2 de mayo de 2012

Somos Zapping: A la cárcel con cara de bollito (30/04/2012)


Impactados y perplejos. Por fin repartieron caña en la tertulia de Canal Sur a cuenta del caso de los ERE y el fondo de reptiles. Tuvo que ingresar en prisión el ex consejero Antonio Fernández para que se decidieran a poner de vuelta y media... a la jueza Alaya. La jueza Alaya, que tiene horas de bruja y madrugadas de pasión, que se la ve castigadora desde los andares y hace llorar a los consejeros con cara de pan (Fernández parece un menesteroso de los de Toñi Moreno)... “Da la impresión de que la jueza quiere someter a una presión casi inhumana a la persona que está declarando”, decía Mabel Mata. “Esta instrucción está siendo del todo inusual”, apuntaba la reportera desde los juzgados, con pinta de saliente de guardia. “La escenografía choca”, resumía Juan Carlos Blanco. A Juan Manuel Marqués también le “chirrían” tantas horas de declaración y una prisión provisional que sólo debe ordenarse en “casos extremos”, además del “impacto” de ver a Antonio Fernández en prisión (“desde luego”, apostilló Mabel Mata). A Antonio Yélamo, por su parte, parecía que la guardia civil se le había llevado al padre: “Perplejo ante la contundencia de esta medida, perplejo porque los periodistas conocemos muy de cerca a Antonio Fernández y no deja de ser impactante ver a un político que se ha fajado en importantes conflictos laborales (?), verlo en esas circunstancias”. Sí, ver entrullado a tan mala hora a alguien con quien tomas café causa más impacto y perplejidad que lo de regalar dinero público a voleo según el santo capricho del PSOE. En fin, que la gente estaba muy perpleja, impactada y apenada. Parecía que habían encarcelado a Elmo, el de Barrio Sésamo, y no a alguien acusado de seis delitos, entre ellos cohecho, prevaricación, fraude y malversación, en un auto que a lo mejor salió a la hora de los panaderos, pero que es clarísimo, contundente y demoledor. Pues nada, “no fue un sistema creado para delinquir”, opinaba Juan Manuel Marqués. Y había que entender “el contexto”, insistía Yélamo, con “caída diaria de empresas”. Les faltó decir que era para ayudar a “criaturitas”. Y lo que destacaba la moderadora era que el ex consejero había “asumido la prisión con entereza, ánimo y la conciencia tranquila”, según su abogado. Así se discutía en Canal Sur el, hasta ahora, acontecimiento más notable del caso de corrupción más grave y repugnante de la historia de Andalucía. Así justificaban (¡periodistas!) la sinvergonzonería del trinque y el despiporre a costa de nuestro dinero: poniendo a una jueza como si fuera de la Gestapo y al urdidor de todo ese mangoneo en el altar de los mártires. Pobre Antonio Fernández, en la cárcel con su cara de bollito...
Programa blanco. Creo que ya he entendido el secreto de Andalucía directo, del que, justamente, esta semana han celebrado un aniversario. Modesto Barragán quería hacer un programa completamente “blanco”, pero ese blanco no se refiere a contenidos amables o sin polémica, sino a procurar más bien un blanco o vacío mental en el espectador. Sean atropellos, apuñalamientos o cogidas de toros (anda que se recrearon poco el otro día en la tragedia de Beas de Segura); sean romerías, ferias o paellas al aire libre, los reportajes de Andalucía directo le dan al espectador todo ya sentido: la pena, el morbo, la empatía, la indignación, la juerga o el orgullo pueblerino. Es decir, se trata de no contar nada que deje espacio para pensar, disentir, especular, molestar, siquiera dudar. Es un programa como una papilla de bebé. El blanco es el de la mente del espectador, al que se le ofrece una realidad predigerida, blandita, hecha de sentimientos muy primarios, y normalmente unánime, como unánimes son el hambre, el asco, el duelo o la alegría que nos enseñan. Hace tiempo cambiaron su plató y me pareció muy significativo. Ahora tiene un aire entre cubista y submarino que me recuerda a El gabinete del Doctor Caligari. En esta película, los decorados picudos, torcidos y deformes querían expresar esa irrealidad, esa desproporción en las cosas que otorga la locura. En el caso de AD, expresan la realidad simplificada, lineal y desfigurada de una Andalucía adiestrada en la pereza mental, en pensar y sentir sólo lo inocuo que le meten por una goma. Lo hacen muy bien. Enhorabuena a AD.

Bollos y penas. Tiene arreglo ayudará a gente, pero cada vez resulta más cursi. El otro día, un hombre llamó para regalar los audífonos de su difunta esposa y Toñi Moreno dijo que “algo de ella va a vivir en otra persona”, como si fueran sus riñones. Y anda que esos travelings que hacen entre botellas y bandejas de bollos y dulces por las mesas hasta llegar al pantallón con la cara llorosa que toque... El programa es como si se fueran a desayunar a una churrería de las penas.

Hoy viernes: Vista gorda (27/04/2012)


Ya están en la cárcel y sin cordones en los zapatos un recadero, un director general y un consejero. Me pregunto qué va a quedar para la comisión de investigación sobre los ERE y el fondo de reptiles: sólo los últimos bedeles o cuñados, por un lado, y las cimas de la pirámide, Chaves y Griñán, por otro. Y lo mismo éstos caen también pronto. Van a tener que montar toda la comisión en la misma cárcel o al menos en su vestíbulo, y preguntar por responsabilidades políticas a gente con el pijama de rayas puesto o medio puesto. Va a ser un paripé difícil, porque la Junta siempre enfocó todo el escándalo en la tesis de los cuatro sinvergüenzas y los intrusos, cuando la más descarada y grave ilegalidad, como bien explica la jueza, era el ladino mecanismo planeado por la Junta para repartir dinero público arbitrariamente según criterios de puro interés partidista o personal, saltándose todos los controles. Fernández llamó al fondo de reptiles “dinero presupuestado” y Mar Moreno, en nombre de la Junta, ha dicho que esas ayudas no eran “ilícitas”. Dado que la Junta considera lícito lo que la juez ve ominosamente ilegal, es de prever que la cosa no se pare en Fernández, sino que se entre a fondo en aquellos gobiernos que urdieron y llevaron a cabo esta rapiña, llegando a otros consejeros o a los mismos presidentes

Entre todo esto, nos encontramos con el arbitrio de IU. La izquierda de las cosas pequeñas empieza queriendo desbarbar reyes, arar continentes y echar el capital al río, pero luego se conforma con un carril bici o con que le presten un sitio para colgar banderas y cantar canciones guerrilleras. IU, tiesa, se va a vender por tres o cuatro consejerías y un 30% de toda la carne presupuestaria, según ha pedido Valderas (para odiar tanto el capital, negocian bien sus dineros). Eso les hará pasar, sin sobresaltos, de socios a cómplices. Poco le importará a la ética de IU apoyar en su investidura como presidente al que conoció y consintió todo ese saqueo sin hacer nada. Valderas confía en que el PSOE coloque a “consejeros limpios”, olvidando que el escándalo apunta ya a Griñán y que, en todo caso, su responsabilidad política por acción u omisión está clara después del entrullamiento de Fernández. Por cierto, fue muy significativo el silencio de IU sobre Fernández. Se pasaron todo el día haciéndole rimas a Montoro y llamando a echarse a la calle con las sartenes en la mano para esa guerra suya contra los mercados, los recortes, Rajoy y la señora Merkel, que ya son los dos Cruella de Vil. Pero de Fernández, nada. IU hará de la comisión un paripé y si pide explicaciones a Griñán será cuando lo vea con grilletes. Entonces exigirán su dimisión con toda la cara de dignos que puedan. Pero mientras, a gobernar con él y a exigirle lo suyo para la saca. El pacto se resume en un 30% de la mercancía y otro 30% de vista gorda.

26 de abril de 2012

Somos Zapping: Martirologio del ridículo (23/04/2012)

El profeta. Sánchez Gordillo podría haber subido a la tarima del Parlamento para pedirle matrimonio a Manuel Gracia, para enseñar las fotos de sus últimas vacaciones, para cantar Los campanilleros o para gritar “soy el rey del mundo” en plan Titanic. Ninguna de esas cosas pega a la hora de prometer un cargo, ni les importa un pimiento a los parlamentarios ni a los andaluces. Igual que lo que hizo en realidad. Su discursito en plan Espartaco, con las manos en los bolsillos, comprometiéndose a “luchar con todas sus fuerzas por subvertir el sistema capitalista” provocó el descojone generalizado en la Cámara. Desde luego daba risa, pero en el fondo es un exhibicionismo triste, un poco como ese Mocito Feliz o los tipos que saltan en pelota a un partido de fútbol, seres pequeños o disfuncionales que necesitan reivindicarse de manera estrambótica no tanto para afirmar algo ante el mundo como para afirmarse ellos mismos. El martirologio del ridículo le hacía santo de su ideología veterotestamentaria y también pequeña, derrotada por la historia, que todavía lanza sus amenazas y bravatas como una bruja quemándose. Tenía que hacerlo, era el intento desesperado por reclamar visibilidad, existencia ante un mundo que lo ignora. Lo ha hecho antes y lo hará toda su vida, pues será siempre el iluminado solitario, el último comunista contumaz. Es el complejo de Mesías incomprendido. Volvió a su escaño henchido de un heroísmo casero, aceptando cada risita coñona como un profeta acepta un latigazo bíblico. Nunca derrotará al capitalismo, pero cada llaga le recuerda el Cielo comunista, y eso le basta.

Modelos pasados. Tiene gracia ver al PSOE quejándose de que el PP haga de Televisión Española “una televisión de partido”. “Volver a modelos del pasado”, les parece a ellos. Debe de ser que no ven Canal Sur, modelo nada pasado, sino muy actual, tangible y morrocotudo. Pero es que las televisiones independientes y plurales son siempre, claro, las de tu partido, y las sectarias y manipuladoras las de los otros. Se quejan, ya ven, los que aquí pusieron a dirigir la RTVA a un ex portavoz suyo, y tienen ahora en La Nuestra una auténtica consejería de propaganda de la Junta. Parece mentira tener que insistir en que la neutralidad de los medios públicos no existe. Ni en Canal Sur ni en Telemadrid ni en Canal Nou ni en ninguno. En realidad, la neutralidad informativa es imposible porque no hay noticia sin sesgo. Por eso la prensa debe ser libre. La perversión viene de que los medios públicos están bajo control político y esa libertad de prensa se convierte en propaganda y manipulación pagada con el dinero del contribuyente. Ésa es la lacra que no hemos sabido resolver. Aunque el PP ya ha posibilitado que estos medios públicos se puedan privatizar o desmantelar, verán que nadie lo va a hacer. Canal Sur ya nos ha dicho que “la Junta ha asegurado que no privatizará la RTVA por entender que es el único servicio de radio y televisión que garantiza la pluralidad en Andalucía”. De risa. Una solución sería prescindir de estos caros y servilones medios públicos. ¿Es que hay acaso periódicos públicos? ¿Por qué deben existir radios y televisiones? Pues porque son infalibles maquinarias de control y manipulación partidista. A ver quién renuncia a eso. Ni el PP ni el PSOE lo harán. Seguiremos tragándonos Nodos. Todos muy independientes y plurales, seguro.


Novios para las niñas. Se llama copla se ha fundido con la tarde de Juan y Medio. En el programa de Eva González ya les andan buscando novios a las concursantes, unos novios como toreros del pueblo para esas divas retrofranquistas del quejío y el floripondio. Niñas guapas que cantan y buscan novio formal y castizo. Andalucía realizada.

  
Tópicos. Canal Sur nos da cuenta de una iniciativa en Internet que se ha propuesto acabar con los tópicos andaluces. Se quejan de que si ponemos en Google “los andaluces son”, lo que nos sale es que somos vagos o juerguistas. ¿Y cómo van a acabar con esto que, más que un insulto, es una feliz idiosincrasia promovida con orgullo (no hay más que ver el mismo Canal Sur o el anuncio de Cruzcampo)? ¿Es un ambicioso proyecto para reeducar Andalucía? No, que va, la cosa consiste en entrar en una página que hace “búsquedas positivas” artificiales con términos como “emprendedores, trabajadores, estudiosos o auténticos maestros (??)”. O sea, engañar a Google. Curiosamente, este proyecto nos anima así: “¿Lo cambiamos? ¡No hay huevos!”. Pues nada, entremos en esa página. Tendremos mucho tiempo para ponernos adjetivos guapos, finos y nada tópicos, ahora durante las ferias y el Rocío.

Hoy viernes: Rey simbólico (20/04/2012)


Antes a los reyes los mataba un jabalí, un hermanastro o un barbero. Ahora sólo pueden morir como papas, después de haber vivido como Francisco de Asís, acariciando el lomo de las yeguas y del pueblo, animalillos. Adiós a los reyes guerreros, bravos, puteros, comilones y apuñalados. La Monarquía perdió su sentido cuando ya no la legitimaban ni la espada ni el dedo embalsamado de los dioses. Hasta entonces se reinaba con el miedo y con la magia. El rey es una evolución del chamán y del sacerdote, la superstición de que una sangre, un linaje, ha sido elegido para conducir a su comunidad por su capacidad de comunicarse con los espíritus y ganarse sus favores. El rey, o era mágico o no era nada. Pero se inventó la monarquía parlamentaria, solución de compromiso en las guerras entre el poder tradicional y el nuevo poder burgués. Era un modelo que parecía transitorio hacia la modernidad, que no podía ser otra cosa que el gobierno de ciudadanos iguales y libres por ellos mismos. Pero algo, quizá melancolía, infantilismo, o una zurrapa de esa superstición, mantuvo a los reyes a medio camino entre la ceremonia y el funcionariado, reinando sin gobernar, manteniendo una paternidad simbólica. Ya no podían hacer ley de su real gana, pero aún se les exigía apariencia y comportamiento de seres mágicos. Y aún más, se les obligaba a la pantomina de representar una inhumana perfección. De los reyes crueles o bondadosos, idiotas o sabios, pero en todo caso caprichosos y arbitrarios, se pasó a gente colocada en una especie de portalito de Belén estatuando dudosos valores morales o patrios, cumpliendo ambiguos papeles moderadores o ejemplarizantes.

“El Rey es sólo un símbolo”, me suelen decir mucho. Pero eso es precisamente lo grave, que todo lo que haga sea símbolo. Si ellos se casan o malcasan, si cazan o se tropiezan, si echan cojones o piden perdón, si se pasean con obispos o con dictadores, son un símbolo. ¿Pero símbolo de qué? ¿Qué simple ser humano o familia, con sus debilidades y manías y torpezas y opiniones y creencias privadas puede ser un símbolo representativo o útil de una sociedad moderna, plural, libre y adulta? ¿Qué simboliza el Rey esquiando, comulgando, sermoneando o montando en helicóptero? Nada, creo, salvo una sociedad aún menor de edad. Criticar al Rey por matar elefantes es criticarlo porque no cumple el papel de referente moral que se le presupone. Lo que yo niego es que un Estado de Derecho necesite una referencia moral (aparte de la Ley), un modelo de conducta ni una mediación paternalista, personalizados en un particular. Si el Rey simboliza algo (otra melancolía, otro orden, otra magia), no tiene nada que ver con el Estado. Y entonces no es sólo una figura inútil, sino que tergiversa o aliena el sentido y el fundamento del mismo Estado: el pacto entre personas libres e iguales.

16 de abril de 2012

Somos Zapping: Hacer la lechuga en la ruina (16/04/2012)


Detectives de romerías. Que los alemanes no vengan al Rocío, que no lo pisen los enviados de Merkel con la libretita de poner ceros. Ésa debe de ser la prioridad de los gobiernos central y andaluz. Antes, incluso, pasearlos por las dependencias luisinas de la Junta, como comentaba en Twitter Berta González de la Vega, pero el polvo del camino que no lo huelan. Andalucía directo ya va tocando el pito rociero, pero esta vez se enfocaron en otro de los folclorismos que trae esta especie de rave agropecuario: nuestra alegre pillería regocijona. Se acerca el Rocío y las empresas contratan a detectives para descubrir bajas laborales fraudulentas, nos contaban. Hay hasta detectives especialistas en romerías, con cámaras ocultas en los zahones supongo. Sólo aquí podía nacer todo un oficio de perseguir a los escaqueados. Pero en fin, así es cómo salimos nosotros de la crisis, abandonándonos a la juerga y ahogando las penas en el vino caliente de la arena y la carne rozona. Que no vengan los alemanes, a ver quién les convence de que la reforma laboral va a ser efectiva, de que la austeridad es un compromiso serio. Que no vengan al Rocío ni a las ferias, que volvería a subir la prima de riesgo, que caería la bolsa, que el New York Times nos retrataría haciendo la lechuga con botos camperos mientras el país roza la ruina... Y dirían los muy malages y antiandaluces que nos merecemos lo que nos pasa...


Lo que nos queda. Una de las pocas certezas que nos han dejado las últimas elecciones es que continuará el reinado de los griñaninis. Demostrado que el nivelito de Mario Jiménez o Susana Díaz es muy apreciado por el andaluz, esta especial receta de ignorancia, demagogia y picaresca infrapolítica se ha revalorizado. Vi a Susana Díaz en la entrevista de Buenos días Andalucía y ahora tiene algo de fallera mayor que no tenía antes. Ha pasado ya como la reválida de su chorradismo. Dijo que era la época del “consenso” y que “por encima de los intereses de los partidos están los intereses de los españoles y de nuestro país”. Qué manera más cínica de referirse a la confrontación, a lo de los ataques a Andalucía, a la deslealtad institucional y toda esa matraca que manejan ahora contra el Gobierno. Será por defender los intereses nacionales que ellos han votado en contra de la Ley de estabilidad presupuestaria, o que están dispuestos a terminar de arruinar a Andalucía para seguir manteniendo su propaganda y dar de comer a los suyos más los de IU que se unan ahora. Por eso siguen con trampas en las cuentas y sin limpiar el establo, por el interés general. “No se puede cuestionar un consenso constitucional que es el desarrollo de la autonomía, que al fin y al cabo es el desarrollo del Estado del bienestar” (?). El bienestar para ellos, debe de ser, porque ese “desarrollo” que empezó como lucha sentimental no ha servido para sacarnos del pozo, sólo para crear una nueva casta de burócratas, reyezuelos, arrimados y rebañaplatos de lo público. Según ella, culpar a las autonomías de la crisis es “injusto”. Son las autonomías las que “se encargan de la sanidad, la educación y los servicios sociales”, y “si se habla de despilfarro es que se considera que los recursos que se destinan ahí [lo son]”. Ya ven, no hay despilfarro. Todo está en las escuelas y los hospitales. No hay nada para lujos ni palacios, no hay Canal Sur, no hay duplicidades, no hay organismos excrecentes, no hay EREs ni subvenciones por la cara para los amigotes, no hay negocios con comisionistas, no hay mordidas, no hay corte de vividores. Pero lo mejor fue cuando le preguntaron por el pacto con IU y ella dijo que “Andalucía no puede esperar”. Pero llevamos esperando más de 30 años. Y lo que nos queda...

Orígenes. La historia de Andalucía debe de dar para poco, porque en La respuesta está en la historia ya nos han contado el origen del paraguas, la bicicleta, el fútbol, la corbata y hasta el bigote. Claro que esta semana han vuelto a una de nuestras esencias y se pusieron a explicarnos el porqué de las ferias. Sin embargo, la mayoría de la veces, lo importante no es el origen de las cosas, sino por qué siguen perviviendo. Si siguen es porque cumplen una función, en este caso satisfacer unas ganas de juerga que en la primavera andaluza se come y anula todo lo demás. ¿Un tópico? Sí, los que alimentamos y de los que nos enorgullecemos. Creo que los alemanes se sentirían igual de intranquilos tras explicarles que todo viene de la venta de ganado, de una talla encontrada bajo un tronco o de la expresión del barroquismo de la tierra. Cualquier excusa nos vale para un sarao. La respuesta está en la historia, y las consecuencias, en cómo estamos ahora. Y lo peor es que en política ocurre lo mismo.

Hoy viernes: Pequeño mundo (13/04/2012)


Se empieza asaltando esas ventas de la tostada y el coñá y se puede terminar expropiando a la Merkel, que es como la duquesa de Alba con casco prusiano. A Sánchez Gordillo lo acusan de lo primero y seguro que querría hacer lo segundo. También lo señalan por cerrar colegios en huelgas de guardar, quizá porque allí empieza el capitalismo con los cromos y los bollycaos. Sánchez Gordillo parece ese Demonio de Tasmania de los dibujitos de la Warner que tiene aquí la izquierda. Esta izquierda, verdadera o paleocomunista o decimonónica (o del XVIII a veces), creo que ya no es una ideología, sino un movidón o botellón sentimental y furioso. Hay que salir con barbas y aperos, incendiar el capitalismo en efigie, exorcizar a los mercados tirando jamones al suelo, reclamar una finca como la luna, pintarrajear un escaparate, hacer la revolución de los poyetes y los pocijones, tirar boñigas a los sombreros de copa y terminar de hacer política comiendo uva y queso bajo una parra. Esta izquierda se define por el gran tamaño de sus enemigos pero el pequeño tamaño de su mundo. Quieren llegar al Capital pero se van a asustar a los camareros, quieren demoler los dogmas de la economía y se les ocurre un huerto de rábanos. Aún tienen estética pero no sé si tienen modelo, un modelo global, para llevar un país y no una comuna que cambie lechugas por zapatos. O sí hay modelo, pero decirnos que es Cuba o Corea del Norte les da vergüenza hasta a ellos. Por eso tienen pañuelos, soflamas, puños, poemas guerrilleros, malos muy bien dibujados, revoluciones del tamaño de un kiosco y un planeta propio que flota sobre éste, alimentado sólo por una canción y una acequia.

Sánchez Gordillo es el hombre orquesta de toda esta izquierda que se demostró tan fracasada y aciaga en el siglo XX. Lleva con él todos los cachivaches, tamboriles y estribillos de la utopía comunista que sólo dejó miseria y muertos. Personifica el extremismo según lo entendía Ortega, es decir, esa simpleza de enfocarlo todo en un problema único, el Capitalismo en este caso. Como si el egoísmo, la crueldad y la injusticia fueran cosa de un solo sistema económico o de pensamiento, y no males de la naturaleza humana. Él mira el mundo y sólo ve su patio. Mira la economía y sólo ve cajas de tomates. Mira los problemas y sólo saca un bieldo y una cerilla. Pero el mundo, que se hizo todo lo grande que era capaz, ya no puede abolir el capital, ni los países funcionar como invernaderos. Estamos conectados por mercados, intereses, dinero que pesa de verdad y aire y cadenas que nos prestamos unos a otros. Él, y otros como él, se van a hacer la revolución ante un ventero o cierran un colegio creyendo que clausuraron la realidad. Su mundo cabe en una cerca. No vale para más allá.

10 de abril de 2012

Somos Zapping: Como Dios manda (9/04/2012)


Canal Sur o La Gaceta. Los legionarios hacían de majorettes y Canal Sur hacía de curita o pregonero. Largas procesiones contadas con el corazón en la mano como un cirio sangrante, campanudas homilías, pedagógicas catequesis, sentidísimos suspiritos capillitas... Canal Sur ha tenido el mérito de armar de nuevo una Semana Santa nacionalcatólica en esta Andalucía tan progresista y de izquierdas. Los laicistas del PSOE e IU tienen que estar escandalizados. “Como Dios manda”, decía rancio el presentador de Andalucía directo, Fernando Díaz de la Guardia, para luego aclararnos el sentido de cada puñal de las dolorosas o leernos ripios cofrades sobre las Vírgenes (“todos los blancos claveles que su pureza atesora / Y aquí está Málaga entera con su Virgen y su novia”). Hubo días, como el Jueves Santo, en que la programación pareció como franquista. Procesiones, películas bíblicas, informativos que también empezaban con nazarenos, más procesiones, más películas bíblicas, procesiones de nuevo... Era como ver Intereconomía, pero con muchos más recursos. Alguien comentó por Twitter una portada de La Gaceta (ya saben, ese periódico que llega hasta donde la derecha se cae por su horizonte) con una gran foto de los legionarios llevando al Cristo de la Buena Muerte, y pensé que al lado de Canal Sur eso parecía Mundo Obrero. A mí, la verdad, al ver a esos legionarios tiesos ante los cristos, sólo me entraban ganas de hacerles cosquillas. Pero, en fin, no se trata de la estética místico-castrense, ni del mero minutaje de esta ocupación semanasantera en la televisión pública, que te puede hartar igual que el fútbol. Se trata de la posición devota y creyente que adopta Canal Sur, su lenguaje que asume una religión natural, de “todos”, y se hace sacristán de ella. “Está abierta de par en par la ventana de los sentimientos hacia lo nuestro”, predicaba Fernando Díaz de la Guardia. Aleluya. Ese “lo nuestro” es paradigmático. Cuando “lo de muchos” se entiende como “lo de todos” es que la libertad ha recibido un sopapo. Pero ni se dan cuenta. Por eso Andalucía sigue siendo tan gustosamente incivilizada.

Aparición. En Andalucía directo no cortaban las procesiones ni para la publicidad. Las dejaban en un recuadro en una esquina, como si fuera la Fórmula 1, no se nos perdiera algún vertiginoso detalle. Fue cuando la casualidad o el destino hicieron que una promo de Se llama copla se uniera a los capirotes para darnos la foto completa de Andalucía, de su televisión pública o de esta época que nos ha tocado vivir. “Ay, pena, penita, pena”, cantaba una mujer con los nazarenos pequeñitos abajo. Estuve por arrodillarme como ante la gloriosa y tremebunda aparición de lo que somos.

Valores mayoritarios. Canal Sur nos informaba del documento con el que el PSOE se va a medir al señor notario de Valderas en la dura negociación, sus propias “prioridades para el gobierno y la estabilidad de Andalucía”. Entiendo lo del empleo, las políticas sociales, lo que les hemos oído siempre más como letanía que como hecho. Lo que no entiendo es otro punto que destacaban en las noticias, el de “la apuesta por la cultura y los valores mayoritarios”. ¿Qué es eso de los “valores mayoritarios”? ¿El fútbol, Gran Hermano, Sálvame Deluxe, la Pantoja, Belén Esteban? ¿Y qué tienen que ver con la cultura? Pero me da que van por otro lado. Creo que con lo de “valores mayoritarios” quieren decir sus propias concepciones ideológicas, y con lo de apostar, imponerlas en la cultura y la sociedad. Seguro que ellos llamarían a esta cosa estalinista “democratización”, igual que el programa de IU mencionaba espeluznantemente la “democratización” de los medios de comunicación, o sea su control. Su mayoría política se diría que parte con vocación de gobernar sobre los valores particulares y la libertad de creación o expresión. Da mucho miedo. Espero haberlo interpretado mal y que al final se refieran a Belén Esteban o a la copla.

El futuro era esto. Una noticia en TVE nos anuncia un gran hito científico, que además es andaluz. Un sofisticado sistema para escanear objetos en tres dimensiones que aplican... a tallas de Semana Santa. Como en un simpático hashtag que vi en Twitter, tendremos que decir, más decepcionados que admirados, que el futuro era esto...


La salud de los curas. A veces, es más complicado encontrar sentido a las palabras de Roberto Sánchez Benítez que a las prioridades del PSOE. Entrevistaba en Salud al día al actor Cesáreo Estébanez, al que había pillado en un rodaje, y le preguntó esto: “Y esa salud que tú tienes, Cesáreo, ahora que estás caracterizado como cura, ¿cómo la mantienes?” (??). Los curas y la calidad de vida en Andalucía.

7 de abril de 2012

Hoy viernes: Dolorosas (6/04/2012)

En esta Andalucía de izquierdas, llueve sobre las llagas de terciopelo de los cristos y los lloran familias enteras con el capirote en la mano como un helado derretido. Pero mejor lloremos por nosotros mismos que por los dioses que se quedan encerrados en su caja de música. Se puede vivir sin dioses, pero no sin dinero; no podemos imitar a las dolorosas que se alimentan de sus lágrimas servidas sobre encajes como dulces de hojaldre. Europa y los mercados o mercadotes, que son así de malos, van a exigirle a Rajoy bastante más que esa primera sangre de los presupuestos (reforma de este Estado con 17 religiones y millones de obispos y sacristanes de lo público, seguro). Mientras, en Andalucía, se intentarán poner de acuerdo los restos imperiales de un socialismo demagogo y clientelista y la izquierda utópica de la lucha de clases y los poemas a la alpargata y a la hoz, que aún piensa que un país se puede gobernar como un huertecillo en casa, sin bancos ni prestamistas ni amas de llaves del dinero. Pero pronto verán qué poco queda de las utopías y del señor notario de Valderas. Se impondrá el pragmatismo, el de los estómagos llenos de unos y el de los estómagos vacíos de los otros, y se llegará a un compromiso para repartirse sillones y hacer juntos lo que antes hizo el PSOE solo: administrar el usufructo de nuestra miseria a la vez que echan la culpa de todo lo malo a otros (PP, mercados, capital) e inventan o agrandan con propaganda lo poco bueno. En ese aprovechamiento de la ruina son especialistas en el PSOE, e IU aprenderá pronto. Les dejarán algún rincón poco importante del cortijo para que coloquen decorados sovietistas y practiquen la izquierda agraviada y partisana entre las coles, y el PSOE andaluz seguirá haciendo lo suyo: llorar y mamar.

Vayan aprendiendo porque haremos claveles de nuestra sangre, como ahora en las calles. Ya han empezado con la confrontación, con las venganzas contra la Andalucía que ha dicho no a la derecha, con el desprecio a su Estatuto, cosas así, tan infantiles y necias como siempre. No les hará falta solucionar nada, pues nunca lo han hecho. Tienen a un pueblo y tienen a un enemigo. Es más que suficiente. Lloraremos y supuraremos pero nuestras llagas serán por latigazos de otros. Resistir con harapos, pedir lo imposible para que se nos niegue, hacer que la menesterosidad a la que nos condenaron ellos mismos se convierta en furia contra el adversario. Es decir, su política. Les ha vuelto a funcionar, para qué iban a cambiar. Ahora que besamos cuajarones de sangre y Andalucía es una silla mojada esperando dioses de pan y miel, preparémonos para llorar la lluvia y reconocernos bellamente en el sufrimiento y la desdicha. Es lo que hacemos aquí para sentirnos vivos. Al final, sí nos alimentaremos como las dolorosas.

3 de abril de 2012

Somos Zapping: Huelga de Jackie Chan (2/04/2012)


Kung-fu. Jackie Chan daba patadas en Canal Sur cuando de repente llegó la huelga general. Luego pensé que aquel kung-fu había sido como un entrenamiento para el día siguiente. La izquierda peliculera planteó, como siempre, no una huelga, sino una ocupación. La lucha de clases nunca fue una metáfora. La logística y la estrategia de esta huelga fue de guerra. Jackie Chan, pues, se quedó con una patada en el aire que continuaron otros, como hacíamos nosotros de chavales en la calle después de ver una de chinos. Canal Sur creo que no dejó terminar la película porque a medianoche se nos apareció un especial informativo que más bien era un anunciamiento, un ángelus sindical nocturno. Empezaron a narrar el despliegue de los piquetes como si aquello fuera el glorioso Dos de mayo y nos explicaron con todo detalle las maldades de la reforma laboral que había provocado al pueblo a luchar. Todo un llamamiento. Luego, una carta de ajuste con tono de pancarta: “Nuestra programación se está viendo alterada a causa de la huelga general convocada por los sindicatos de clase contra la reforma laboral aprobada por el Gobierno”. Rótulo largo, cargado de intención de clase y con los malos bien señalados. Más que una información, una justificación y una invitación. Canal Sur quiso escenificar con eso que el país se acababa de desenchufar, porque hubieran podido meter un documental, un peplum o un enlatado cualquiera. Pero el país no se desenchufó tanto y lo que siguió fue una película de chinos en la calle. Aunque se quedó a medias igual que la de Jackie Chan.

Incidentes. Con los presentadores de las noticias ante un épico fondo de banderas rojas, Canal Sur nos contó la huelga como un picnic. Algo festivo, alegre, bailón, como una cabalgata de Chueca. Decían mucho lo de “normalidad” y lo de “incidentes aislados” en un día que fue cualquier cosa menos normal: no puede ser normal en democracia que la libertad se ahogue en silicona, amenazas y empujones. Por lo visto, los “incidentes” requieren sangre, huesos quebrados o bares ardiendo (que los hubo). Gente obligando a hacer o no hacer cosas a otra gente que quiere o no quiere hacerlas no merece ese nombre. Es sólo “normalidad”. Por eso, cuando decían que “se habían paralizado” los sectores más importantes, olvidaban matizar que, naturalmente, había sido por cojones. Un piquetero se quejaba de una detención y se preguntaba “qué arma es un bote de silicona en el bolsillo”. Otro afirmaba que las fuerzas de seguridad estaban “al servicio del capital”. Otra, que iba asustando empresas por un polígono, decía de los que no se les sumaban que “es porque las puertas están cerradas y los trabajadores no pueden manifestar su opinión”. Muy suyo: la única libertad es la de seguirlos. A todo esto, aparece Mar Moreno para decir que la incidencia de la huelga en la Administración ha sido del 13%, cosa que a ella le parece “un toque de atención al Gobierno”. Hubo mucho miedo, coacción, fanatismo, cristales, lágrimas y llamas. En Canal Sur, sólo eran “incidentes aislados”. Nada importante en esa fiesta de banderas y pan con chorizo. Pero las guerras son fiesta para alguien, siempre.

Animar. También recapituló sobre la huelga general el programa Los reporteros. “Algunos momentos de tensión”, llamaban al chantaje de la fuerza. O decían que “grupos se reunían en la calle para animar a los pequeños comerciantes a que mantuvieran echado el cierre”. ¡Para animar! Y otro verbo precioso: “Pintadas, pegatinas y carteles trufaban las calles del centro de Granada”. ¡Trufaban! Como si las adornasen o llenaran con delicias. O se referían a la otra acepción de trufar: mentir.


Rococó. En la entrevista de Canal Sur, Valderas admitió que “a veces es un poco rococó” hablando. Yo creo que hay volutas, perifollos y pelucones anacrónicos sobre todo en su pensamiento. Dijo que quiere arreglar las cosas “moviendo al pueblo”. Yo sigo planteándome si va a ser tan fácil que lleguen a entenderse PSOE, IU y el notario. Apuesto por que IU se venderá por cuatro consejerías y la presidencia del Parlamento. Hacerle caso al notario convertiría la aldea gala en isla social-comunista. Y ni creo que Griñán acepte vestirse con cuello Mao ni IU volver a hacer de mirón.


Sin descanso. Qué pena, los que no hicieron huelga el jueves fueron Los Morancos. Podríamos haber descansado de Omaíta, Antonia y sus sketches como peleas de pollos. Pero no. Eso es que no tienen conciencia de clase. Más enemigos del pueblo.

30 de marzo de 2012

Hoy viernes: Gente contra gente (30/03/2012)

Miré si se había parado el sol o le habían puesto silbato, pero los sindicalistas en escaleras, con la historia en una mano y la silicona en la otra, sólo llegaban a la altura de los carteles. Podría parecer que la huelga es el silencio y la quietud, pero una huelga tiene mucho trabajo y ruido. Hubo mucha gente que puso los despertadores más temprano que ningún día, que corrió y se juntó en cuadrilla para echar frenos y colocar candados en las cosas, para empujar camiones, para acobardar a los kiosqueros, para ir apagando luces. Hubo horario de batallón y trabajo de carcelero, y es lo que llamaron huelga. La huelga era un gran martillo que sonaba doblando algo y aplastando voces.

No voy a entrar en los motivos o en las verdades de esta huelga general, que las habrá para algunos como pasa siempre y en todo. Creo que es lo que menos importa. Es como pararse a pensar si Alá o Cristo son verdad cuando los usan para ser crueles y malvados en su nombre. La realidad ética siempre está antes que la posible o discutible realidad ideológica o de creencia. Los hechos (los hechos humanos), antes que las razones (de las ideas o los sistemas de ideas). Lo que define a los fanatismos no es que sus ideas sean más o menos falsas o locas, sino que no dudan en usar la violencia, la fuerza, la coacción, la crueldad, ni en despreciar derechos y libertades, todo en nombre de la verdad, la necesidad o la justicia de sus postulados. Ahí está el fanático, con bomba, con libro, con palabra o con hierro. El fanático siempre tendrá una lucha justa y una razón de peso. Incluso pueden ser verdaderamente justas y de peso.

Esta huelga ha sido muchas huelgas: la del que decidió no ir a trabajar, la del que fue a impedir con todas sus fuerzas que los que decidieron trabajar trabajaran, la del que coaccionó para que se trabajara, la del que trabajó o no trabajó pero por miedo a unos o a otros. Cada uno de estos escenarios me produce respeto, pavor o asco, según. Pero he visto llamar a ocupar calles y cocheras y mercados, he visto una lucha santificada y una violencia gustosa, he visto plástico ardiendo, he visto odio e intimidación, he visto la libertad pintarrajeada, ultrajada o despreciada con grandes gritos de satisfacción. Sí, he visto fanatismo. Si se trataba de hacer una guerra, al menos tengamos claro que ha sido una guerra. Y en la guerra no ganan la verdad ni la razón. El país se puede parar como una gran rueda con un clavo, pero eso sólo significa que alguien puso un clavo. Ni que fueran más, ni mejores, ni más justos. Había gente diciéndote lo que podías o tenías que hacer, amenazándote si hacías o no hacías. Eran el ruido y el miedo, eran los cerrojos y la rabia. Era gente contra la libertad de la gente. Y yo nunca me pondré del lado de quien ha decidido que la libertad ya no importa. Eran fanáticos con motivos o simplemente intereses. Pero eran fanáticos.

27 de marzo de 2012

Zapping Electoral: El muerto vivo (27/03/2012)


Blues de Arenas. Javier Arenas en ese balcón, como alguien que se agarra a una bandera para no caer al vacío... Perder ganando, acabar empezando... El PP se ha estrellado contra el gigante, contra la historia y el prejuicio, contra los iconos de Andalucía y también contra el sillón de barbero de Rajoy. Apenas se conocieron los resultados, ya se pedía en Twitter la cabeza de Arenas, como si fuera un entrenador del Betis. “El fracaso se apellida Arenas”, escribía Natalia Pastor. Sin embargo, aunque sigo pensando que se equivocó al no acudir a los debates, no creo que haya hecho una mala campaña en sí. Quizá, sólo una campaña para otro lugar que no fuera Andalucía: sin sentimentalidad, visceralidad ni gritos; tranquila, racional. Demasiado. Aquí, tierra de los corazones sangrantes y del espectáculo del sentimiento, parece que eso no funciona. Pero no sé si la alternativa hubiera sido peor. ¿Qué iba a hacer? ¿Ponerse rancio, llamar a la Cruzada, volver a lo de “las personas normales”? Tampoco considero un error su insistencia en la corrupción, que desde el PSOE se ha llamado con cinismo “guerra sucia”. Eso no era cuestión de estrategia, sino de ineludible deber moral. No, no pienso que haya sido culpa de Arenas. Al PP le pudieron los fantasmas de su sombra y la gran máquina de la costumbre, ayudados por las decisiones impopulares del Gobierno de Rajoy, al que aquí han visto como un funerario tomando medidas. Para el PP fue una noche cruel, como de encontrar muertos a hijos recién nacidos. Mintieron los adivinos, se escaparon los caballos y algo aquí volvió a tomar su forma conocida y antigua. Nunca estuvieron tan cerca y nunca eso fue tan inútil. Si no han conseguido gobernar ahora, resulta difícil pensar cuándo podrían hacerlo. Arenas tiene para cantar un largo y quejumbroso blues. Su último blues, seguramente. Andalucía, al fin y al cabo, ama la tragedia.

El casco ateniense. Griñán, el triste, el sombrío, el que vino de prestado, el que no gustaba ni a los suyos, se ha convertido de repente en el socialista más poderoso, en Astérix con cuatro años de pócima. En su primera comparecencia como perdedor ganador se diría que aparecía todavía con los cables de la UVI en el pecho. Se ha salvado después de que los agoreros lo metieran en el nicho y los gusanos probaran su piel. El muerto estaba vivo. Sin embargo, parece que algo ganó por él, un viejo ejército, un abuelo fusilero, un dragón que acudió a última hora. Su gran acierto fue retrasar las elecciones, dejar que la derecha fuera saliendo del armario y que el tijerón, el miedo y los monstruos de la historia terminaran de convencer a la gente de que más vale lo malo conocido. Porque la campaña del PSOE ha sido infantil y yo diría que ridícula. “¿Pero qué pasa en Andalucía?”, le preguntaban a Rafa Porras en Twitter desde Valencia. “Pues lo mismo que en Valencia, pero con otros”, contestaba él. Ahora, condenados a pactar con IU, me pregunto si vestirán de galo a Sánchez Gordillo o qué. Griñán aún tendrá que lidiar con esa izquierda del yunque y con lo que venga todavía de los ERE. Veremos cómo lo maneja. Mi esperanza es que no duela mucho la confrontación y que el pacto PSOE-IU no nos lleve a la quiebra. Y que Griñán, coronado ya por las urnas, trasladado de repente desde su velatorio hasta la cumbre del PSOE, pueda acordarse de aquél de su primer discurso, cuando hizo hasta conversos. Sí, que sea capaz de regenerar el PSOE andaluz, cambiar sus modos, deshacerse de sus suciedades y oscuridades, abandonar lo que queda de ñoñería zapaterista y zafiedad felipista, y gobernar con ese casco ateniense que le vimos una sola vez. Pero quizá es mucho pedir.

La llave. El descontento dobló los escaños de IU, le dio la llave de la gobernabilidad y ahora es cuando Valderas deberá sacar lo que firmó ante notario. ¿Pedirán la nacionalización de la banca? ¿Veremos a Sánchez Gordillo de consejero de Agricultura? Valderas ha declarado que “no busca sillones”, sino hacer política, pero no sé si eso da todavía más miedo. Espero que le exijan al PSOE transparencia y honradez, pero, sobre todo, espero que sus antigüedades ideológicas no nos lleven a la alpargata y la ruina.


Sin sitio. Al final, los pequeños se quedaron fuera. UPyD parecía forastero. Su discurso, nacional y quizá demasiado frío y avanzado para nuestras febriles sentimentalidades, no ha encontrado sitio. Por su parte, el PA parece que ha terminado de morir entre sus flores verdes. Con cierta maldad, Fernando Santiago tuiteaba que “debería convertirse en asociación cultural”. Yo aún confío en que puedan renovarse y volver. Pero tendrán que tirar sus pósteres de juventud. Así es como se empieza a dejar de ser adolescente.

26 de marzo de 2012

Zapping Electoral: El día en que sólo cambió la hora (26/03/2012)


00:00h. Ya es 25-M y en Canal Sur están poniendo Se llama copla. ¿Queremos volver a ser lo que fuimos? No de esa manera, pienso. La jornada de reflexión apagó a los candidatos y los informativos de Canal Sur enseñaron urnas vacías, sacos y grapas, más alguna información curiosa sobre la huelga general: “El mundo de la cultura y la universidad ha dado su apoyo a los sindicatos”. “El mundo”... Repaso el Twitter del día. Felipe Alcaraz satura mi timeline con una especie de incansable poesía obrerista de yunque y morral. Manuel Recio, o el chiquillo de 12 años que lo suplanta, propone como canción del “finde” una de Katy Perry, una guapita de moda. Alguien tuitea que “el responsable de comunicación online del PSOE de Andalucía cuenta su campaña en un emotivo post” y estoy por darle las gracias por el humor que ha aportado. Cuando llego a medianoche en el timeline, el PA empieza a tuitear compulsivamente. Pide “el voto a favor de Andalucía” (¿qué significa eso?) y anima a “meter la bandera de Andalucía en las urnas”. IU recuerda a sus interventores que no se duerman por el cambio de hora. La historia no duerme.


09:00h. Se han abierto los colegios electorales y Canal Sur repite Se llama copla. Durante la publicidad, Roberto Sánchez Benítez nos invita a que sigamos luego su “recorrido por el desarrollo sostenible en los pueblos de Andalucía”. Los del Río nos leen un artículo de la Constitución de 1812 y gritan “viva La Pepa” como “hey, Macarena”. No sé si esta Andalucía que veo aún es la de antes de una revolución o la que nunca cambiará. Los avances informativos nos cuentan la consabida “normalidad” de la jornada electoral con sus anécdotas de despistados y dormidos. Mar Moreno nos dice que las mesas cuentan con PDA (modernos hasta el final). Votan los candidatos, pero el resultado no está esta vez pintado en sus caras como en 2008, aunque Arenas sonríe y Griñán parece taciturno (él es así). La copla dura hasta casi la una y media y, luego, Toros para todos. “Agárranse los machos”, dice Enrique Romero. Le sigue Tierra y mar con más sostenibilidades y margaritismos ideológicos. Pienso si en todo esto hay algo de despedida, de última resistencia o de burla. En Twitter, la gente hace porras sobre el resultado de las elecciones.


14:30h. En el informativo, votos de jubilados y candidatos, despliegue aeronaval de reporteros contando lo mismo. Primer avance de participación: 29'3%, 10 puntos menos que en 2008. En Twitter se echa la culpa al cambio de hora, a la Fórmula 1 y a los pregones de Semana Santa. El día empieza a hacerse largo pero la democracia no parece tener prisa. Luego, Tecnópolis, con su “desarrollo sostenible y calidad de vida en Andalucía”. Todo un símbolo de un época que puede acabar o que puede eternizarse. El principal trending topic del día es #Yollorécon. Profético, en todo caso.


18:00h. Sólo ha votado un 47'21% del censo. En Twitter, la gente quiere adivinar los resultados a partir de la participación. Un juego como cualquier otro. También empiezan a aparecer las “israelitas”, esas encuestas hechas para comérselas después. Las hay con suspense y sin suspense. Hay mucha actividad de tuiteros de IU, silencio del PSOE y PP.


20:00h. El sondeo de Canal Sur el da al PP entre 52 y 55 escaños. Un rato antes, en Twitter, algunos avisaban de que lo iban a “maquillar”. Gira la ruleta, igual que en la mesa de debate del especial informativo, pero Sanz ya sale a declarar que el PP ha ganado las elecciones. ¿Les servirá de algo?

21:30h. La realidad se va comiendo todos los sondeos, israelitas o no, y los castillos en el aire. En Twitter, los seguidores del PP empiezan a decir “uyuyuy” porque lo de que “el voto rural” se computa antes ya no vale. El PP va adelantando al PSOE muy lentamente pero están lejos de la mayoría absoluta. La “amarga victoria” se siente ya. Se mantienen en 50 escaños y la gaviota no volará esta noche. Un colega me comenta que “en Canal Sur están de fiesta tras las cámaras”.

22:00h. Mar Moreno confirma los datos. El cambio de época o de planeta, el día histórico, se ha quedado muy lejos para el PP. Arenas sale al balcón con cara de pensar en tirarse. Hace el discurso que puede, pero parece que lo acabaran de despedir. Griñán creo que no termina de creérselo. Así fue el día en el que sólo cambió la hora.