27 de febrero de 2013

Somos Zapping: Glamur bipartito (25/02/2013)



Los actores son cuñados. “A finales del siglo XIX, una nueva forma de arte veía la luz. Se parecía a nuestros sueños…”.  Así comienza The story of film: an odyssey, de Mark Cousins. El cine, como todo arte, lo ha sido más o menos y nos ha dejado hermosura, grandeza, negocio, política y basura. No estoy seguro, pero creo recordar que Cousins sólo menciona del cine español a Buñuel, Almodóvar y Víctor Erice. ¿A quién más pondríamos? ¿Berlanga, Cuerda, Garci, Médem para los modernitos? Cada año, en los Goya, con tanta voz de su generación, tanto Tarantín, tantos actores patilleros, tantas actrices que parecen Arantxa Sánchez Vicario de largo, todos ahí en una especie de Ascot zarzuelero, pienso lo mismo: qué cantidad de gente para tan poco arte… Es decir, para lo poco que merece la pena de nuestro cine… Yo creo que la mayoría son acomodadores. Pero es que una cosa es el arte y otra la industria. Ya, que se consideren artistas y no encofradores depende del ego, el tipito o la chequera. Y que se tengan por intelectuales es algo que han asumido ellos solos, igual que los taxistas y los cuñados. Cosas de este país. Luego, la gente del cine tiene sus opiniones como cualquiera, con la diferencia de que a ellos les preparan un pequeño reinado para decirlas y aquí el personal es mucho de esas supersticiones de alfombra, tiara y altarcito. En fin, tampoco me parece para tanta polémica lo de los Premios Goya. Creo que se les da más importancia de la que tienen (el acto, los premios y su cine en general). Pero aquí todo se aprovecha políticamente, lo que dicen guapas con perlas reivindicativas o la forma bíblica en que arden los cajeros automáticos. En las noticias de Canal Sur, con el fondo de una Maribel Verdú como en el entierro de toda España, hablaban de los Goya así: “Una gala que ha estado marcada por las críticas a la subida del IVA al 21% y a los recortes en cultura, pero también por la conciencia social de unos actores que condenaron duramente el drama social de los desahucios, la corrupción o el paro” (observen la repetición de “social”). Aquí tenemos muchos dramas. Y muchos actores, directores, iluminadores y maquilladores para ellos. Algunos recibiendo premios. Viendo la noticia en Canal Sur, yo pensaba que el cine se parece a nuestros sueños pero la televisión sólo a nuestro sofá.


Solidarios en la coquetería. En los Goya estuvo, por cierto, la consejera de Presidencia, Susana Díaz, que parecía un cruce de Lena Dunham y Paz Padilla. ¿Extraña presencia? No lo veo así. Yo creo que es consecuencia del propio glamur del Bipartito, esa perfecta y armónica conjunción del escaparatismo y la conciencia social que sólo se produce en esa gala y en la Junta. Susana Díaz decía querer hacer de un goya o medio goya más glorias para nuestra tierra, pero todos sabemos que ella es la princesa de los pobres, algo así como la aristogata del pueblo, y tiene que estar allí donde hay escalinatas para el progresismo y la reivindicación es un musical acharolado. Cómo no aprovechar ese evento donde el buen corazón tiene también buen armario, las lágrimas por los menesterosos se convierten en brillantes, y, en fin, se puede ser solidaria en la coquetería con la tranquilidad añadida de que nadie allí le va mencionar EREs, Mercasevillas o Invercarias. Lo que no sé es por qué no estaba Valderas con esmoquin de James Bond. Bueno, con coderas.


El futuro era esto. “Los pastores del siglo XXI” puede sonar a chirigota, pero Canal Sur hablaba con toda seriedad. Resulta que ser pastor de ovejas es un oficio “que tiene mucho futuro” y en Grazalema hay toda una escuela para aprenderlo. Es un alivio, porque ya no vamos a tener que diseñar aviones para sobrevivir, que era la opción favorita de la Junta. Bastará con esquilar y ordeñar ovejas, tarea más sencilla, apacible y bucólica. Y si nos parece un atraso, una rendición o una pena que el futuro de Andalucía sea el pastoreo, siempre podremos hacerlo moderno llamándolo ecológico, sostenible, medioambiental o así. La siguiente escuela nos enseñará a ser chachas del siglo XXI.

#TuitMix: Los antepasados indios del PP (24/02/2013)



Ancestros. Jun es ese simpático pueblo que llegó al futuro antes porque encienden el brasero por Internet. Quizá por eso su alcalde, ‏@JoseantonioJun, tiene cosas de marciano. Esa tecnología al nivel de la panadería y como alternativa al bingo hace que se comporte, según, como un robot descacharrado, un animador de piscina o un cura párroco entre el paternalismo y el sermón ideológico. Y, sobre todo, como alguien ionizado por el absurdo. Me reí mucho con esto: “Esta noche vamos a empezar una nueva sección para los noctámbulos llamada #PalabrejasdeTwitter Empiezo con la mía #Azotea ¿y vosotros/as?”. Hombre, como palabreja de Twitter a mí siempre me gustó más ‘paellera’. A veces, los cables de la tecnología y de la ideología se le rozan y sale esto: “#EresTwitteroSi eres capaz de distinguir entre lo que te prometen y lo que te recortan”. ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra? No perdéis oportunidad de hacer demagogia ¿eh?”, le respondió @LluisoGarcia. Otras veces, ese progresismo suyo de doble núcleo le hace hipersensible a las grandes desgracias humanas: “Mi apoyo y afecto a @aliciaarizam que ayer sufrió una bajada de tensión en directo en los informativos de #Antena3 #EstamosContigo”. Y sus comentarios políticos son como algo de La hora chanante: Qué fue primero, ¿el huevo o la gallina? Está claro que eso depende de en qué granja estés. ¿En qué granja esta el Gobierno del PP?”. Y mi favorito de esta semana: “Desde el siglo XIX los antepasados del PP, siempre han deseado hacer desaparecer los Ayuntamientos”. Antepasados del PP. Ancestros como espíritus indios que aún piden venganza. Y ‏@JoseantonioJun desencadenado, como en lo de Tarantino.

En el sillón del sistema. @DValderasS, paracaidista de despacho, va descubriendo Andalucía: “De las 7h a las 24h, diecisiete horas de curro. 800 km, no está mal, mañana seguimos. Andalucía es muy extensa, extensísima, 771 municipios”, tuiteó. Sí, quizá demasiado extensa para convertirla toda en una cooperativa de rábanos o algo así que destruya el poder del capital. Lo que le ocurre a Valderas es que no sabe que él gobierna. Sólo hace oposición con megáfono y revolución ante las señales de tráfico. “Es urgente pasar a la ofensiva política. Impulsar MEDIDAS progresistas, un Modelo de Estado que sea Alternativo al impuesto hoy por el PP”, decía. @Indignanton le replicó: “La ausencia total de crítica al PSOE hace que cada declaración tuya adquiera un carácter patético. Eres cómplice del sistema”. Sí, pero ni siquiera hace crujir el sillón que ocupa en él.

Transparencia. Lo dijo @mariojimenez y lo tuiteó @psoedeandalucia: “Las medidas de #transparencia van a ser un hito”. Tan trasparentes que no se verán, ya. @sergiollorens satirizaba: “Tras prometer 100 años de honradez, el psoedeandalucia anuncia fecha oficial del acontecimiento, será el 31 de febrero”. O por ahí.

23 de febrero de 2013

Hoy viernes: El hemiciclo anegado (22/02/2013)



En la gallera de caoba, en el dormitorio de mármol de los abuelos de este país, donde hay serenas espigas masónicas pero también balas incrustadas en los ojos de las estatuas, la vieja política discutió con ella misma como un matrimonio. El Congreso de los Diputados, con pijos del barrio de Salamanca y desembarcados de Atocha o Chamartín, con algo de corrala y pensión madrileña, lleno de comadres, cerilleros y vendedores de medias, es la plaza de nuestra democracia y la pinacoteca de su decadencia. Aún me emocionan sus debates, aunque se digan tontadas. Hay algo, una acústica noble, como de capilla; una herencia alegórica de todos los que fueron haciendo el parlamentarismo y la democracia a partir de nuestros viejos pañolones, odios y supersticiones (con el Parlamento andaluz no me pasa eso: siempre pienso que tiene forma de bingo y suena igual). En el fondo quiero creer que se mantiene allí cierta dignidad de todos los que lucharon por la democracia y la libertad en este país suicida, pillo y canalla, y de los que lo siguen haciendo a pesar de que el sistema se haya atocinado en la corrupción, la incompetencia y el engolamiento.

El debate sobre el estado de la Nación se ha hecho como la batalla de dos galeones en el hemiciclo anegado. Es la vieja política, con sus viejos barbudos, sus viejos reproches y sus viejos balines, haciendo teatro del Siglo de Oro entre la miseria del pueblo y ladrones con mella. Ahora hay muchos ortodoxos que hablan de la antipolítica refiriéndose a la política que no es el bipartidismo aparatista y la partitocracia teológica que nos manda. Es cierto que hay nuevos anarquistones de plazoleta, y movimientos que quieren sustituir el voto por el jaleo y los contenedores dados la vuelta, y que tenemos esa izquierda perdida que aún no sabe qué es a pesar de lo antiguos que son ya los cascotes del Muro de Berlín. Pero también es cierto que entre la flauta y la greña, en los partidos eternos o nuevos, hay gente sensata que ha visto que no hay dogmas en esos papeles como marinos de la Constitución y que nuestra democracia tiene que cambiar en fondo y forma. Rajoy aún defendió la política tal como salió de los concilios de la Transición. Pero esa política ha fallado en muchas cosas. Las principales: la ruina del Estado autonómico (tal como se ha desarrollado, al menos), de la que Andalucía es un penoso ejemplo; y la corrupción sistémica por el desmesurado poder de los partidos. Rajoy aún se puso digno y hasta calderoniano, pero la prueba de que la corrupción y la búsqueda de impunidad no son anecdóticas es que los partidos diseñan y mantienen una Justicia controlada por ellos. Hay antipolítica, pero también hay política simple y valientemente reformista. Rajoy y Rubalcaba, como suelo decir yo, son ya dos señores de El Greco. Hablaron para ellos entre las reverberaciones, los fantasmas, los tiros y las glorias del Congreso. Pero allí, a pesar de todo, al final de todas las maderas y los siglos, yo digo que sigue oliendo a pueblo.

20 de febrero de 2013

Somos Zapping: Consejeros como Forrest Gump (18/02/2013)



Hablando de empleo. Por fin el Gobierno andaluz se reunió para hablar de empleo. Con eso el paro se debe dar, si no por combatido, al menos por avisado. La Junta ya obtiene toda su satisfacción al mencionar la palabra empleo. Es como esas madres que te cuentan lo que harán cuando les toque la lotería, todo muy bien planificado, y disfrutan con eso casi como con el dinero de verdad, que nunca llega. La palabra empleo hace brotar currantes igual que la palabra paro hace agachar cabezas. Se trata de decirla mucho, con convicción, con perseverancia, con coros, con carpetillas, con majorettes, incluso con algún número, como nuestra madre que tiene hecho el reparto de su lotería imaginaria en un cuaderno de rayas. Lo demás, no importa. Díganme si no cómo es posible que un Consejero de Economía y Empleo de la Junta, después de que hayan decidido supuestas medidas definitivas, inmediatas y salvadoras contra el desempleo, salga explicándolas en las noticias de Canal Sur y parezca Forrest Gump. Sí, así nos abrió Antonio Ávila la caja de bombones de su pensamiento y su política: “El primer objetivo, cuando tomamos esa decisión hoy, es que va a ser el empleo, la generación de empleo, y por tanto el grueso de los recursos que se tienen se intentan aprovechar de manera específica para generar empleo”. Así que se reúnen para hablar de empleo y llegan a decidir que el primer objetivo sea la generación de empleo. Un hito. Así son las minervas que dirigen nuestros destinos. Y como medida revolucionaria, paguita de 400 euros, número al que están abonados y que genera empleo sin más que pasárselo a Griñán por la chepa. No sé cómo tenemos este paro con la cabeza y las ganas que le echa esta gente. Pero un Consejo de Gobierno es como una caja de bombones y nunca sabes lo que te vas a encontrar.


Sonrisas siniestras. Que Roberto Sánchez Benítez te invite a reír resulta escalofriante, como si lo hiciera El Muñeco Diabólico. Tiene algo de siniestro el presentador, quizá porque sonríe como un personaje de Tim Burton, porque parece que le han cosido la sonrisa en un experimento en un torreón. El caso es que no es la primera vez que nos invita a la salud de la risa, risoterapia lo llaman. Estaría muy bien si no llevaran tanto tiempo diciéndonos que con la alegría no importa comer esparto, llorar cebolla ni penar con nuestra pobreza e ignorancia, precio que pagamos en Andalucía por esa verdadera felicidad de la sonrisa interior y racial. En Salud al día nos ponían imágenes de comedias y carnavales y nos enumeraban los beneficios de la risa: “Mejora la salud de nuestro corazón, nos protege de los resfriados, reduce el insomnio, nos inmuniza contra la depresión y la angustia, potencia la creatividad y la imaginación…”. No es nuevo eso de que no necesitemos más que la risa, ya nos lo recuerdan el chistosismo y la gracia meona que nos hacen de bandera entre moscas. Pero hay una risa boba, otra del humor inteligente y crítico, y la mejor alegría, la de la gaya ciencia que decía Nietzsche, la del conocimiento liberador. Pero esa sonrisa a pilas de Sánchez Benítez, que viene con el traje, automática, tiesa, grimosa, enfermiza… Ésa quizá es la nuestra.


Revival. Este 28-F viene fuerte porque la Junta ha decidido utilizar el autonomismo de pelucón como estrategia contra el PP. ¿Por qué? Y por qué no. Sirve como cualquier otra distracción. Hay que defender la autonomía, nos quitan la autonomía, atacan la autonomía, sal a la calle por tu autonomía, déjate bigote por tu autonomía y vuelve a poner Triana por tu autonomía… Con lo que han hecho ellos de esta autonomía, su cortijo y nuestra miseria… Ya hemos visto varios anuncios oficiales de la Junta: “El día más grande de Andalucía”, “hoy más que nunca celebramos nuestra autonomía”, “juntos podemos hacerlo”, “siente”, “decide tu futuro”, “me gusta sentirme andaluza”, y así. Es el principio. Nos espera el épico revival de toda la pana aceitunera, desplegado por los que nos siguen teniendo en alpargatas. Valderas hasta viene ya con esa pinta de cliente de la esquina en una güisquería setentera.

#TuitMix: Un plan para toda la vida (17/02/2013)



Güija contra el paro. Se trataba de ordenarle al paro que se marchara, como si fuera un poltergeist, así que ese Consejo de Gobierno contra el desempleo tenía mucho de reunión de güija. No sacaron el tablero, pero sí un plan (otro) que también vale para poner los ojos en blanco y decir que se han movido los visillos. ‏@teoleongross tuiteaba: “La Junta lanza otro plan para crear empleo. Van tres. No debe ser fácil crear empleo estando tan ocupados en redactar planes de empleo”. “Como diría @evacanizares, 30 años de ‘gobienno de pogreso’ [sic] para decidir que el paro juvenil se soluciona con paguitas de 400 euros...#Arsa”, resumía ‏@Miarmus_Ius. ‏@Mdlherran hacía notar que “La Junta aprueba su nuevo plan de empleo sin hacer balance del anterior. ¿Auditar? ¿Total, para qué?”, y @EnriLuque le respondía: “Si ellos ya saben muy bien cómo van las cuentas...”.  Con acidez, ‏@LpezVilla preguntaba: “Quisiera saber si el dinero lo dedica íntegro o ‘aparta’ para futuros EREs”. Lo que es cierto es que si este plan funciona tan bien como los anteriores, pronto sacarán otro juego de mesa parecido con el que nos distraerán (y se distraerán) una temporadita. A ver si no cómo van a rellenar esos consejos de Gobierno, tan largos…

Rendimiento del mangazo. Con altos cargos de Zapatero imputados y 23 millones esperando justificación, aún buscamos una chirigota que cante a este mangazo. “Bahía Competitiva de Cádiz. También han trincado allí. Algún sitio donde no hayan trincado?", clamaba ‏@guguelito_. No extraña que se preocupen tanto por inventar planes de empleo, con el rendimiento que les sacan (ellos, no los parados). @lorenzoenred hacía un doloroso recuento: “ZAE, Plemca, Bahía Competitiva...Vaya tela...Toda la vida escuchando que tienen un plan... Balance: +40% de paro”. Y lo que son las cosas: @RecioManolo, entretenido últimamente en tuitear chuflas con los sobres y Bárcenas, como con un desatascador de la corrupción en la mano, resulta que “defiende ‘la adecuada’ utilización de los fondos del Plan Bahía Competitiva”, según informaba @EPAndalucia. Supongo que con tanta fuerza como defiende el uso del fondo de reptiles. Ellos sí que tienen un plan para toda la vida.

Cómplices. @iuandalucia se ha opuesto a la comisión sobre Invercaria, ese otro mamadero, con esta cabriola que intentaron explicar en TW y Facebook: “Votar sí a la comisión de investigación sobre Invercaria que propone el PP nos hace cómplices de la cortina de humo que pretenden crear para que no se hable de sus sobresueldos y donaciones. Votar que no a la comisión supone ser cómplices de la corrupción del PSOE”. Parece que lo segundo les ha acabado tirando más, aunque ellos dicen que quieren una “macrocomisión que abra la investigación de las cuentas de unos y otros”. Pero eso no sucederá. Así que Invercaria al cajón e IU bien calentita en el sillón.

15 de febrero de 2013

Hoy viernes: San Valentín y Cupido (15/02/2013)


Pasó el día de San Valentín con sus culos de querubines, sus corazoncitos de ganchillo y sus bomboneras. El amor en aerosol o en vichisuá, con Cupido de azafato, gondolero o confitero haciendo brochetas o acordeones de labios pegados. Sabían de la cosa los clásicos, que pusieron de dios del amor a un lanzacuchillos que mea en las poncheras. En el cristianismo hay varios mártires y barbudos disputándose el mito, pero al final el San Valentín canónico se queda en alguien que te casaba como te casa un suegro. Nada de flechazos en los ojos o en la entrepierna, sino hisopazo, sacramento y alcoba de beata. Cupido al menos es un cachondo, aunque se venda a las perfumerías, que por eso huelen a lujuria limpia, a guapa antes de ser follada. Han hecho un día cursi con las cenitas de manos cogidas y ese amor como de cisnes que se supone que hay que bailar, pero Cupido, Eros, no es el dios de los cruceros horteras, sino del deseo, por eso enseña la pichita y apunta adonde le da la gana. Lo de mirarse a los ojos con veleros cruzando por el restaurante estará muy bonito pero está mejor meter mano bajo la mesa y que toda la cena sea la excitante postergación de la inminencia. O sea que uno es bastante verde. Que los enamorados se hagan lacitos con los dedos y derritan la boca en chocolate, pero a mí esos corazones de almohadón de estos días me recuerdan culos y puedo decir que nunca quiero más a mi señora que justo cuando la estoy deseando.

San Valentín florista, San Valentín Fred Astarie, San Valentín butanero... Hay para elegir. Eso sí, deberían separar al santo católico de toda esa iconografía del Cupido picaflor y del tirarse en cueros flechas de fresa y carne. San Valentín evoca un amor ministerial o cardenalicio y Cupido evoca un arpista calentorro. Pero a lo mejor no hay que tomarse el amor tan en serio, así con sus comisarios, sus embajadores, sus ortodoxias y sus fiestas de guardar. Ni siquiera con sus definiciones. Al amor lo han enjaulado igual poetas que químicos para al final coincidir, porque a Pedro Salinas le salía eso de “amor, amor, catástrofe” y a los químicos les sale una explosión en el cerebro que también lo desbarata o lo reinventa todo. Si el amor romántico es una fase, como que te guste Schubert; y el amor carnal un pinchazo que no se acaba; y tanto corazón de anís y tanto menú de San Valentín sólo un negocio más como el resto de las pasiones y miedos humanos, tendremos que hacer cada uno nuestra mezcla para no enfadarnos, asquearnos o rebelarnos ante la palabra amor (o por el contrario hacerlo, que quizá se lo merezca). Yo aún identifico el amor con esas ganas de escuchar a alguien y llevártelo a la cama luego. Lo de celebrarlo, eso sí, lo suelo hacer con más ironía. Sea un culo volador, sea una mesa camilla, sea atender juntos un jardín, sea ver champán en los ojos de otro, yo diría que aún nos consuela y nos hace falta esto del amor. Lo patrocine un cura o un colibrí cachondo.

Somos Zapping: Los sobres y los cajonazos (11/02/2013)



Puro espíritu carnavalero. Cádiz afilado, Cádiz en pompa, Cádiz con gloriosos harapos, Cádiz como un Poseidón con perlas y babas. Todo eso, el Carnaval, con el pueblo diciendo verdades y creyéndose sus mentiras y sus nanas. Ha habido cajonazos napoleónicos y rabia de taxista en este primer carnaval de la crisis. ¿He dicho primer? Bueno, eso le parecía al menos a Modesto Barragán: “Es el carnaval de los recortes, el carnaval de la crisis”. Así lo definía en la final del concurso, con las luces del Falla poniéndole chorreras de Nochevieja en el smoking. Desde el 2009 hasta aquí no ha habido crisis ni penurias ni recortes ni mangazos ni ganas de dedicarles carajos a los políticos y banqueros. Todo ha empezado con Rajoy. O con Bárcenas. Así es para Canal Sur e incluso para los mismos copleros, que parece que han adoptado la escaleta de los informativos de La Nuestra. Yo ya veo a Carmen Benavides de letrista y hasta con el Antifaz de Oro. Pero no, porque Carmen Benavides siempre lleva a Griñán en la solapa y en el Falla sólo al cuarteto del Gago le oí mencionar su nombre. Ya ven, el presidente andaluz, al que el crítico, reivindicativo, mordaz y ultrafenicio carnaval gaditano casi no llega a mencionar. No tiene la suerte de Urdangarin y no digamos de Rajoy, que se llevó un saco de suvenires y cuernos. Y lo de los ERE, si acaso para decir ‘ere un mostruo’, y poco más. Normal, cuando hay en juego giras, actuaciones en el programa de Manu Sánchez y aparecer en esa balconada que son los resúmenes de las noticias o de Andalucía directo. Por cierto, AD sacó el jueves nada menos que cuatro veces, y enterita, la cuarteta de la chirigota del Canijo de Carmona en la que cantaba “quién te mandaba a ti el sobre, dime Teo quién era”. Y eso que ni siquiera había pasado a la final. Pero fue “el minuto más visto de la retransmisión”. “Es una de las críticas a la situación política y económica, a la que este año se la ha dado un buen repaso”, explicaba Modesto. Cuatro veces, entre ganchos y demás. Y con rótulos como: “Los sobres y los cajonazos. ¿Son todos los que están?”. Todo por puro espíritu carnavalero.

Héroes del trabajo. Los sobresueldos que han salido menos en coplas y noticias en La Nuestra han sido los de la propia RTVA. Aunque, la verdad, tampoco es un tema para espantarse. Cuando estos héroes del trabajo, cuyo esfuerzo sólo redunda en más beneficios para Andalucía, han ido más allá del mero deber en la ya de por sí encomiable labor de servicio público, es lógica y justa esa recompensa. Se me ocurren muchísimos servicios y razones por los que estos profesionales se merecen ese sobresueldo y más. Escaso lo veo yo para todo lo que hacen. Ya si son sobresueldos al estilo que está de moda o vienen con otro perfume, en eso no entro. Pero no tengo ninguna duda de que quien los haya cobrado se los ha ganado bien ganados.
  

Todo era ponerse. Nuestro eminente Bipartito tiene programado para esta semana un Consejo de Gobierno dedicado al paro. Resulta que no habían caído hasta ahora en el problema que supone no trabajar o no comer. Normal, habiendo tenido que atender a tantas modernizaciones, imparabilidades, bienestares, sostenibilidades y estatutismos en estas tres décadas de afanoso trajín. Pero ahora que ya han caído, lo van a solucionar del tirón. Canal Sur lo anunciaba así: “El Gobierno andaluz aprobará la próxima semana un abanico de medidas concretas y de efectos inmediatos para combatir el desempleo”. Atentos, porque no son medidas cualesquiera: son “concretas” (las de antes sólo eran abstractas) y “de efectos inmediatos”, algo así como efervescentes. ¿Ven como todo era ponerse? Y seguro que estarán más tranquilos sin ese fleco tan feo en las estadísticas. De momento, en la misma información ya nos daban alguna pista de las esperanzadoras expectativas que se nos presentan: “La minería metálica no férrea está volviendo a convertirse también en un nicho de empleo importante para Andalucía”, nos contaban que había dicho el portavoz de la Junta. Ea, pues menos mal. Todos a ese nicho. Que ya vamos tarde.

#TuitMix: Las catedrales de la picha (10/02/2013)



Conspiración de pitos. Con el tiempo me he ido hartando de tanta catedral de la picha y tanto genio plazoletillero. “El Carnaval es hoy un twitter cantado: nada original, sin espíritu crítico y repitiendo temas sin profundizar”, se quejaba @Surdspain. Pero Cádiz vive del salitre de su eternidad y el Carnaval, domesticado o venal, siempre será el amor y la pelea de Cádiz consigo mismo. El concurso se ha comentado en #COAC, que suena a sindicato, con muchos tiritos y babas, polémicas por los cajonazos y hasta denuncias de censura. ‏@andresortiz1988 protestaba: “Si hablas de los sobres de Bárcenas = no eres finalista del COAC2013 = dónde está la libertad de expresión??”. “En el coac también hay sobres”, denunciaba @vicenteromancab. En realidad de los sobres han hablado todos, pero de otros líos, no tantos. ‏@JFelixMachuca señalaba: “Insuperable Las verdades dl banquero. Pero se les olvidó una verdad: la q no le cantaron a Griñán”. “Muy pocas letras han mencionado las siglas ERE. Ahora, de sobres se han jartao”, decía @Falconetta. Sin embargo, el ego carnavalero siempre monta conspiraciones contra la gloria de sus pitos. Me ha hecho mucha gracia lo de @CapitanVenen0 (Juan Carlos Aragón) de uñas con Tamara García, de Diario de Cádiz: “Tamara, si te pusieran un ERE el Carnaval ganaba. Seguro, chula, que sólo sabes escupir padentro y así te va. Familia? La mía”, tuiteaba el coplero. “Yo tengo un titulo [sic] para dar clases de Filosofía. Vosotros lo tenéis? Hay muchos periodistas en paro”, insistía el hombre, ya instalado en ese ridículo nivel de bronca entre tertulianos de Sálvame o morralla de Gran Hermano. Yo no soporto las comparsas, todas con esa música de tripas y ese tipo de deshollinadores de mocos o espantapájaros con hipo. Creo que la única actitud de una persona de buen gusto ante ellas sólo puede ser reprimir civilizadamente las tentaciones suicidas u homicidas y asimilar su kitsch como humor absurdo. O sea, que estos tirones de pelos verbales de un comparsista filósofo (ay, la teoría estética) han sido lo mejor de este Carnaval. Cajonazo lo de Aragón. Con la gracia y la elegancia que tiene… Y de la escuela estoica…

Sagaces sentenciosos. @CarmenCalvop ya está en TW, y con el avatar de Mafalda, aunque su filosofía amarga aún flaquea: “El pasado no está muerto; ni siquiera es pasado. Y menos en la política”. ¿Cómo? Y mientras ella divaga en la bruma del tiempo, otras hacen taxonomía con derechas e izquierdas: “Esta derecha gobierna con más descaro que nunca. L@s socialistas gobernamos para las personas”, tuiteaba @JaviBonillaGar citando a @_susanadiaz. Y otro sagaz sentencioso, @_Rubalcaba_ en Sevilla: “La crisis social y la crisis política se han agravado muchísimo en las últimas semanas”. @Rigolettoxx  le sugería: “Aproveche y hable con Griñán y monten juntos una tintorería”. O una comparsa telarañosa.

Hoy viernes: Nicho de empleo (08/02/2013)


Nuestros jóvenes están perdidos porque no saben dónde se estudia para eso de mediador, comisionista, hijo de Chaves o amigo de Felipe González. Antes uno quería ser abogado, maestro, médico o perito, que sonaba a confitero de obras. Ahora creo que nada de eso existe ya, sólo hay coaching, management y consulting, que es como si las empresas fueran una teletienda o una secta. Entre una escuela que ya no enseña romanos ni geómetras, una sociedad dividida entre canis y gurús, y esta puñetera crisis, los jóvenes que no quieran ser raperos ni cienciólogos de oficina sólo huelen dinero claro alrededor de la política, que con los últimos escándalos se publicita como una estación de esquí. Sin embargo, el joven emprendedor se encuentra con que no hay enseñanzas regladas para lo único que da pasta aún, eso de estar abejeando alrededor del partido y celestinear con el dinero público. Nadie se ha preocupado por hacer siquiera un grado medio o al menos un curso de FPO, de esos de boli y carpetilla de la Junta, con este gran nicho de empleo, que se dice ahora. Algo como ‘Gestión de mordidas’, ‘Amiguismo y enchufes en la Administración’, ‘Aprovechamiento del clan político’ o así.

Está bien que haya habido pioneros, autodidactas que abrieron el camino trabajándose concejalillos, marisquerías, carguetes, boites, ex ministros, noches, así a pelo, sin idiomas, masters ni título oficial. Hemos pasado una época fundante o precaria en la política en que a los conseguidores les bastaba la vocación, la voluntad, el don de gentes, la cara dura, los conocidos adecuados. Se criaban rozados en el ambiente, como esos niños incluseros que crecen en un burdel; maduraban entre los fluidos y olores palanganeros de la política y su dinero, en sus juventudes, en un sindicato lateral, en un despacho vecino o en la güisquería del final del día; hacían de cerilleros o recaderos o simplemente iban aprendiendo en la cercanía, observando, convidando, roneando. Y todos soñaban con su primera subvención amañada, su primer contrato a dedo, su primera comisión ilegal, igual que un chiquillo sueña con una bicicleta roja y brillante como un acordeón. Aunque otros ya nacían herederos y hacendados, con negocio de familia. Pero aun así era la transmisión como alfarera de una bella tradición, como una antigua receta de monja. Sí, han sido tiempos hermosos, románticos. El listo, el pillo, el cojonudo español sin más escuela. Les debemos mucho. Pero ya no se pueden hacer las cosas así. Urge que la Junta y el Gobierno regulen los títulos para este gran nicho de empleo. Así, con sus papeles, la nueva generación de una democracia ya consolidada se podrá presentar a convocatorias y oposiciones para negociar mordidas o mediar en un ERE con el que montar un negocio en el Caribe. Mucho mejor que ser product manager, que al final resulta que es vender máquinas de coser o hacer de comercial de champús.

6 de febrero de 2013

Somos Zapping: La Jura de Santa Gadea (04/02/2013)



A expensas de la fe. No me parece políticamente inteligente quedar a expensas de la fe. Pero eso hizo Rajoy. Poco más que un ataque de dignidad con un juramento cíngaro, por sus hijos o las estrellas, de que él y su partido son inocentes. Palabrita del Niño Jesús. Yo esperaba un papel, una prueba, alguna refutación o desacreditación mínimamente fundamentada de los papeles de Bárcenas. Pero debe de ser que no tienen nada. La única forma de parar el escándalo hubiera sido probar que esos papeles son anotaciones en sucio de apuntes reflejados luego en la contabilidad real. Pero de momento, no pueden. Rajoy nos contó su currículum y su vocación, y se unió a Arenas en esa tontada de enseñar su declaración de la renta, que como sabemos es donde todo el mundo mete el dinero que cobra en negro, claro… Todo quedó, pues, en una cuestión de fe. Fe en Rajoy y en su Jura de Santa Gadea, o bien fe en los indicios y testimonios y soplos de las gargantas profundas. Sí, me parece políticamente poco inteligente quedar a expensas de la fe y así como con cara de Nixon. Después de lo que ha dicho Rajoy, si sale una prueba más sólida de la existencia de los sobres y de una caja B, este Gobierno caería. ¿Existirá esa prueba?
Canal Sur no retransmitió la declaración de Rajoy en directo, pero abrió el informativo con sus palabras: “Es falso”. Me fijé en que Rajoy, entre el “es” y el “falso”, desvía la mirada buscando apoyo o confirmación. Yo no soy Paul Ekman, el detector de mentiras humano, pero eso me dio mala espina. Después, contaron que la policía había cortado la calle Génova, que la noche anterior se habían producido “protestas ciudadanas contra la corrupción”, y siguieron con Ana Mato. Fue muy reveladora la sensación de que Canal Sur no parecía ni tener necesidad de meter su habitual sesgo: la realidad ya era suficientemente elocuente y favorable. Por las profundidades de la TDT, en esas tertulias con alambre de espinos y cascos prusianos, alguien que no recuerdo se inventaba la “unidad Bárcenas de corrupción” para explicar que el caso de los ERE en Andalucía equivaldría a cientos de casos Bárcenas. Pesar el dinero, la suciedad, el interés, la fe… ¿Creemos que los partidos no tienen caja B ni aceptan mordidas? Podemos decidir creerlo. Rajoy lo ha apostado todo a esa jugada. Pero un día podría llegar un leve papelito con firma y cargarse un gobierno, un partido y no sé si un país.


El tamaño de lo público. Mientras Rajoy sale con cara de Ecce Homo o de dandi soportando una lluvia de huevos, nuestra televisión andaluza nos presenta domingueras inauguraciones de Griñán cantadas por Carmen Benavides. El Paseo de la Ribera de Córdoba, esta vez. Lo de cubrir inauguraciones, actos horteras y amanerados llenos de soponcios pelotas, es un trabajo periodístico como de recogecolas, bastante bajo a menos que se haga con algo de mordacidad. Pero Canal Sur lo que hace son publirreportajes. Me fijé en la gente que seguía a Griñán, la numerosísima corte de ayudantes, quitapelusas, carguillos junteros o municipales, bardos, abanicadores y enciendefarolas, y me di cuenta de que ése es el tamaño de lo público, de que para poner una losa hace falta toda esa gente pasando por mil despachos y colocando mil papeles y perchas. O no hacen falta, pero ahí les tenemos. Pero Griñán no sólo se paseó, sino que hablo del Pacto por el Empleo, que no sé si entra en el Pacto por Andalucía, que no sé si ya entraba en lo de la Segunda Modernización, y así. “Es justo y necesario” ha soltado curilmente. “Es nuestro deber y salvación”, hay que contestar en misa. No es que se vayan a poner a luchar contra el paro ahora más que antes. Son sólo ritos eternos.
  

Traducir sin cobrar. A los intérpretes del lenguaje de signos de Canal 2 no sólo les obligan a vestirse como catequistas y a traducir con dedos haciendo anos las cosas que dicen Valérie Tasso y Manu Sánchez. No, además no les pagan. Desde octubre. Mucha promoción y mucho premio por la accesibilidad total, pero ya ven. Un día, hartos, lo traducirán todo con cortes de manga y se les entenderá perfectamente.

#TuitMix: Mejor no jugar con fuego (03/02/2013)



Bipartito con gases. Como es oficio de ex presidentes ir y venir, seguro que Felipe González termina llevando a su empresa eléctrica flores o corzos. Cosas que pasan. Hace un mes estás en el consejo de Doñana y luego en Gas Natural, la empresa que explotará el parque. “Pelotazo el de Doñana!!! jajajaja Hay para todossssss”, tuiteaba @litovarela. “Lo que ha hecho Felipe González con Doñana y U. Fenosa debería salir en el libro de trucos de Barney Stinson”, decía @puntasdeltiempo. Tanto gas explotó en los hashtags #salvemosDoñana y #Doñananosetoca, con más indignación por el medio ambiente que por la jugada ventajista, eso sí. Otros se centraban en si la culpa era del PP o del PSOE. “La Junta tiene desde 2011 un informe contra el depósito de gas en Doñana. Se ha tenido en cuenta o no lo encontraban?”, se preguntaba @MarcosAPaz. A ‏@esperanzaona le parecía “intolerable que la Junta haya dado permiso para un gasoducto atravesando Doñana”, pero ‏@Jonathandrades le recordaba que “el Ministerio de Medio Ambiente también ha dado el visto bueno”. @FelipeAlcarazM, calentando la cosa, señalaba que “la autorización ambiental depende de la Junta” e insistía en que ésta “debe denegar la autorización ambiental al proyecto”. “Ya verás cómo eso no pasa”, auguraba @13happysmiles. Se va a romper el bipartito por unos gases…

El peligro de las llamas. Nada tan inflamable como los papeles de Bárcenas, aunque hay quien todavía no atiende al peligro de las llamas, ni de las negaciones rotundas, más mortales si cabe. Como Zoido, que “pone la mano en el fuego por Arenas”. “Y Arenas la ponía por Matas. Así sucesivamente”, añadía ‏@Raul_Bocanegra. “Zoido se quema a lo bonzo”,  sentenciaba ya @RafaelRossello. Mejor, en fin, no jugar con fuego. Pero anda que la defensa de Arenas, con su declaración de la renta… Como decía @Rematxes: “Yo también voy a presentar la mía, así demuestro que los 6000€ que tengo en el colchón no son de facturas en B”. Irrefutable.

La calidad es la calidad. A @PepeGrinan, con edad de plumín y tristeza de contable, a lo Bernardo Soares, no se le da bien TW. Claro que no sé si tuitea él o alguien de su numeroso equipo, también antiguo y desentrenado como curas jugando al fútbol. El discurso de Griñán es como un laberinto para caracoles y eso no hay manera de que quepa en TW sin sonar a refrán, esquela, galletita de la suerte o algo de una caja de cerillas. Las trampas circulares y los agujeros de sus simplezas cantan demasiado. Como en este tuit sobre los turistas y la hostelería: “La calidad de nuestros trabajadores les hace volver, pero no olvidemos que esta calidad depende de la estabilidad y la calidad del empleo”. Así que la calidad depende de la calidad… Qué gran visionario. “Tipo el desenladrillador que desenladrille...”, le parecía a @PatriciaGodino el tuit. O el presidente que presidencie

Hoy viernes: Escuela de cinismo (01/02/2013)



José Antonio Sáenz de Santa María, aquel general todavía de cinturón alto que llegó a mandar en la policía con la UCD, dejó esta conocida sentencia: “En la lucha contraterrorista hay cosas que no se deben hacer. Y si se hacen, no se deben decir. Y si se dicen, hay que negarlas”. A Umbral le parecía “una frase de mármol histórico, escuela de cinismo político y realismo inmediato”. ETA ya no es ese quiosco de la muerte en la calle, aunque le quedan el hambre totalitaria, el matonismo ideológico y los tallos nacidos de todos sus cadáveres ahogando cada cosa que dice. Pero la frase del general de bigotillo ya ha traspasado aquella guerra para impregnar toda la política. Es el manual de cinismo que aplican los partidos, los trinquen en un chanchullo en una feria municipal o en sus ministerios con carros mitológicos cayendo de la azotea.

Esta democracia nuestra, apresurada, posibilista, vino a ocupar sin haberlo barrido del todo un franquismo que quedaba en las estatuas, los cuarteles, los maestros y hasta en los edificios ministeriales de aquel Madrid de los paletos del Circular. A mí me gustaba pasear por la Castellana y los Nuevos Ministerios, esperando a una novia que trabajaba en el de Economía y que me hablaba de los ministros como una suegra, cosa que tenía gracia. Aquellos edificios todavía parecían alquilados a una monja o robados a una comandancia de marina, o lo eran. Y es que hicimos la democracia como una mudanza, sin la costumbre ni la civilidad de la democracia, con buenas intenciones y malos hábitos, y con más chaqueteros que creyentes. Hicimos lo que pudimos para no volvernos a matar y nos salió una transición a la modernidad un poco al estilo Curro de la Expo, con unos partidos imperiales por querer hacer una democracia de bulto. Habiendo conseguido muchas cosas, hemos terminado en el cinismo como política y en la corrupción como sustento. No es que haya corruptos, sino que nuestro sistema ha permitido que la corrupción sea fácil, indolora y rentable. No es que haya corruptos, es que sin la corrupción los partidos se vendrían abajo con las rodillas quebradas.

Que cada uno coja sus nombres, sus casos, sus partidos preferidos, que se distraiga en pesar la culpa, el asco, el interés, la indulgencia… Todos los que han tenido poder están en el saco con sus monedas y gusanos. Todos están pringados porque ninguno puede salir de la charca sin ahogarse. Pero se limitarán a seguir el dicho de aquel general que pasó del franquismo a la democracia sin cambiar de barbero, como hizo toda España. Los partidos no se van a suicidar amablemente ellos solos. Habría que cambiarlo todo, pero el corral es de los zorros y no se conocen buenas leyes hechas por los mismos condenados. Sólo UPyD parece conservar la inocencia, pero no sé cuánto les durará. Y encima, nos pilla este despertar en medio de una mortal cornada económica y social. No es fácil. Pero se podría empezar por no aplaudir ni votar su cinismo.

30 de enero de 2013

Somos Zapping: La Tercera Estupidización (28/01/2013)



El paradigma del cani. Tenían un modelo para los mayores, el modelo Juan y Medio de mantita y braguero, el de ponerlos en la mecedora a mirar Andalucía como un patio con jilgueros mientras les dicen que la Junta, con su cariño entre cocinero y farmacéutico, les dará todo lo que necesiten: gachas, besos y fiestas de nietecitos. Tenían un modelo para los hijos, el modelo moranquista, o sea el onanismo de la vulgaridad, la risa mellada del que goza en la ignorancia y la fealdad, haciendo vida de eso sin más aspiraciones. Cuánto le gusta al poder que la masa considere su incultura un motivo de satisfacción, de autenticidad, de pureza… Ignorantes y halagados, están en sus manos. También tenían un modelo para los nietos, quizá no muy perfilado: el modelo andilucas. Sin embargo, ahora Andy y Lucas me parecen antiguos como los Hombres G frente al nuevo paradigma, el del cani, tercera generación en ese proceso de atontamiento. Lo deberíamos llamar Tercera Estupidización de Andalucía. No es que quiera ponerme ahora moralista por una simple serie de televisión. Sólo intento entender cómo encaja Flaman en el concepto de “servicio público”, que para la RTVA significa “servicio al que manda”. De repente, por aquí, algunos se pusieron a filmar cosas alrededor del mundo cani y se creyeron que estaban haciendo neorrealismo italiano o al menos algo de Spike Lee. La gente se compra una cámara, se hace fotos de los pies y seguidamente ya se ve vanguardia, contracultura, provocación… Los hijos de su tiempo hablando el idioma de su tiempo… Pero para eso se necesita fondo, sustancia, acritud, acusación, estética. Poner a un par de canis hablando chorradas como los viejos de los Teleñecos no les convierte en artistas, rebeldes ni salvadores. Tampoco el humor tiene necesariamente que hacerles peligrosos para el poder (Pepito el Caja no lo es). Así que terminan siendo otra pieza sumisa en la cadena, orgullosos y complacientes con la bajeza por sí misma, sin más intención, crítica ni belleza. Flaman es eso. Es la exaltación sin talento de una juventud descerebrada que quieren hacer heroica. Un cani con superpoderes que, antes que nada, los utiliza para darle guantazos invisibles al profesor y robar exámenes. Un cani chulito y de sesera líquida que humilla a unos frikis pardillos que, a pesar de todo, lo admiran. La serie ni siquiera tiene gracia. Ni nada más, salvo coletillas. La realización es de ejercicio de FP, los actores son malos, los personajes simplones y el guión, absolutamente idiota. Flaman está producido por Los Morancos y desarrollado por los de Malviviendo, que parecían más interesantes al principio pero terminaron de Benny Hill de lo cani. La serie, en fin, es mala para darle de gorrazos. Pero además es la evolución del moranquismo hacia su último nivel corruptor, el de los jóvenes. Ahora entendemos el servicio público que presta. Tres generaciones idiotizadas a conciencia. Y pretenden que nos riamos con eso.


Cara y cruz del cinismo. Hay verdaderas conjunciones mágicas. Por ejemplo, cuando coinciden Griñán, un parque tecnológico (el de Málaga) y Carmen Benavides haciendo la crónica para Canal Sur. “Si el paro es la cruz, la cara son los parques tecnológicos, motores de creación de empleo y de riqueza”, decía la periodista, no citando a Griñán, sino con literatura propia. Un poco descompensados veo yo los lados de esa moneda, ¿no? “La innovación y el conocimiento se erigen así en una importante vía de crecimiento económico”, remató. ¿Lo notan? Sí, este 35% de paro nuestro da un aire repugnantemente cínico a ciertas formas de propaganda, excusa y distracción. O de chorrada. Como la de Griñán: “Lo peor que podemos hacer en política es sumar parados como si estuviéramos sumando votos”. Mejor los sumamos como mártires. Y víctimas. De los que llegaron y de los que nunca se han ido. “Hay que luchar contra el paro”, dijo tal cual Griñán otro día. ¿Le damos un premio? Bobo, efusivo, orquestado y repugnante cinismo. Hay conjunciones mágicas que en Canal Sur ocurren cada día.

#TuitMix: Paro o chirigotas de Valladolid (27/01/2013)



El paro que nos parió. Aquí tenemos paro como tenemos aceites y hollejos. Debe de ser lo que sobra de estrujar el sol, la alegría y todos esos dones que nos gusta enumerar como sonriendo con un mondadientes asqueroso en la boca. Los políticos se pasan la culpa, pero siendo científicos, la única constante en Andalucía, entre distintos gobiernos y coyunturas del dinero, es el PSOE. “PSOE: 35% de Paro en Andalucía después de 30 años gastando miles de millones de euros en políticas de empleo. ENHORABUENA!”, felicitaba @SrDador. ‏@Rosalarroyo nos recordaba: “Comunidad con más paro de España desde hace 40 años. 40 años de paro culpa de Rajoy, por supuesto”. @jpcorrales803 añadía: “La culpa de Rajoy y Franco”. Pero la excusa histórica es casi tan efectiva como la de Rajoy El Destructor. Griñán declaró esta misma semana que la economía en Andalucía “plantea desequilibrios porque su historia es la que es”. Bueno, ¿qué vamos a hacerle? Seguro que sin nuestro paro las chirigotas parecerían de Valladolid. Pero Griñán aún sabe unir su caída de ojos derrotista a infantiloides confianzas. @CaraballoJav lo comentaba: “Surrealismo andaluz. Griñán ve elementos esperanzadores en el 36% de paro de Andalucía. Por el potencial de la juventud, dice. Para tirarse!”. Pero siempre hay consuelo. ¿Asusta el paro en España del 26,02%, eh? Pues en Cádiz es del 40,63%!!!!!!!!!!”, escribía @falconchel. Record europeo que será culpa de Merkel… “Viva Cádiz y el paro que lo parió”, proclamaba @MuerePatata. Pues aún se permiten exhibirnos como modelo: “Andalucía en torno al 37% de paro y viene @_Rubalcaba_ y dice que va a usar el "laboratorio de ideas" de @PepeGrinan ¡Cuerpo a tierra!”, se espantaba @CorsarioFinch. ‏@Romualdomaestre se preguntaba: “¿Para qué sirve una sociedad como la andaluza que es incapaz de ofrecer trabajo al 62% de sus jóvenes?”. Pues para que sea posible el Estado del Bienestar, dicen. O para no dejar de ser quienes somos.

Sexo y embudo. Aquí faltan cintura y sentido del humor (ejemplo, lo de la Macarena y la @revistamongolia). Pero, ay, lo políticamente correcto… Yo no creo que sea sexista decir que una señora (o un señor) está de buen ver. Otra cosa es que se usen valoraciones sexuales en argumentos políticos. Ahí sí hay mal gusto. Y estupidez. En eso cayó el concejal de IU Diego Díaz (@21031954) con lo de Cospedal: “Esta señora, no malota sexualmente, se olvida que donde aparecen las cuentas, en Suiza (…)”. A él se le olvidó sacar la cabeza del pantalón. Pero también tiene razón la ironía de @antonio_rvega: “Colapsado el Twitter con el aluvión de críticas de asociaciones feministas al concejal de IU”. O la de ‏@GemmaMndza: “Oigo voces feministas poniendo el grito en el cielo? Ah no, que el tipo es de IU y muy macho ibérico curado!”. Silencio progre. La ley del embudo, tan vieja como el sexo.

Hoy viernes: Nuestro nibelungo (25/01/2013)

“Sólo aquél que solemnemente abjure del poder del amor, aquél que renuncie a los placeres del amor, sólo aquél recibirá la magia para forjar un anillo con el oro”. Hoy he puesto El oro del Rin para reflexionar sobre la corrupción de la democracia. Por ahí he leído o escuchado que era la ópera favorita de Jung. No lo sé, pero Jung estudió el mito de Sigfrido y seguro que disfrutó de cómo la mitomanía de Wagner musicalizaba tan bella y exactamente su teoría de los arquetipos. Ahora que se nos derrumban los mitos de la democracia, que las portadas de los periódicos parecen el Valhalla que arde porque ni los dioses pudieron cumplir sus promesas, he pensando en la primera ópera del ciclo del Anillo, donde comenzó la caída. Ahí, cuando Alberich, el feo enano inflamado de pasión y rechazado por las ninfas hijas del Rin, renuncia al amor y así puede forjar con su oro el anillo del poder. Es el poder como despecho (Freud diría que como sustitutivo del sexo). Jung coincide totalmente con el paradigma que expresa la ópera: “Donde hay amor no existe el deseo de poder y donde predomina el poder el amor brilla por su ausencia. Uno es la sombra del otro…”. Eros y poder son fuerzas opuestas.

Mientras Solti conseguía que la Filarmónica de Viena hiciera ascender hasta los metales ese amanecer sobre el Rin, yo me preguntaba quién es nuestro nibelungo, el Alberich con el que comienza la decadencia del sistema, el que por ambición o por furia renunció a la democracia. Nuestra Transición, hilvanada con leves ovillos y grandes miedos, tuvo que inventar de la nada una democracia que aquí era desconocida y ante esa obra sin cimientos lo confiaron todo a una como monumentalidad improvisada de los partidos. Tan monumentales que para funcionar necesitaban todo el aire y el sitio de la democracia. Sus estructuras de iglesia llevaron al culto a la obediencia por encima del mérito y a la creación de largas jerarquías que a su vez se alimentaban de una numerosa feligresía dependiente del partido, auténtico ente providente. Pronto, los partidos tuvieron necesidad de controlarlo todo para poder mantener su estructura, su tamaño, su influencia. Hubo muchas víctimas, pero quizá la fundamental fue la separación de poderes: se unieron en la práctica los poderes legislativo y ejecutivo y el judicial quedó controlado o tutelado por ellos. El poder era ya uno solo: el partido. Sin contrapesos, casi sin miedo ante la impunidad del poder absoluto, la corrupción viene sola. Ése es nuestro nibelungo, la partitocracia. Y así se desenamoró del ciudadano y forjó el anillo que todos desean. ¿Qué hacer? Reforma constitucional, nueva ley de partidos, nueva ley electoral… Que el poder no sea un único anillo o el Valhalla se desmoronará sobre ellos y nosotros. El final de El ocaso de los dioses es el amanecer inverso del comienzo de El oro del Rin. Parece que describieran el mismo día. Los arquetipos eternos nos acunan y nos entierran.

Somos Zapping: Tener de santo un jamón (21/01/2013)



Gordos idiosincrásicos. Canal Sur es el mal. Mira que poner a un cocinero a presentar un programa de gordos… Porque La báscula es un programa de gordos. Gordos ansiosos, tiernos, amerengados; gordos de gracieta y cucharón, gordos carpantudos. Un programa de gordos con lo que eso tiene de exhibición, lastimita y secreta satisfacción. Sí, esa satisfacción morbosa que hay en castigarlos, en quitarles los bollos, en verlos arrastrar el culo en el gimnasio. Por su bien, claro, aunque esa frase unida al escarmiento siempre resulta algo lúbrica. Pero seamos justos. La báscula no es lo de María del Monte, aquella Operación kilo que buscaba gordos de tebeo. En La báscula se habla de salud, se intenta concienciar sobre la importancia de los buenos hábitos alimenticios y del ejercicio, aunque hacer drama y premio con los kilos tiene mucho de espectáculo de matadero. Por cierto, una participante perdió 6 kilos en la primera semana y la gente aplaudió gozosa, aunque a mí no me parece muy sano.

El programa tiene la grasilla de todos los realities, un nutricionista espídico, una caricatura del sargento de La chaqueta metálica y un presentador, el chef Enrique Sánchez, que se maneja bien y pone caritas de esa madre que te freiría un huevo porque ve que te has quedado con hambre. Tiene el programa, en fin, buena intención. Aunque me lleva de nuevo a mi teoría del hambre idiosincrásica, a esa religión de la comida de los pueblos pobres, esa ansia rebañadora de comer por todo lo que no pudimos comer antes o no podremos comer después, esa hambre que nos hace gordos de verdad o gordos sociológicos porque es insaciable, porque son nuestras históricas carencias sustanciadas en manteca o en sueños jamoneros. Pensé en esto también hace poco viendo Andalucía directo, cuando nos enseñaban la costumbre que hay en Trigueros de sortear entre los vecinos unos buenos cochinos que pasean por el pueblo precedidos de pito y tambor como un santo patrón. Tener de santo un jamón, a eso me refiero. Ojalá todos nos volvamos muy sanos, pero, sobre todo, ojalá un día se nos pase esa hambre eterna que sólo tienen los pobres.


Regular la estupidez. El Consejo Audiovisual Andaluz ha pedido al Ministerio de Industria “endurecer la regulación para los espacios de videncia en radio y televisión”. Sin embargo, parece complicado, y no sé si conveniente, regular la estupidez y su libertad para acceder a las chuflas o estafas que decida. La verdad, no puedo estar de acuerdo con esta propuesta, salvo que sirva para que los videntes o videnciados paguen más. Alguna vez he dicho que los programas de videncia funcionan como impuesto voluntario a la estupidez y me parece muy bien que la idiotez al menos aporte algo a la economía. Aparte de lo divertidos que son, claro. Metropolitan Andalucía, en sus largas horas de velones, amuletos, soplidos y loras adivinas, cuenta con el mejor programa de humor de la tele. El otro día vi a una de estas videntes, vestida como la novia loca de un druida, removiendo el agua de una pecera con la mano para solucionar o espantar algo. Una señora había llamado por una cuestión de amor. “Aquí hay algo que empieza ahora, aunque tú ya lo conoces”, dijo la vidente. “Es que es mi marido”, le contestó la señora. No, que no nos dejen sin esto. ¿Qué sería lo próximo? ¿Acabar con los informativos de Canal Sur? ¿Con los programas cofrades? Inadmisible.


Aparición. Apariciones en las noticias alrededor del Pacto por Andalucía: Valderas: “Me parece muy difícil que, con la política que está desarrollando el Gobierno Central, el PP tenga cabida dentro de este acuerdo”. Mario Jiménez: “El (sic) PP siempre le ha costado mucho trabajo incorporarse a los grandes acuerdos que han permitido sacar adelante a Andalucía”. Hasta aquí, nada sorprendente. Lo que me asombró fue que luego sacaran a UPyD, el partido invisible en Canal Sur. Martín de la Herrán, con sus propuestas en la mano, como un trompetista solitario ante San Telmo, no habló, pero allí estaba. La cuarta fuerza política de la región. Que sea asombroso es, en realidad, lo que asombra.

#TuitMix: Primero Jerusalén, luego La Moncloa (20/01/2013)



Palestina, viaje de novios. Ni España ni el mundo tenían consuelo hasta que Griñán sacó la cornucopia del federalismo y Valderas se fue a Palestina, viaje de novios que siempre hace su ideología. Son la izquierda de póster, que gobierna respirando los vapores de sus propias banderas y mausoleos, sin más. Valderas iba a inaugurar una Casa de Andalucía, pero era sólo una tapadera que pronto descubrió Griñán: en realidad iba a “pacificar el territorio”. ‏“El Gran Pacificador… menos para supermercados”, escribía @consuyanton. “Me quedo más tranquilo...”, suspiraba ‏@Efecanton. “La situación en Oriente Medio ha dado un giro de 360 grados con la visita de Diego Valderas. (Posible noticia de C. Sur) XD”, ironizaba @Yorcluni. @TrujilloAli lo veía ya como “nuevo candidato para el Nobel de la Paz”, aunque @cooontreeras era más escéptico: “Griñán y Valderas van a salvar a Palestina? Pero si en Cisjordania hay un 24% de paro y en Andalucía un 35%! Qué lección van a impartir?”. Cuánta incomprensión hacia tan generoso y útil gesto. Unos optaban por la guasa y otros ponían el foco en los gastos: 4.000 euros el viaje, 2’5 millones la propia Casa de Andalucía. “La próxima, en Corea del Norte”, sugería @NataliaPastor. Es que cierta izquierda está pensada para funcionar en un huertecito (Marinaleda) o arreglar el mundo. Andalucía les coge con un tamaño inadecuado.

Cruel hemeroteca. Los periódicos viejos no envuelven pescado, sino sogas y cuchillos. “Tirando de hemeroteca.... Arenas: ‘Bárcenas ha hecho un trabajo extraordinario en el PP’”, tuiteaba ‏@Dophin11. Muchos recordaron esta y otras vergüenzas. ‏Y entre la negra indignación por los ‘sobre-sueldos’, @2imori hacía esta reflexión: “Que el PP andaluz responda a lo de Bárcenas con el caso ERE no les hace ningún bien. Que el PSOE-A saque pecho hoy, tampoco”. ¿Que cada palo aguante su vela?

Pobres pero honraos. Facebook no sólo es terreno para fotos de chonis y cursiladas como de Paulo Coelho. @ToniMoreno75 escribió esto en la página de Tiene arreglo: “Que Andalucia esta dormia dicen cuatro "espabilaos", ¿Aqui dormios? ¡Tonterias! Lo que somos es honraos. Tiene ARREGLO!!” (sic). Sí, todo lo que nos pasa es de honrados que somos. Y se nos nota aún más si escribimos “honraos” y pasamos de tildes. Con la gorra en la mano y actitud totalmente entregada de sumisa resignación y baboso arrastramiento, se diría así: ‘Pobres pero honraos, señorito’.

Pacto por Rajoy. Sigue el sonajero del #PactoporAndalucía. ‏@Jacastro1974, portavoz de IU, escribía: “El #PactoporAndalucía debe llevarnos a una Andalucía sin Troika y un Gobierno con poder y de la gente”. Ellos no son Gobierno, vamos. No están en la Junta. Lo que digo: Andalucía tiene un tamaño inadecuado. Tanto, que el Pacto por Andalucía es sobre Rajoy. Primero tomaremos Jerusalén, luego La Moncloa. O así.

18 de enero de 2013

Hoy viernes: Andalucía tocando a Chopin (18/01/2013)


Valderas, vicepresidente tangente de la Junta, se ha ido a Palestina, entre ese empedrado de religiones, sectas y cráteres que es Oriente Medio. Es un sitio raro para que peregrinen los comunistas, tan ateazos y laicos, allí donde todo está definido, gobernado y rodeado por las religiones. Yo creo que se ha ido no como político, comerciante ni filántropo, sino como un romántico, y por eso ha visitado la tumba de Arafat como si fuera la de Chopin. Esta izquierda que se llama verdadera es esencialmente romántica, melancólica y fetichista, y guarda en su ideología rizos de amores muertos y violines o metralletas que tocaban sus teólogos de la política y sus novias guerrilleras barbudas. Uno de los fetiches de esta izquierda es Palestina. En aquellos lugares hay demasiado horror repartido para echar las cuentas, pero a la izquierda romántica le basta con compartir líricamente enemigos legendarios: Israel y Estados Unidos, en los que ve el capitalismo con todos sus tigres y muelas de oro. Por lo demás, no sé si las ideas de un jihadista de Hamas sobre la igualdad de la mujer, por ejemplo, podrían considerarse muy de izquierdas. Pero Valderas no va a ponerse a discutir por esto. Estropearía ese romanticismo que hay siempre en la guerra y el odio en compañía, que hacen como una sonata a cuatro manos.

Valderas se va a Palestina, igual que se iba Zarrías para regresar envuelto en pañoletas como un tratante de camellos. Ha ido para inaugurar allí una Casa de Andalucía, sucursal de sus nostalgias y nuestras lozas. Sin embargo, lo más grave de esta izquierda no es que se vaya de caro viaje a ver a sus novietas, sino que ya no es capaz de gobernar o actuar más que en un degradado plano simbólico, sobre el fetiche o el mero perfume de lejanas ideas o alegorías. Entre el romanticismo neurótico de IU y la desgana o incapacidad del PSOE-A, la Junta se puede pasar la legislatura llevando ramos de flores a sus héroes aviadores y versificando glosas a la Autonomía. Pacto por Andalucía, propuestas federalistas, invocaciones igualitarias, guiños a lejanos pueblos hermanos castigados… Griñán no quiere un Pacto por Andalucía, sólo que pase el tiempo. Ni arreglar España liderando ningún federalismo simétrico, asimétrico u ojituerto. Tampoco Valderas pretende solucionar el problema palestino, menos él con su verbo desgreñado. Simplemente, hacen lo único que pueden o saben hacer: abrillantar arpas, besar tumbas, abrazar campanas, poner visillos en los sueños, gritar en la niebla, volar cometas por el mundo. Fetiches, iconos y pantomimas, todos vacíos como un dedal. Los unos porque no tienen más que mitos, los otros porque no hacer nada es lo que mejor les ha funcionado. Valderas peregrina a otro continente para abrazar sus melancolías. Griñán salta de barco fantasma en barco fantasma. Y mientras estos románticos tejen las nubes, Andalucía se muere así como tocando a Chopin…

Especial #TuitMix: Voltaire contra los matones (16/01/2013)


“¡El #sinWertgüenza abandona la sala y se cancela la conferencia debido a la presión popular! #SiSePuede!!! #RecibeAWert”, tuiteaba @SevillaPara en el victorioso momento. Observen cómo supuran violencia los eufemismos: cancelar, presión popular, recibir… Así es el lenguaje de la intimidación. “#RecibeaWert en el Hotel Lebreros a las 20h. Seamos muy maleducados, que es lo que a Wert le pone”, incitaba ‏@potoma unas horas antes. Acompañaban hashtags como #pidoantorchas. Todo muy de mazmorra. Wert no dio su conferencia, pero hubo espectáculo y enseñanzas, en el lugar de la charla y en Twitter, que se llenó de salivazos y otros jugos. “No hay que permitirles ni respirar!! Perseguirlos allí donde vayan y no dejarles tranquilos. Que sientan wertgüenza de vivir”, empujaba ‏@manu_2005. Estos eran los de la tea y la coz, pero había otros haciendo como una justificación teológica de la coacción. O, al menos, de la rabia. A veces tan chocante como la de @FAlvarezOssorio: “Y qué queremos, que se sienten, escuchen, aplaudan y no les den la palabra. Hoy no, ahora no, es imposible. 57% de paro juvenil #Andalucia”. ‏@pacorobles63 le contestaba: “Tranquilo, Fernando, que de eso también tiene la culpa Wert, no los que gobiernan desde antes de que esos jóvenes nacieran”.

Luego entró en juego el fascismo, esa acusación tan barata. Fascista tú, demócrata yo. Piensen en estas categorías mientras evalúan la pregunta fundamental que lanzó @josemanavarro: “¿Tiene derecho el que recorta derechos?”. ‏El periodista ‏@JRomanOrozco tuiteó: “Wert califica de fascista el boicot a su conferencia. Fascismo es más bien imponer una educación inspirada en el ultra-nacional-catolicismo”. “Fascismo es justificar la censura con argumentos ideológicos”, le replicó @AlbertoGReyes. @Mario_bilbao decía: “Quitarle la palabra a Wert es un ejemplo del fascismo de izquierdas que Jürgen Habermas atribuyó al líder estudiantil Rudi Dutschke”. ‏@DelaCallefotos le contestaba así: “Ya que te gustan las citas: ‘La comunidad educativa no puede ser una comunidad democrática’ Wert dixit. No os quejéis ahora”. O sea, se lo ha buscado. Hay gente que se merece lo que le pasa, simplemente. Van provocando, suele decirse. Sí, y cuánta satisfacción y cuánto placer hay en el escarmiento. Es la misma tesis que le hemos oído a Verónica Pérez, secretaria de Política Institucional del PSOE-A: “Quien siembra vientos recoge tempestades”. ‏@CaraballoJav sentenciaba: “El fascismo no está en el boicot callejero, el fascismo llega cuando se justifica políticamente. Como el PSOE con Wert”. @ElenaValenciano llegó a retuitear esto: "‏@JSAMartos: Suspenden la conferencia de Wert en #Sevilla por las protestas de los asistentes en defensa de una educación pública. #Andalucíasedefiende”. Le recordaron, claro, que las competencias en educación son de la Junta. Pero seducían más la violenta belleza de los eufemismos y el placer casi lúbrico del escarmiento al enemigo.

Estas polémicas, no al nivel del corte de manga sino a nivel intelectual, ya las zanjó nuestra civilización hace mucho con algo que se llama libertad de expresión. Ya saben, eso que en realidad no dijo Voltaire pero suena tan bien: “No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”. “Discrepo con Wert pero tiene derecho a expresarse. La libertad de expresión es un derecho que costó mucho conseguir”, señalaba con cordura @Asuntriana. Lo demás es matonismo, con más o menos ideología. Mar Moreno y la Junta se han decantado por ese Voltaire apócrifo, afortunadamente. Pero en la noche del lunes, contenta de hogueras en Twitter, los líderes socialistas, cómplices o complacidos, no parecían conocer al filósofo. Hay extraños demócratas que son capaces de separar Democracia y Estado de Derecho. Los fanáticos siempre tienen buenas y justas razones contra la libertad.

14 de enero de 2013

Somos Zapping: El culebrón del Régimen (14/01/2013)



Crónicas de un pueblo. Me acuerdo de Crónicas de un pueblo, con su alcalde perpetuo, su cartero sacerdotal, su cabo de la Guardia Civil, su cura con magdalena y sus bicicletas como estamentales. La serie la diseñó el franquismo terminal para divulgar aún los principios del Movimiento y teatralizar de manera amable aquella sociedad inamovible y escalonada. Un pueblo pequeño era perfecto para que los personajes alegorizaran las fuerzas vivas de la época, con roles y espacios perfectamente definidos, el orden natural que la dictadura había repartido en boticas, sacristías y mecedoras. Arrayán también se pensó con un objetivo. Lo han reconocido hasta en las noticias, cuando hablaban del final de la serie como si se parara una cascada o un planeta: el objetivo de Arrayán era presentar una Andalucía “moderna”. O sea, de escaparate, según los cánones de la propaganda del poder político. Así que alrededor de ese hotel que representaba (como el pueblo franquista) toda la sociedad en un solo y limpio estanque, nos sacaban muchos negocios de metacrilato, guapos y guapas de empresa, azafatismo sociológico, vidas entre ficus, portátiles en cada mesa y sin venir a cuento (como en el Consejo de Gobierno), ambiente de congreso, sol de oficina, un Nueva York en el hall y, claro, algunos personajes humildes (dignos y nunca demasiado pobres) con sueños que se cumplen al final. Hasta los mecánicos salían con monos impolutos, como si trabajaran fabricando chips. En Arrayán hemos visto hospitales con habitaciones individuales decoradas como un loft y logos de la Junta y el SAS en carteles y sábanas; hemos visto al director del hotel hacer discursos zapateriles sobre la crisis y meter el referéndum sobre el Estatuto en los diálogos... Arrayán ha sido el culebrón de la Junta. Del Régimen. Pero su intento de modernidad quedaba ridículo como quedaba en Betty la fea una Colombia donde sólo había áticos, modelos, diseñadores y cócteles. Es esa modernidad sobrecompensada de los subdesarrollados, que sólo inspira piedad. Se ha terminado una serie que les salió como brasileña, pero lo importante es que Andalucía no es Arrayán. Andalucía se parece más a Crónicas de un pueblo. Con jefes eternos, sacerdotes de la moral, civilones de la ortodoxia y hasta ese “señor influyente” que salía en algún episodio. Cada uno en su porche, su mecedora, su capillita, su cabildo; las fuerzas vivas de una sociedad inmóvil que funciona según el orden natural, como debe ser. Y el ciudadano, sencillo pero esperanzado, sabiendo que, en el fondo, ésos a los que el destino eligió para que mandaran eternamente velan por él. Y que lo mejor es que no cambien las cosas, pues así han sido siempre. Aquella serie era de 1971.


¿Qué es un Rey para una tonadillera? Canal Sur no quiso quedarse sin su especial sobre el Rey, que ya tiene aniversarios como de primer o último vuelo de un aeroplano. Lo que ocurre es que, al tono acostumbrado para estas cosas, entre la hagiografía y el Hola!, aquí le añadieron estilo propio: a veces parecía un homenaje a Las Carlotas o un cumpleaños de Juan y Medio, con personajes o personajillos hablando sobre el monarca con baba, chuminada u orgullo cateto de que fue a su pueblo. Sí, porque sacar a las tonadilleras de Se llama copla a opinar sobre monarquía, transición y sociopolítica era como cuando sacan a un niño para que explique quién es el Rey y mezclan al Príncipe de Bequelar con dinosaurios. Bueno, algunos no anduvieron lejos: “La imparcialidad la garantiza un monarca como el Rey Juan Carlos”, dijo Carlos Herrera. ¿La imparcialidad de qué o quiénes y respecto a qué o quiénes? ¿Y por qué iba a tener un particular ese poder? Los reyes son mito. Su poder sólo funciona entre creyentes. Por eso asustó un día a espadones de la misma religión. No hay más. Dicen que es bueno y que defendió a la democracia. Lo que hay que pensar es qué ocurrirá si un día nos toca un rey malo, porque habría que aguantarlo igual. Algo así dijo Manu Sánchez, muy acertadamente. Pero que Canal Sur se lo pregunte a Pepito el Caja, a ver qué opina él.