hay norte sino enemigo. Sólo existe una guerra, todo el tiempo y con toda la fuerza, y todo sirve a esa guerra, siquiera icónicamente.

http://www.elmundo.es/opinion/2017/08/28/59a2ff1fe5fdeacf7a8b45a5.html


25 de agosto de 2017

Ouroboros: Sexadores

Puede que lo más sincero, honrado y útil tras el atentado sea hablar de su politiquilla. De Puigdemont como en un funeral de El padrino, de los Mossos como la Guardia Suiza de una teología nacional, de la lengua como látigo o visillo, de la autarquía de los barrenderos. Más sano, más decente hablar de eso, porque hablar de lo otro es inútil. 

http://www.elmundo.es/opinion/2017/08/25/599f09a3268e3e9a048b46cd.html


18 de agosto de 2017

Ouroboros: Vosotros, fanáticos

Imaginad que vuestras creencias fueran falsas, vuestros dioses monigotes, vuestra moral la verdaderamente enferma. Imaginadlo y contemplad entonces vuestros actos: el sufrimiento, el dolor y la muerte en su inmensidad de ahogo e irreparabilidad.

http://www.elmundo.es/opinion/2017/08/18/5995ee6f268e3e52238b46fe.html


14 de agosto de 2017

Ouroboros: Una izquierda civilizada

Había que ser de izquierdas. Por el hollín del padre, por la honra de pobre de la hija. Había que serlo, ante los caciques, los señoritos de fusta y mantequillera; ante esa dictadura de sargentos barberos, curas taurinos y merceros verdes. Pero cuando se desveló la gran farsa, que el paraíso del proletariado era una cárcel con ropa, comida y horario de cárcel, aquella izquierda no se repensó, no se refundó. Si hubiera una izquierda civilizada, la socialdemocracia podría pactar con ella. No la tenemos aquí.

http://www.elmundo.es/opinion/2017/08/14/59907b4922601d374a8b45b8.html


11 de agosto de 2017

Ouroboros: Corazones solitarios

Crear un nuevo partido de izquierda para llamar a la unión de las izquierdas parece digno de los Monty Python. Eso es Actúa, partido o plataforma con nombre de yogur depurativo. Ya sabíamos que hay izquierda y que quiere que se vaya Rajoy con su picadora de obreros. Pero para echar a Rajoy, que es lo que pide el manifiesto, no hace falta fundar una religión ni una hermandad de juramentados. Ya hay ideología y aritmética para eso. 

http://www.elmundo.es/opinion/2017/08/11/598c95a6ca4741cf608b45d8.html


4 de agosto de 2017

Ouroboros: Barcelona tomada

Yo, tan despreciable, también he sido turista en Barcelona. He sido turista hortera de Gaudí, metiéndome en sus dragones de gemas y en sus casas con las paredes preñadas de los armarios. Aunque no sé si es más criminal ser turista cutre o turista estirado, burgués invasor. Ir, como fui yo, al Liceo, a escuchar Parsifal o El caballero de la rosa. Pero quizá lo más ruin haya sido pretender pasar por un vecino y, simplemente, pasear hacia el mar por la Rambla del Poblenou. Cómo ir ahora a Barcelona sin que te suelten un espray, una maldición, una cáscara de plátano, un escupitajo en el pan con tomate.

http://www.elmundo.es/opinion/2017/08/04/5983525a468aeb0d1b8b46b0.html


31 de julio de 2017

Triclinium: Pedro en la mazmorra

Mi crónica del desencuentro entre Pedro y Susana en Sevilla. Y mi primera "portada" en El Mundo.
"Los besos crujían como en esa aristocracia que se odia por las herencias, y hasta olían un poco a anís de velatorio. Pero Sánchez no subió a rebatir la dureza de Susana. Le pregunto al pedrista por qué se han dejado zurrar. Me dice que ellos están muy por encima de este conflicto. No consideran a Susana un peligro"

http://www.elmundo.es/espana/2017/07/31/597e2f56468aeb5e718b45b4.html


28 de julio de 2017

Ouroboros: Teoría musical

Rajoy es el paraguas que se dejó olvidado Aznar. Sánchez es un Zapatero que ha hecho pesas. Iglesias es un publicista que irá del soviet al politburó, como sus ancianos. Rivera es el Manneken Pis de un reformismo tibio que todavía parece cienciología. Y qué decir de Puigdemont, como un sacristán con canana. Damos lo que hay.
Y encima, Maduro usa el Despacito.
Mi columna de hoy, una reflexión sobre la mediocridad y los males de nuestra política, con la percha del Despacito.

http://www.elmundo.es/opinion/2017/07/28/597a314e468aebb7488b4678.html


21 de julio de 2017

Ouroboros: Naranja pelada

Hoy me estreno como columnista de la edición nacional de El Mundo. En principio, hasta septiembre publicaré todos los viernes.
"Hasta Susana, antes de ser la flamenca del WhatsApp, votó sí al Estatut. Sánchez no conseguirá que dejemos de ser supersticiosos con la historia, las lindes y el dinero de calcetín".

http://www.elmundo.es/opinion/2017/07/21/5970e2a8468aeb4a6b8b4579.html


17 de junio de 2017

Entrevista en La Voz del Sur

Entrevista en La Voz del Sur por la presentación de mi novela "Como llueve en las despedidas" en la Fundación Caballero Bonald. Hablo del libro, la literatura, la industria editorial y también de periodismo.

https://www.lavozdelsur.es/he-pretendido-escribir-una-novela-de-sensaciones




16 de junio de 2017

Presentación de mi novela en la Fundación Caballero Bonald (fotos)

Gran presentación de mi novela "Como llueve en las despedidas" a cargo de Fernando Taboada y Josefa Parra en la Fundación Caballero Bonald. Muchas gracias a todos los organizadores y asistentes.
En la Librería Luna Nueva tienen ejemplares del libro.










13 de junio de 2017

Presentación de mi novela en la Fundación Caballero Bonald

Presentación de mi novela "Como llueve en las despedidas" en la Fundación Caballero Bonald, este jueves 15 de junio a las 20:30 horas, a cargo de Fernando G. Taboada. Espero poder verles por allí.


27 de marzo de 2017

Presentación de mi novela en el Ateneo de Sevilla

El lunes 17 de abril, Lunes de Pascua, en el Ateneo de Sevilla, Jesus Vigorra y Pilar González Modino presentarán mi novela 'Como llueve en las despedidas'. Espero poder saludarles allí y compartir con ustedes un ameno coloquio. Será a las 19:30 horas.



13 de marzo de 2017

The Objective: Susana Díaz: la máquina de ganar

Hoy me mojo sobre las primarias del PSOE. No contar más autobuses que el otro, sino no tener siquiera que contar los votos: eso es poder. Susana tiene la "máquina de ganar".
Mi #Subjetivo hoy en The Objective.

http://theobjective.com/elsubjetivo/luis-miguel-fuentes/susana-diaz-la-maquina-ganar/


 Susana Díaz: la máquina de ganar

11 de febrero de 2017

Especial sobre Umbral en la revista Barcarola

Fantástico nuevo número de la revista Barcarola, con un dosier sobre Umbral que incluye un artículo mío: "Literatura, ojos azules".
Por ahí andan también Santos Sanz Villanueva, Jesús Nieto JuradoEduardo Martínez RicoGuillermo GarabitoCristóbal Villalobos SalasAgustín Rivera Hernández, Ángel Antonio Herrera y hasta Ramoncín.

http://barcaroladigital.com/numeros/barcarola-no-85-86/


 barcarola-no-85-86


18 de enero de 2017

Eduardo Mendicutti analiza "Como llueve en las despedidas"

Introducción y análisis de "Como llueve en las despedidas" por Eduardo Mendicutti, que la emparenta con William Styron, John Banville y Francisco Umbral:

"Es tan personal, tan inhabitual desde el punto de vista narrativo, tan exigente desde el punto de vista literario, y tan brillante desde el punto de vista conceptual y verbal, como sus artículos" (Eduardo Mendicutti)

https://www.youtube.com/watch?v=RJluae7LEuw


Pilar González escribe sobre mi novela "Como llueve en las despedidas"

"Tengo algunos amigos escritores. Y nunca dejan de asombrarme. Luis Miguel Fuentes es uno de ellos. Su primera novela (¡la primera y tan buena!), Como llueve en las despedidas, es una de las mejores que he leído en 2016. Os invito a saber algo más sobre ella y, si os apetece, ahora que es tiempo de regalos, a que os regaléis el inquietante placer de su lectura" (Pilar González)

"Es una novela impresionista que entreteje dos historias con doscientos años de diferencia entre ambas (...) Nada que ver con el realismo o con la novela histórica. La obra de Luis Miguel Fuentes es una narración de imágenes y de sentimientos. Una cinematográfica sucesión de metáforas primorosamente hilvanadas que dan como resultado un tapiz espléndido en el que la vida, la muerte, el amor y la memoria son las estaciones del laberinto de las entrañas de los personajes"

http://pilar-gonzalez-modino.blogspot.com.es/2017/01/como-llueve-en-las-despedidas.html


Entrevista en La Razón: "Ahora las novelas parecen cajas de cereales"

"Frente a la Argónida, en Sanlúcar de Barrameda, hay muchas posibilidades de escribir una buena novela si se cuenta con la sensibilidad suficiente, pero también se necesita la técnica necesaria para sacar de la muñeca un buen libro. La genialidad no cae del cielo, pero Luis Miguel Fuentes (Sanlúcar de Barrameda, 1970) lo ha hecho con «Como llueve en las despedidas» (Seleer), en la que rescata la historia de un capitán francés preso en la Guerra de la Independencia que se mete en la vida de un profesor universitario de nuestro tiempo". (Pepe Lugo)


http://www.larazon.es/local/andalucia/ahora-las-novelas-parecen-cajas-de-cereales-DN14192133


Oculta - Revista Literaria: "Luis Miguel Fuentes, prosa en llamas"

«¿Y qué hacer por parte de la literatura para distanciarse de la taquilla, para aportar un signo de distinción al modo de los impresionistas y de los rupturistas respecto de la cámara fotográfica? Pues, quizá, lo que trae Luis Miguel Fuentes (Sanlúcar de Barrameda, 1970), columnista y cronista, en Como llueve en las despedidas, su primera novela, finalista del Premio Azorín, en su edición de 2009».
Gonzalo Gragera habla de la primera novela de Luis Miguel Fuentes, 'Como llueve en las despedidas'.

17 de enero de 2017

Entrevista en El Mundo: "Sólo la crítica puede cambiar las cosas, la alabanza no sirve de nada"

"Incisivo, culto, ateo, masón y umbraliano. La pluma sarcástica de Luis Miguel Fuentes es temida y admirada. Desde su atalaya en Sanlúcar de Barrameda, lleva 16 años analizando la vida política andaluza en estas páginas con descreimiento, lirismo y apasionamiento. Su raudal de símiles imposibles se traduce ahora en una novela, Como llueve en las despedidas, la primera del autor." (Carmen Torres)

http://www.elmundo.es/andalucia/2016/06/20/5768179446163f32698b456e.html


12 de diciembre de 2016

1 de noviembre de 2016

The Objective: 'Perejil con sangre'

Mientras en las televisiones posa de estadista igual que una portada de Bonnie Tyler con tigre, en Andalucía, Susana se limita a repartirle al pueblo perejil para San Pancracio. Dueña del PSOE, retrasará el congreso hasta asegurarse una aclamación sin primarias reales, un salto rociero. Incluso disolviendo o anulando alguna federación. 
Mi #Subjetivo hoy en The Objective: 'Perejil con sangre': 
http://theobjective.com/elsubjetivo/luismiguelfuentes/perejil-con-sangre/


3 de octubre de 2016

Texto de la presentación de Juanjo Téllez

Texto de la presentación de mi novela "Como llueve en las despedidas" por Juan José Téllez

Cuando leí los primeros capítulos de la novela “Como llueve en las despedidas”, que Luis Miguel Fuentes ha publicado en “Ediciones Pura Tinta”, de la Editorial Seleer, se me vino a la memoria una vieja secuencia de “La mujer del teniente francés”, la película de Karel Reisz que tanto nos conmovió en su tiempo pero que no ha envejecido demasiado bien. Recordaba a una mujer –era Meryl Streep, jovencísimamente pelirroja—en la cima de un espigón, envuelta en una capa y al borde de una tormenta.
Se me antojaba que la actriz, en ese breve anonimato de una capucha que le guarecía el rostro, y en el juego entre el personaje y la persona que le encarnaba, en dos tiempos y dos acciones distintas, podía resumir perfectamente a la dama que aguardaba las cartas escritas por un oficial de Napoleón tras la casual derrota de Bailén, pero al mismo tiempo a Gloria, la mujer de David y a su amante de cabello azul o negro, a la que todavía nadie había puesto el nombre de Ana María.
“Las novias, las mujeres, que van haciendo manojos en el tiempo del hombre. No se divide el tiempo en años o meses, sino en mujeres que incendiaron el calendario e inauguraron sus eras como catástrofes climáticas, como un choque de planetas, como religiones nuevas. La Historia tiene para su orden revoluciones, batallas, convulsiones, y la vida del hombre tiene a las mujeres para ponerle el imperio de un nombre, la numeración a todos los días. La novia, la mujer, un siglo, un reinado”.
El amor y la guerra, la eternidad y el instante, la historia con mayúscula o con minúscula. He ahí los asuntos que trata este largo, reflexivo e intensísimo relato, con el título hermosamente robado a una canción de Joaquín Sabina.
No se trata, en ningún caso, de una novela histórica, porque a Luis Miguel Fuentes –gaditano de Sanlúcar y de 1970, le encoraja ese género, el de la novela galdosiana como la califica injustamente. Según le explicó a la periodista paisana Carmen Torres, abomina a grandes rasgos de un género que, en el fondo, estriba en “coger a un personaje casi como excusa para hablar de movimientos de ejércitos y de arboladuras de barcos”.
“Yo quería hacer otra cosa. Tenía la historia de la carta del capitán francés pero quería reflejar lo eterno de los sentimientos humanos que se daban hace dos siglos y se siguen dando ahora. Y la planteo de otra manera”.
Dos mundos paralelos y un lenguaje común. No es casual. “Como llueve en las despedidas” es un juego de espejos. O de espejismos. A caballo entre la realidad y la ensoñación, los protagonistas de esta narración porfían entre la percepción de lo inmediato y el deseo de otro mundo personal distinto, utopías privadas que, en el fondo, quizá también constituyan una parábola o una metáfora de las utopías colectivas.
Tampoco es una novela pedagógica, donde lo que importen sean los pensamientos, aunque la gran protagonista de sus páginas sea, en rigor, la palabra. Y más específicamente el estilo. Las frases sobre la que sustenta la armazón de lo que narra, guardan la legendaria sencillez de Azorín o el certero bisturí de las greguerías de Gómez de la Serna o los aerolitos de Carlos Edmundo de Ory: “La moto, fiera con fontanería, incendio que rueda, virilidad de la velocidad y del acero”. “El sueño viaja como un remero, el sueño vacía el líquido de la noche, el sueño es una soga que ha caído entre los brazos”. O, mucho más terrible y descarnado: “El cuerpo es un hormiguero de tripas, una torre de gusanos, una podredumbre caliente, una letrina tapada. Lo sé, me lo ha enseñado la guerra. Dentro del cuerpo sólo llevamos almacenada nuestra matanza. Vamos vestidos sobre nuestra carnicería”.
Podría espulgar frases como esta a lo largo de casi doscientas páginas por la que transcurre la peripecia de un puñado de personajes, que no necesitan dialogar. Un profesor universitario, sus dos querencias y la relación epistolar de un soldado decimonónico que vuelve de la muerte y, como antídoto, apela a lo que Pedro Salinas, al que cita Luis Miguel Fuentes en el frontispicio de esta obra, califica como “amor, amor, catástrofe, ¡qué hundimiento del mundo”. La vigencia del romanticismo, de sus ideales y de su actitud, podría ser también su convidado de piedra.
Como cuando distingue entre el amor y el amante: “Dejar al novio, o a la novia, cambiarlo por otro, por otra, eso sólo es repetirse. Pero el amante, la amante, quizá eso es el romanticismo, igual que ir a matarse con pistolas guardadas como violines, igual que ir a perder o a ganar todo en el casino. Verse criminal y desnudo, huir por la noche como si te persiguiera un gobierno extranjero, esconder las pruebas del pecado, dejándolas ver un poco, ese rastro justo para que trabaje un detective que tampoco existe o que es uno mismo jugando solo al ajedrez. No hay afrodisíaco como el secreto. No se busca en el amor otra cosa que el misterio”.
“De la historia del capitán francés y su cautiverio sólo cuento lo que me hace falta para explicar al personaje, para reflejar sentimientos como el miedo o la esperanza. También para mostrar el paralelismo con la otra historia del profesor universitario, que está entre dos amores, y que al encontrar esa carta se siente muy identificado”.
La historia colectiva es tan sólo un telón de fondo que nos remite a lo real, a lo tangible. Lo verdadero, en cambio, no pertenece a ese plano de la vida sino a la intimidad de quien considera que lo que realmente importa es el amor, la búsqueda de la dicha, lo único que puede vencer al arcano: “Sólo la Historia da la inmortalidad –sentencia David o Luis Miguel Fuentes--. Sólo mueren los que no entran en la historia”.
Sin embargo, “Como llueve en las despedidas” constituye, sobre todo, un homenaje al papel, a las ficciones, a las bibliotecas, tan lejos de la de Carlos Ruiz Zafón como las de Manuel Rivas, aunque nadie, ni Luis Miguel Fuentes, sea capaz de prescindir del botín emotivo de la que soñara Jorge Luis Borges. Cruzamos de su mano hacia la librería en donde encontrará la carta perdida del militar que le servirá como un hilo o como un coro griego a la hora de ir trenzando la acción intimista que constituye el nudo gordiano de este texto tan evocador como hermosamente escrito: “Ese agrupar en el libro el alma blanca de la literatura o la Historia, la hermosa carpintería que lo envuelve, el humo de los años que porta, las sombras que lo aprietan, las manos que lo han cuidado como a un viejo animal familiar. Todo eso, lirico fetichismo de que el leer y el custodiar de aroma y tenga sus portones y su cantería, los libros y papeles sosteniendo su silencio, su historia y su belleza como pianos que aguardan. La casa ahuecada de luz y de sigilo, aquel hombre viejo pendiente de oír crujir a los volúmenes. Los bibliófilos, los coleccionistas, son unos hombres y mujeres que miran respirar a los libros y tienen alrededor de ellos unas conversaciones gregorianas, absortas y mágicas, igual que constructores de basílicas. En las estanterías, dócilmente crucificados, o encima de los muebles como septiembres sin vendimiar, los libros, los legajos, como globos terráqueos o cartas astrales, a los que se les sale un unicornio o un esqueleto o un arlequín, salpicados de piedra y de oros, libros y papeles de todos los siglos, cartujos, con pesantez y con alas, con miradas de colores, libros como ventanas que levitan. Aquel hombre viejo y su vida sobre los libros, dedicado a su rezo, a su arquitectura, a su jardinería, a su historia, a su delicada enfermería que es como curar mariposas muy antiguas, su estudio que va del tecnicismo a la melancolía, de la química a la ternura, como si descifrara la misma mecánica del amor”.
“Y aquella carta, aquel hombre le enseñó una carta, pequeña joya plegada, un ala amarilla entre los tomos, una cuartilla suelta, como descosida. Cuando salió de la casa, la carta le palpitaba en el bolsillo como una víscera. Recordaba que luego caminó perdido esquivando los empellones del mar, que le pareció que venía silbándose algo, algo que le sonó a canción de soldado muerto y enamorado”.
Llama la atención, sin duda, la carencia de diálogos, que no ralentiza sin embargo la acción sino que a veces incluso la acelera porque hereda en gran medida algunas herramientas del lenguaje audiovisual que tanto ha marcado a su generación y a la mía: “Cuando empecé a escribir la novela me di cuenta de que no me hacían falta diálogos para transmitir lo que quería: sensaciones, emociones y situaciones casi fotográficas, visuales”, ha afirmado Fuentes.
A caballo entre las voces y los ecos, no cabe duda que Luis Miguel Fuentes ha depurado su estilo hasta conquistarlo. Hace tiempo, en una breve refriega periodística, le afeé su devoción por Francisco Umbral. No es mal maestro, desde luego, salvo que condicione en demasía la construcción de nuestro propio léxico. Aquí y ahora, en cambio, Umbral es una simple sombra que quizá nos transporte, como él reconoce, a “Mortal y Rosa”, un título que Luis Miguel Fuentes califica como “un gran poema lírico que no tiene estructura, tramas, personajes, desarrollo ni conclusión”. No es este el caso, porque alguien afirmó con razón que cada novela es un artefacto que debe cumplir con una serie de reglas y a la de Fuentes no le falta ningún perejil. Esto es, hay estructura, tramas, personajes, desarrollo y conclusión. Los paisajes, desde Cádiz a Cabrera, diluidos, como los edificios y las imágenes a menudo poéticas que el autor nos va regalando a cada paso.
Es, desde luego, la novela de un lector que seguramente ha paseado tanto por Julio Cortázar o por Pierre Louys, por Adolfo Bioy Casares y por Marco Denevi. Pero también por Javier Marías o, me atrevería de intuir, Rafael Chirbes. Todo ello, bien digerido. Como si advirtiéramos al ver a un ser humano todo el pedigrí de su alimentación, toda la memoria de su vida, todos los rasguños que el resto del mundo imprimió sobre su piel. Eduardo Mendicutti, en una reciente presentación de “Como llueve en las despedidas” apreciaba también en esta obra otras dos referencias magistrales, la de William Styron –“La decisión de Sophie” quizá sea su título más conocido-- y la de John Banville –“La carta de Newton, un intermedio”--, el escritor irlandés a quien también se conoce bajo el seudónimo de Benjamin Black, en su serie negra.
No pierdan el tiempo: pueden apreciar distintos acentos, pero sólo hay un habla, la de Luis Miguel Fuentes, enfrentado a sus propios fantasmas, como confirma desde la página de respeto de su novela, que dedica a sus padres pero también “a todas las mujeres a las que quise o no, que me quisieron o no”.
¿Novela autobiográfica? ¿Cuál no lo es? El poeta es un fingidor, afirmaba Fernando Pessoa, cuyo “Libro del desasosiego” es otro de los puntales confesos de Luis Miguel Fuentes. Pero es, sin duda, una novela literaria, lo que debería ser una redundancia pero que en los tiempos que corren se convierte, en cambio, en un obstáculo para su adecuada difusión: “No ha sido fácil publicarla –asegura--. Las editoriales me decían que era demasiado literaria”.
"Parte de la crisis cultural que estamos viviendo se puede ver en cómo la literatura está negando la propia literatura", denuncia. Y tiene razón.
Lleva muchos años denunciando o subrayando la realidad con su rotulador personal, intransferible, subjetivo. Técnico en informática, se arrimó al periodismo a partir de la buena escuela del periodismo local y de una revista virtual que fue legendaria, “La bahía del mamoneo”, que tanto éxito tuvo en Cádiz durante la década de los 90. Columnista de El Mundo de Andalucía desde 2000 hasta el cierre de la edición regional del periódico en junio de 2016, con su novela logró ser finalista del Premio Azorín de Novela 2009. Por otro lado, su trabajo periodístico abarca la columna de opinión, la crónica parlamentaria, el retrato de actualidad, la crítica televisiva, las redes sociales, la crónica política (congresos, campañas electorales…) y el reportaje literario.
Además de quedar finalista en el Azorín y del NH de Relatos, en su haber tiene el Premio Nacional de Periodismo de la Asociación Española de la Carretera (Madrid, 2003), el Premio Eduardo Mendicutti de artículos periodísticos (Sanlúcar de Barrameda, 2001), el Premio José Morillo León de periodismo (El Puerto de Santa María, 2000) y el Premio José María Martín de periodismo (San Fernando, 1999). “Como llueve en las despedidas” resulta, en cambio, su primera novela. Les garantizo que no será la última. Luis Miguel Fuentes ha probado esa rara sensación que estriba en dar la vida o quitarla, un atractivo oficio de dioses al que la miopía contemporánea ha bautizado con el humilde nombre de novelista. Sólo él sabe, como David, el protagonista de este texto, que al cerrar un libro apreciamos que tiene “algo de caja de huesos, de frigorífico para la muerte, de cobertizo para esqueletos”.
Juan José Téllez

22 de septiembre de 2016

Introducción de mi novela por Eduardo Mendicutti (vídeo)

Eduardo Mendicutti hace una introducción general de mi novela "Como llueve en las despedidas" y la emparenta más con William Styron y John Banville que con Umbral. Fragmento de la presentación que pueden encontrar completa en YouTube

https://www.youtube.com/watch?v=dkkYXG_KPAs

18 de septiembre de 2016

Presentación de mi novela "Como llueve en las despedidas" en Cádiz

Juan José Téllez presentará mi novela "Como llueve en las despedidas" en Cádiz el miércoles 28 de septiembre. 19:30 horas, Biblioteca Pública Provincial de Cádiz (Avenida Ramón de Carranza, 16)



6 de agosto de 2016

Dónde conseguir mi novela "Como llueve en las despedidas"

Pueden pedir mi novela Como llueve en las despedidas (Editorial Seleer) en su librería de confianza o por Internet:
Casa del Libro
Amazon.es
Editorial Seleer (papel y e-book)
Google Play Books (e-book)

Si tiene problemas para encontrarla en su librería, por favor pida a su librero que se ponga en contacto con la editorial Seleer o la distribuidora Azeta.


5 de agosto de 2016

Eduardo Mendicutti sobre "Como llueve en las despedidas"

Eduardo Mendicutti, sobre mi novela Como llueve en las despedidas:
"Un talento singular para contar una historia de intimidades paralelas con los mejores recursos del lenguaje. Alta literatura".



28 de julio de 2016

Presentación de mi novela "Como llueve en las despedidas" en Sanlúcar.

Eduardo Mendicutti presentará mi novela Como llueve en las despedidas en Sanlúcar de Barrameda. Será el miércoles 3 de agosto a las 21 horas en el Círculo de Artesanos.


19 de julio de 2016

A la venta mi novela "Como llueve en las despedidas"

Pueden pedir mi novela Como llueve en las despedidas:
- En su librería de confianza. Si tiene problemas para encontrarla en su librería, por favor pida a su librero que se ponga en contacto con la editorial Seleer o la distribuidora Azeta.
- En Casa del Libro
- En Amazon.es
- En Editorial Seleer (papel y e-book)
- En Google Play Books (e-book)





30 de junio de 2016

Disponible ya mi novela "Como llueve en las despedidas"

Pueden pedir mi novela "Como llueve en las despedidas":
- En su librería habitual. Si tiene problemas para encontrarla en su librería, por favor pida que se pongan en contacto con la editorial Seleer o la distribuidora Azeta.
- En Casa del Libro
- En Amazon.es
- En Editorial Seleer (papel y e-book)
- En Google Play Books (e-book)




13 de junio de 2016

Presentación de mi novela "Como llueve en las despedidas"

Presentación de mi novela "Como llueve en las despedidas".
Este viernes 17 de junio, a las 20:00h, en La Carbonería (calle Levíes, 18), Sevilla.
Presenta: Jesus Vigorra