19 de marzo de 2012

Zapping Electoral: Viva la dependencia (19/03/2012)


La vieja escuela. Los echábamos de menos, pero no tanto. Me refiero a los de la vieja escuela, los de la rosa de piedra, los socialistas de paletó, los que se consideran arquitectos de la modernidad de Andalucía y de España (y lo fueron, hasta que la democracia se hizo más moderna que ellos y no se dieron cuenta). Pero, de repente, en un par de días, se aparecen todos: nos encontramos con Chaves en Trebujena acompañando a Luis Pizarro (verlos juntos fue como ver desenrollar un pergamino), con Escuredo (algo gagá) y hasta con Alfonso Guerra. El estilo no cambia con el tiempo: mala baba, demagogia y esa especie de novecentismo andaluz, tradicional pero bastante grimoso, del viejo socialismo. El ambiente electoral les convierte en fieros animales de campaña y es cuando incluso el intelectual desaparece para dejar paso al como concejalillo que llevan dentro. Eso ocurre con Alfonso Guerra, cuya inteligencia y cultura es imposible de cuadrar con su manía de hablar a los andaluces con chascarrillos y tonterías. A menos que nos considere tontos, claro. El otro día, en Sevilla, dijo esto: “[Los de la derecha] van siempre a votar: ponen al de la barba, ponen a una cabra, ponen a una escoba, y allí que van ellos”. Sí, así es la vieja escuela. De la que forman parte aún, asómbrense, los líderes y candidatos socialistas tanto nacional como andaluz. Los echábamos de menos, porque todavía sirven para enseñarnos lo que fue y sigue siendo el PSOE. Pero no tanto, porque también significan la contumaz renuncia del PSOE a evolucionar. Estancamiento, vejez, corrupción y fracaso: ésa será su tumba.


El show de Micaela. Dicen que será la sucesora de Griñán, pase lo que pase, pero de momento es una mina en Twitter. Ayer ya dejábamos una muestra, pero hay más joyas: “En el futuro competiremos por nuestro conocimiento y no porque (sic) tengas un trabajo precario y mal pagado” (??). O esto (las mayúsculas son suyas): “DA LA CARA POR TODO EL QUE SUFRE, lucha día y noche x la defensa d la DEPENDENCIA”. La “defensa de la dependencia”, defender que tengamos que depender tristemente de otros... Ya sé que ella querría referirse a la ley o a las medidas en favor de las personas dependientes, pero esa manera de expresarse, como la del primer tuit que hemos puesto, dice mucho sobre esa flojera de mollera asumida por el lenguaje progre, y que revela la poca densidad que hay por allí dentro. “Me has emocionado mucho @PepeGrinan esta noche. Gracias Presidente!”, tuiteaba también. Parecía que se lo decía a Hugo Chávez. Es la Andalucía bolivariana. Pero para sentimental, este tuit del PSOE de Jaén, del que tengo dudas sobre si es un mensaje dirigido a ella o una cita (yo creo que es una cita), y que decía así: “@micaela_navarro No solo nos jugamos quien (sic) gobierna en Andalucía sino también mantener vivos los sueños por los k lucharon nuestros abuelos”. Sueños, lucha y abuelos quedan juntos de los más tierno y de lo más maqui. Ah, los sueños de Andalucía... ¿Dónde quedaron realmente? Traicionados, me parece a mí. Pero los sueños son otra mercancía y Micaela Navarro me parece una traficante de lagrimitas de almohada. Y además, sin contradicción, una prometedora humorista.


El aplausómetro. Tremendo varapalo al PSOE en las encuestas de ayer, sobre todo la de El País, yo diría que cocinada para movilizar al electorado socialista, pero en fin, aquí casi todos cuecen y adornan. Ya la noche del sábado, las redes sociales daban datos y pésames, justo cuando, poco antes, Griñán había proclamado que la calle le susurraba triunfos desde los balcones. Me parece que a Griñán no le va bien su aplausómetro.


Lo suyo. Griñán se reunió con “profesionales de la salud”, curiosamente coincidentes con él en todo (cualquiera diría que tiene los hospitales llenos de comisarios políticos). También con “gente de la cultura”, en el Teatro Quintero. Estaban Salvador Távora, Manolo Sanlúcar o (qué raro) Juanjo Téllez. ¿Son como 'los de la ceja' en andaluz? Todos parecían muy preocupados por lo suyo. Por la sanidad o la cultura, quiero decir.


Contar parados. Otro resumen, entre tontón y obnubilado, que hace @PepeGrinan de su Andalucía: “Andalucía es una tierra amable, con una sanidad de calidad, una tierra con buenas escuelas y con igualdad de oportunidades”. Para ponerlo en la Wikipedia, vamos. Y otra genialidad del Presidente (retuiteada, por cierto, por Micaela Navarro): “Yo no cuento parados como hacía Rajoy y todo el PP. Yo apuesto por el empleo”. Ya se nota que no los cuenta ni le importan. Además, si empezara a contar parados, no acababa. Es de risa. Si es verdad que Micaela Navarro sucede a Griñán, lo seguro es que el festival del humor no cesará.

18 de marzo de 2012

Zapping Electoral: El paro vivencial (18/03/2012)


Nada del mundo. El primer anuncio del PSOE andaluz sonaba un poco a Bertold Brecht. Bueno, al Bertold Brecht apócrifo, porque aquello de “primero se llevaron a los comunistas...”, que se le atribuía, por lo visto es de un pastor protestante llamado Martin Niemöller. Algo de ese poema de Brecht, que no era ni poema ni de Brecht, veía yo en ese anuncio, con lo de 'te dirán esto y lo otro tú lo creerás' y su tremebundo remate: “Hasta que un día te darás cuenta de que ya no queda nada del mundo en el que creías". Daba un miedo como de invasión de panzers. El otro anuncio, sin embargo, suena más a uno de turrón. Hay una familia feliz y una tierna abuela que deja su herencia en forma de voto al PSOE: “A ti te dejo un buen trabajo donde te reconozcan (!!)” llega a decir la mujer, no sé si chocheando. Claro que mirando la verdadera herencia de 30 años de este viejo PSOE andaluz, la cosa no parece un regalito: 1.250.000 desempleados (31%), 50% de paro juvenil, 30% de pobreza, 33% de fracaso escolar, 6% de analfabetismo, un PIB per cápita un 20% inferior a la media de la UE, y para qué seguir... A ver si va a ser mejor que no quede nada del mundo en el que ellos han creído...


Exclusivas. Griñán estuvo entregando los premios “Clara Campoamor”, que otorga el PSOE. Es curioso, porque ella nunca fue militante del PSOE (quizá porque no estaba de acuerdo con la postura colaboracionista del partido en la dictadura de Primo de Rivera). Además de lo que me indigna que un partido se apropie del legado, el coraje y los ideales de un personaje de esta altura, resulta irritante la manera en la que el PSOE y la izquierda en general siguen comportándose como si la mujer y la igualdad fueran competencia exclusiva suya. Lo que sí es suyo es el empeño en infantilizar, trivializar y gremializar la lucha por esta igualdad. En Jaén, Griñán también echó mano de la dependencia, otro de sus estandartes a pesar de todos los que aquí siguen esperando esas ayudas o ya se murieron sin que llegaran. Yo no sé si llamar a eso una “milonga”, como dijo Cospedal, pero un poco de tomadura de pelo sí que es.


Gilipollas y vivencias. Laura Berja Vega, secretaria ejecutiva regional de las Juventudes Socialistas, retuiteaba esta perla de Micaela Navarro: “Arenas no cree que las personas tengan derecho a tener derechos”. ¿Habrá considerado el derecho al derecho a tener derechos? En fin, esto ya salía en un diálogo de La vida de Brian. Ay, estos romanos, qué malos son. Pero, como decían también en la película, no desarrollemos más el tema. Muy retuiteado ha sido el exabrupto de Rafael Escuredo: “Los del PP son tan gilipollas que van sobrados”. Vamos a echar en falta la 'elegancia' de Alfonso Guerra. También ha estado muy presente en las redes sociales eso de que “si los parados andaluces se ponen en cola, la fila llegaría desde Huelva a Almería”. “Progresismo de 30 años”, apostillaba al respecto Esperanza Oña. Yo diría que lo peor es que en esa cola ni siquiera reparten algo al final. Concha Caballero tuiteaba parte de un artículo suyo en El País: según ella, lo que quiere el PP no es otra cosa que “cambiar los valores igualitarios y vivenciales de Andalucía sobre los que se ha asentado nuestra mejor historia”. Será que el paro y la pobreza son ahora valores vivenciales. Mejor no los cambiemos. Al fin y al cabo, representan lo mejor de nuestra historia. O lo único de nuestra historia.


Doy fe. Es la campaña de los notarios. Los usa Arenas, los reclamó Valderas en el debatillo con Griñán, y ahora el candidato de IU se compromete también ante notario a cumplir su programa. Pero, ¿sólo si gana, o también si pacta con el PSOE? Lo primero es una chorrada, pero lo segundo sería interesante verlo.


Consejero de 12 años. Cuando vi el Twitter de Manuel Recio por primera vez, pensé que, entre consigna y consigna del partido, lo suplantaba un chiquillo de doce años. Le mandaba a Arenas alusiones gallináceas con vídeos o dibujitos, llamaba “Pinocho” Guindos al ministro, y otras gracietas impropias de un señor consejero. Ayer retuiteó una foto de El padrino acompañada de este texto: “Se ha filtrado esta imagen del Gobierno hablando de planes de empleo”. Estoy esperando algo con Bob Esponja.


Amigos. “La Junta Electoral considera que @RTVA (Canal Sur) 'vulnera el derecho al pluralismo político' al no incluir a @UPyD” e “insta a acordar medidas compensatorias”, tuiteaba el partido de Rosa Díez. Una vez más. Creo que la Junta Electoral y la RTVA deberían hacerse amigos en Facebook ya.

17 de marzo de 2012

Zapping Electoral: Hay quienes tienen cortijos (17/03/2012)


Compromiso sagrado. Al auditorio preparado en Granada para Griñán le querían dar pretensiones académicas, pero le pusieron un decorado de autoescuela o de agencia de viajes: flechas y carteles de la autopista socialista: “Empleo de calidad”, “bienestar”, “progreso” y así. El tema era la educación, que ya saben que la primera persona de la Trinidad del PSOE, junto con la sanidad y los servicios sociales (asuntos que sólo el PSOE atiende y maneja, como es sabido). “La educación es un compromiso sagrado”, dijo el candidato socialista, mientras, con esa cartelería detrás, parecía alguien que hacía autostop. Completamente de acuerdo en eso. La lástima es que, para ser un compromiso tan sagrado, en Andalucía vemos a la educación pública floja, gamberrilla y fracasada. Es lo que pasa cuando ellos lo enfocan todo en poner comisarios políticos, comprar cacharritos y hacer que los profesores ante la pizarra parezcan médicos con radiografías, en vez de dignificar el saber, el esfuerzo y el respeto, que no necesita tantos enchufes ni burócratas. También recalcó Griñán que ellos no llevan 30 años en el poder, sino “30 años ganando elecciones”. Es lo mismo, hombre. Y encima, esta invocación a la legitimidad democrática es todo un agravio, porque en su caso la confianza de las urnas la han utilizado para ejercer el poder con la arbitrariedad, la voracidad y la mano floja que conocemos. Chaves usaba mucho esa falacia, la de que ganar elecciones les autorizaba a hacer lo que quisieran y como quisieran, saltándose la decencia, la ética y hasta la ley. Volví a mirar los carteles y flechas a su espalda y pensé que Griñán nos estaba vendiendo patatas rancias al borde de una carretera.


Tanta gente. En El Ejido, Almería, donde, según tuiteaba Juan Manuel Marqués , “el PP no es que barra, es que no deja nada”, estuvo Arenas. Dijo que el PP era “el partido de las PYME, de los autónomos, de los mayores, de las amas de casa...”. Podría haber seguido con toda las categorías de las Páginas Amarillas. Se quiere hacer universal pero resulta cursi y demagógico. Creo que sería más importante dejar de ser el partido de algunos rancios que todavía les quedan, antes que montar a tanta gente en la gaviota.


Debatillos. Sin figuras, los debatillos que siguen en Canal Sur entre el PSOE e IU ya cansan y aburren. Parecen un ping-pong a cámara lenta. Lo peor es que sabemos que en estas elecciones no va a haber diferencia entre votar al PSOE o a IU, por mucho que escenifiquen mordisquitos en los tobillos. Ni echando a rodar matojos por el plató, como en las películas del oeste, la cosa ganaría interés y tensión.


Tuits cínicos. El twitter del PSOE-A entrecomillaba a Griñán así: “Hay quienes tienen cortijos, le herencia que dejamos a nuestros hijos son derechos sociales”. Anda, el PSOE hablando de cortijos, cuando ellos han hecho de Andalucía el suyo. Y de herencias, cuando Chaves le dejó la Junta a Griñán como se deja una hacienda a un hijo. Siguiendo con el humor negro y con el cortijo, @RTVA se hacía eco de estas declaraciones de Pablo Carraso: “Sin libertad de expresión, Canal Sur no tendría sentido”. Ante esto, mi libertad de expresión se queda sin palabras.


Vista. Tuit esperanzado o alucinado de Griñán: “Hay una encuesta que nunca falla: la que vives en las calles, la que te llega día a día: Esa (sic) nos dice que vamos a ganar”. Nuestro compañero Javier Rubio se preguntaba si eso es “simple optimismo o percepciones extrasensoriales”. Lo decíamos ayer: Griñán tiene una vista...


Cita. Susana Díaz, ayer, en Canal Sur: “Hicimos una reordenación para salvar el empleo público”. Es la definición de enchufe más rebuscada que he visto nunca. También se mostró molesta porque la jueza Alaya no respete la agenda del PSOE ni la campaña. Vamos, hasta para entrullarlos quiere el PSOE que les pidan permiso y cita.


Lapsus. Mucho se ha comentado en las redes sociales la supuesta falta de ortografía en una foto del Tuenti del PSOE. Yo no la vi en su tiempo, pero he encontrado una captura de pantalla de esta gloriosa manifestación del “compromiso sagrado” del PSOE con la educación: “Elije (sic) el camino hacia tus derechos”, ponía. Tampoco es que se pueda fiar uno mucho de lo que encuentra por Internet, pero varios medios la han publicado como auténtica. De todas formas, un lapsus lo tiene cualquiera. Sólo metieron una jota en vez de una ge. Peor sería, qué sé yo, meter a una suegra en un ERE sin tener nada que ver, o a una empresa amiga en el pósit de una ayuda por la cara.

Hoy viernes: El zoco (16/03/2012)

Quiero desconectar de la campaña, que es como un circo ruso que se ha metido en mi casa, pero es difícil. La política lo llena todo, pero no en el modo en que lo harían las ideas o las palabras, que quizá es el modo en que se llenaría una habitación de música o de tabaco. No, la política lo llena todo de una manera sólida, tonelera, portuaria, con gran pesantez de trastos, operarios y acarreamientos. Los partidos como transatlánticos en la calle, como grandes pirámides rodantes, y unos habitantes de la política entre jefes, profesionales, arrimados, vasallos, creyentes, trompetistas, seguidores y opinantes que están en todos lados, que llenan los periódicos, que braman en la televisión o la radio, que te asaltan en Internet, que te meten el codo en la acera, que te raptan en el autobús, que te estrujan como estruja una ciudad entera en esa hora en que uno odia ser tocado, esa hora en la que la ciudad es un desagüe que arrastra todo. A lo mejor también estoy yo ahí, en ese peso sobre los hombros de la gente ahora, no sé. Uno sólo quiere mirar y contar, pero quizá acaba siendo parte de la misma máquina moledora, convertido en otro rodillo y otro diente.

La política debería enfrentar ideas, pero enfrenta artefactos. La política debería ser honda, pero es sólo voluminosa. Hace chocar trenes, levanta montañas con el puño, infla un dirigible, te explica la mentira con mil bombas detrás como metrónomos. Hay demagogia y miedo en esta campaña. Cada uno dice que el otro nos dejará pelados, los que no hicieron nada aseguran que lo harán ahora, los que quieren hacer lo quieren hacer todo antes del desayuno, los cabreados sólo tienen la ideología del cabreo, los ideólogos se venden junto a las chucherías y todos se preguntan dónde sentarán el culo después si les queda culo. Y Andalucía, peleada, subastada, blasfemada, dividida, no sé si piensan en ella como en una madre o como en una puta. Ya ni siquiera sé lo que queda de Andalucía, tomada como aquella casa de Cortázar. Andalucía, de la que reclaman la propiedad o el alma los que la han condenado o destruido, de la que se enamoran ahora otros que la maltrataron cuando eran otros. Quiero desconectar de la campaña, que está por la calle como un zoo en estampida, que está en mi cabeza como el ruido de una gran lavadora. Pero es imposible. Miro fuera y veo panaderos y ciclistas y madres que no sé si hoy tendrán más miedo o más esperanza. Me imagino que los persigue a todos la política como una máquina con aspas, como me persigue a mí. Y sin embargo es la política lo único que tenemos para sacarnos de esta ruina y de este cementerio de pájaros en los árboles. Habrá que buscar alguna verdad entre el cieno, habrá que encontrar alguna canción en el ruido, habrá que hacer algo, aun esperando que pase de largo esta cabalgata, este zoco.

Zapping de Campaña: Einstein, mérito del PSOE (16/03/2012)


30 años horizontales. No suelen ser divertidos los twitter de partidos y políticos ahora en campaña (salvo los de Manuel Recio o Leire Pajín). Están entre la agenda y el catecismo, el autobús y las consignas en ráfagas, pero es que los socialistas, con @PepeGrinan a la cabeza, tienen una habilidad inaudita para hacer que lo que escriben en serio sólo pueda leerse con una sonrisa. Por ejemplo, este tuit del presidente, en plan chamán de Internet: “La RED nos ha hecho horizontales. Ya no informamos, ahora comunicamos y conversamos”. ¿Horizontales? Desde luego, es un postura muy cómoda para gobernar Andalucía, y de hecho resume perfectamente el estar y el hacer de la Junta durante tantas décadas, pero no creo que eso sea virtud de Internet. Esa política acostada y camastrona suya, la de vivir de la renta ideológica histórica sin hacer más que lanzar bostezos y aviones de papel desde la tumbona, es bastante más antigua que Twitter y Facebook. El mérito de esos 30 años de horizontalidad es sólo del PSOE . Claro que estos 30 años los ve Griñán de otra manera: “Desde hace 30 años Andalucía ha avanzado mucho: en educación y sanidad pública, en energías renovables, en investigación y en muchos campos”, tuiteaba. Encantador ese “y en muchos campos”, como un niño que dice “un montón”. Hombre, de educación no presumamos, que ahí están las cifras de fracaso escolar, los sopapos del informe PISA y el aire general de montunería y analfabetismo funcional de nuestros chavales. Y lo de las energías renovables e investigación es para morirse. Sí, demos a los parados algunos de esos molinillos de viento para que se abaniquen en la miseria, o células madre para echar al potaje. En lo que seguro que hemos avanzado es en paro, pero eso debe de entrar en lo de “y en muchos campos”. Sin embargo, creo que Griñán no tiene pensado arreglar el desempleo, ni los demás problemas de Andalucía, a juzgar por este tuit: “Si nos movilizamos, el próximo 25 lo único que cambiará será la hora!”. O sea, que todo quedará como ahora. Ése es su objetivo. Y encima, eso ocurrirá si se movilizan. Es como el último esfuerzo del flojo para que todo siga igual. Igual de horizontal.


Comparaciones. Atentos a este otro tuit del PSOE-A citando a Griñán: “Hoy Andalucía por habitante tiene más kilómetros de autovía que Alemania o más kilómetros de alta velocidad que Japón”. Sí, igualitos que Alemania o Japón estamos, ya se nos nota. Bueno, como Japón, quizá cuando el tsunami, nadando en ruinas. Y hablando de comparaciones, esto tuiteaba también el PSOE-A el otro día: “Hoy hace 133 años que nació Einstein. ¿Cuántos niños inteligentísimos habríamos desaprovechado sin becas?”. Desconocíamos que Einstein estudiara con beca de la Junta. Y también que diéramos aquí tantos genios, más bien muchos Andy y Lucas... Nuestro compañero Javier Rubio se preguntaba si el PSOE sabría que Einstein, alemán y judío, “estudió en un gymnasium, ejemplo de segregación escolar donde las haya”. Tiene gracia, el PSOE queriendo hacer de Einstein un mérito de sus políticas.


La bola de cristal. Griñán, que se parece un poco a Panoramix, debe de tener poderes mágicos o adivinatorios. Está seguro de que Arenas implantará el copago sanitario, nuevo mantra contra la furibunda derechona recortadora de derechos y machacadora de viejitos. Arenas, que estuvo por Almería cociendo pan (¿por qué tienen que hacer esas ridiculeces los políticos?), negó que fuera a hacer tal cosa, pero Griñán no dejó por eso de asustar a los pensionistas andaluces. Lo que no sé muy bien es cómo les funciona eso de ver el porvenir a él o a su partido, porque con la crisis y los “brotes verdes” la bola de cristal se les nubló bastante. Pero ayer tuvo otra revelación. Conversando con unas chicas en Salobreña les recomendó que estudiaran...¡portugués! Asómbrense de la vista, la sagacidad y presciencia de nuestro presidente. Todo un adelantado.


Adoctrinamiento. Ni las calles, ni los polideportivos, ni los mercados. El mejor lugar para hacer propaganda socialista es un instituto, y en horario lectivo si puede ser. Eso le pareció a la Delegada de la Junta en Sevilla, Carmen Tovar. “El vergonzoso adoctrinamiento de la delegada de la Junta en Sevilla. Socialismo en estado puro”, tuiteaba Toni Cantó, de UPyD, enlazando a elmundo.es. En otro tuit, el PP andaluz pedía su dimisión. Nada, seguro que fue a ver si encontraba a algún Einstein que becar.


¿Y Chaves? Un tuit para reflexionar, de Fernando del Valle: “Elecciones en Andalucía. ¿Dónde está Manuel Chaves? ¿Sabe que hay campaña?”.

15 de marzo de 2012

Zapping Electoral: El sastrecillo valiente (15/03/2012)


Esperpento. Parecía que los desplantes del PP a Canal Sur iban a dejar unos debates como ceremonias del té o partidas de ajedrez con bostezos, pero no está siendo del todo así. Poner al PSOE y a IU a mirarse como esfinges puede resultar entretenido, como con Griñán y Valderas, o directamente esperpéntico, como con Manuel Recio y Sánchez Gordillo: Un debate sectorial sobre empleo entre el consejero de 1.250.000 parados y alguien que piensa que el paro se soluciona repartiendo azadones y quitándole la peluca a la Duquesa de Alba. ¿Será eso lo que pretende el PP, hacer visible la inanidad de las otras alternativas exponiéndolas a que se destruyan o anulen mutuamente en público? Alguien tuiteaba que aquello era “la corbata contra el pañuelo palestino”. O la propaganda orgánica contra las utopías de las berenjenas. Sin embargo, tuvo sus buenos momentos. Sánchez Gordillo recordó el paro y los vergonzosos índices de pobreza y dijo que el PSOE “prometía ahora lo que no ha hecho en 30 años”. Recio, que hablaba como un telepredicador y en principio pareció debatir con el invisible PP, le preguntó por su parte al de IU si su modelo era Corea del Norte, Cuba, China, o la misma Marinaleda, donde el paro ha aumentado un 60%, según se encargó de recalcar mucho el consejero en Twitter (a su twitter le dedicaremos atención especial otro día porque lo merece). Pero la gran perla fue lo de la “empleabilidad” (?), que por lo visto consiste en “hacerle un traje a medida” a cada parado. Chico trabajo tiene el sastrecillo valiente. Alguna guasa generó lo del traje en las redes sociales. A mí también se me ocurren muchas, pero no caben aquí todas las metáforas hilanderas, zurcidoras y destajistas.


Bancos y patatas. El paseo por Twitter me hace detenerme, primero, en una de las estaciones de penitencia de Sánchez Gordillo en su peregrinación utopista: “Hoy, ante el Banco de Santander, exigiendo la nacionalización de la banca”, tuiteaba. Ya hay que tener moral y paciencia. Espero que no le hicieran aguardar mucho estos banqueros antes de claudicar. Luego, un tweet de Amparo Rubiales me da que pensar: “En Grecia ya reparten patatas para q coma la gente!”, escribía. ¿Lo decía con pesar o con envidia? Porque el desprecio socialista por los 'mercados' o por el control del déficit nos lleva directamente a lo de Grecia, su bancarrota y sus patatas. A lo mejor a Amparo Rubiales le gustan mucho las patatas...


Padres fundadores. Si Montoro citó a Benjamin Franklin con los impuestos, Griñán pareció el otro día otro padre fundador, otro firmante de la Declaración de Independencia. “No hay país que merezca la pena sin igualdad de oportunidades, no hay país que merezca la pena vivir si no son todos iguales desde el nacimiento, y no hay país que merezca la pena vivir si un niño no puede estudiar si tiene capacidad o una persona enferma no encuentra el tratamiento que necesita”. ¿Todo eso nos va a quitar el PP? Pues sí que es malvada la derechona. Supongo que no tiene otro discurso posible, pero ya empieza a resultar ridícula, además de increíble, esa estrategia que se resume en que el PP nos va a quitar todo, hasta a Juan y Medio, y además por pura maldad. No, Griñán no es Benjamin Franklin, aunque a veces el PSOE tenga cara de billete.


Ángel de la guarda. En Málaga, Griñán defendió otra vez su modelo frente a “los recortes, la reforma laboral y la subida de impuestos”. ¿Pero subir impuestos no era antes de izquierdas? Por cierto, otra vez le dio por el dominó, y esta vez jugó él mismo la partidita. Carmen Benavides, en su crónica, se preguntaba si quizá era “una metáfora del 25” el que “su compañero se llamara Ángel de la Guarda”. Yo creo que Griñán ya tiene bastantes ángeles de la guarda por aquí, y nada metafóricos. De todas formas, con la neutralidad de Canal Sur, es difícil interpretar las metáforas, sobre todo las malas.


Fuera del planeta. Arenas se ha atrevido a proponer “un análisis autocrítico del sistema de las Autonomías”. Me parece valiente y sensato, pero cuidado, porque lo van a acusar de antiautonomista, antiandaluz y todo lo que les salga en blanco y negro. Griñán ya lo ha llamado “extraterrestre”. Ya saben que aquí el ser andaluz y el cómo ser andaluz son marca registrada de algunos partidos. Y te pueden echar hasta del planeta.


Socialistas en paro. Otra socialista con hijos en paro, igual que Griñán. En este caso, Rosa Torres, que así lo confesó en la entrevista de Canal Sur. Ya tiene que estar mal la cosa. Cualquier día, se queda en paro hasta Iván Chaves.

14 de marzo de 2012

Zapping Electoral: Golpe de izquierda (14/03/2012)


Dando leña. Griñán y Valderas no se besaron. En el debate con fantasma, el candidato de IU no vino a coquetear, sino a dar leña con esa pinta que tiene a veces Valderas de lateral izquierdo. Enseguida le puso por delante a Griñán el paro y la corrupción y le preguntó si acaso no eran ellos los que llevaban 32 años gobernando. Griñán quizá creyó que iban a hacer los dos de Batman y Robin contra el PP, pero el cara a cara motivó a Valderas, que se creció al no sentirse, por una vez, carabina o florero, y le atacó por la izquierda sacándolo casi del campo. Sentí que no apareciera Arenas (no voy a insistir en eso) y el debate quedó cojo, pero resultó refrescante ver a IU con su discurso más combativo contra el PSOE, aunque Valderas no sea tampoco Anguita. Si Griñán sacaba la tijera del PP, Valderas le recordaba que la Junta también había recortado aunque queriéndolo llamar de otra manera menos afilada y sangrante. El desconcierto de Griñán le hizo ponerse sentimental. Llegó a mencionar que su hijo está en paro y dijo cosas como que la Sanidad andaluza estaba “dando vida a niños”. Ya es lo que le faltaba a la Junta, que fuera la encargada de insuflar el alma a los nuevos andaluces (será “el corazón socialista” de esta tierra del que tanto hablan, ahora metido con jeringa). Para mí, ganó Valderas de calle. Lo que no sé es para qué sirve eso... Aún esperamos el beso de novios tras la rencilla, si el PP se desinfla. No les queda otra. Pero, al menos, IU supo hacerse la castigadora y la desdeñosa.


El mosqueo, trending topic. Los excluidos, PA y UPyD, intentaron montar un debate paralelo en Twitter. #PAlante fue más un sitio para la queja que otra cosa y #UPyDeneldebate llegó a ser trending topic. Martín de la Herrán contraatacaba de vez en cuando, pero el ambiente era sobre todo de mosqueo. Alguien decía que si UPyD “tuviera algún tiempo en televisión ganaría las elecciones” y en su Twitter, Pilar González anunciaba la intención de denunciar a la RTVA por prevaricación. A la vez, se notaba al PSOE dolido o traicionado por la actitud de IU. Desde el PSOE de Almonte se tuiteaba que “Valderas se convierte en marca blanca del PP”. Otros querían ver en la ausencia de Arenas una jugada mefistofélica: “Arenas se fuma un puro mientras la izquierda se pelea en la tele”. Con cierta guasa se comentaba el tweet que citaba a Griñán así: “Vamos a hablar de los ERE, 'me asquea la corrupción' ”. Como soy morboso, ayer por la mañana me pasé otra vez por el Twitter de Leire Pajín, por si mencionaba el duelo: “Hoy es martes y 13... Buenos días!!!”, decía. Es una ausencia política encantadora la de esta mujer. Luego, vi ampliamente retuiteado el dato de que la audiencia del debate había sido del 10% con 358.000 espectadores y que la serie de la Pantoja en Telecinco ganó por goleada. El juego de dardos de Griñán y Valderas no pudo competir con la escenita de la Pantoja montando a Julián Muñoz en una especie de frenesí piloso.


Los invisibles. Ya ha dejado el pañuelo verde, el verde sentimental, el verde que era como un sudario de la Magdalena o la chaqueta de un amante perdido. Vi a Pilar González al inicio de la campaña sin el verde de su viudez o de sus tópicos y pensé que quizá el Partido Andalucista había podido desprenderse ya por fin de las morerías, de la melancolía identitaria, de ese nacionalismo de las montañas que aquí no cuaja. Han tenido historia, batacazos, personalismos, tentaciones raciales y malas decisiones, sobre todo cuando Julián Álvarez, que no me parecía mal político, hizo aquel gazpacho con grupúsculos frikis, califales, protoandalusíes y por ahí. Ahora el PA está en el destierro y lamento no verlo en los resúmenes electorales de Canal Sur, porque siempre he valorado la necesidad de un partido regionalista moderno, serio y práctico, que prestaría al panorama político andaluz equilibrio y el valor de una visión propia, sin encomiendas de jerarquías forasteras. Vi a Pilar González el primer día de campaña en Canal Sur y creo que no la he vuelto a ver más. Levantaba las manos, las manos con las que había que votar, las de su logotipo o las de su alma. Creo que algo ha cambiado. Quizá porque se quitó ese verde bandera, porque su discurso ha ganado pragmatismo y coherencia, porque se ha deshecho, al menos en parte, de lo andaluz como mero disfraz o profecía. Es una pena que en Canal Sur hagan invisible al PA, igual que ocurre con UPyD. Al candidato de UPyD lo veo más bisoño, pero sigue representando esa opción de una tercera España entre la derecha o derechona y las izquierdas escaparatistas o decimonónicas. Son los pequeños, los invisibles. Podrían ser importantes en estas elecciones, pero para encontrarlos hay que buscarlos por lo hondo. En la televisión, la mesa está preparada para los grandes.

13 de marzo de 2012

Zapping Electoral: Neutralidad (13/03/2012)


Medias ideológicas. Del debate, no-debate o medio debate hablaremos con tranquilidad mañana. Ayer me dediqué a medir más o menos científicamente la “neutralidad” de Canal Sur a través de sus tertulias y la cosa fue muy ilustrativa. En la de Tom Martín Benítez, por ejemplo, participaban Amparo Rubiales, Luis García Montero, Rafael Rodríguez y, un poco como tertuliano de las tortas, Manuel Pimentel. A partir de la polémica de Arenas y el debate, comenzaron a hablar de la prensa que titula que los sindicatos “incendian las calles”, a ironizar con las bombas del 11-M puestas por los socialistas, a recordar el tartamudeo de Urdaci con lo de C-C-O-O y en ese plan. Sólo la voz tranquila de Pimentel se empeñaba en recordar que esa andanada de agravios no venía a cuento. Los demás, iban en tromba, especialmente García Montero, que parecía como tocado de la próstata ideológica y desbarró hasta parecer gagá. Así, entre la guerra total y la defensa de la honorabilidad de Canal Sur (“El PSOE no manda en Canal Sur”, afirmó ridículamente Amparo Rubiales), transcurrió la cosa. La tertulia de Canal Sur Televisión también nos sirve muy bien para hacer medias de escoramientos ideológicos. Ahora sólo hay tres contertulios y los temas suelen terminar en opinión unánime o anticipada mayoría (siempre para el mismo lado). Ya casi son el reverso de la de Metropolitan TV y sólo falta que vayan vestidos de boda como allí. El caso es que en Canal Sur un día nos encontramos a Carmen Calvo y a Concha Caballero haciendo piña contra la derechona o, ayer, a Esperanza Sánchez, Juanjo Téllez y Juan Manuel Marqués como amanecidos bajo la misma pancarta. Todo caía hacia el mismo lado. Por cierto, no puedo reprimir poner aquí un frasecita de Téllez que ilustra el pomposo, homérico y curil estilo de esta progresía iluminada y cursi: “Utilizan la reforma laboral como sacrificio humano que inmolar ante las aras de los dioses de los mercados”. Casi prefiero el estilo menopáusico de García Montero. En fin, repasen las cuentas, vean hacia donde se escora todo y sigan reflexionando sobre la neutralidad de Canal Sur.


¿Y el hashtag de Chaves? Ardió Twitter con la renuncia a debatir de Arenas. Le han creado hashtags con todas las combinaciones posibles que uno pueda imaginar, como los nombres de las páginas web porno: desde #arenasnodebate a #arenasgallina, este último con un enlace a un vídeo de La gallina turuleta incluido. Valderas le llamaba en su twitter “el de la margarita” y la margarita dijo finalmente que no. Sigo sin entender la postura de Arenas, aunque, como también recuerda alguien que retuitea Paco Robles, Canal Sur suspendió el debate a cuatro de 1996 porque Chaves no quiso asistir. A lo mejor es demasiado tarde para crear hashtags para la espantada chavesiana. Eran otros tiempos, aunque La gallina turuleta era la misma. Personalmente, creí que Arenas se iba a hacer el interesante pero iba a terminar asistiendo. Creo que ha sido un error. Ni el PA ni UPyD estaban invitados, aunque querían ir, así que UPyD manifestó su intención de debatir en paralelo en su Twitter y el PA no sé si en su hashtag #PAlante, que suena más resignado que esperanzado, dejará al menos alguna ironía. Por cierto, entre tanto tweet sobre el polémico debate, me encuentro con alguien que apunta una dolorosa verdad: Andalucía tiene más parados que Grecia. Eso sí que merece una buena ristra de hashtags.


Dorado retiro. Me ha picado la curiosidad sobre cómo está de implicado el difunto PSOE zapaterista en esta campaña de las andaluzas y me ha dado por visitar el floreado Twitter de Leire Pajín. La ínclita ex ministra pregunta si está bien el libro El bolígrafo de gel verde y se muestra interesada por la película La invención de Hugo. Esto debe de ser el dorado retiro, o la muerte política definitiva. ¿Veremos pronto a Griñán preguntar estas cosas en su Twitter?


Piñatas. Arenas se repite mucho y sus ideas de siempre, con el mismo atril solitario y el mismo fondo pelado, van tomando tono de nana en los resúmenes electorales de Canal Sur. Agradecí que se distanciara del estilo mitinero de Griñán, pero tanta contención puede dormir a la gente. Claro que peor es lo de Griñán, que se repite tanto o más y encima nos marea disfrazándose cada día de algo diferente o metiéndose en alguna verbena, carrera o piñata. Ayer lo vi vestido de hombre de Colón (hay que tener una edad para recordar esto). Creo que se acerca ese momento en el que pienso que la campaña sobra, que ya sé todo lo que van a decirnos y sólo me llama la atención la puesta en escena. O es que tengo un mal día, como García Montero.

Zapping Electoral: La princesa y el herrero (12/03/2010)


La boda. Es un romance anticipado y algo así como la primera cita: IU y el PSOE tras las pancartas en un día como el de ayer, con número y gentío de cataclismo. Suena a esas películas de amor durante una guerra, con las bombas sincronizadas con los besos. Sí, porque al PSOE y a IU sólo les queda en Andalucía su amor extraño, histórico y como morganático, celestineado por el ogro de la derechona más que por otra cosa. Es un amor de conveniencia que los dos asumen como única salida a la soledad o a la indigencia. No importa que IU apele a la rebeldía o señale la corrupción del PSOE casi tanto como el PP. Hay un día fijado para una boda y si las cuentas les salen bien, se emparejarán en una izquierda algo paticoja. El PSOE es una izquierda cosmética e IU es una izquierda de hierro, pero la princesa y el herrero no tendrán problemas en encamarse si el PP no consigue la mayoría absoluta. El PSOE tiene un discurso conservador y un poco marquesón, mientras IU sigue creyendo que se puede vivir sin dinero, sin mercados y sin empresarios en una especie de huerto con ovejas. En realidad, no sé lo que quiere IU. Lo primero que le oí en la campaña fue una referencia a la felicidad: “Vamos a derrotar a la infelicidad, porque el primer objetivo que tiene que tener una fuerza política, un colectivo de izquierda, es la felicidad”, dijo Valderas. Sí, son las cosas que pasan en su huerto o en las revistas de los testigos de Jehová. Yo no sé si ésta es la izquierda del puño de hierro o la que vive en un episodio de Heidi. Demasiado idealismo para el poderoso y marrullero pragmatismo del PSOE andaluz, pero se entenderán si hace falta y tienen la oportunidad. Ya hemos visto esa película: IU se vendería por algunas consejerías y por algunos gestos filosoviéticos, el PSOE seguirá teniendo el poder de verdad y nada cambiará en Andalucía. Pero aún es pronto. Ahora juegan, como los novios, a los desprecios y a los guiños. Las pancartas, eso sí, les quedaban bien como sábana nupcial.


El debate del miedo. ¿Qué le van a hacer los de Canal Sur a Arenas en el debate? ¿Lo van a maquillar de bruja, le van a colocar chinchetas en la silla, le van a poner la voz de su Papá Pitufo cuando hable, le van a hacer sudar con una estufa, lo van a drogar con el botellín de agua? Ya pasó lo mismo en 2008 y yo sigo sin entender el miedo de Arenas a debatir en Canal Sur, un miedo como de vampiro a un crucifijo. No son propias de un líder político estas inseguridades. Una cosa es que Canal Sur tenga una clara dirección ideológica y otra que en ese escenario donde todo está medido y pactado (¡van a cronometrar árbitros de baloncesto!) le preparen a Arenas un campo de minas. Por cierto, tampoco creo que Canal Sur esté perjudicando intencionadamente al PP con esos errores de edición o continuidad de los que tanto se están quejando. ¿Sacar a Rajoy de espaldas en una noticia sobre pederastia sirve de algo? No se puede ser tan pusilánime. Me cuentan que los trabajadores de Canal Sur están muy molestos con esta actitud del PP que ve en cada cámara un francotirador, y creo que les doy la razón en algo: sería un buen gesto del PP mostrar algo de confianza, saber separar a los técnicos y currantes de la dirección, que sí sabemos cómo es y a quién sirve. De todas formas, si Arenas todavía no ha asumido que juega en campo del adversario y con árbitro casero, no sé qué hace peleando por ganar estas elecciones. Si le asusta que le enfoquen el perfil malo o le pillen tocándose la nariz, quizá debería quedarse en casa toda la campaña. Yo le pediría a Arenas un poco de valentía. Que no sea tan cagoncete, hombre.


Como antes. Vinieron los líderes nacionales a apoyar a sus candidatos andaluces y me di cuenta de que Rajoy y Rubalcaba siguen igual que antes de las elecciones generales. A Rajoy no se le notaba que era presidente (se le ha quedado el discurso de hacer oposición) y Rubalcaba no parecía haberse enterado de que las urnas le vapulearon. En Andalucía se diría que los papeles se cambian. Por cierto, espeluznante ver a Rubalcaba y a Pizarro juntos. Es como si el PSOE hablara con una dentadura postiza cayéndosele.


Deporte. Quizá porque nos trata como a ellos, ayer Griñán estuvo con ancianos y con niños. Son dos recursos facilones y algo babosos, pero así es el negocio. En una carrera popular, le vimos enseñando a los chiquillos cómo hacer el calentamiento agitando los brazos en plan baile del gorila. Parecía que, en realidad, entrenaba a los andaluces para el hambre, el paro y el batacazo, o que nos animaba a correr hacia él para disfrutar del agotamiento político y económico en su regazo. Pero el deporte que ha practicado el PSOE aquí es otro, y tiene menos que ver con mover las piernas que con poner la mano.

Zapping Electoral: La señorita del GPS (11/03/2012)



Bronca. Guerrero, que no es un secundario de una de Torrente, sino que fue Director de Trabajo de la Junta de Andalucía, ya está en la cárcel. La jueza dice se concedieron nada menos que 887 ayudas “de manera manifiestamente arbitraria” para “favorecer a sus familiares y amigos” y “a altos cargos de la Junta o del PSOE”. Y esto, con conocimiento del Gobierno andaluz según lo que él mismo ha declarado y las pruebas y el sentido común respaldan. Hay que ver, desde luego, cómo está “embarrando” la campaña el PP, qué manera de recurrir “a la bronca y al juego sucio”, como ha dicho Griñán. Bronca y, claro, “manipulación”, por ejemplo en lo de Laura Gómiz e Invercaria. Las cintas están “manipuladas” y lo que se escucha debe de ser, seguramente, la voz de la señorita del GPS. O son sus palabras, pero “no sus pensamientos”, que es lo que se ha atrevido a decir la mujer que redefinió la ética en la administración pública. El juego sucio del PP es que ya llega al control mental. Esto parece un episodio de Superagente 86, pero sólo es la realidad cínica, desahogada y repugnante de una manera de gobernar que ya no puede disimularse por mucho que Griñán lo intente acusando al mensajero. Son ellos los del barro. Y los del cazo.


Paz social. Ha llegado la huelga general a la campaña y Griñán se ha apresurado a convocar al Gobierno para que se siente a negociar con los sindicatos. El presidente andaluz podría asesorar muy bien a Rajoy sobre cómo apaciguar a los sindicalistas: darles subvenciones, dinero para “cursos de formación” (es un decir) y comisiones por EREs fraudulentos ha funcionado muy bien en Andalucía. Pero seguro que Rajoy no aprecia “la paz social” como los socialistas.


Dominó. Con el dominó, aburrimiento y amargura de los parados, se encontró Griñán visitando Las Moreras, un “barrio deprimido de Córdoba azotado por una alta tasa de desempleo”. A lo mejor el dominó forma parte del modelo social del PSOE: una cajita para cada tasca y la “isla de bienestar social” que es Andalucía aumentará su magnificencia. Otra cosa que ayuda mucho al bienestar social es poner un ascensor en un bloque, lujazo y orgullo que también llevó a Griñán y a su corte hasta una foto con una señora en silla de ruedas. El candidato del PSOE debería de ser Toñi Moreno, que tiene la misma receta para arreglar los problemas estructurales de esta castigada tierra y vende aún mejor que Griñán la pena y la miseria como bienaventuranza. Pero hay más propuestas del PSOE, como una “Ley de la Juventud” que será “una ley de jóvenes hecha por jóvenes”. ¿Durante el botellón? No sabemos. Pero seamos serios, porque se trata de una ley para algo de lo que se acaba de dar cuenta el PSOE después de 30 años: el paro, sobre todo el juvenil. ¿Y si se le da a cada joven un juego de dominó? ¿Y un sofá cama que le consiga Toñi Moreno? Eso sería aún más efectivo.


Papá Pitufo. A Arenas, al que le han puesto música de Braveheart en sus congresos y le han endilgado una misión como mosaica de salvación, le faltaba sin embargo todavía un símbolo de su liderazgo moral. El otro día se lo entregaron: un muñeco de Papá Pitufo que le dio alguien de Júzcar, ya saben, el pueblo pitufo, buen ejemplo de cómo Andalucía puede salir de la pobreza: haciendo promociones de películas de Hollywood, versión actualizada de pasear a los guiris en burro, nuestra eterna vocación. El Papá Pitufo en manos de Arenas no era como una espada flamígera, más bien lo convertía en invitado de los Teleñecos. A lo mejor la campaña es una cosa de los Teleñecos, aunque aún no le hayamos encontrado la gracia a nuestra situación económica, social y moral.


Mejores y mejoras. Todavía tengo notas del programa del otro día de Tom Martín Benítez. Por ejemplo, nos enseñó cómo es posible la campaña fuera de la campaña, o sea la que van haciendo los arrimados. Manuel Pérez Yruela, tertuliano del programa y, recuerden, ex portavoz de la Junta, anunció por ejemplo unas jornadas en las que él interviene, sobre “la identidad política y cultural de Andalucía al inicio del Siglo XXI”. Va sobre “el cambio tan acelerado de los últimos 30 años que ha transformado radicalmente la Andalucía que conocíamos”. ¿Participará el de Tecnópolis? Pero el sesgo de su programa se nota hasta cuando otra invitada habla de un festival (flamenco, o algo así) y nos avisa de que acudirán “los mejores y las mejoras”. El espíritu de Bibiana Aído no ha muerto. “Los mejores y las mejoras” en la Andalucía radicalmente transformada en 30 años nos definen toda una ideología y toda una maldición.

Zapping Electoral: El modelo coliflor (10/03/2012)


Sin recogecolas de Madrid. Por lo menos ya no son los barrenderos de la campaña, mucho menos que teloneros, los que salían a patear las serpentinas después de que los líderes nacionales dejaran la ceja o la gaviota colgada en la esquina de la tele y se apagaran las luces de los informativos fundiéndose con los cabezazos de los futbolistas. Los partidos andaluces tienen su campaña propia mientras el resto del país se pone el casco y cuenta las latas de sardinas para el invierno nuclear, mientras los sindicatos se almidonan los bigotes y las autonomías se pelean con el déficit como con un gato, salvo la andaluza, que quiere seguir entrampándose hasta el final para inflar sus globos. Tenemos campaña propia, por fin, sin recogecolas ni limpiasillas de los de Madrid. Pero siguen hablándonos de universales, sobre todo el PSOE, que nos saca su “modelo” ideológico como un catecismo y se ve como cabecilla de la reconquista de un largo mundo que incluye a todo el capitalismo, a todo el liberalismo, a todos los rascacielos y a todo el dickensianismo con mocos de la crisis internacional. Veremos cuánto permanecen en Andalucía y cuánto vuelan por la teología política y las batallas de los ángeles y demonios de la historia.


Espíritu de metacrilato. Griñán eligió para empezar la campaña las Setas de la Plaza de la Encarnación, que más que a los hongos remite al modelo coliflor de la gestión socialista, o sea el de los grandes floripondios aparatosos y huecos, el de los grandes excesos gaseosos, adornando y tapando la miseria general. Panales de plástico sin dulce ni alimento dentro que resumen la nada rimbombante y la casa del sol estancado que han hecho de Andalucía. Vi en Canal Sur a Griñán con mucha escenografía y mercadotecnia visual, un poco con ese espíritu de metacrilato y rotulación en la frente de la última campaña de Rubalcaba, y con figurantes aplaudidores a su espalda (por ejemplo, Susana Díaz, más alguna guapita de cara poniendo morritos) que hacían un fondo como de El precio justo, de cierto escaparatismo de teletienda o de algo de Miss Colombia. Su estilo era el de mitin tradicional, volumen y tono altos, crescendos estudiados en las consignas o ideas fuerza. Habló de la derecha que “embarra” y de la izquierda que, resumiendo, nos da la pastillita y la sopa, y mencionó la “isla de libertad social que es Andalucía”, isla o parque temático que yo no acabo de encontrar entre el paro y los mendrugos que tenemos aquí. Creo que más bien debería haber hablando de la Isla del Tesoro, donde ellos están haciendo de piratas con cofre, loro, mella y risotada. Creo que se van a enfocar en el maquillaje y en el susto.


El portero en bicicleta. Cuando apareció Arenas, el contraste fue como el de entrar luego en una capilla. Arenas hablaba bajito, pausado, sin gritos, más en plan profesor o monje que vendepeines. No tenía detrás coro de sonrisas ni muslos, ni skylines pintados. Estaba solo como un portero de fútbol. Siguió con lo de la humildad (es verdad que parecía como despierto para unos maitines franciscanos) y propuestas de propuestas que tampoco terminó de proponer. Insistió en lo del cambio, un cambio en el que parece ir en bicicleta, como si lo llevara un cartero, mientras que el PSOE parece decir todo desde un búnker de diseño. Canal Sur lo pilló en un gesto raro de saludo militar sin gorra a sus fieles, en plan Obama, que yo le recomiendo que abandone porque más bien parece un baloncestista después de un mate en el All Star. El PSOE ha empezado ronco, como tras su after hours de derrotas y congresos matones, y el PP ha empezado con precaución, sordina y patinete.


Oído cocina. El inicio de campaña tuvo más atención para la encuesta del CIS que para los primeros aspavientos de los candidatos. El País titulaba “El CIS da aire a un asediado PSOE andaluz” y Tom Martín Benítez destacaba en su programa de Canal Sur Radio que “en el voto directo, o sea la respuesta espontánea (?), el PSOE aventaja al PP en cuatro puntos”. Es lo que llamaba “las tripas de la encuesta”. Bueno, en “voto directo”, no sé si espontáneo o no, la encuesta lo que dice es que el PP le saca al PSOE 7,2 puntos. En la tertulia de Canal Sur televisión, Luis Barbero, de El País, decía que para llegar a esa ventaja del PP tras esas contradictorias tripas de la encuesta, “el CIS hace un bucle muy raro”. Lo que hace el CIS se llama cocinado y los números contradictorios y chocantes suenan a cacerolazo demoscópico o a esquizofrenia del andaluz. En cualquier caso, ya se ve que cada uno mira lo que le interesa.

Hoy viernes: La última colina (9/03/2012)

Esto no serán 15 días de Circo del sol, será la guerra con las últimas tripas, será El Álamo con mosquetes en las capillas. Se vestirán de soldado los ancianos, los niños, los profesores y los compañeros del metal; los partidos agitarán el miedo y la corrupción, se desplegarán los asustaviejas y las ideologías nos pondrán delante un Juicio Final. Marzo, vestido de tallos, ha traído la última batalla a Andalucía. El PSOE puede quedar aniquilado, el PP puede conseguir un poder que ningún partido ha alcanzado en toda la democracia, pero aunque la retórica y el olor de estos días sea el de la guerra, reducir estas elecciones a un conflicto algo así como godo por el poder es injusto. Andalucía es mucho más que la última colina, es un pueblo castigado, es una esperanza truncada, es un sueño desperdiciado. Algo se nos paró dentro, algo nos tronchó las rodillas, alguien nos llenó de nada y nos dijo que todo iba bien. Por eso, lo primero que tendremos que pensar es que no es una guerra de “ellos”, de los partidos, que no somos un decorado para legiones de nadie, sino que somos nosotros los partisanos y los heridos. Parece una obviedad reclamar estas elecciones como nuestras, pero no lo es. No se trata de que unos señores con aire de ventrílocuos ganen o pierdan un concurso, sino de qué va a pasar con nosotros, con Andalucía.

Veremos al PSOE espantando escándalos, jueces y números; invocando a la izquierda como el poder mágico de un anillo y azuzándonos a la derecha de la España negra, con curas y banqueros que patean a los pobres. Veremos al PP enseñando los ratones comilones que pudrieron la Autonomía en nombre del socialismo, mostrando buena cara sin corbata, enseñando las cifras indigentes en las que se resume Andalucía y presentando la mera pero insólita posibilidad de otra cosa diferente al PSOE. Los dos grandes partidos se tirarán todo lo que tengan a mano, trapos y fantasmas, realidades y sentimentalidades, papeles y banderas, mientras los pequeños atenderán a las sobras. Habrá más miedo y agresividad en los socialistas, que se juegan el perol; habrá horizontes de celofán en el PP, que viene como con un Evangelio. Pero en el ruido y la aerostática de la campaña, más nos valdría arrancarnos de alguna manera los ojos y echarlos a rodar por Andalucía, ver lo que es, lo que no llegó a ser, lo que podría ser, la cuesta en la que nos dejaron, lo que nos quitaron, cómo nos durmieron, cómo nos traicionaron, cómo nos dejaron a medias en todo. Y sólo después mirar a los partidos, que serán como siempre mitad verdad y mitad mentira. Es cierto que ellos pelearán a muerte, pero si esto es una guerra, no olvidemos que nosotros, Andalucía, seríamos los héroes y los caídos. No olvidemos que, en todo caso, sería nuestra guerra.

Somos Zapping: Estamos mejor sentados (5/03/2012)


Las marmotas. El 28-F es algo así como el día en que el poder saca los soldaditos de plomo de la Autonomía para jugar. Canal Sur hace una larga mañana de banderas y filas y condecoraciones y discursitos; los palacios, los políticos y las personalidades parecen algo que han hecho con piezas de Lego y, Andalucía entera, una maqueta de trenes. Eso es lo que ha quedado de aquella lucha ingenua y melenuda que en 1980 pedía libertad y trabajo: decorados, paripés, funcionarios, vividores de la Autonomía dándose golpes de pecho ante la bandera. Pero celebremos que una nueva casta de señoritos sustituyó a los de los caballos, que otros terratenientes acapararon para ellos y sus amigotes la riqueza de Andalucía, que seguimos pobres, incultos y sin trabajo; y cantemos el himno sin la vergüenza de haber traicionado aquel espíritu callejero y esperanzado que un día representó. Aquí seguimos “las marmotas de Andalucía”, como decían Los Yesterday, entre el “qué bonita Andalucía”, el folclore y la autocomplacencia orgullosa. “Menos rollos de verdes mares, de campiñas y de olivares, que así luego nos luce el pelo”, cantaban los hippies de Juan Carlos Aragón, sin duda malos e indignos andaluces que nunca retrataría en sus especiales Toñi Moreno. Cuánto cartón y cuánto caradura desahogado tapando la miseria. ¿Andaluces levantaos? Estamos mejor sentados.


Lo mejor de la sociedad. ¿Cuántos andaluces verdaderamente luchadores, incómodos, inconformistas, reciben medallitas y abracitos los 28-F? Que venga Griñán a nombrarte andaluz de pro, que luego Carmen Benavides en Canal Sur hable de “lo mejor de la sociedad andaluza”... Diplomas de buen andaluz, caricias de monjita a sus niños dóciles, medallas como paelleras, vanidad de colgajos que hacen inclinar el cuello, tanta engreída modestia dando arcadas. “Lo mejor de la sociedad andaluza...”. Salvo honrosas excepciones, yo creo que más bien se trata de la sociedad callada, agradecida, quietecita, conveniente, tibia, comodona y mansa que le gusta al poder. La que se emociona y da las gracias por la distinción, la que acepta la hornacina del andaluz prefabricado con la marca de aprobación de los políticos. No es Andalucía la que da medallas ni agasajos. Son sus jefes, sus dueños, sus gobernantes. ¿Algún andaluz valioso y valiente dirá alguna vez que no a estas ceremonias de vasallaje?


Mitin. Delante del coro de medallistas y andaluces con el sello de 'aprobado por la Junta' en la frente, Griñán hizo un discurso político, electoral. Sacó sin pudor todos sus leitmotivs de campaña y allí quedó la cosa aplaudida por “lo mejor de la sociedad andaluza” y por ese Hércules del escudo al que deberían ponerle en la boca, como para un tango macabro, la rosa del PSOE. Para qué hablar de la diferencia entre lo institucional y lo partidista, aquí donde no se hacen tales distingos. Luego, Carmen Benavides entrevistó a Griñán para que de nuevo tuviera la oportunidad de repetir sus consignas, hablar de su versión del déficit y criticar las reformas del PP. Por cierto, me acordé mucho del gran Lázaro Carreter porque, dos veces, la periodista cayó en el error que más odiaba el académico, lo de “punto y final”. En fin, se lo juegan todo este 25-M y ya no hay tiempo para recatos, ni en el PSOE ni en Canal Sur.


Orgullo barato. En un día como el 28-F, no podía faltar que Toñi Moreno saliera con la bandera como una bata enguatada a buscar andaluces del estilo de Las Carlotas. Ya saben: Andalucía lo mejón der mundo, el orgullo de ser andaluz, el amor a la Patria a partir del amor a las tapitas, y cosas así. Toreros, futbolistas, periodistas, y hasta Bisbal, taconeando todos en ese grimoso chovinismo catetoide. Les preguntaban “qué es ser andaluz para ti”, “qué sientes cuando se meten con Andalucía”, y en ese plan. Yo sólo voy a dejar aquí, para la reflexión, un texto de Schopenhauer. Creo se que se pueden sacar de él interesantes conclusiones: “El tipo de orgullo más barato es el orgullo nacional. Quien está poseído por él, revela con ello que carece de características individuales de las que pudiera estar orgulloso, pues de lo contrario no echaría mano de algo que comparte con millones de personas. El que posee méritos personales relevantes advertirá con toda claridad los defectos de su nación, ya que los tendrá a simple vista. Pero el pobre idiota que no tiene nada de lo que pudiera enorgullecerse se agarra al último recurso: estar orgulloso de la nación a la que pertenece. Eso lo alivia y, agradecido, se mostrará dispuesto a defender con uñas y dientes todas las taras y necedades propias de su nación”. Qué poco futuro habría tenido Schopenhauer en Canal Sur. Y llevarse una medalla el 28-F, ni de coña.


Hoy viernes: La razón y la calle (2/03/2012)

Dawkins y el arzobispo de Canterbury, como Huxley y el obispo de Oxford, como Russell y el padre Copleston... No parece ahora tiempo de disparar a los ángeles, cuando la guerra del hombre está a la altura del estómago, pero son disputas eternas, como quizá lo sean también las luchas ideológicas, las izquierdas y las derechas, religiones del puño o del dinero con sus libros sagrados, sus cruzadas y sus mártires. Contra un dios, o contra la ausencia de los dioses, se pueden sentar venerables caballeros a discutir tranquilamente sus argumentos, o se pueden armar guerras e inquisiciones. En política, igual, se puede debatir, se puede votar, o se pueden enfrentar las ideologías de los contenedores de basura contra las ideologías de las fachadas de los bancos, encontrándose en la frontera del cristal machacado. Creo que llega el momento en el que uno ya no les pide a las ideologías verdades, sino al menos compostura, civilidad, coherencia y algo de racionalidad. Me ha hecho gracia que los sindicatos eligieran Jerez como lugar para la manifestación principal del otro día, alegando que la provincia de Cádiz padece el desempleo más alto. Como si eso lo hubiesen descubierto ahora... ¿Qué ha cambiado para que ese mismo hecho que antes les mantenía callados y enclaustrados los lleve ahora a la callejera revolución? Pero hay veces en que los dioses se vuelven mudos y otras en las que mandan a sus hijos a inflamar sus zarzas, a quemar palitroques y brujas, sin que nada en realidad se haya movido en los cielos.

Me gusta eso de los apologetas de Dios y los incrédulos debatiendo en el mismo ajedrezado, con las reglas de la educación y la razón. No es que ese ambiente académico no pueda dar lugar a agrias trifulcas, como la famosa anécdota de Wittgenstein y Popper, con o sin atizador real. Pero si ese pugilato es sosegado y razonable, nos dice que todo se puede discutir, cuestionar, negar o defender sin que tengan que mediar la fuerza, la coacción, la violencia. Ya hay ahí un triunfo humano, ético, independientemente de las conclusiones que se puedan sacar del debate. Personalmente, yo, como Laplace, digo que Dios es una hipótesis que no necesito. Lo que no sé es si en política alguien podrá concluir fundamentadamente que no necesita la hipótesis del dinero, o del Estado. Pero no andan en esto los sindicatos. Ojalá la política fuera razón y debate. Hay otras pasiones que mandan más: miedo, necesidad, consuelo, poder. Por eso a veces tienen que agitar las calles, pasear dogmas, santificar el grito, olvidar lo que han hecho antes, tronchar farolas y quemar la palabra. Que las ideologías hablaran de sillón a sillón sin guerras, atizadores, gasolina ni amenazas, eso ya sería un triunfo. Pero aún no somos tan civilizados ni tan ingleses. En el ruido, no olviden que la calle es tan manejable como las almas.

Hoy miércoles: Banderas de ayer (29/02/2012)

No es que desprecie las banderas, es que no quiero que me dejen ciego. No quiero que me dejen ciego en las dos maneras de ser ciego: no ver lo que hay y ver lo que no hay. No quiero esa toalla mojada en mis ojos, ni que me pongan delante el bordado terminado y perfecto de lo que debo ser. No quiero plegarme en una cajita ni en un rincón del mundo, no quiero que me haya hilado la historia en un cromo, no quiero que me pinte un color de este a oeste y de norte a sur, un color de tronco o de mar o de humo hecho de muchas gentes y brazos y corazones que no conozco y a los que no me parezco. No quiero que me llamen por un solo adjetivo, que me lean en un solo lema, que me obliguen a una sola madre. No es que desprecie las banderas, es que las siento lejos de mí como águilas pinchadas en el horizonte.

Día de las banderas, de los ojos hacia arriba, de los unicornios de la gente volando, de una gloria envejecida de rozarse contra la piedra del cielo. Y día de los palacios cubiertos por sábanas, de los discursos como lluvia en la lata de los pobres, de los políticos haciéndose dueños de todos los héroes y hazañas. Las banderas, corazones en sacos, pueblo en una cáscara de nuez que viaja, párpados de la historia que tiemblan, sombras de un ala imaginada. Las veo y me son extrañas como estandartes de una guerra china. Pero les rezan, les hablan, las aman, las usan de pañuelo, de faja, de almohada contra las nubes, de funda de las espadas, de barco pirata contra otros, de caja de música sentimental, de tirita contra las cicatrices, de seda sobre la frente, de cuna en el agua. Miramos a las banderas, escapadas de nuestro chaleco, expiradas por las manos, allí alto y lejos, como haciendo una franquicia en el aire, pero nos olvidamos de lo que queda en la tierra, de la gente, el pueblo, las bocas, la numerosidad y la inminencia de lo diverso, lo real, lo urgente, lo terrible, lo bello y lo sucio de la existencia. Una bandera como una luna, fría y manchada. El ángel que siempre señalan los pobres y desvalidos humanos, y que no nos salvará.

No veo alma en las banderas, no se la hemos dejado en un beso ni en una herencia, porque las almas, si las hay, no se prestan ni comparten. Las banderas no son nuestra voz ni la melena de nuestro espíritu, que siguen aquí, con nosotros. Las banderas han sido ropa de tiranos y libro único de demagogos y simples. Tienen más sangre, baba y mentiras que esperanzas y glorias. Tendríamos que hacernos una bandera para cada uno, y que no se despegara de nuestro costado, para que no me dieran ese dolor de venda arrancada que me dan. Las banderas de ayer no eran ni siquiera las olas de las lágrimas de Andalucía. Eran como el trapo pequeño con el que querían dejar ciega a la tierra.

Somos Zapping: Flojera antropológica (27/02/2012)



Mala vecina. Enamorados de unos jueces y odiando a otros, intensa e histéricamente en ambos casos, los socialistas parecen las esposas de Mujeres desesperadas en sus relaciones de pasión, venganza, acoso, rabia o sartenazo. “Lamentablemente, de nuevo -dijo Susana Díaz en las noticias de Canal Sur-, la jueza [Alaya], con este tipo de actuaciones, vuelve a interferir en una campaña electoral”. Sí, suena como si la jueza fuera la típica vecina metepatas que les fastidia la barbacoa en un episodio de la serie. Qué poco tacto la jueza, qué falta de cortesía, interferir en sus fiestecitas, en su propaganda, y aún más, en sus mangazos, en su sistemático saqueo de lo público, ahí todo el tiempo hurgando, llamando a declarar a imputados en el peor momento, como si tocara el timbre en las reuniones reposteras de los socialistas. Qué falta de urbanidad la de la jueza, investigando el mayor escándalo de corrupción de la historia de Andalucía sin tener en cuenta la agenda del PSOE y estropeándoles los domingos de tupperware y piscina. Eso es de muy mala vecina, jolín.


Cortina de humo. Lo de los ERE y los fondos de reptiles, en realidad, no es corrupción ni bandolerismo, no es la cima de esa perversión total que significa concebir el dinero público como dinero propio, usado arbitrariamente para ayudar a sus “criaturitas” y engordar el buche de amigotes y cargos del PSOE. No. Según Griñán el Tristón, “los ERE son una cortina de humo para que el PP no diga qué va a hacer con el poder y, segundo, para impedir que nosotros podamos hablar de nuestro proyecto”. Así lo declaró en la entrevista mañanera en Canal Sur. Pero seguro que el PP no logra distraernos con esa cortina de humo. Seguro que los andaluces apreciarán más la buena gestión, el progreso que los socialistas nos han traído, antes que la simple anécdota de que desde los despachos de la Junta volasen por el método L'Oréal, o sea, “porque yo lo valgo”, millones del contribuyente hacia el bolsillo de militantes y arrimados, y eso fuera consentido a todos los niveles. Creo que es fácil ver el peso que tiene el humo y el que tienen las caras de cemento. Sabremos valorarlo.


Cultura intangible. Para ir dándole sabor identitario a este 28-F, el programa Los reporteros nos paseó por el “patrimonio inmaterial de Andalucía”, es decir, las “valiosas manifestaciones culturales intangibles” que, además, unos concienzudos antropólogos del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico andan recopilando “para que pueda difundirse y evitar que caiga en el olvido”. En resumen: santos, toros, gachas, candeladas, Vírgenes, panderetadas y botijerías varias de nuestras fiestas y folclorismos. Yo me acordé del bueno de James Frazer, del encantador salvajismo de las costumbres, ritos y magias de los pueblos que nos describía en su famoso libro La rama dorada (en su tiempo aún se podía utilizar lo de “salvaje” y él lo hacía mucho). Pero parece que ahora no se trata de tomar nota de estas cosas para analizar y entender al hombre, sino que más bien los inspira un afán conservacionista, más zoológico que antropológico, y otro identitario, más sospechoso (el poder suele usar la “identidad” para su legitimidad y algo de esto quizá se nota en estos antropólogos funcionariales). El programa hacía mucho hincapié en que “valoremos nuestras expresiones culturales”, pero una expresión cultural tiene un valor científico (todas lo tienen) y luego otros que pueden ser artísticos, estéticos, sociales o incluso morales, y son valoraciones diferentes. Ellos parecen unirlas, así que todo es “valioso” de una forma un tanto sentimental, tribal y yo diría que cateta. No sé si dedicarán tanto entusiasmo a conservar el valioso canibalismo, tan cultura como los verdiales. Nuestro problema no son las tradiciones, sino el papel central, nuclear, que tienen aquí, de manera que fuera de esas manifestaciones folclóricas no hay apenas más cultura. Eso es lo que nos acerca a la tribu y nos aleja de la gran cultura, que es universal. Admirar y proteger nuestras danzas de panderos o nuestros trabucazos a las Vírgenes, pero no salir de ahí, es lo que nos hace encantadoramente salvajes. Para colmo, Isidoro Moreno hasta definió nuestra flojera antropológica: “La cultura andaluza es una filosofía de vida que no pone el 100% el objetivo de la vida en la consecución de ganancias materiales”. Bueno, hay otros objetivos, como aspiraciones intelectuales que vayan más allá de la corneta y la cucaña, que quizá también merezcan la pena. Para él, “competir, producir más, (...) choca y agrede profundamente a la lógica de nuestra cultura andaluza”. Ya tenemos justificación científica para nuestros tópicos de la haronería y el conformismo. Eso sí que es antropológicamente antiguo: el determinismo cultural. Más antiguo que los salvajes de Frazer.

Hoy viernes: El ruido (24/02/2012)

Venían a mi clase de BUP los mayores o los de FP, que nos parecían bucaneros o ladrones de coches, y nos decían que estábamos en huelga, así que lo estábamos. Nos sentábamos en la mesa del profe, profanábamos la pizarra, hacíamos nuestro domingo con sol y balones, pero no soy capaz de recordar por qué eran esas huelgas, sólo que algunos chicos del Sindicato de Estudiantes soltaban unos discursos muy bien aprendidos, vehementes aunque vagos, y con un aire de milicia juvenil que me sorprendía para nuestra edad y nuestra época. Ni nos convencían ni lo contrario, simplemente nos pillaban en la hora del hambre del bocadillo y ya con hacernos pensar en ir al bar nos ganaban. Yo no entendía ese idioma ideológico, político, en un aula. Allí estábamos para estudiar, aprobar, conseguir beca, sacar la selectividad, elegir carrera. No veía yo ningún fallo ni ninguna injusticia en el sistema. No sabía, en fin, qué guerra era la de esos chavales. Pero el patio sin hora era como un Año Nuevo regalado. Era la primera vez, seguramente, que la política me embaucaba sin saberlo. Y siempre había una chica guapa y algo amazona con pegatina en los rizos. Así se hacían nuestras revoluciones entre el baloncesto, las pellas, el amor y el bollycao.

Mucho después entendí que la calle no se llena por las injusticias, ni por cómo huelen las trenzas de las chicas empapadas en las fuentes, sino porque el ruido se guarda o se saca según convenga y hay especialistas en apretar el botón de ese ruido. Un día, los sindicatos duermen en su paz social, en sus bigotazos, en sus besos un poco soviéticos, en su pesebrín, y al día siguiente, con los mismos parados, la misma ruina y la misma crisis, la revolución les prende en las barbas y empiezan a aventar gente hacia la calle. Lustros llevamos viendo morir a la escuela pública, supurando fracaso, analfabetismo, gamberreo y carencias, pero un día alguien toca un silbato y de repente hay manifestaciones por la educación pública en todos los telediarios.

La calle la han ocupado igual obreros y monjitas, tiesos y pijos, parados y funcionarios, fiesteros y víctimas, idealistas y revientafarolas. Puede haber motivos para salir a la calle a cacerolear la injusticia, pero me indignan los que, ante la misma realidad, un día callan y tragan contentos y al otro sacan el lanzallamas a la acera. La calle es otra arma política y por eso no importa el qué, sólo el cuándo y el contra quién, los sartenazos al enemigo y el ruido que tape a las razones. El ruido manejado por sus profesionales como ferroviarios. Y el ruido se monta fácil, apenas cojas a algunos fieles, algunos aburridos, algunos alborotadores y algunos ingenuos. Como cuando venían a mi instituto a meternos en una huelga y nosotros decíamos que sí por saltarnos la clase de un profesor coñazo y seguir a esa amazona de los rizos.