22 de noviembre de 2012

Somos Zapping: Griñán atacado por Godzilla (12/11/2012)



De cajón. Ponen un fondo apocalíptico, Madrid como después de ser atacado por Godzilla, por zombis o por transformers; las torres de Bankia esperando un tsunami o un meteorito de una manera cinematográficamente neoyorquina, una gran moneda de euro comida por ácido o por monstruos submarinos… Muy peliculeros los de Al rojo vivo, de La Sexta, decorando la actualidad con ese fin del mundo maya traído por Rajoy, claro. Lo que ocurre es que ese fondo, con Griñán delante, cobra otro significado. En el programa estuvo nuestro presidente, que ya es estrella nacional desde que le dio por inaugurar ese juego de tronos de la decadencia socialista, entre la fantasía y el Medievo. La verdad, resulta de lo más desconcertante ver a Griñán dar lecciones de economía a Alemania y a la UE, y casi creerse que inspira a Obama, siendo presidente de la región con más paro de Europa. Pero no es culpa de 30 años de socialismo, contaba, ya que en 2007 teníamos el menor desempleo de la historia. Menudo orgullo, porque la EPA de ese año nos daba el 13’99% de paro. Por comparar, 8’6% era el total nacional y 4’27% el de Navarra. Para dar lecciones. Pero fue más espectacular la manera en que liquidó las últimas declaraciones del interventor sobre los ERE, en las que afirmaba que “la Intervención fue excluida deliberadamente de la fiscalización previa de las subvenciones”. La increíble respuesta, el argumento sin vergüenza de Griñán (“de cajón”, dijo) fue: “Si hubiera estado excluida, no diría que se había advertido o no”. ¡Pero si de lo que advertía la Intervención era precisamente de que no podía controlar esos expedientes por el tramposo método utilizado (las transferencias de financiación a una agencia pública)! Por eso hablaba de “procedimiento inexistente”. Esta espantá de Griñán con desprecio a la lógica, para mí, equivale a una confesión de culpabilidad o, al menos, de rendida complicidad. Eso sí que es de cajón. El fondo apocalíptico, al final, puede ser para él.


E-justicia con carraca. Es el nuevo escaparate de la Andalucía estupendísima, mezcla de lo más eléctrico de Tecnópolis y ese ambiente progre de mimo y culturetillas del extinto Canal 2. Igual te saca un laboratorio en ebullición que un cuentacuentos con pandorga. Me refiero a Andalucía.es, que evolucionó de breve inserto publicitario a programa propagandístico laqueado y larguísimo. El último, muy variado, incluyó una instructiva lección sobre la “e-justicia”. ¿Es que nuestros juzgados corren a la velocidad de la luz o los cartapacios se han sustituido por nanotubos? No, pero tenemos cámaras. Y televisores. Y 6.500 impresoras, anda. ¿Cuántas serán matriciales, de ésas que sonaban a carraca? No me extrañaría que tuviéramos hasta fotocopiadoras.


El calambre. Pido la palabra se está convirtiendo en un programa interesante pero lejano. Sus economistas más o menos pedagógicos o libertarios (Juan Torres ha seguido predicando su tierna economía de los suspiros) se dejan escuchar, pero los debates resultan demasiado internacionales, olímpicos. Hay como un calambre que siempre impide que se hable expresa y concretamente de Andalucía. Alemania se menciona más que nuestra región. El otro día invitaron a Anguita, aún fuerte de palabra y de ego. Pues bien, ¿pueden creer que nadie le preguntó por el pacto de gobierno PSOE-IU? Aún sigo esperando que el programa se enfoque en un tema que duela al poder en Andalucía. Mientras, la cosa parece, demasiado a menudo, hecha por o para misses.


Ozú, lagarto… Lo presentan en La semana más larga como “catedrático del andaluz” y el hombre, José María Pérez Orozco, que es catedrático de verdad, tiene además esa otra sabiduría que le dan mella y gorra a cuadros. Está bien que nos hable de las vocales abiertas y cerradas como nuestro Henry Higgins, pero luego le dio por ilustrarnos sobre la magia de la mandrágora y cómo sus raíces se pueden convertir en brujas guarrinas que nos menean el culo (!), y eso ya no entendí a qué venía. Aquí, ni con los catedráticos se libra uno de lo andaluz como superstición o hechicería cíngara. Ozú, largarto, lagarto…

#TuitMix: La carita que pide la calle (11/11/2012)



El pueblo soy yo. Hay que ser pueblo o calle. Y si te echan de ahí te quedas en un arrecife o en una nave nodriza acompañando a los banqueros. Hay quienes necesitan definir receptáculos totalizadores que puedan expulsarte de la dignidad ciudadana si no estás de acuerdo con ellos. “Los representantes del pueblo si representan al pueblo tienen q estar de huelga. Como el pueblo y porque son pueblo”, tuiteaba @AlbaDoblas. El pueblo, como siempre, son ellos. Y los demás son otra cosa (enemigos del pueblo quizá, como lo de Ibsen). “La obligación de todo servidor público progresista es contribuir al éxito de la #HuelgaGeneral14N. Esto en @iuandalucia lo tenemos claro”, decía @jacastro1974. Con guasa, @guadalmedina le contestaba: “¡Ufffff! Encontrar en España un servidor público que encima sea progresista es como buscar a un chino en China...”. Si hay que pararlo todo, es normal que no hagan distingos entre tenderos y gobernantes. Ni entre razón y fuerza. Ni entre libertad y unanimidad. Por eso tiene tanta gracia este tuit de @MaiteMolinaIU: “Pedazo Jornadas contra el Pensamiento Único organizadas x @jovenesiugr d @iugranada @ujcegranada y @pcandalucia”. Los comunistas contra el pensamiento único, ya ven. Ni ellos mismos saben lo que son. @turbutopico era más escéptico con  la huelga: “No, no secundo la huelga pq quien convoca, decide fecha y diseña eslóganes es también parte del problema. Hala, ya podéis dejar de seguirme”. Asumía verse en el arrecife.

Lo pide la calle. También acunando al pueblo llegó ‏@_susanadiaz a TW. Sobre el presupuesto, tuiteó: “Es lo q nos pedía la calle”. Digo yo que si han hecho lo que les pedía la calle, todos estaremos ya contentos y satisfechos y en Andalucía no hará falta ni la huelga. ‏@SrDador se preguntaba esto: “El PSOE lleva 30 años gobernando Andalucía y es la Región con más PARO de TODA Europa; con qué carita se pone uno en primera fila el 14-N?”. Pues con la carita que pide la calle.

Candy Candy. La Secretaria de Redes y otras cosas del PSOE andaluz, @inesplazapsoe, ya me encandiló la semana pasada con su infantilismo. Pero ahora es como mi Candy Candy de TW, después de postear una foto de una rosa roja aperlada de rocío y con la leyenda “siempre PSOE”. Ahora estoy esperando verle algo de vampiritos enamorados, pues su adolescencia política también tiene algo de colmillo. A @javimenezo, socialista demasiado crítico, le escribió: “Todo el mundo podrá opinar, hasta tú”. Auch.

Señora Bond. Ya saben que Jun es ese pueblo en que todos se conectaron a Internet antes que nadie pero para seguir jugando al parchís. Sin embargo, su alcalde, @JoseantonioJun, anima a discusiones muy serias en TW: En una cena familiar tenemos este debate: ¿Debería ser el nuevo James Bond una mujer en la siguiente entrega o sigue igual? ¿Qué opinas?”. Pues yo quiero que la próxima Xena sea Antonio Resines.

Hoy viernes: El alma de Griñán (09/11/2012)



Yo siempre me dejo el alma en otra chaqueta. Nunca le he visto sentido a esa idea que te convierte en un pájaro que uno lleva en el bolsillo. El alma, ese hombrecito que vive dentro del pecho… Así contaba Frazer que se la definía alguna tribu a un misionero, para sorpresa de éste, que quizá creía que era invento de Platón y del cristianismo, como los cielos habitados por conceptos y transparencias. Pero no, desde mucho antes el alma ya se les salía por la boca a los cazadores y se mudaba de choza al dormir, porque había que explicar los sueños y sobre todo la muerte. Que haya sobrevivido esta idea sólo demuestra que seguimos teniendo tanto miedo como entonces, cuando nos comía el oso de la noche. Pero no nos pongamos metafísicos. El alma sirve como saco, como duende, como metáfora, como mariposa y hasta como suegra. En realidad, el alma es igual que el dinero, un artificio de aire pero que, en la medida en que se cree en él, se puede pesar, negociar, coleccionar o refundir.

A Griñán su alma le susurra cosas acostada en su sien. Le dice que se presentará a unas elecciones o que desciende de Eneas (sacar el alma como un arpa suena a traducción cargante de Virgilio). Es curioso que Griñán opte por tener el alma de una monja justo ahora que dice que el problema del PSOE no es de ideas, sino de “impronta” o “personalidad”. Yo diría que las ideas se han olvidado en los partidos, son peligrosas, suenan a revolución en un telar. Más bien sólo hay ocurrencias y escaparatismo, para que nada se mueva demasiado. Así les va y nos va, claro. A Griñán, sin embargo, le parece que ideas ya hay y lo importante es encontrar un numen, un alma mística que inspire con el camisón luminoso de los aparecidos. Vuelta a los personalismos y las zarzas ardiendo en los partidos, que uno creía que eran un atraso y un estancamiento, política de barbería con el cartel de un torero u otro. El PSOE no levanta cabeza, pero no creo que sea porque Griñán o Rubalcaba tengan pinta de ir ahorcados en la corbata, o esa tristeza del pescador que sólo saca botas; ni porque no sean actorazos ni aviadores como Obama sino abuelos de ventanuco de la política. No son ellos, aunque sí algo que han dejado con los de antes: unas estrategias y unos modos en el partido y en las administraciones; un fracaso, una impotencia, una suciedad. Griñán piensa que todo lo refrescará un alma carismática, un dios con aljaba, una aparición en una roca. No servirá para nada sin ideas, que aunque Griñán no quiera admitirlo, en esta política son pecado y en el PSOE, una mazmorra. Ideas nuevas y cambio de estructura, más que autorretratos. Griñán alimenta con pan de gorrión su alma que le promete cosas y le canta triunfos que han hilado ya las Parcas. El alma de un político es una mariposa que le hace a la vez de cartero y de odalisca en los sueños. Pero el alma de un partido no debería poder caber en un solo bolsillo.

7 de noviembre de 2012

Somos Zapping: Susana Díaz con candelabro (05/11/2012)



Mieditos. Esos fantasmas agropecuarios, esos misterios de pocijón, esos espíritus sopladores de caldo… Nuestro Halloween no tiene jinetes con cabeza de calabaza, ni zombis hamburgueseros, ni brujas animadoras; tiene difuntos de comunión y ánimas que son como nosotros, un poco mesacamilleros y hortelanos. A Canal Sur le pareció que había que hacer algo en Halloween y nos programó una cosa llamada Rastreadores de misterios, una como imitación china de Íker Jiménez. Ya saben cómo son estas chorradas magufas: un supuesto equipo de “investigadores” (Lorenzo Fernández Bueno o Pedro Amorós, habituales rebuscadores de sustitos de linterna) con el pelo electrizado y equipamiento de Los cazafantasmas o de quimicefa, auscultando las humedades, desconfiando de las grietas, preguntando a los labriegos, echando vaho a fotos, vigilando los visillos, acojonándose por las mecedoras y escuchando crujidos con cara de cagarse muy científicamente. La parte de las caras de Bélmez fue tronchante. Intenten ustedes mantener la compostura mientras un tipo con cara de vender tiques del tren de la bruja pretende hablar con toda seriedad de salpicones de aceite que forman caras misteriosas. Y mal dibujadas, porque los espíritus no tienen por lo visto muchas dotes con el pincel. Yo creo que las hacía la del Ecce Homo. En fin, que al lado de este programita, Íker Jiménez parece Carl Sagan. Luego hubo psicofonías o gente hablando desde el váter, curanderos de ajoporro y civilizaciones perdidas debajo de la pocetilla. Canal Sur ya era fantasioso, increíble y espeluznante, y parte de su servicio público siempre ha consistido en fomentar la idiotez. En el fondo este programa chorra le pegaba. Pero a mí, miedito de verdad la que me da es Susana Díaz. El día que salga en Canal Sur con un candelabro…


Lavar la cara. A la Agencia IDEA, esa “mera caja pagadora” de los ERE a voleo, le está haciendo la Junta ahora una campaña como las que le hace al jamón del bueno. Sale mucho en Canal Sur, cumpliendo el sueño de empresarios o principiantes, como el calvo de la lotería, aunque suena a intento de lavado de cara, en plan central nuclear del señor Burns de los Simpson. Tienen que explicar que no todo era ir dejando pasar el dinero por allí sin mirar, como un guardia de tráfico aburrido, sino que se ayudaba al emprendimiento y a los negocios. “Con la Agencia IDEA fue un proceso normal en lo que suele ocurrir de justificación, de documentación y tal…”, explicaba uno de los beneficiarios de sus ayudas. Hay hasta ternura en esa desesperación por querer demostrar que allí se piden papeles. En los anuncios de detergente, la ropa sale blanquísima.

Sexo con muertos. Han dado para algo de morbo estos días de difuntos y sus tartas de mármol en Canal Sur. En las noticias, sobre una iniciativa musical en el cementerio de Granada decían que “pretende hacer de este camposanto un lugar lleno de vida”. Por su parte, Olga Bertomeu, que se ha terminado convirtiendo en su electroduende, nos proponía en una promo “hablar de sexo, que es lo que nos hace estar vivos, porque es que además tenemos el recuerdo a los que ya se fueron, con mayor razón”. ¿Ha sido capaz de mezclar sexo con muertos? Puaj. Qué grima de mujer.

Realidad desenfocada. Si lo saca The New York Times, se hacen cruzadas palurdas contra la mala imagen y la realidad desenfocada que muestran de Andalucía. Si es en 75 minutos donde nos hacen un reportaje con olor a monda sobre gente con cuadrante para hurgar en los contenedores de basura, o sobre cómo viven indigentes bajo un puente, entonces es periodismo cercano, de denuncia y de concienciación (sobre todo si menciona ‘recortes’, ‘Gobierno’, ‘mercados’ y otras palabras del credo niceno que nos ha tocado). El sufrimiento es real. El foco, cada cual lo pone donde le interesa.

Preguntas y pelos. Pregunta en Andalucía directo a la madre de una menor violada: "¿Cómo lo viviste?". A una madre. Sobre la violación de su hija. Y en La tarde, Juan y Medio, como de forense, pide detalles y pelos del suceso a la propia madre, que se presta, también hay que decirlo. Periodismo, dicen.

#TuitMix: Petas de brotes verdes (04/11/2012)



Abducidas. Se les aparece la Virgen del Rocío, o un hueso de puchero como una ofrenda al dios de las gallinas, o un palabro que tira todos los diccionarios para poner un peluche… Hay una como maldición de las ministras andaluzas, un encuentro en la tercera fase con la chorrada que las condena a ir ya por ahí como pastorcillas locas o patrulleros abducidos. Celia Villalobos, Carmen Calvo, Bibiana Aído… Y Fátima Báñez, que ha sido de nuevo elevada a ese ahorcamiento del TT por su versión de los “brotes verdes”: “Estamos saliendo de la crisis”. “Los brotes verdes se repiten dos veces: la primera como tragedia; la segunda, como farsa”, escribía ‏@lozanoirene. Hubo muchas alusiones a esos brotes como ingrediente de petas y bastante guasa que tiraba por lo infantiloide. “Fátima Báñez dice que España está saliendo de la crisis y que la luz de la nevera la enciende un duendecillo: mágico”, tuiteaba @eljueves. No tiene Báñez el don de la palabra ni de la oportunidad. Y no es que no se pueda ser optimista entre tanto cenizo, pero dar esas palmadas cuando la gente se suicida tirándose de la mesa de la cocina es hiriente. Hay que ser más discreto, menos pitoniso y más humilde en la ignorancia. Como decía @carvalladolid, “no sabemos nosotros cuando cae la Semana Santa, va a saber Fátima Báñez cuando se acaba la crisis”

Bond de guardería. Han presentado los presupuestos en un hotel, como algo de Bond. Lo anunciaba ‏@PSOEAlmeria y @psoedeandalucia dejaba un enlace para ver el evento. Cuando pinchabas, salía un anuncio de Red Bull, como si presentaran un coche de carreras o un paracaidista suicida (los presupuestos puede que quieran ser lo primero pero sean lo segundo). Mucha épica y más fantasía se veía en #PresupuestosAND. La película parecía de Disney. Tanto que ‏@monicamelle tuiteaba: “Vamos a tener q emigrar todos a Andalucía”. ¿Ironía macabra? Creo que no. La estrategia en RRSS del PSOE tira mucho por lo infantil. Su responsable, @inesplazapsoe, tuitea cosas que deberían terminar con “ahora, a soplar todos las velitas”. Como esto: “Mi #FF de hoy para @PepeGrinan x presentar el mejor #PrespuestoAND”. Su propaganda tiene estilo de maestro de guardería, quizá inspirado por @RecioManolo: “.@zoidoalcalde al igual que @marianorajoy se quedan mudos al ver que hay otra salida a la crisis como muestran los presupuestos de Andalucia”. En el PSOE también se fuman brotes verdes.

Derecho de rebote. Un tuit te puede rebotar en la cara, como a @manuelpastrana_: “Que no te venza el miedo, que no te amedrenten. Tienes derecho a hacer huelga”, escribió. El rebote era evidente: “Que no te venza el miedo, que no te amedrenten. Tienes derecho a NO hacer huelga”. Para animarnos más, recordaba que “Juan Diego, Almodóvar o Miguel Ríos se ponen en huelga el #14N”. ¿Cómo será un día sin trabajar para Almodóvar? ¿Comparable al de un liberado sindical?

Hoy viernes: Cementerio del PSOE (02/11/2012)


Griñán también lleva flores al hospital del cielo, al manicomio de los muertos, que es lo que parecen los cementerios estos días. Los difuntos en pijama de mármol, con encajes burilados, camafeos en los ojos y broches de cruces y escarabajos, toman té de cenizas y sol vitaminado en las lápidas con las familias, creyendo quizá todos que un día saldrán de la muerte aunque sea en ambulancia o en babuchas. Qué original, poner al PSOE como cementerio estos días en que los plumillas siempre caemos en el artículo de temporada y el que no le hace una oda a la nuez se la hace a un finado metafórico. Pero uno no tiene la culpa de la cara de enterrador de Griñán, ni de que los muertos le salgan de los floreros, ni de que los árboles parezcan paraguas quemados a su paso. Es fácil poner al PSOE de cementerio donde hasta lo vivo es una lanza que clava la muerte en este mundo, como los cipreses, alfiles negros de las tumbas, bisagras de esa última tapa que hace el cielo con la tierra. Griñán, con lengua atravesada de faquir, homenajea, bendice o nombra a sus muertos, quizá fallidos, quizá antes de tiempo. Viuda clarividente, gafe de las bodas, celador de los carritos, está a la vez en todos los entierros, los infartos y los salvamentos. Él mismo fue un muerto un tiempo y desde que resucitó habla con el futuro, con las sombras que lo acompañaron y con el viento que soplan en las rendijas las caracolas del más allá. Lo de resucitar y ser un Mesías es tradición como las castañas o como los besos de monja mosquetero de Don Juan.

Merienda de los muertos, playa en las catacumbas, gente fregándoles las escaleras a los ángeles para nada. Así son estos días que dejan cáscaras de los difuntos y de la política como ardillas macabras. Griñán lleva las flores con la muerte impregnada, que así son las flores de sanatorio, ese sanatorio del PSOE con muertos o locos que no saben que lo están, que aún creen que saldrán un día sin rejas o tallos en el pecho. Ni Griñán ni el resto del PSOE se dan cuenta de que la salida del laberinto o del cementerio (los laberintos y los cementerios se parecen como las joyas a sus cajitas), la salvación del partido o de la socialdemocracia, en fin, no puede estar en el retrofelipismo, el poschavismo ni el neozapaterismo; en poner a un muerto que esté simplemente en mejor estado que otro, cambiando penachos en su cabalgata fúnebre. Ya han estado en demasiados limbos o purgatorios, ya han pasado por demasiados interregnos como para que el barco fantasma de Rubalcaba pase a ser el barco fantasma de Griñán, o incluso de Chacón, que me parece otro ángel acostado en una tumba, con frío de aviador. Pero son días para los muertos, son ellos los que hablan a través de los surtidores de la tierra, de la tetera que guarda su alma, en los cementerios como cofres destapados el día raro de una navidad de cadáveres. Quién se acuerda ahora de los vivos, que sólo atienden a despojos, que sólo besan gusaneras, que sólo riegan a la muerte.

31 de octubre de 2012

Somos Zapping: Un cupón por bandera (29/10/2012)



Margaritas y metralla. Ese sabor a bota, a hierro, a pana, a tofu; ese olor a siega, a hogaza, a hollín, a carpetilla… ¿Cuáles serán el sabor y el olor de la izquierda? ¿Y cómo se meten en un presupuesto? “Deben ser unos presupuestos que tengan un sabor y un olor progresistas, un olor de izquierda”, dijo en las noticias de Canal Sur Diego Valderas. Ese sabor a chapa, a leño, a correa, a piruleta; ese olor a apero, a mina, a ferrocarril, a cursillo. Que Valderas llegue a vicepresidente para perfumar la Junta y hacerla una ferretería de metáforas tiene su lírica. A lo mejor su misión es ésa, soltar el botafumeiro de la izquierda, que no alimenta pero catedraliza esta Andalucía llena de pobres de iglesia y condenados del Juicio Final. Mientras Valderas nos quiere rememorar cómo huelen los borriquillos mojados, una hoz desenterrada o un díptico de la Junta, y hacer con eso unos presupuestos que nos mantengan como oler una sopa sin catarla, los sindicatos se preparan para su guerra. Que Manuel Pastrana dé miedo da más miedo todavía, y el otro día, en las noticias, lo dio de esa manera doble y aterradora. “UGT y CCOO –dijo- no convocan  manifestaciones para que haya problemas. Ahora: Ojo –hizo aquí una pausa digna de Clint Eastwood o José María García- …con lo que hacen y las instrucciones que dan los que mandan las fuerzas de seguridad”. ¿A qué huele la izquierda? Un poco a pote, a margarita, a cerradura, a embozo, a guante, a leonera y a metralla.


Helena. La Pantoja compareció en su juicio entre los visones de ella misma y las flores pisoteadas de su amor, como en una canción más de Luis Miguel que suya. Fue un espectáculo, en el sentido teatral. Contestando sólo a las preguntas de su abogado, con postura de cariátide coronada por una maceta, digna y dolida como una despechada, se aseguró su aparición en todos los informativos y las trascocinas del cotilleo con la versión más benévola de su caso. A mí recordó un poco a Helena de Troya, mujer inocente o culpable, o las dos cosas a la vez, pero por amor. Pero ay, esa vulgaridad tan suya, que se notaba en cómo se refería a su amor ganadero, o al dinero, a sus galas y sus exclusivas con una pringue como si cobrara por unos churros carísimos… Su inocencia o su culpabilidad se verán. Pero sigue nuestra condena de tener en el escaparate a esta caterva de horteras.


Orgullo andaluz. Manuel Gracia sostenía el cupón de la ONCE enmarcado, como el cheque de un concurso americano, y que celebraba el 30º aniversario del Parlamento andaluz. Son cosas que se hacen de vez en cuando, dedicarle un billete de lotería o un sello a una efemérides, a un puente colgante o a un muerto ya con cara de sello. Lo que me sorprendió fue que lo llamaran “cupón del orgullo andaluz”. Pero luego pensé que nada podía ser más atinado. Sí, el orgullo andaluz en un cupón, aquí, donde esperamos que todo nos caiga del cielo, que los santos se apiaden de la miseria, que el trabajo venga por una pizca de perejil y el dinero por mirar un cirio, porque no tenemos otra. El cupón de la ONCE, esperanza de los sin esperanza, sueño de los pobrecitos eternos, debería ser más que un homenaje de un día. Debería ser nuestra bandera.
  

Musical cani. No puedo imaginarme nada peor que un musical flamenquito-cani en medio de una mugre estética satisfecha y balconera. Pues existe, es una peli que se llama ¿Por qué se frotan las patitas? y la pusieron en Canal Sur. Era algo participado o musicado por Queco, el del Aserejé, ése tan torpe o listo que quería hacernos creer que aquella letra era inventada, cuando era Rapper’s delight cantado por un quinqui. Tras ver un rato el engendro, El Arrebato me parecía Dietrich Fischer-Dieskau.

La especialista. Lo presentía. En Más que noticias hablaban de la polémica sobre la inviolabilidad del Rey por aquello de sus supuestos bastardos y me la imaginé a ella, con el porte de la misma alegoría de la Justicia, quizá con toga y puñetas, orlada de sabiduría en Derecho Constitucional, ilustrándonos. Y salió la gran experta: Inmaculada Casal. 

#TuitMix: Renovaciones egipciacas (28/10/2012)



Alternativas. “En serio que la alternativa a Rubalcaba es Griñán??”, se preguntaba @DamianCashi. Griñán, El Renovador: renueva a Chaves y luego a Rubalcaba. “Que pase la juventud”, ironizaba @josem_garcia9. Sobre esta renovación egipciaca y este PSOE deshecho en vendas intentaba yo preguntarle a @AmparoRubiales, pero sólo me dejó un “hay problemas más urgentes!”. Pues a Griñán le ha parecido muy urgente, a juzgar por sus rápidos movimientos. Pero debe de ser sólo miopía de la prensa. “En este país no sabemos debatir políticamente, siempre estamos personalizando, simplificando”, intervino @JavierRubiales. Como para no personalizar, con estas estructuras gozosamente piramidales de los partidos, con los cargos y las instituciones heredándose como monarquías, con la subasta de nombres que son los congresos… Ahora el problema es si la cara triste de Griñán es mejor que la cara triste de Rubalcaba. O es que las ideas están tan momificadas como sus capitanes. La de Arenas y Zoido fue otra renovación egipciaca y ahora provoca discusiones de liderazgo que parecen de gorrillas. Cospedal defiende el liderazgo de Zoido en el PP andaluz y Zoido dice que no se plantea ser candidato a la Junta. Esta pareja me hace gracia”, apuntaba ‏@AnaBarreales. Y mientras, @zoidoalcalde en TW sigue pareciendo un guardia municipal. El dicho de renovarse o morir, ¿considera las dos opciones a la vez?

Honesto o libre. En su perfil, @plazaro67, redactor de Canal Sur en Madrid (`para las manifas, por ejemplo) dice: “En la tele procuro ser honesto, en twitter libre y políticamente incorrecto”. Aparte lo de la honestidad y la libertad como principios contrapuestos y parcelados, hay que agradecerle que avise. Así no parece que Canal Sur tenga allí a un okupa faltón al leerle tuits como éste: “#Montoro ‘Son los presupuestos más sociales de la democracia’ ¿Alguien sabe si le han hecho control de alcoholemia al ministro a la salida? #23O”. Pero era su parte libre. La honesta seguro que no llama borrachos a los ministros. Ni transparenta su ideología en la televisión pública.

Champions y Regional. El perfil de @pepegrinan era antes sólo un teletipo, pero ahora se ha humanizado tanto que parece un dominguero. “Barcelona, Manchester U. Oporto y MÁLAGA son los únicos equipos de la Champion que han ganado los tres partidos jugados”, tuiteó. ‏@RafaelPorrasG comentó: “Conocemos por @pepegrinan los resultados de Champion, pero no aún qué tiene que decir de que un alto cargo suyo sea culpable por el caso Mercasevilla”. Es que eso es de cuarta regional, que diría Montoro.

Caldillo. Ay, el caldillo que suelta este tuit de @JavierArocaA: “Griñán no quiere mandar en el PSOE pero sí defender los intereses de Andalucía y ejercer su responsabilidad liderando el debate territorial”. A este chaval que lo saquen de las tertulias y lo hagan ya director general o algo.

Twitter: @LFuentesElMundo

26 de octubre de 2012

Hoy viernes: Folclóricos (26/10/2012)



La Pantoja, con braga de capote y cara zurbaranesca, le cantó al tribunal sus amores fareros o carreteros igual que cuando está en el escenario clavándose puñales y arrullando su mala estrella. Pero no me interesa su declaración en sí, hoy no estoy por volcar el costurero de vieja que es siempre la cosa judicial. Me interesa más esa capacidad suya para ser artista de ella misma, que es como ser una princesa: una película eterna, una cárcel de las maneras, el cansancio y la satisfacción de ir siempre estirándose por dentro para dar forma al personaje o al retrato que ha decidido hacerse. Las folclóricas, eso sí, se hacen todas el mismo personaje, esa Reina de Saba entre la majestad y la gitanería, con una grandiosidad hortera de oros y pies descalzos, de lujos y ganadería. Pero ser un folclórico no es sólo tener ese ego de príncipe panadero unido a un mal gusto de porcelana de mal gusto. Toda majestad necesita un reino, un pueblo, una veneración y un cofrecillo común de sentimientos facilones. Así que las folclóricas llevan al pueblo, a la provincia o al país en el moño, igual que los toreros, también muy folclóricos, lo llevan en la taleguilla (el torero se enfrenta al dragón, a la muerte y al sexo, todo como batalla). También son profundamente folclóricos los futbolistas. Si la Pantoja, ante el aplauso de su público, se cree en el imperio chino de su arte; los futbolistas suelen creerse en el señorío de sus calzones, que hacen patria.

Tonadilleras quedan pocas, salvo las que fabrica Canal Sur como si en estos tiempos hicieran pastorcillas de Garcilaso, y los toreros se han ido convirtiendo en gimnastas o modelos de corbatas y ya no son tan castizos cuando la Fiesta decae en popularidad y los jóvenes la ven una antigualla como el arte de los tapices. ¿Nos quedan como últimos folclóricos los futbolistas? ¿Sergio Ramos, vestido de calle como si viniera de una boda en Bombay, igual que la Pantoja poniendo sus dientes en modo tiara? En realidad, nuestros más grandes e invencibles folclóricos son los políticos. Nadie como un político se adorna de su pueblo como una flor en las tetas, y habla entre la adulación y la ausencia de escuela, y es más artista de su sonrisa, de su frente alta, de su mentira y de su ego; y confunde la dignidad con un latifundio de vacas, y desprecia al otro folclórico de enfrente, y nos cobra por cada tristeza y alegría que inventa y fotografía, y confunde a sus fans con el mundo, y piensa que amontonar gente es acumular verdad, y que la vulgaridad es sencillez, y que son sublimes las simplezas que le salen ante el micrófono. Los políticos son los más grandes folclóricos. Lo que pasa es que si se les pierde un pendiente, se pisan la bata, se les nota el bigote, se atusan la ordinariez o insultan a la inteligencia, entonces la pérdida, el pisotón, la indiscreción, el mal gusto o la necedad los sufrimos y los pagamos todos. La Pantoja, ni mordiendo con toda su dentadura de gala podría hacer tanto daño.

Somos Zapping: Huelga por los logroñeses (22/10/2012)



Adiós a Tecnópolis. Ya sólo queda de él ese muñequito Vitamín que pela el sol de Andalucía y suelta burbujitas de vitalidad idiosincrásica como el Nenuco. Roberto Sánchez Benítez sigue con Salud al día, sábados y también domingos, días de sombrilla y diábolos. Pero Tecnópolis murió. Tecnópolis, esa proa de Andalucía sólo pintada, como en una lata de arenques; ese molinillo en el que tenía que soplar uno mismo la modernidad, esa tecnología proyectada en un desconchón. Tenía que desaparecer porque ya era indistinguible de un anuncio de fabada casera, todo ruralidad, pazos y leñeras. Cuando se dieron cuenta de que aquí no había tecnología ni innovación para mantener el programa, nos quisieron convencer de que los puentes romanos, los hornos de leña, las tortas de la abuela, las bicicletas de paseo, los nidos de pájaros o el vidrio soplado eran modernidad sostenible, cuando sólo eran tercermundismo de almanaque. Cada vez era más ridículo. Pero nos ha dejado momentos inolvidables. Primero, por el presentador, Roberto Sánchez Benítez, el primer robot que funcionaba con frigodedos. Y luego, por las estampas de modernidad que tanto nos hicieron reír: señoras en camello, nidos de cigüeñas, paseos en burro, trajes rocieros, tejas y adoquines, sandías y tomates, aceitunas rellenas, trajes rocieros, un tiovivo, una muñeca de trapo, una tricotosa, la biodiversidad de los cerdos, los camaleones o las gallinas ponedoras… No podíamos ser astronautas con chivitos, extraterrestres con lebrillo, atlantes del siglo XXI por nuestro sol marinado. Pero era un poco como lo del Coyote y el Correcaminos. Nos reíamos mucho con esos intentos tan cutres y tiernos de no chocar contra la realidad.


Huelga de qué. Aquí no tendría que haber habido huelga en la educación. ¿Para qué, si, como dijo Mar Moreno en Canal Sur, la educación andaluza sigue “marcando diferencias” y es estupenda? O sea, que aquí la gente ha hecho huelga por los valencianos o los logroñeses. O para presumir de pedazo de educación. Desde luego, no para protestar contra la Junta, que resulta que tiene las competencias en la materia. Álvarez de la Chica dijo que “Wert es el enemigo público nº1 de la educación pública”. Así que todo es por Wert, que es como el pitufo torpe del Gobierno. Un Wert, sin embargo, que no traspasa con su tijerón la protección de la Junta, según nos recuerda ella misma orgullosamente. ¿Tiene todo esto algún sentido? Sí. Que toca ruido.



Pido una cerveza. Pido la palabra tenía algunos peligros. Primero, que llevaran a invitados de medio pelo o sin ningún interés para Andalucía, como otra Menuda noche pero con gente adulta, siempre con alguna María del Monte o algún Arrebato o algún futbolista uruguayo. Luego, que sus andaluces levantaran la mano más que nada para pedir una cerveza. O sea, preguntas perezosas, tontas o graciosillas, por ese paradigma del andaluz sencillo y auténtico, o sea gañán. Pero lo que nunca pensé es que empezara con el caso Bretón supurando otra vez, ahí meneando huesecillos de niños muertos. Decepcionante. Más interesante, y más breve, fue la parte dedicada al rescate. José María O’Kean estuvo, como suele, sensato y didáctico, aunque sigue pareciendo alguien que nos quiere vender algo en Marbella. Claro que luego llegó Juan Torres, ese extravagante catedrático que yo creo que es Sánchez Gordillo que se afeita. De él tengo apuntadas joyas como “las grandes empresas farmacéuticas crean enfermedades falsas” o “tenemos esos recortes porque queremos darle dinero a la banca privada”. Así que hubo una opinión más aséptica o equilibrada, y otra muy ideológicamente conveniente para el poder en Andalucía. Evalúen ustedes eso como quieran. Pero el programa no termina de gustarme. Jesús Vigorra nos avisa de que seguirá meneando el incensario morboso del caso Bretón y nos anuncia como próximo invitado a Bono, un político ya de panteón y que viene promocionando un libro. ¿Veremos a gente importante e interesante para Andalucía contestando a preguntas inteligentes y afiladas? Porque, si no, que metan ya a unos cuantos chistosos y así homogeneizamos la parrilla.

#TuitMix: Trabajo para los meteoritos (21/10/2012)



Contradicciones. La clase se convirtió en una piñata, el profesor en un cuidador de loros, el estudio en un recortable. Lo de las tijeras venía ya de lejos, pues. De la decadencia de la educación pública tienen la culpa pedagogos de tetería, políticos de fotito y también ciertos padres gañanes, ya educados en la deseducación de la Logse. Pero es ahora cuando toca hacer huelgas por la educación pública. “España gasta por alumno 20% más que la media europea. Pero somos primeros en abandonos y de los últimos en PISA. No son sólo los recursos”, apuntaba ‏@esanma. “Y la huelga de la educación, exactamente, contra qué es? El fracaso escolar prueba que el problema no es de medios sino de método, no?”, se preguntaba @albertoartero. Pero es que a Wert dan muchas ganas de pasearlo vestido de monigote. ‏@EducacinSINReco tuiteaba: “#Wertgüenza también es ver a PSOE-IU apoyando la huelga mientras su consejera andaluza despide a 5700 profesores interinos”. Pero cómo resistirse a salir con ese signo de la tijera tachada, como el logotipo de Los Cazafantasmas. @SaulSales se sorprendía de esto: “En Andalucía, la Consejera de Educación se ha declarado huelguista. Y eso que las competencias en Educación son suyas!”. Y @NataliaPastor recordaba: “Jamás la CEAPA se ha manifestado contra la LOGSE y sus perniciosos efectos. ¿Preocupados por la educación?”. Sí, luchemos por la educación pública. Da domingos entresemana con reivindicativos picnics y festivas contradicciones.

Galápagos y familias. Ahora que @eduardo_maestre, el del meteorito, vuelve con un nuevo video y yo recordaba esas subvenciones al “compostaje de materia orgánica en Galápagos”, justo me encuentro este tuit de ‏@psoedesevilla: “Andalucía es la CCAA que más destina a cooperación para el desarrollo”. Bien lo saben los basureros de las Galápagos. ‏@acasfer59, por cierto, soltaba esta maldad: “-Soy Enrique Centella y dirijo Cooperación Internacional en Andalucía. +Ah, experto en ello. -No, hermano del diputado de #IU #familiaunida”. Mucho trabajo para los meteoritos.

Una dirección. Pensé que podría ser alguna campaña del @ppandaluz, bastante inactivo y soso en TW (@zoidoalcalde sólo tuitea cosas como de autobusero). El hashtag, que fue TT, tenía gancho: #AndaluciaNeedsOneDirection (“Andalucía necesita una dirección”). Pero no. One Direction es una boy band de niñatillos con el mismo flequillón atelonado de Justin Bieber y sólo se trataba de chiquillas suplicando un concierto aquí. “No, niñas –les contestó ‏@AleSempere-. Andalucía lo que necesita es reducir el paro y que no nos tomen por tontos y vagos por donde vayamos”.

Escuela Mario Jiménez. @eruizangel, Secretaria de Igualdad y Género del PSOE de Huelva: “Al PP la mujer como persona independiente y que piensa por sí misma le importa un pimiento. Y la mujer rural más...”. @psoedehuelva lo retuiteó. 

Hoy viernes: La tiza y la pizarra (19/10/2012)



A mí me enseñaron con una tiza que olía a talco, con un compás que era un hilo, con una pizarra que llamaban encerado, con un borrador que acumulaba un polvo legendario y sabio como el de una tumba egipcia. ¿Qué hace falta para enseñar bien? Los pitagóricos hacían sus cuentas con piedrecillas (cálculos) y la Academia de Platón apenas era un picnic en un olivar, pero no sé qué pasa aquí que sale tan caro, tan duro, tan imposible un maestro con su pizarra. Yo tenía ese maestro despeinado o esa maestra dulce y de la pizarra salían conjugaciones, dicotiledóneas, fracciones o toda la Casa de Austria con gorguera, pero no sentía yo allí burocracias ni ideologías ni política, que no rimaban con nada en la clase. Luego, en el instituto, las matemáticas se hicieron marabunta, los exámenes se perseguían en moto y yo ya tenía calculadora con los ochos más verdes que hayan existido nunca, pero seguía estando el profesor, la clase mojada de los paraguas y de las lecciones, y esa pizarra para llenar como una cueva interminable. Todo parecía sencillísimo. La historia y la matemática eran las que eran, los trilobites seguían acostados sobre su radiografía eterna, y los poetas, muertos de hambre en sus arpas. Y el profesor te aprobaba o te cateaba con una marca de mosquetero en rojo. No podía imaginar entonces que hicieran falta legiones, chupatintas, ciudadelas, augures, jurisperitos, capitanejos, ideólogos y fueros detrás de un profesor y su pizarra. Por eso nunca entendí las huelgas de estudiantes, ese raro sindicato que venía a mi clase como a proponer sólo desconchones. Y si me iba al patio, no era en busca de una bandera, sino de un banco o de una muchacha con chubasquero y ojos de alumbre.

No hace falta tanto para enseñar bien. Ni siquiera tanto dinero. Pero una aciaga generación de imbéciles de la pedagogía ha llenado de escombros y perifollos las pizarras y los bolsillos de los profesores. Y políticos o politizados igual de aciagos han querido meter ideología y enchufados de su casta en esa sencillez como molinera de las aulas. Eso cuando no han pretendido convertirlo todo en una guerra sobre si se ponen o se quitan curas o falditas. La huelga en la Universidad la entiendo. Si ahora hay que ser rico o un genio para poder hacer una carrera, está claro que, a falta de genios, las élites serán otra vez los niños de papá. Pero en Secundaria sigue habiendo mucho de esa ideología de los desconchones, la de esos mismos que venían a mi clase queriendo hacer estalinismo con la selectividad. ¿Recortes? Por supuesto. Que recorten todo lo que sobra hasta que queden ese profesor que habla de Kepler o de Parménides, esa tiza que deja restos como de pan, esa pizarra como la parte de atrás de todo lo que existe, esa ciencia sin bando, esos libros con el plástico de las tardes, esos hijos del obrero o del farmacéutico tras la misma ventana. En la antigüedad, bastaban un maestro en un pórtico o en una estera y alumnos con tablillas. Y ganas de enseñar y aprender.

16 de octubre de 2012

Somos Zapping: El trinque es una psicofonía (15/10/2012)



El rincón de Valderas. Salen Griñán, Susana Díaz, hasta alguno del PP, todos con el ruido y la riña de las grandes noticias del día… Y luego sale él, Diego Valderas, con asuntos pequeñitos, en despachos con segundones, en entrevistas de té, lateral y un poco monjil, como una infanta o una primera dama con los encargos de porcelana de su labor pública. Yo lo llamo ‘el rincón de Valderas’ y es una sección fija en las noticias de Canal Sur. Antes había ministros sin cartera, pero Valderas es algo nuevo, un consejero con cartera vacía. Sin embargo, tiene que salir en las noticias, así que lo vemos recibiendo a asociaciones de barriada, a un bombero condecorado o a una comisión sobre placas en tapias de cementerio (no es chufla mía, la placa era para el cementerio de Granada). Da un poco de pena ver a un vicepresidente de la Junta reducido a azafato o a conserje, pero es lo que eligió. Yo me sigo haciendo la misma pregunta: ¿en qué se nota que IU forma parte del Gobierno de la Junta? Quizá, sólo en que ahora les dejan jugar a las casitas y las merienditas por los grandes despachos encerados.


Pido un hijo tuyo. Fue como si se juntaran todos mis niños, ocho presentadores de Canal Sur en una especie de plaza de toros inversa. Era el estreno de Pido la palabra y comprendo que reunir al elenco de La Nuestra no era mal cebo. Y hay preguntas interesantes para ellos. Pero allí pasó otra cosa. Marujas pidiéndole un hijo a Juan y Medio, fans arrobados, cuestiones sin más interés que el lucimiento del preguntado y el piropo del preguntador… ¡Pero si una columnista de prensa le preguntó al presentador de Más que noticias si se había planteado dedicarse al cine! Lo único que tuvo alguna enseñanza fue que, al plantearles cuestiones de actualidad (todo bastante de barra de bar: los recortes, las penurias, Wert…) se nos reveló que los presentadores de Canal Sur, hablando de política, parecen todos de La Sexta. Era un formato especial para su estreno, pero espero que Pido la palabra busque gente más interesante a la que preguntar y que la suerte (o el casting de inquisidores) nos dé más profundidad y afiladura en el interrogatorio. A ver si vamos a terminar recomendando que emitan el programa desde una peluquería o desde el bar donde apoya el codo ese marido de Omaíta.

Papeles. El caso Mercasevilla es como un giraldillo de la corrupción. Y esas grabaciones deberían exponerse en un museo, dando nombre a una época y a un estilo, como ‘periodo expresionista trincón andaluz’. Pero viendo la noticia sobre el juicio en Canal Sur, se diría que el asunto va de la avería de una fotocopiadora. Nos cuentan que la defensa afirma que la subvención “se limitó conforme a la ley” y luego se centran en la conveniencia, trastorno o pecado de unos papeles presentados por la acusación del PP, calificados por el redactor de la noticia de “maniobra”: “Los abogados defensores han tildado esta maniobra de la acusación como ‘deslealtad procesal’ ”, dijo. Sí, el problema de Mercasevilla seguro que está en los papeles que presenta el PP a una hora mala. El trinque es sólo una psicofonía. Y eso no es noticia.


Innovación. Más que noticias parece haber relevado a Tecnópolis (ya le dedicaremos otro día su oda fúnebre): nos venden como innovación anticrisis unos caramelos con los colores y emblemas de las cofradías de Semana Santa. ¿Habrán pensando en gitanillas para el mueble del comedor? ¿En abanicos con plazas de toros? ¿En ceniceros con la Torre del Oro? O mejor, botijos. Adelante, innovadores.


Sujeto implícito. Las noticias de Canal Sur nos sacan un baile por los Village People en un centro de salud de Granada para denunciar los recortes en sanidad. Con enfermeras resulta bastante más sexy que el original, pero no nos aclaran si los recortes son de la Junta o del Gobierno. Para qué. Ya sabemos que la Junta sólo usa tijeras obligada. Y por evitar el tijerón del PP. En Canal Sur, las noticias sobre recortes no tienen sujeto. Es implícito.

#TuitMix: Momentos asimétricos (14/10/2012)



La heladería. El federalismo está muy bien, pero aquí es como llevar a todos los niños llorones o glotones del país a una heladería a que se pongan de acuerdo en un sabor. @AmparoRubiales ha insistido mucho en el asunto, en la tesis que hizo ella en la carrera y en su arrobamiento por el modelo alemán. Pero ese modelo, como le hizo notar @LuisFRull con un artículo de Francisco Sosa Wagner, fue trazado bastante artificialmente sin los sentimentalismos, fueros y egoísmos identitarios de aquí. Y las partes creen en el todo.@gonnassau tuiteaba: “Está guay el PSOE tocando las narices con los modelos federales. En las elecciones de noviembre no dijo ni mú”. Pero ahora, ya ven: federalismos simétricos, asimétricos, cooperativos o hiperbóreos, que convienen lo mismo a Andalucía que a Cataluña. ¿Para salvar el país o sólo el matrimonio PSOE - PSC? El federalismo estaría muy bien, si fuéramos más civilizados. Aquí, todavía somos niños en una heladería. Y que se derrite.

Aires y cariños. El federalismo de bote pronto ya tiene efectos fisiológicos en @PepeGrinan o en el que le lleva el TW. El acelerón simétrico ablanda las meninges o achoriza los dedos y se puede tuitear esto: “Solidario con plantilla El País Andalucía ante una decisión que orilla a nuestra comunidad en momentos recentralizadores y asimétricos”. Rocierismo hegeliano le pareció esto a @fgtaboada1. ¿Qué será un momento asimétrico? ¿Será como que te dé un aire geopolítico? Por cierto, no ha sido el único tuit con cariñitos del Presidente a El País. Con otros, no gasta tantas flores.

Provocando. Los sindicatos hermanos CCOO y UGT no se pelean, como no se pelean los enanitos de Blancanieves. Otra cosa es si llega otro, menos sindicato y un poco intruso, como el CSIF, y protesta contra Griñán y Valderas. Entonces, esos históricos les pueden atizar en plan pelea de leñadores o tramperos barbudos, como en Siete novias para siete hermanos. “Si vas contra la Junta, te untan”, tuiteó @MonsieurSansFoy. “CCOO y UGT al servicio del PSOE?”, preguntaba @SerranoAlfonso. Y @JSA_Jerez le respondía: “¿Sabía usted que el presidente del CSIF en Cádiz iba en las listas del PP en las últimas Andaluzas?”. Vaya, ahora se entiende. Y todavía querrán que no les zurren. Si es que van provocando.

Mejor un ministro. El hashtag #Mercasevilla está soso desde que no se va la luz, se oyen los CD y ya no se comparte, como al principio, la famosa foto de Torrijos y Mellet en aquella mariscada que parecía una matanza de dinosaurios. Debe de ser porque aquí nadie tuitea si en el escándalo, la tontada o la comilona no hay un ministro.

No conozco. @RecioManolo: “Cualquier día de estos Feijó dice que no conoce a Rajoy”. Claro, como los que no conocían a Guerrero o a Lanzas. “En la Junta nadie conoce a nadie”, le recordó @pacorobles63.

Hoy viernes: REC (12/10/2012)



Es la lencería del peligro en esas novelas con sombrero, en esas series de polis de la tele donde hasta los teléfonos parecen pistolas. Se pone, se quita, se descubre, desnuda, acaricia, asusta, sangra, maravilla, falla, duele, tarda, condena. Esa grabadora pegada al corazón, una bomba contra otra bomba, una cinta que va enrollando la inminencia con toda su lentitud, esperando que en los callejones con maletines en los capós, o en los restaurantes de espaguetis por la papada, confiese el malo, el asesino o el corrupto, enredado en su vanidad, su impunidad y su corbata horrorosa. El cebo y el chulo bocazas, y esa grabación que dejará la verdad o la sangre, que saben igual en la boca y salpican igual contra la madera.

Lo de Mercasevilla o Invercaria lo podría haber dirigido Ridley Scott. Cuentan que, durante el complicado rodaje de Blade Runner, un miembro del equipo, ya irritado por los cargantes ambientes coloidales de las escenas, le preguntó al genial y desigual director si acaso él tenía su casa llena de humo. Pero entiendo a Scott. En aquella comisaría donde vuelven a reclutar a Deckard (¿vuelven?), en aquellas calles donde se embarra la promiscuidad con la desesperanza, en aquellos salones egipciacos donde se diseña el horror de la creación, tenía que haber humo, polvo o ceniza en suspensión; luces y negruras tiznadas y tuertas unas de otras. Igual que en el conflicto moral, en la suciedad de aquel mundo decadente, en el asco de toda aquella misión obscena, todo lo que nos plantea la película. Ese humo, esa suciedad, ese asco, son los que se han quedado pegados en las grabaciones de Mercasevilla o Invercaria, que suenan a ventilador esparciendo polvo como serrín o como lluvia sobre la cabeza de Deckard o los cuerpos reventados que va dejando atrás.

Esas grabaciones, un poco arrancadas a un muerto igual que ropa, han atrapado todo un mundo como lo atraparía una lente. Un mundo con temperatura y viscosidad de paisaje sumergido, pero que está ahí, a la vista, entre la normalidad, la broma, las instituciones, la pringue del dinero y sus chulos, el lenguaje de secretarias o de puteros que tiene la corrupción. Esas grabaciones han recogido, desde el sitio de las tripas, un mundo donde Andalucía se revela como una ratería de mordidas, sobornos, estafas y papelería mafiosa alrededor de lo público. Ése era el gran negocio, lo público, manejado como una franquicia de canallas. En las novelas, en las películas, la grabación hace de atrapamoscas, la cinta americana hace de mortaja o el perchero hace de soplón. Se puede coger a un monstruo por una palabra o una escama, se puede acabar con una bala en el sombrero o con un fajo en el bolsillo. O puede ocurrir como en aquel Los Ángeles brumoso de Blade Runner, levantado sobre alcantarillas y formol, en el que una honda enfermedad moral ha hecho ya indistinguibles a padres, guardianes, amantes y asesinos.

9 de octubre de 2012

Somos Zapping: Los caniches y la marca España (08/10/2012)



Conspiración. La gente pasa enseguida de limpiateteras y recogecolas de famosos a analista internacional de medios y especialista en la Casa Real. Sobre todo en Canal Sur. Y más, si hay un tiempo muerto para rellenar, entre el telediario y el sopor. A esa hora ya no hay telenovelas, pero sí una especie de actualidad telenovelada que nos trae el nuevo programa Más que noticias. Es una contraportada de telediario pero muy alargada y reportajeada, y que transmite la sensación de que tardan demasiado en sacudir las migas de la mesa de los informativos. Esto de querer hacer actualidad con vocación de postrecito tiene sus peligros y sus sorpresas, por ejemplo, que alguien con sonrisa galletera aparezca de repente a descubrirnos una conspiración internacional contra España. Y eso hizo Inmaculada Casal. Yo, la verdad, ya sabía que ahuecar permanentes a duquesas o a sus caniches, mostrar salones con los tapices como servilleteros y cantarnos genealogías de toreros con relicario en el paquete, siempre ha sido cosa que da muchas tablas para poder analizar la política internacional y el periodismo global. Así que no me extrañó lo que dijo Inmaculada Casal en su reportaje o análisis a cuenta de unas informaciones de The New York Times sobre la supuesta abultadísima fortuna del Rey. Con toda la fuerza y la esencia del gran periodismo (estilo The Newsroom) en su pelazo, empezó así: “¿Quieren que les diga a qué responde esta campaña de The New York Times? Pues nada más y nada menos que a la sed de venganza. Venganza contra nuestro monarca y también venganza contra la marca España”. Sí, así, como un fan defendería a su Pantoja, un chavista a Chávez o un tertuliano de Telecinco su silla pringosa. E insistía: “esto se enmarca dentro de una campaña global contra la marca España”, “de lo que no hay duda es de que existe una campaña de desprestigio contra la marca España”… Y las pruebas de esta conspiración americana, en la que entran medios, políticos y no sé si la CIA, Hollywod, los Simpson y la mafia, eran “las apocalípticas fotos de un indigente buscando comida en la basura” o “las últimas declaraciones Romney durante el debate presidencial de EEUU en las que calificó a la economía española de despilfarro”. ¿Delirante, desquiciado, ridículo? ¿Es lo que ocurre cuando el periodismo palanganero se pone a hacer análisis? La verdad es que en el periodismo de altura, serio y concienzudo, hay muchos riesgos. Por ejemplo, inhalar demasiada laca. A Inmaculada Casal, hay que tenérselo en cuenta.

Tardes de mitin. No sé si el programa se llama Más que noticias por lo que le van añadiendo a la noticia en sí: un poquito de fantasía merovingia, como antes, o un conveniente palito al Gobierno del PP, que con ese estilo de sobremesa se disimula mejor. El reportaje iba sobre cómo afectaba la crisis a los discapacitados y la frase fue, tal cual, ésta: “Las medidas adoptadas por el Gobierno Central afectan y vulneran los derechos de un millón de personas con discapacidad”. No sé si prefiero aquellas tardes de telenovela a estas tardes de mitin.

Los mismos bigotes. No nos hemos librado de la copla, que ahora recurre al desecho de tienta, ni tampoco de Menuda Noche. Parece que se ha conseguido abaratar la cosa usando recursos propios de Canal Sur: mandan una unidad móvil como una ruló de feriante a una carpa, y ya está. Pero ahí seguimos: la insufrible copla, los viejitos y los niños cargantes (“más cerca de los andaluces que nunca”, anunciaban o amenazaban); Toñi Moreno, ahora también hasta por las noches; el pelopichismo sabihondo de Manu Sánchez multiplicado por tres… Los programas culturetas y verderones se han encogido y refundido entre ellos y los informativos se han alargado con chorradas y periodismo de barredura, como hemos visto. Sólo Jesús Vigorra nos aporta algo de esperanza, pero ya veremos. En fin, tanta revolución que se anunciaba y Canal Sur sigue con los mismos bigotes, macetas, trompeterías sumisas y retortijones de bajo vientre. El servicio público ya sabíamos lo que era. Y lo que seguirá siendo.

Hoy viernes: Leve Andalucía (05/10/2012)



Andalucía pesa poco. Es grande y verde en los mapas, pero como lo sería una paca de yerba o un mancha de su aceite sagrado. Otros lugares pesan como un monedero, como el hierro colado o como un rey en su silla. Me ha pasado varias veces esta semana, toparme con la imagen de la levedad de Andalucía, apenas una cortinilla de España, una cepa de agua ante las mesetas, montañas y mitos del norte, tan macizos. Veo que nuestros gobernantes acuden a una conferencia de presidentes autonómicos con más o menos razones, pero con desafío, con hambre de protagonismo, hasta con la escolta de algún titular malévolo. Pero al final nos ponen en una esquina, en la sillita baja, igual que Peter Sellers en El guateque, porque los que de verdad portan amenazas, espuelas, fieras, anillos con veneno y una gravedad de lingotes como de soles son otros. Veo, igualmente, que El País suprime su cuadernillo de Andalucía y despide a los colaboradores y columnistas que escribían desde y sobre este sur doble, sur cabeza abajo. Alguien, tampoco importa mucho quién, decide que Andalucía no merece opiniones propias sobre sus asuntos y preocupaciones, demasiado pequeños, ligeros, sin duda catetos… Catetos, supongo, en una forma diferente a la Diada o a los batxokis. Y, por supuesto, al provincianismo capitalino, hecho de bocatas de calamares en la Plaza Mayor o del olor a velatorio de ese Café Gijón donde unas viejas beatas de la literatura se zurcen encajes y cuelgan exvotos de trenzas y bragueros. Miren la prensa nacional, busquen columnistas, intelectuales, opinadores andaluces, hablen o no de cosas de aquí; busquen simples referencias y menciones a Andalucía que no sean chota, esperpento, clavellina o limosneo. Háganlo, y luego prueben con otras regiones, acentos, orogenias o mitologías. A ver qué les queda en el cedazo y en la balanza.

Pesamos poco, no somos nada económica, política ni culturalmente. Frescos pero leves, nos miran como la ola que entra en la Península desde el sur para que el resto de España se moje los pies en espuma. Poco más. Somos numerosos y alegres, y hasta llamativos, pero como lo pueden ser las luciérnagas. Y sí, hay muchos votos aquí, pero como, de una manera u otra, siempre ganan los mismos, nuestra política se ha convertido en una constante casi física, inamovible, carente de interés. ¿Que en otros sitios también ganan los mismos? Sí, pero ellos tienen chantajes, plomo y dinero. Aquí sólo tenemos hambre, pillos y quejío. Hasta yo, que reniego de pueblos, naciones y otros rediles sentimentales y supersticiosos, estoy por reconocer que es eso lo que nos identifica como andaluces: pesamos poco, caminamos de perfil, somos transparentes y casi mudos en una España que nos ignora salvo para la concupiscencia. Por no tener, el andaluz no tiene ni reinos enemigos ni opresores invasores. Somos tan originales que los únicos enemigos y opresores hemos sido siempre nosotros mismos.

3 de octubre de 2012

Somos Zapping: Preparación al parto (01/10/2012)



Relax. Han conseguido embotellar todo el hipnotismo de la Junta, toda su sugestión farmacológica, toda esa flojera que se le induce al andaluz a través de ondas, mantras o chorritos de agua. Me topé con el vídeo en Onda Jerez, me chocó el logo de la Junta sobreimpresionado y le he seguido el rastro hasta la web del proyecto ‘Informarse es salud’, de la Consejería del ramo. Pero no se trata de esas recomendaciones de comer sandía, masajearse las pantorrillas o mirarse los lunares. No, es mucho más. Es la epifanía de la religión del Régimen, apareciéndose tras una cascada. “Relajarse es salud. Ambiente imaginario”, se titula la cosa. Y de esto se trata, de relajarnos desanudando, despiezando o abandonando la realidad; cerrando los ojos, imaginando un paisaje entre la pradera y el porro, respirando un Himalaya en acuarela, caminando entre amables espejismos. Tranquilizarnos y sosegarnos a través de la invención de un mundo falso, confortable y feliz… ¿Cómo no iba a tener eso el logo de la Junta? Ya sé que tenemos a Canal Sur para hacer ese trabajo, pero ese vídeo, más que una alegoría, era como si la Junta se atreviera a dormirnos con sus propios dedos. Alguien había conseguido resumir en unos cuantos minutos esa como eterna clase de preparación al parto en la que nos han secuestrado a los andaluces, conjurando el dolor, enfocando la felicidad, proyectando la imaginación, respirando la propia esperanza, aguardando un momento de plenitud y consumación que, en este caso, nunca llega. “La tranquilidad inunda nuestro ser”, decía el vídeo, y no era difícil imaginar una babosa cerebral adherida a las cabezas de los andaluces, introduciéndonos viscosamente esa idea. También tendría el logo de la Junta. O el de Canal Sur.


ERE en piedra. Creo que ya tenemos las conclusiones de la Comisión ERE. O eso me parece a mí. Primero, le escucho a Mario Jiménez, en la entrevista mañanera, eso de “irregularidades de determinadas personas vinculadas a la Dirección General de Trabajo”. Y luego, en Los reporteros, veo, nada más empezar, poner el foco sobre “el principal imputado”, o sea Guerrero, para luego explicarnos la cosa desde la tesis oficial: fraude limitado a los intrusos y teoría de los cuatro sinvergüenzas. Pues si allí lo dicen y aquí lo bendicen, ya podemos grabar esas conclusiones en piedra.


 Cine casero. Gusta, admira o enternece cierto cine reciente andaluz, cine un poco de tenderete, hecho como con las cajas de cerillas que hay por casa. Carmina o revienta, de Paco León, es de esas películas de puchero, pero me pareció auténtica, sincera y cuidada en todo lo que le era posible, como una buena chica pobre. No es una maravilla, pero no se me fue la sonrisa en todo el tiempo que duró. El mundo es nuestro, sin embargo, me decepcionó. Los personajes de Rafi y Fali me parecieron desde el principio un hallazgo, una primavera de humor inteligente, crítico y sinvergüenza entre tanto folclorismo del nabo. Sin embargo, con El Cabesa y El Culebra creo que esa crítica se ha dado la vuelta para terminar convirtiéndose en complacencia: se han moranquizado. En la caricatura del cani sólo hay satisfacción, homenaje. O sea: no hay caricatura, sino identificación, característica de la vulgaridad moranquista. El mundo es nuestro me decepcionó y me aburrió por esto, pero también porque la trama de los dos atracos simultáneos ya la había visto en Flypaper, porque sólo hay un par de gracias brillantes y porque han intentado hacer un largometraje estirando un sketch de tres minutos, una sensación que te agobia toda la película. Los compadres estuvieron en Canal Sur y no se cortaron diciendo que la RTVA les debía dinero. Pues van a tener que atracarla vestidos de nazarenos... Cuando yo tuiteé que me aburrió la película, la productora Mundo Ficción me contestó esto: “Una mierda pa ti”. Luego borraron el tuit. Creo que, para ellos, rodar una película cani no era simplemente una opción más. No estamos haciendo cine rompedor, no. A veces, son sólo vídeos caseros del andaluz cagando con idiosincrasia.

Hoy viernes: Héroes y minués (28/09/2012)


Ha sido el espíritu de la Comisión, graciosamente enfadada, ocurrente, literaria, demoledora. Y, sobre todo, libre. Alba Doblas ha sido la única a la que no se le han visto las siglas de partido reluciendo en la frente como marcas bíblicas. Era de IU como podría haber sido zurda. Parecía un político estadounidense, cosa extraña aquí. Con los americanos de porche y peto nos metemos mucho, pero sus políticos son siempre conscientes de que responden con su pellejo ante una ciudadanía no abstracta, sino concreta; ante sus electores como su vecindario, no ante una morrocotuda pirámide de poder. Creo que Alba Doblas preguntó lo que hubiera preguntado cualquier andaluz sin sumisiones políticas, con su sorpresa y su mosqueo y su sentido común.

La dinámica comunicativa en esta comisión de investigación ha resultado muy curiosa. Y pedagógica. Antonia Moro, por ejemplo, solía mirar siempre a su derecha después de hablar, como si viera, allí en esa esquina de la habitación, fantasmas que no se marchan. En realidad, lo que ocurría es que su foco de atención estaba situado en los comisionados del PP, no en el compareciente. Evaluaba el efecto de sus palabras en su verdadero objetivo. No dejaba de ser una versión por oposición de la búsqueda de aprobación. Por su parte, los del PP parecían, demasiado a menudo, creerse desfilando en una pasarela parlamentaria o mediática. Desperdiciaban turnos enteros en homilías y arias, en vez de buscar la pregunta veloz que podría desnudar la verdad o la trampa como ese tajo de los espadachines de las películas que deja en calzones al otro. Estaban entre el espejo y la audiencia, atrapados en una especie de síndrome de Ana Rosa Quintana que me dice un colega que es culpa del antiguo equipo de asesores, que Zoido mantiene, y que andan empeñados por lo visto en hacer su propia traducción del estilo de Mario Jiménez. En fin, tanto el PSOE como el PP se dedicaban a bailar de reojo su minué partidista. Y aunque Doblas también parecía a veces dirigirse al Hado, un poco wagnerianamente, su indignación, su búsqueda, su afiladura, su intención, fueron los más auténticos, sinceros y apátridas.

Alba Doblas tuvo momentos de cabreo de padre, de madre o de Borbón; tuvo gracia, lengua del pueblo, mirada de pistolero y sentido común sin filiación. Pero ahora ha llegado el momento de la política enredadora, galante, venal, españolísima. Ahora, cuando la Comisión tenga que redactar sus conclusiones rodeada de copas de veneno y ambrosía, de tentaciones y contratos mefistofélicos, ya veremos dónde quedan el arrojo y la franqueza. Esta comisión ha servido para ver la cara dura que gastan algunos, pero poco más espero. Será la Justicia la que dé el tajo de espadachín en los calzones, si atina. Pero siempre podremos decir que hubo ratos durante este paripé en que, entre el minué y los héroes, casi ganaban los últimos. Y daban ganas de aplaudirles.