17 de junio de 2013

#TuitMix: Vuelva usted mañana para el terremoto (16/06/2013)


El príncipe y el botijo. Siempre recordaré El invierno en Lisboa, con el amor, la música y los revólveres hechos de niebla. Luego, Muñoz Molina me fue gustando menos o es que lo disolvieron esas editoriales mefistofélicas que fabrican celulosa y convierten a un buen o mal escritor en futbolista que vende sus calzones. Además, eso de montarte tu universo literario en el pueblo siempre me ha parecido como hacerte cura párroco para escribir, y sólo se lo perdono a Pessoa y a Umbral. Pero Muñoz Molina se fue a Nueva York, donde perfeccionó la distancia melancólica del saxofón y el artículo paseante, y además nos dejaba con Javier Marías unos piques divertidos y algo bobos, recordados ahora en TW (busquen “duelo al sol” en @jmariasblog). Se hizo un escritor sólido a base de lo que escribía y lo que encanecía, y aún más, un personaje amable, discreto y como de ventanuco (en @amunozmolina apenas dejó una mención al premio). Le han dado un merecido Príncipe de Asturias cuando la literatura española es más que nada muchas cenas y viejas de tragaperras. @RocioGlezMtez se quejaba de que en la Feria del libro de Madrid, “Muñoz Molina ha firmado menos libros que Mario Vaquerizo, Jorge Javier Vázquez, Mercedes Milá o Risto. Luego queremos ser algo en el mundo”. ¿Sí, de verdad queremos? Por aquí la gente lo que quería era su trocito de botijo del éxito ajeno. ‏@JuanJcrc enlazaba a esta noticia: “@PepeGrinan y @ZoidoAlcalde saludan el Príncipe de Asturias a Muñoz Molina, ‘andaluz universal comprometido’”. Lo que harán los dos por la cultura, vamos. “Nuestra tierra sigue siendo cuna de grandes hombres y mujeres”, se felicitaba ‏@Josefislop. Pero aquí somos más de cuna que de grandes personas. Yo, para recordar que hay poca literatura buena y el resto es papel del culo y putiferio, voy a releer como homenaje El invierno en Lisboa. Y luego, a mirar catálogos de editoriales para ir tirando, como Umbral, libros a la piscina que no tengo.

Churrería transparente. Menos mal que llegó la transparencia. Lo que no sé es cómo se van a conceder ayudas públicas con un pósit transparente. Ay, de la transparencia a la invisibilidad hay nada. @psoecadiz citaba a @_susanadiaz: “Hay que luchar contra el fraude, ahora en Andalucía computará el patrimonio en las ayudas públicas”. Antes contaban otras cosas, como la cercanía de una churrería al PSOE. “¿Es ésta la transparencia de PSOE-IU? Parlamento andaluz borrará las grabaciones de juntas de portavoces desde 1983”, ‏apuntaba sin embargo @fernandot. A ver si funciona la transparencia ésta, que las vacas están intranquilas.

Larra en Cádiz. Conversación verídica, según ‏@FardosPericon y otros: “-¿Por favor, Observatorio de Marina? - Sí -¿Puede confirmarnos el terremoto en la Bahía? - Verá, es que nos vamos a las tres...”. Larra en Cádiz: vuelva usted mañana para el terremoto.

15 de junio de 2013

Triclinium: En Chicago hay pocas vacas (14/06/2013)


Nos sobran matones, esbirros, cínicos y mangantes, pero además nos faltan políticos. No sé si me preocupan más las frases de tabernero en el Parlamento o que estemos en ese saloon, como un paisano con agujero de bala en el as de picas, y nos quieran remediar el paro con cupones de descuento de pizzería. Saloon o teatro (las palabras matoniles de Ávila el miércoles provocaron momentos Club de los poetas muertos, con cada pepero que se levantaba repitiendo la frase cambiando “derecha” por “izquierda”). El Parlamento como palomar cagado de insultos no dolería tanto si hubiera más ironía e inteligencia y menos tontería; pero sobre todo si por debajo toda esa vieja costra calcárea y submarina quedaran al menos ideas, hechos, soluciones. Que Cinta Castillo sea una especie de Mercedes Milá, que Castro Román te haga buscar su ventrílocuo, que los diálogos entre Griñán y Zoido parezcan los de Leoncio el león y Tristón intercambiándose cada rato; eso sería lo de menos si viéramos allí algo más que una gran máquina de cortes de manga.

El PP no sabe ni redactar sus papeles y cuando Ruíz Sillero volvía a pedir evaluación de los planes de empleo de la Junta, que son como velitas a San Pancracio, Cinta Castillo se dedicó a enumerar sus erratas. ¿A qué grupo le damos el premio? IU saca a la troika, palabra que les sirve de misil ruso o sable cosaco, y ya está. Castro Román es capaz de, en una sesión de control, preguntarle a Griñán por Rajoy y encima quedarse con esa cara de pedir aplauso en un karaoke. Susana Díaz habla de una “nueva cultura de la transparencia” después de todas las vacas que se han asado aquí con dinero público (por cierto, los ERE e Invercaria contra la Zona Franca de Cádiz también se plantearon como luchas de vacas a la brasa). Griñán dice que la crisis no ha sido “por culpa del gasto público”, o sea que todavía se pueden asar muchas más vacas a nuestra costa. Mar Moreno nos descubre que pagan “sin puntualidad pero con regularidad”, como los pobres con ditero… Y en ese plan.

En el mano a mano con Griñán, cada vez más decepcionante (son como toreros buscando burladero y botijo), Zoido acusó al presidente de ser telonero de IU, cosa con la que no estoy de acuerdo. IU ha aceptado su paripé (que Griñán defendió) pero su pacto siempre me ha parecido barato: carguitos a cambio de dejarles colgar algún póster. Yo veo a IU más pendiente de la reverencia a Griñán que a Griñán postrado ante el leninismo, pero a Zoido eso le parece muy efectivo. Yo creo que el pajarillo bolivariano está a gusto, bien alimentado y amaestrado. Zoido le pidió a Griñán reformas, pero ¿cómo pedir reformas en la contemplación de la eternidad que es la Junta? Si las cosas van mal, es culpa de Rajoy o la troika; si van bien, es gracias a lo que llevan haciendo siempre. No hacen falta reformas. Ni gobernar. También pidió Zoido un pacto como el nacional. Pero hombre, ¿no veía que Griñán le iba a pedir una alianza contra Rajoy, que defendiera esta tierra contra su partido que odia a Andalucía? Lo que Griñán quiere es un pacto con Aznar. Zoido volvió a pedir la verdad de los ERE, Griñán respondió con sus sobresueldos y en el suelo del saloon se pegaban los pies y la mugre.

Pero para mí, la estrella fue Antonio Ávila. Lo aguanta todo, lo escupe todo (hasta Invercaria), responde sin responder y encima se pone de un chulapo que sobrecoge. Sí, el consejero de Economía de una de las regiones más pobres de Europa va chuleando de su gestión y sus rosas en el ojal. Incluso con los trabajadores de Delphi allí, diciéndole las verdades como se dicen en Cádiz. Sólo le hizo sombra, un momento, el consejero de Justicia, Llera. Le preguntaron por la discreta comida de Griñán con el presidente del Tribunal Supremo y dijo que los querían comparar con “los mafiosos de Chicago”. Qué cosas. Griñán y el presidente del TS comieron juntos porque los dos están preocupadísimos por los asuntos del otro. Son instituciones muy rozables, como se sabe. Además, en Chicago hay pocas vacas.

12 de junio de 2013

Ouroboros: Cigarreras de Cádiz (11/06/2013)


Cuando salían las cigarreras, como un coro de ópera, se llenaba la calle Plocia de comadres, parroquianos, soldados de Mérimée que no había, pretendientes y fígaros para verlas pasar. Eran amazonas con olor a la selva de su pelo y de su labor, morenas de humo y raza, con la risa del ventazo y del bronce de Cádiz, allí donde se estrechan la cintura del agua y de las guapas. Las mujeres trabajaban el tabaco como deben de trabajar las diosas sus cereales o los faunos sus flautas, con el sol en las manos y flores regadas en los muslos. Mujeres libres, fuertes y capaces cuando eso parecía como ser corsaria.

Ahora, en aquella fábrica de tabaco de Cádiz que desembocaba en el escalón de ese mar de los indianos, los cañones y las veletas, hace mucho que sólo se celebran exposiciones, se reúnen odontólogos, te hacen la manicura con eco o se inaugura una maqueta como un minigolf. Aquel ladrillo que aún está cociendo historia, como si hubiera gente emparedada que todavía araña y ahúma por dentro los muros, ya sólo espera autobuses o políticos. Y el monumento a la cigarrera, fuera, parece una infanta asesinada hace siglos por las palomas. Llamándose Altadis, no se puede trabajar en un barco de piedra, en una pipa de espuma de mar, en una catedral con chimeneas, sino que había que irse a las afueras y darle a la fábrica pinta de cárcel de hormigoneras. Desapareció el mito, esa hermandad como de bravas hilanderas, ese lugar de ovillar tabaco como para una eucaristía, y quedó un trabajo precario, dudoso, hecho por grúas más que por manos, que trajo más despidos y padres medio suicidas, hasta que ahora las multinacionales han decidido que Altadis se cierra o se vuela como un polvorín.

A Cádiz, a la Bahía, que sacó tanto hierro del mar, tanto sol de los espejos, tantos cálices del viento, ya no le va quedando nada. Tabacalera era ya más símbolo que factoría; como los Astilleros, cementerio de jirafas, poyete para las nubes, marco sin foto para unos barcos que se columpian en la ausencia, como recuerdos de mujeres que se nos fueron en aquel verano o aquella moto. Todo se fue derrumbando porque las pirámides ya no soportan estos siglos o porque las máquinas ganan a los héroes. La Bahía se ha ido parando como un corazón de viejo gigante o trasatlántico. Han querido montar aviones como grandes y complicadas bombas, aún buscan chapas que sostengan el cielo, nos hablan de empresas con nombre de luces cristalizadas, de electrónicas invisibles que soplan el mundo, pero luego todo estalla en papelillos, se hunde como un paquebote, mata a gente con la fiambrera en la mano, deja por el Campo del Sur sombras sentadas como cenizas de Hiroshima. Ya no sé de qué vive Cádiz, quizá sólo de lo que le dejan los fenicios que salen todavía por sus grifos.

Hoy no estoy por cabrearme, porque me he quedado mirando la Bahía como un plato vacío, como un nido volado, como una alacena robada, y sólo he sentido tristeza, ésa que sienten los pobres cuando se cae toda la sal sobre la comida. He mirado la Bahía, Cádiz con sus torres vigías, con sus sombreros de conchas, con su mesa puesta para el té de tres mil años, con sus pozos de historia y desventura, con su larga mano de emperatriz con anillos en el agua, y me puede la pena más que la rabia. Sabios bajo las farolas, oficiantes de la Plaza de las Flores, café y diario con ese sonido de desagüe y tranvía, descalzos de La Caleta como pescadores copleros, la risa pegada a la lágrima en el mismo cucurucho, el horizonte como el último velero que se hunde.

Las cigarreras no eran ni bandoleras ni sirenas, ni burladoras ni cíngaras; eran ese Cádiz vivo de gente y alboroques que parece que nunca volverá. No se van llevando fábricas, ni símbolos. Se van llevando a trozos la Bahía de verdad, como teja a teja. Y nos dejan ya no sin historia ni dinero, sino sin aire, sin barandilla, sin pie en el mar.

11 de junio de 2013

Somos Zapping: Señores y colilleros de los ERE (10/06/2013)


Más arriba. Siguen rodando los ERE por las televisiones nacionales, aunque todavía son los carretilleros, los mensacas, los colilleros, los banderilleros, mientras esperamos a los jefes. Juan Francisco Algarín estuvo en El gran debate de Telecinco para contar lo mismo que en EL MUNDO, pero con el ambiente de peluquería del programa. O sea, que llevaba el dinero como papelones de churros a Juan Lanzas, y que en esos bares o retretes lo veía con gente del PSOE (un “secretario general” del partido en Sevilla y alguien “de la Junta”). De todas formas, él cree que todo se pensó “más arriba”. Para mí, es un hecho, lo he dicho muchas veces. El origen de todo, los convenios de las consejerías con IFA/IDEA, no tienen ningún sentido a menos que el objetivo fuera saltarse los controles y convertir las ayudas en un reparto arbitrario de dinero público. Esos acuerdos entre consejerías y agencias instrumentales de la Junta no salen de un director general ni de su quiosquero, ni siquiera de un consejero. Es imposible que decidieran eso por su cuenta sin que nadie por arriba planeara o consintiera ese peligroso y jugoso cajón abierto. Ése es el meollo. Jordi González lo llamaba “trama pestilente”, “asqueroso caso de los ERE” y hubo hasta comparaciones bandoleras. Pero aún tenemos sólo a barberillos, cantineros y pelagatos. Los “señores del sur”, las grandes equis del mangazo, se diluyen en la estrategia del “y tú más” como ya vimos en la tertulia del programa, con ese Antonio Carmona, Espinete que pone el PSOE para estas cosas. La gente se dedica a calcular cuántas “vacas asadas” corresponden al dinero de los ERE, Gürtel o Bárcenas, y así la merienda con payasos no termina nunca. Hasta que el personal empiece a cantar y la Guardia Civil a coger matrículas de los peces gordos.


De otro planeta. A Rosa Díez la entrevistaron en la tertulia de Mabel Mata un poco como a un alien, una especie de mutante política a la que se empeñan en situar en ambigüedades ideológicas (“su indefinición”, dijo la presentadora), y a la que le preguntan si se va a comer las autonomías. “Usted era de izquierdas”, le dijo Mabel Mata (¡!). Díez se definió como una “socialdemócrata clásica”, cosa que aquí no se entiende. El PSOE fue chaquetero desde la transición, comodón en sus baronías y bobalicón con Zapatero. Una socialdemocracia reformista, que plantee listas desbloqueadas y un federalismo factible e igualitario, que pueda hablar de la res publica (Díez mencionó el término tal cual) entendiendo su sentido e importancia, parece algo grecorromano en muestra política de comedero y santería. Le preguntaron por las televisiones autonómicas y dijo que las cerraría antes que un hospital. Y que sabía que “muchas veces la información pública no es independiente”. Román Orozco, hijo puro del sistema, le replicó que “no es ésa la opinión de los expertos” y ella lo fulminó así: “Hay expertos para todo, porque entre otras cosas a los expertos también se les paga”. Con lo que tenemos aquí, UPyD parece un partido de otro planeta. Y se agradece.


Lo indefendible. Admiro el talento de Wyoming pero hacía tiempo que no lo veía tan forzado, tan empujado fuera de su silla, con la gracia como una dentadura postiza suelta. Es que es difícil defender como gloria el fracaso y la vergüenza de que la Junta tenga, en estos tiempos, que repartir chuscos a niños que no tienen para comer. Y menos, haciendo una ronda por la “TDT Party” por criticar las absurdas ayudas de la Junta a la “redigitalización del cine cubano” (1 millón) o “la mejora de la estética” de una playa en El Salvador (3 millones). Wyoming se tuvo que ir al pico de la mesa y soltar, muy serio, que “lo que no sabemos, porque no hablan de ello, es lo que opinan sobre lo que es noticia esta semana, el Plan Contra la Exclusión en centros escolares andaluces”. Como si fuera Mario Jiménez. Creo que nunca lo había visto con los tirantes tan caídos ni la gracia como en salmuera. Ni un talento como él puede hacer sátira con lo indefendible y lo lastimoso. Ni evitar que se le noten las tuercas apretadas al intentarlo.

10 de junio de 2013

#TuitMix: Brochetas de vacas asadas (09/06/2013)


La madre de la folclórica. En realidad no son políticos chusqueros ni chatarreros del dinero ni corruptos de berrea estos paseantes del mangazo público. Son folclóricos. La podredumbre alrededor del poder político ya es otra sangre en flor de nuestra tierra y tiene raigambre, vestimenta, chiste, tablao, vulgaridad e incluso madre, la madre de folclórica que le hace el moño, le monta los altares y le abanica el arte. La madre de Juan Lanzas, el conseguidor, el cartonero de billetes de los ERE, ya saben que ha dicho que su hijo tiene dinero “para asar una vaca”, mira los gorgoritos y las pantorrillas de la niña. @kike_ASR resumía así el rengue: “Putas, coca y dinero ‘pa asar vacas’, el fiestón de la democracia andaluza”. Los ricos de por ahí son de pacotilla y como mucho se encienden el puro con un billete. Aquí en Andalucía hay tanto dinero que podemos hacer con él inmolaciones dignas de dioses filisteos o parrilladas con capea. Aquí el dinero sobra, lo que pasa es que lo tienen los que saben arrimarse. “Unos tienen dinero para asar vacas robadas al vaquero, y otros no tenemos ni para encender el horno. Barbacoa en la plaza pública, ya”, pedía ‏@LAmezaga. Lo que resulta escalofriante es pensar cuánto dinero nuestro se habrá dedicado durante décadas a esos asados en vez de al servicio público. “Con la montaña de dinero ‘para asar vacas’ de los ERE, cuántos hospitales y colegios se habrían construido; cuántos recortes amortiguado?” se preguntaba ‏@chemacj. Ay, y si fueran sólo Lanzas y los ERE… Si Lanzas tiene para una vaca, “por lógica –deducía ‏@MMayi- sus superiores una ganadería!”. Imaginen brochetas de vacas asadas, dehesas enteras de vacas asadas como sollamadas por un meteorito, pero cocinadas en la hoguera del dinero que llegaba de Europa para sacarnos de un subdesarrollo del que aún no hemos escapado. Puede que, como decía @japiso_, “asar x vacas” llegue a ser “el nuevo baremo que adopte la revista Forbes para su lista de personas más ricas del mundo...”. Pero aquí muchos dirían que lo importante es si tenemos leña, parrilla y tea para los chorizos. Y para alguna brocheta de vacas, pero de las sagradas…

Muñecotes. @AbeInfanzon los llamaba “los Teleñecos del PSOE”, pero me temo que estos muñecotes teledirigidos en atriles y platós están en todas las cadenas y siglas. Por guasap o por email mañanero se reparte el argumentario como el menú del día para carguillos, voceros y tertulianos esbirros. “¿Ha dimitido ya [Antonio] Carmona o está esperando que le escriba un guasap @pepegrinan?”, guaseaba ‏@Muriel_Rot. Si tuvieran que dimitir todos los que viven de cantar el prospecto del partido y dar cabezadas, a ver quién iba a quedar. Por cierto, el director de ese teatrillo de la Tía Norica no era otro que Mario Jiménez. Normal lo del guasap. @mariojimenez es el primer ‘ideólogo’ que piensa con emoticonos.

5 de junio de 2013

Ouroboros: Luz robada (04/06/2013)


Me he levantado en un día sin luz, quizá robada por los feriantes como nos decían de los niños, cortada por el charco de las calles o por el azúcar de corcho y mierda que hacen las ferias. La de Sanlúcar ha terminado y yo apenas he pasado de largo por ella. Cagajones y culos de flamencas como de caballos, eso es la feria, que se ha llevado todos los jardines, las últimas virginidades en las fuentes o en ese mar con color de cubata que tiene de noche, y ahora sólo deja rodadas, barrenderos con parsimonia japonesa y esta mañana sin electricidad, cuando parece que estás preparándote un desayuno amish y piensas si tendrás que escribir el artículo como en los viejos tiempos, a mano y dictándolo luego por teléfono, cuando el periodismo era periodismo, los periodistas tenían algo de saxofonistas y hasta los mismos teléfonos parecían saxofones o quizá violas.

Una fiesta que nos deja sin luz, a lo mejor es eso lo que nos pasa. Sin luz y con un silencio de desabrigo. Ese infierno, ese gran casino de patos de goma y niños de arena y papel pellizcado, esos cacharritos de feria en los que se marean gusanos gigantes y se mete un cochecito de bomberos en un pastel de bombillas… Ahora está apagado. Recuerdo que yo de chico tenía miedo de pisar esos cables tirados por el suelo (la electricidad es una serpiente que pica). Sueltos por ahí, o atados como fasces, les daban vueltas a las luces y las barcazas, pero yo creía que podían morderte como esas bichas que te contaban que anidaban en los tiovivos, dentro de esos caballitos como aztecas atravesados por sus plumeros o guernicas mal pintados por el taquillero. No sé por qué la gente contaba esas cosas ni por qué los feriantes tenían que raptarte ni las niñas morir despedidas o enredadas en los voladores. Siempre hay paranoicos y augures y hasta medias verdades confundidas en estas reolinas. Pero ya se fue la fiesta y me ha dejado una mañana sin electricidad en la casa, que curiosamente suena entonces a gruta.

Yo creo que esto es lo que nos pasa, el apagón tras la juerga, pero queda mal decirlo porque eso de que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” ha devenido en chiste contra el liberalismo voraz y las alforzas cerveceras de la Merkel. Pero así vivieron los políticos y sus hijos feriantes, a nuestra costa, hasta que se acabaron todas las fichas. Y encima, los andaluces no hemos llegado a tener ni siquiera una verdadera feria de la abundancia. Lo nuestro siempre ha sido más bien como esos circos pobres, tristes y vocacionales, con sus tigres con calvas, con sus viejas con caniche, con sus tragasables y payasos cuya hambre y mala cara constituían el propio oficio. Salvo los arrimados al poder, que aún se notan en las ferias tanto o más que los chinos con sus chirimbolos luminosos, aquí ni siquiera podemos decir que tuvimos manzanas de caramelo y piñonates que nos duraron en la boca toda la infancia. Hambreando y mirando las norias de los demás, siempre tan altas, los políticos nos divertían con corros y nos regalaban peluches y chochonas como a los niños que creen que somos. Lo siguen haciendo, como viejos con caramelo, como malvados feriantes raptores, como esos tramposos con voz de latón que anuncian grandes premios que siempre se quedan en una puta plancha.

Ha venido por fin la luz, encendiendo la casa a trozos, como un árbol de Navidad o barrios de Nueva York, y podré escribir esto en este siglo, aunque las escopetas de feria y las tómbolas con reyes de bastos no cambian de siglo, de táctica ni de negocio. Hoy hay basureros como afiladores, hay peces muertos en jarras de rebujito abandonadas, el suelo parece turrón derretido y resulta que ni hemos tenido fiesta ni ahora tenemos paz. Y se van los feriantes a otro pueblo, a otra legislatura, a otra ley, a otro pacto, a otro timo, raptando hijos y llevándose nuestra luz en sus jaulas y bicheros.

Somos Zapping: El peligro del reguetón para la Junta (03/06/2013)


Nostalgia de Sandro Rey. Tenían tertulianos patillosos, camisitas de rayas (toldo casetero de su unánime opinión), Agustín Bravo que quería dirigir un debate haciendo de Tony Curtis, y al final sólo a ese vidente, Sandro Rey, Drácula a dieta de caldo y con peine de telarañas. Metropolitan Andalucía murió en un estallido de gomina y azufre, un poco como Javier Arenas (casualidad o causalidad). Ahora volvemos a tener otro intento de televisión privada andaluza, hija o hijastra de Unatel. Es 8TV, una especie de federación de campanarios de pueblo. Uno quiere darle margen y confianza, pero estuve atento a sus dos primeros días de emisión (con dificultad, porque se sintoniza o no según donde estés, su página web aún parece esos cartelones fijos de la Junta y les mando correos que no me contestan) y, la verdad, a veces llegué a sentir nostalgia de Sandro Rey apretándose las sienes.


Parchís de amiguetes. 8TV rellena el día con información local y ferretera, música niñata o reguetón, y su prime time es para un programa de actualidad, entrevista y debate dirigido por Fernando Pérez Monguió (SER y El País) poniendo más caritas que otra cosa. Me bastó el primer día para suspenderlo. Invitaron a Joaquín Durán, jefe de la RTVA, su competencia directa, no sé si para pedirle la bendición o permiso para recoger sus migajas. Y los tertulianos, todos con carguito, del establishment orgánico del periodismo nativo, y mirando para el mismo lado, ya me entienden: Antonio Manfredi, directivo de la RTVA; Emelina Fernández, presidenta del Consejo Audiovisual Andaluz (ése que siempre saca unos preciosos estudios sobre la pluralidad y la independencia de Canal Sur como redactados e ilustrados por Gloria Fuertes); Mercedes de Pablos, directora del Centro de Estudios Andaluces (¡dependiente de la Consejería de Presidencia!) y Rafael Rodríguez, Presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla y que fue subdirector de informativos de Canal Sur, por ejemplo. Sí, así empezábamos. Con eso y con salutaciones de Susana Díaz o Elena Cortes metiendo (8TV se dejaba) su propaganda. En 8TV estaban más preocupados por convencerse ellos mismos de que eran televisión y periodismo que por empezar a ejercer el oficio. Hubiera sido un gran comienzo llevar a los directores de los principales periódicos andaluces para introducir el panorama y los problemas actuales de nuestra tierra, pero quedó ese parchís de amiguetes, rematado con el postrecito de la casa de una oda de Román Orozco, para que la pluralidad nos estallara en los ojos. Hubo hasta publirreportaje sobre el decreto de vivienda con el moderador introduciendo la idea de que “la Junta no se queda parada”. Monguió les pidió al final a los tertulianos que adelantaran preguntas para el presidente Griñán, invitado del día siguiente: Futuro del PSOE nacional, ánimos con la ley de Transparencia y ley audiovisual, fue lo que se les ocurrió. Qué miedo le va a dar al poder esta cadena…


Ventajismo. ¿Cómo se entiende que se entreviste a Griñán y no haya nadie de EL MUNDO, ABC o La Razón para preguntarle? Esto, sin más, ya define y descalifica toda la planificación ventajista o pactada de esa entrevista de 8TV que podría haber hecho igual Mabel Mata con ese modelo suyo de tertulia “tres contra uno”. ¿Le preguntaron por los ERE e Invercaria? Sí, para que Griñán dijera que no ha habido fondo de reptiles, que estaba aprobado por el Parlamento y que el respeto a las causas judiciales abiertas bla, bla, bla… Y nadie insistió más. Y mucho asunto nacional y genérico. Vamos, que dejaron a Griñán acojonadito. Veremos cómo evoluciona (si podemos verla), pero la pinta es la de una televisión que, teniendo que vivir más de la publicidad institucional que de las de clínicas dentales, se muestra, de momento, tibia, comodona, torpecilla, entre escorada con disimulos y equilibrista con los poderes provinciales. Y decepcionante. Creo que el reguetón va a ser lo más peligroso que se encuentre la Junta en esta cadena. Para meterse en el mundillo audiovisual andaluz, hay que tener claras ciertas cosas.

3 de junio de 2013

#TuitMix: Sus señorías en Las Vegas (02/06/2013)


La casta blindada. Sus señorías se suben el sueldo, van al váter en coche oficial, tienen economato para el cubateo y hasta se marchan a los Goya como Paz Padilla a Las Vegas. Y ni siquiera podemos mandarlos al paro, al bonobús y al Primark, porque sus señorías, particularmente, no rinden cuentas ante sus votantes, sino ante un partido con murallas, escaleras y superintendentes kafkianos. A ‏@Saipyme le parecía “provocador, bochornoso, vergonzoso, inmoral... la subida de sueldos de los parlamentarios andaluces”. Acuerdo silencioso y unánime de todos los grupos, aunque con rajada final y ataque súbito de “sensibilidad” de Susana Díaz y demás. “IU dice que aprobó la subida de dietas porque las entendió mal ¡Venga ya, hombre!”, alucinaba @quinfernandezz. ‏@antonio_rvega nos proponía este test de perspicacia: “Elija opción correcta: Los diputados andaluces anulan la subida de dietas por a)mal ejemplo b)sensibilidad social c)porque nos hemos enterado”. Lo que pega ahora es pedir dimisiones, que es el mejor chiste español: “Si hubo ocultación de información sobre la subida de sueldos en el Parlamento andaluz, ese secretismo debería ser pagado ya con dimisiones”, decía @JuanRubioEx. ‏@CarlosBarrigaA lo veía de una manera diferente: “A mí los sueldos y ‘la oficina movil’ de los dipu andaluces no me indigna. Lo que me indigna es que no los usen”. O sea, que peor que sean caros es que sean inútiles. Sus señorías, con lujos y helipuertos y subvenciones para pisito y mueble bar... Pero la más molona de sus ostentaciones es que, si los trincan metiendo el cazo, los juzgan jueces que han elegido los partidos. ‏@hezmick nos dejaba estos datos tremendos: “Alemania: 0 aforados. Gran Bretaña: 1 aforado. Italia: 3 aforados. España: 10.000 aforados. La casta española está bien blindada”. @cdzabaa lo resumía así: “A mí que me defiendan los míos oiga: yo los puse ahí, me deben un favor #aforados”. Si pudiéramos echarlos a la calle y al juez de guardia, la verdad, yo les pagaba con gusto el cubata.

La Troika y la Tarasca. Uno se imagina a la Troika paseando por aquí como la Tarasca, aunque para unos es bicho y para otros hada. “Que ahora que está la Troika por aquí, progres, estaría bien enseñarle ese ‘otro modelo’... tipo Andalucía, con su 35% de paro”, sugería ‏@Ej12Ms. “No tenemos q pagar la deuda, es una deuda injusta, l@s trabajadores debemos intervenir en la política económica #1JContralaTroika”, arengaba por su parte ‏@iunida. Ante esto @quarteroni se planteaba: “Una pregunta: la deuda que generan los nuevos sueldos de los compañeros andaluces. ¿Esa hay que pagarla?”. Muy mal rollo. Mejor terminemos con una sonrisa, con @JoseantonioJun: “Una noche le dedicamos un rato en Twitter al boli de cuatro colores. ¿Algún objeto más característico de la época?”. Me pregunto cuál sería el de ésta. ¿El tonto o el chorizo?

29 de mayo de 2013

Ouroboros: Oligarquías (28/05/2013)

Da la impresión de que todo acaba o comienza, pero es el mareo de dar tantas vueltas. El 15M, con las chanclas de la democracia o sólo del chiringuito, empezó una protesta o un reventón y luego fue usado por los partidos del sistema o del antisistema, que tienen la misma hambre. Parecía nuevo como una novia, pero no lo era tanto. Y la crisis, la puta crisis, nos decían que venía del skyline de Manhattan, que son los puñales del dinero contra el mismo Dios. La codicia de los brokers como ascensoristas ambiciosos, el capitalismo ahíto de sangre y champán, la desregulación de la banca americana que ya no trabajaba con oro ni moneda, sino con apuestas contra el mismo dinero o el futuro… Menos nos hablaban aquí de la casta política que mangoneaba en las cajas de ahorro, que había hecho babilonias de las autonomías, que tenían esperando para vivir del presupuesto a miles de hijos eclosionados en sus colmenas. Un gasto desmesurado, una deuda irresponsable de pródigos y crápulas y mangantes, justo cuando huían los piratas que nos podían dejar dinero: eso es lo que nos pasó, lo que nos pasa.

Parece que hemos salido un día en bicicleta y hemos descubierto que los partidos son iglesias de poder, que el dinero no puede multiplicarse a partir de su propia respiración, que los prestamistas nos piden una libra de nuestra carne. Pero es falso que nadie viera venir esto. Lo vieron en USA, pero los organismos reguladores estaban concienzudamente desactivados y los que se hacían millonarios traficando con nubes de papel cortaban las manos a los que advertían del crash. Y aquí, ¿cuándo vimos venir nuestra propia crisis, la política, la institucional, la de legitimidad democrática? ¿Ahora, cuando sacan tijeras de corcho en las manifestaciones, cuando Rajoy parece un cirio negro apagado, cuando se ríen los sinvergüenzas de los ERE, cuando nos sorprende que los partidos repartan el dinero de las mordidas y los sobornos? No, eso es lo que nos parece, sobre todo a los jóvenes, que sólo recuerdan unos pocos veranos y besos. Hasta que llega un viejo guerrero y nos dice que todo esto tenía que pasar.

La entrevista que Victoria Prego le hizo a Alfonso Osorio este domingo tendría que lanzarse desde aviones, para que cubriera las calles como suministro médico de guerra. Los que tuvieron que construir sobre escombros esta imperfecta democracia, entre el reojo de los espadones, las exigencias de la periferia y el abrazo con asco de las dos Españas, ya se plantearon qué podía pasar si los partidos se sostenían en listas cerradas y bloqueadas. Se pensó sólo para las primeras elecciones, pero una vez que se vieron en ese trono, nadie les pudo bajar. “Esto no es una democracia, es una oligarquía de los gabinetes de los partidos”, diagnostica el viejo prócer con razón. Y esa oligarquía lo decide todo, incluyendo los jueces que tendrían que juzgarlos. Por eso a veces, desde los altos tribunales, salen vedetes a enseñar muslo y liga, como ahora contra la jueza Alaya, y en otras ocasiones guardan un subterráneo silencio. Partidos piramidales, vaticanistas, todopoderosos, que además tienen, para ir colocando influencia y favores, 17 miniestados con sus respectivas burocracias intencionadamente gigantescas, cada una como para una China entera.

Aquellos padres de nuestra Transición, que fue ingenua o posibilista y ahora incompleta y fracasada, ya lo vieron. Pero estaban rodeados de cuchillos y susurros. Lo he dicho otras veces: parte de la solución a esta crisis pasa por una reforma metaideológica, estructural, de nuestra democracia. La que entonces no se pudo hacer pero tampoco han descubierto ahora los mochileros. Nada ha acabado ni ha comenzado, sólo vuelven la misma duda y la misma avidez. Esa entrevista tendría que llover como alfileres sobre la España aturdida. Veríamos qué pocas cosas nuevas nos quedan por gritar en las aceras.

28 de mayo de 2013

Somos Zapping: Aparecidos en política y bigote (27/05/2013)


Pescar en la nostalgia. Aznar tiene ese mismo misterio del desaparecido / aparecido en política y en bigote que Zarrías. Claro que Zarrías, reducido ya a leyenda de pastores, ni sale en Canal Sur. Pero Aznar todavía puede abrir el informativo de La Nuestra, que suele empezar por las estampas, ya sean andaluzas o neoyorquinas, más convenientes: el primer piso embargado a un banco, leyes del aborto cuando el PSOE firma un pacto por la igualdad, o los del PP tirándose a la cabeza gaviotas como bumeranes. Los ex presidentes, en fin, se van a pescar en la nostalgia pero vuelven para contarnos cómo se hacían las cosas en los viejos tiempos. Aznar designó a Rajoy a dedo para lo que creía una victoria segura, pero Rajoy ha acabado como un bombín atropellado por sucesivos tranvías. Ahora, comanda un palomar de pobreza desde una cobardía apachorrada. Normal que cabree a Aznar o a otros muchos (y eso que no creo que el estilo ni el equipo de Aznar arreglara algo ahora). El caso es que Aznar apareció en Canal Sur de repente, como Narciso Ibáñez Menta haciendo un Hamlet pepero, pero lo mejor es que luego ese preludio predisponía el ánimo para enlazar con la boda churrigueresca de su hija, la grasilla de Gürtel y Bárcenas. Mucho más importante, por supuesto, que lo que está ocurriendo aquí, que les parece como volver a hablar del bigote de Zarrías, escaldado o arrancado como la pajarita que le dibujaban Idígoras y Pachi.


Aviesa lentitud. Lo comenté la semana pasada y tengo que repetirme. La jueza Alaya ya se merece su rinconcito propio en los informativos igual que Valderas. El vicepresidente sale cada día con un embajador andino o así, y la jueza sale rodando su maletita mientras Canal Sur insiste una y otra vez en contarnos lo que tarda en todo, esa lentitud suya aviesa e innecesaria, como la de los malos de James Bond. Cómo no, lo mismo que están diciendo la Junta y el PSOE (el propio portavoz Álvarez de la Chica en la entrevista de la mañana). El TSJA, con el presidente que más sale, habla y posturea de todos los altos tribunales, Lorenzo del Río, o el CGPJ, apremian a Alaya y la noticia es esta tardanza y cómo nos altera los biorritmos. El PSOE quiere pronto un imputado aforado para que se desfonde esa famosa maletita, Alaya supongo que no quiere que se le escape nadie por gateras políticas en casos con tan enormes consecuencias y, por su parte, Canal Sur ya no sabe cuántas veces poner las imágenes de la jueza entrando y saliendo, que ya son como anuncios de temporada de El Corte Inglés. Eso sí, luego apenas le dedica un minutito a Invercaria, que el otro día describieron como una especie de discrepancia con un amigo informático. Las prioridades.

Irregularidades selectivas. Hablando de tribunales, las noticias de Canal Sur no dijeron por una vez eso de “supuestas irregularidades”. Bueno, quizá fue porque se trataba del caso de la Zona Franca de Cádiz, con imputados nombrados por Aznar (esa invocación). Se limitaron a decir que “entre otros delitos se les acusa de fraude y malversación”. Mucho más claro así, que si no parece que sólo se ha perdido una fotocopia. Que lo recuerden para los ERE y demás.



Valderas es Selina. Hay tres series de televisión que me han impactado por la manera que tienen de tratar el mundo de la política, aunque sea la estadounidense. Boss, con un inconmensurable Kelsey Grammer (Frasier) haciendo de despiadado y corrupto alcalde de San Francisco; House of cards, que coloca a Kevin Spacey en las sucias telarañas de poder alrededor de la Casa Blanca; y Veep, una comedia sobre una especie de vicepresidenta florero (Julia Louis-Dreyfus, Seinfeld), totalmente superada por el cargo, tan inútil y torpe como su equipo, y a la que el presidente encarga asuntos inocuos o ridículos como “filibusterismo”, “empleo limpio” u “obesidad”. Me pregunto qué serie reflejaría mejor la política andaluza y no me decido. Ahora, eso sí, cuando veo la Selina Meyer de Veep, su equipo y las grotescas situaciones en las que se meten, no puedo dejar de pensar en Valderas. Valderas es Selina. Vean la serie y díganme que no.

27 de mayo de 2013

#TuitMix: Los leninistas que nos van a salvar (26/05/2013)


Democracia comunista. Han metido su menaje, sus mitos; han colocado su puestecillo de bicicletas de alambre entre el cabreo de la gente y hasta dan lecciones de democracia. Pero es que ya no recordamos cuál es la democracia que quiere IU. Quizá porque Valderas despista, parece un cabañuelista equivocado aunque inofensivo. De vez en cuando, sin embargo, algunos de sus orgullosos guerrilleros se transparentan. @MariscalCifu, Secretario General del PCA, tuiteó esto: “‘Derecha democrática’, el mejor oxímoron del siglo XX y lo que llevamos del XXI”. La pregunta evidente, y así se la planteé, era qué le parecía el marxismo-leninismo democrático. Y su respuesta fue: “Una redundancia”. Así que ya sabemos la democracia a la que se refieren y a la que aspiran: un estado totalitario de partido único, esa vanguardia de disciplina inquebrantable que guíe a la masa y dirija la dictadura del proletariado hasta la purga de la peste burguesa. Y ya sabemos qué pasó después de estas ocurrencias. “El terror rojo”, “la violencia como compañera inevitable de la bancarrota del capitalismo y del alumbramiento de la sociedad comunista” según recordaba García de Cortázar. El Gulag, la miseria y la muerte de la libertad, así hasta el fracaso. “Los ojos azules de la Revolución brillan con una crueldad necesaria”, escribió el poeta Louis Aragon. Van de redentores de los pobres y se ponen sombreros de vendimiar contra los bancos, pero ésas son las hoces con que quieren redimirnos. Por eso hace gracia que ‏@agarzon diga: “Qué cantidad de gente de las viejas formas políticas quiere venir a salvarnos”. No, hombre, el marxismo-leninismo es la nueva forma política que necesitamos. Eso, comernos la cecina de la momia de Lenin. Con el resto de momias, cascotes, muertos, represaliados y esqueletos temblando que dejó. Y esta gente no sólo pide la calle, sino que gobierna aquí.


Res publica para republicanos. IU puede ser terrorífica y a la vez encantadoramente ignorante. Hasta de sus propios símbolos. Les gusta mucho la tricolor republicana, como a mí (la tengo en mi despacho), pero no la entienden. “La Razón ha descubierto que IU está en la Junta de Andalucía y se asusta de las banderas republicanas”, tuiteó @agarzon. Sí, IU había colocado banderas republicanas en dependencias oficiales de la Junta. ¿Pasa algo por eso? Bueno, de momento demuestra que no saben qué es la res publica. Si no, no confundirían ideología de partido con institución, ni los lugares que les corresponden. Es como esa Red de Municipios por la III República. Lo público (el municipio), ese espacio común, no puede identificarse con una ideología. Es tan inaceptable como una red de municipios por el catolicismo, por ejemplo. Pero muy consecuente con su visión totalitaria. Ya ven, republicanos que no saben qué es lo público y demócratas marxista-leninistas. Estos sí que nos van a salvar.

25 de mayo de 2013

Triclinium: El capital riesgo es lo que tiene (24/05/2013)


La papiroflexia es ese arte de convertir un papel en un andaluz feliz, un pobre zurcido, un parado desparado, una economía de campanillas o lo que haga falta. Ese arte que domina Griñán, al que uno ve ya levantarse como un maestro chino de caligrafía que nos va a dibujar muy lentamente dos rayas y a decirnos a nosotros, pequeños saltamontes, que ahí están una casa bajo el sol y el arco iris. Zoido le pedía a Griñán objetivos cumplidos y el presidente le enumeraba planes, teorizaciones, acuerdos y platonismos que no sabemos si han terminado en la salvación o el desmayo del parado porque simplemente no lo dice o no lo sabe. Todo se va en llevar y traer al atril ese puchero de los pobres que se derrama entero por el camino. Pero a ellos les sobra con la intención. Ya Ruiz Sillero (siempre un poco nerviosa y aturrullada, como con picor de todo lo que quiere preguntar) le había solicitado antes al consejero Antonio Ávila resultados de ese plan de choque del que aún no hemos oído el chasquido. Pero Ávila se fue al pasado, a la crisis a la que Rajoy le añadió su barbería siniestra, y luego al futuro, a “medidas de impulso” que siempre “van a”, pero que nunca “ya han”. Uno diría que eso de la herencia recibida, la confianza en el futuro y la bizquera con el ahora lo están usando igual aquí y en Madrid, en los dos parlamentos guardados por leones de peluquería. Puede que esta derecha o centro de rebequita y contadores sea mucho de los números (les salgan mejores o peores) y la izquierda o semiizquierda siempre haya sido más del poema, pero a veces sus pájaros volando se parecen.

Enfrentando números con haikus, esa oposición a la oposición que hace el PSOE aquí les sale muy fácil. No hay ni que contestar a las preguntas e interpelaciones: basta con sacar a Rajoy, ese paraguazo. A Rajoy deberían dejarle allí una silla vacía o un pimpampún que lo personifique. Según Ávila, “el empleo lo crean las empresas” (¡oh!), y aunque su consejería tenga un nombre tan largo como ancho, si el Gobierno no crea “un clima favorable”, parece que ellos pueden hacer poco. ¿Para qué entonces tanto plan de choque y tanto pacto, si entre la crisis mundial, la troika y las trompetas del Apocalipsis de Rajoy, todo está ya sentenciado? Es más, ¿para qué un Gobierno autonómico con unas competencias que sólo usan para darle nombre de marquesado a sus consejerías? A la consejera Aguayo le preguntaron por “los intereses de demora” y eso parecía el título de la película de todos los años de socialismo aquí. La economía “funciona con reglas del Gobierno y de la UE”, dijo también Griñán. Yo creo que deberían dejar la Junta en un kiosco. Total, para lo que le dejan hacer…

Y si no es Rajoy, el PSOE recurre a la estrategia Tecnópolis. Otra vez habló Griñán de la “industria aeroespacial” (cuando hace eso, dan ganas de mandarlo en un cohete). Cohetes a una luna de queso o “economía sostenible” (¿recuerdan cómo Zapatero soplaba ese molinillo?). Así se adornaba en preguntas del propio portavoz Álvarez de la Chica, esas preguntas autoeróticas. Y si todo lo anterior falla, queda el silogismo o simplemente la sordera. Algo así pasó con las preguntas sobre Invercaria. Lo de FIVA fue “un proyecto fallido”, según Ávila. Es que es capital riesgo. Y el capital riesgo es lo que tiene. Dar dinero sin control ni garantías, tirarlo al aire para que caiga en un enchufado o en un baile de majorettes: ahí está el riesgo. Aparte de que pillen a Laura Gómiz cantando todo el Credo del funcionamiento real de la Junta y sus catacumbas. Y aunque entre Invercaria y los ERE hagan un monumento al pósit del mangazo público, Ávila insistía en que no había que “mimetizar” los dos asuntos. Para mímesis, la de Griñán pasando de contestar a Zoido sobre si hay o no “caso” Invercaria. Se emboscó en el europeísmo y sólo le faltó cantar la oda de Schiller. Muchas veces se le oyó decir al PSOE que ellos colaboran con la Justicia... Sí que tienen para colaborar, sí, cada vez más. A ver si le admiten como defensa la papiroflexia.

22 de mayo de 2013

Somos Zapping: Roberto Alcázar y Bertín (20/05/2013)



Dedo de Dios. Andalucía está surtiendo últimamente de menudillos a El gran debate de Telecinco, esa hamburguesería de feria de la opinión. Está tirando de nuestros frikis más que Jesús Quintero. Frikis de esa política nuestra de pajar y cabezas de gambas, o frikis que dieron nuestros botijos o hidalguías. Esta semana llevaron a Bertín Osborne, guapo de cuadra, diletante de su espejo, infante de sus zahones, profesional de estar ahí y rascarse el paquete. Nos resolvió la crisis con las recetas del pescadero: “sólo comprar productos españoles” y advertirnos de que “estamos dando trabajo a un chino” cuando compramos en sus tiendas. Sonaba a aquella autarquía del franquismo con algo de Roberto Alcázar y Pedrín (aquella viñeta en la que decían “son pisadas de chino”, o algo así). Era como la indignación de Manolo el del Bombo. Pero también entrevistaron a Pedro Pacheco, que, según para quién, fue el Papá Pitufo de Jerez o sólo un señorito que usaba el andalucismo como calesa y viñedo. Se defendió desde una dignidad linajuda, adornada como de papada cardenalicia, y yo me lo imaginaba pensando que hay quien llamaría enchufe al dedo de Dios tocando a Adán. Él fue el dedo que llegaba a todo Jerez, pero no nos metamos en teologías. Bertín y Pacheco son ya iconos trash. Y eso se sabe porque, con todas sus diferencias, los dos parecían Doña Rogelia o David Hasselhoff. A la vez.


Jueza ciclista. No sé si lo de Invercaria lo van explicando mejor en las noticias de Canal Sur: “Supuestas irregularidades de esta empresa pública de la Junta a la hora de escoger a las empresas a las que ayudaba mediante la fórmula del capital riesgo”, decían. Suena más a lío de la telefonista que a mangazo, y quizá es lo que se intenta. Además, si ni su ex director financiero sabía lo que era “capital de riesgo”, imaginen los telespectadores. Por cierto, nada dijeron del nulo currículum ni del enchufazo de Antonio Nieto. Pero sí nos dieron la relevante información de que “su abogado está convencido de su inocencia”. Y tras esta noticia, un clásico: la jueza Alaya. No por los otros mangazos que investiga, sino por lo que tarda. Hombre, si no tuviera prácticamente a toda Andalucía enredada en sus macrocausas y no llegaran hasta los pináculos a los que llegan, seguro que tardaría menos. Pero la noticia era su velocidad, como si en vez de jueza fuera ciclista. El coche escoba es lo que quieren para ella.


Anunciación. Tom Martín Benítez anunciaba en la televisión (“anunciar” en el sentido que tenía para Fra Angélico) la presencia de Susana Díaz en su programa de radio: “Qué necesario es en este momento luchar por la igualdad, en este momento de dificultad económica”, decía él con su voz de evangelio. Importante, siempre. Pero ahora, más que cualquier otra cosa. Estamos que nos morimos de hambre con lo de la igualdad. Hay que arreglarlo ya.


La valentía. A ver cuándo dejan de darle tanta caña a la Junta en Pido la palabra, que ya está bien. Se puede hablar de otras cosas. Doy ideas: ministros y leyes de Rajoy, recortes, desahucios, el poder de los bancos, jubilados con la silla coja… Anda que no hay temas. Pero no es lo más fácil ni seguro. Y yo que creía que Jesús Vigorra era más valiente…


Como un explorador. El Rocío, con sus bueyes frailes, sus lágrimas de vino, sus cantes en salmuera, sus curas con pandereta; todo ese barullo de una religión de pies y trapos. Segundo especial de Menuda noche sobre el tema, reportajes en 75 minutos, conexiones de Andalucía directo, portada en el informativo… Que si el camino, que si la misa de romeros, que si la Virgen cambiándose de sayo o de palomar... Y esa gente que deja el trabajo y se gasta un pastón para ir a pedir precisamente prosperidad y curro… Yo ya no me asusto. He asumido ese africanismo religioso y televisivo y uno mira Canal Sur como un explorador. O como James Frazer.

¿Sin jamón? ¿Es posible que dos programas estrella de Canal Sur estén en peligro porque La Nuestra no paga a su productora ‘pata negra’? ¿Es posible que hasta ellos se queden sin jamón? Pronto lo veremos.

20 de mayo de 2013

#TuitMix: Define 'destreza personal' (19/05/2013)



Cervantismo del enchufe. Parecemos escandinavos, escandalizándonos por un enchufado. Un respeto por esa sagrada institución, cervantismo inmortal que nos ha convertido en este país de mediocres con peana y gilipollas de gabinete del que disfrutamos tanto. Antonio Nieto Garrido, ex director financiero de Invercaria (otro agujero de la Junta para el viento y las manos), no tenía más que el bachiller y un curso de “destreza personal”. “Define ‘destreza personal’”, pedía con razón ‏@ArturoTaibo. Quizá fuera “su capacidad de no dar la lata, y firmar el papel que le pusieran delante”, como decía ‏@Treintanyero. Una habilidad muy apreciada en la política, más que esos títulos pijos adornados como una invitación de Willy Wonka. Y esto es así porque se trata de servir al partido, que ya tiene sus fontaneros pensando y sus comandantes dictando, y no de hacer una buena gestión de lo público, mera excusa para el interés doméstico. Ése es nuestro gran mal y nuestra podrida mella cervantina. Como escribía @KnoMorales: “Fenómenos como éste tenemos muchos. La noticia es que tuviera estudios y título universitario”. “Andalucía, tierra de oportunidades”, rotulaba @CGMCruzado con aires de Far West. ¿Escandalizarse por enchufes? Miren a Pedro Pacheco, inventor del andalucismo hacendado. Claro que con sus cuatro años de cárcel por colocar a dos asesores, @FrayJosepho hacía unas cuentas muy claras: “¡Magnífica jurisprudencia! ¡Que construyan más cárceles!”. @Joseluis_Cuevas se preguntaba cuántos años caerían “por enchufar a 20.000 personas por la ley del enchufismo, con condenas del TSJA por medio....”. Enchufados, chusqueros y esbirros sustentan la casta política. Si caen, no queda ni un sombrajo. Ni una celda.

Igualdad comodín. Será por hacer pactos… ¿Por la igualdad? Venga, vale, por la igualdad. Total, las frases comodín son intercambiables (el efecto Forer que comentábamos). “Invertir en igualdad es invertir en futuro”, ponía @IAMjunta en boca de @_susanadiaz. De anuncio de Matías Prats. “El Pacto por la igualdad […] demuestra q otra política es posible”, tuiteaba ‏@AmparoRubiales. Antes de “demuestra” podría haber puesto (y lo han hecho) cualquier linda cosa. Y para ‏@nicadichiara, “una vez más Andalucía marca su propio camino”. “Hay que preservar la igualdad de oportunidades sobre todo ahora en estos momentos de crisis”, insistía @IAMJunta. Y es verdad. Lo de la igualdad de oportunidades se ha notado mucho en Invercaria.

Mejorando. Que ‏@_Rubalcaba_ pregunte “qué consejo me darías para mejorar mi presencia [en las redes]?” ya tiene gracia, una gracia como de feo. Ahora, que se lo pregunte a @JoseantonioJun es para morirse. Aún recuerdo la instantánea que colgó el alcalde de Jun cantándole con una guitarrita, en plan María Ostiz, a una foto de Merkel. “¿Y no os gustó Grease?”, escribía el otro día. Que siga mejorando este PSOE así…

15 de mayo de 2013

Ouroboros: Mis pequeños emigrantes (14/05/2013)


Se irán, con sus robots que pelean con tiburones, con su hambre de queso y madre, con sus lápices que hablan con los dedos, con sus cuentos como selvas dobladas por la mitad, con su curiosidad por las cosas caídas detrás de otras cosas, con su ternura rodando por el suelo. Ser ya emigrantes, tan pequeños, cargando con La Masa y con media magdalena en la mano; cambiar de continente y de idioma y que se lleven su risa y su llantina donde las tapa la nieve, donde no se ven sus piecitos. Se van mis sobrinos. Robertito tiene ocho años y una inteligencia que ya te desarma. Juan tiene cuatro y hay que perseguirlo siempre. Y se va mi hermana, María, que me quiere tanto que de chicos me protegía de los escobazos de mi madre aunque yo le pegara. Mi hermana, tan valiente que lo dejó todo por hacer una familia, por perseguir ahora con una cuchara a estos seres indescifrables que se esconden bajo las mesas y los misterios, tras las preguntas más grandes y los dedales más diminutos; eso que debe de ser amor, un tipo de amor que yo aún no conozco pero que a lo mejor voy sintiendo ahora que se van, tan lejos que parece que marchan a otro tiempo, como si embarcaran en el Mayflower. Quizá es que estamos de verdad en otro tiempo y hay que sobrevivir haciéndonos colonos, tramperos con hatillo, buscadores más de raíces que de oro en las montañas, lo que nunca creímos que volveríamos a ser.

Se van mis sobrinos, se va mi hermana. Mi cuñado Roberto ya los espera con trabajo y casa dignos, algo que aquí necesita cada día peleas en los periódicos y políticos fingiendo milagros para conseguir nada, sólo fracaso. No se van a Alemania a hacer la película del españolito, sino nada menos que a Canadá, donde nació Roberto. Canadá, que parece otro planeta, con árboles de altura extraterrestre, cimas de espejos y la distancia más grande que puede haber entre vidas, como entre soles. “Ya no es por nosotros, es por mis hijos”, dice mi hermana asumiendo que aquí no hay futuro, que no lo habrá, que han desahuciado a varias generaciones mientras los partidos se comían el país y el dinero se pudría en su máquina de hacer ricos y estafadores. Se irán cuando acabe el colegio y uno todavía piensa que es como si sólo fueran a dejar olvidados los babis o un sacapuntas, esa pena inconsolable que te daba de pequeño perder un sacapuntas. Pero no, se van lejos y no sé hasta cuándo. Al acercarse el momento, pensando en ellos me parece que voy desatando tristemente y uno a uno los globos de una fiesta que pasó, la fiesta de la que no me di cuenta, la de esos pequeñuelos en mis rodillas o las de sus abuelos, entre chocolate y dinosaurios. Y siento que viene algo que aún no he sentido jamás.

Se irán y dejarán cosas chupadas, cabezas arrancadas a muñecos, un kimono con colores de arco iris, un coche que vuela con un tigre encima, xilofones de payaso, caballitos descarrilados con los trenes, caritas como encaje contra mi barba, ese rastro suyo de ruedecitas y pisadas y migas, como de ratoncitos de la casa que te comían y te robaban el corazón. Yo apenas les leí algún cuento, les dibujé un Mazinger Z, les expliqué el ajedrez o un superhéroe o un planeta. Apenas los besé, tan arisco yo. No me gustaban los niños, o no los entendía. Seguramente siguen sin gustarme y sigo sin entenderlos. Pero dejan ese balancín descabalgado que se sigue moviendo en el pecho, esa casita de jugar que se te ha desinflado dentro como los castillos de goma en los que ellos saltaban igual que sobre mis hombros. “Papá está muy solito -dice Robertito-. Hay que irse corriendo antes de que el avión salga volando”. Volverá a reunirse la familia, pero quedaremos lejos los abuelos huérfanos y los tíos raros como yo. Se van mis sobrinos y mi hermana María, la de los rizos hermosos y el amor callado. Se van o me los quitan. Y yo apenas los besé. Pero los quiero.

14 de mayo de 2013

Somos Zapping: Pitos contra botafumeiros (13/05/2013)



Cambalache. Saquen sus pitos, sus cazos o sus catecismos. Da igual. El sectarismo nos ha condenado a una educación ideologizada. La izquierda la convirtió en un alegre tobogán porque cree que la igualdad significa que el pueblo mate a Arquímedes una y otra vez como el bruto soldado romano. El tango Cambalache describía esta decadencia así: “¡Todo es igual! ¡Nada es mejor! Lo mismo un burro que un gran profesor. No hay aplazaos ni escalafón, los ignorantes nos han igualao”. Y la derecha quizá no es ya la del regletazo de monja, pero siempre nos termina metiendo su crucifijo, sus niños con los niños y las niñas con las niñas, su miedo a lecturas peligrosas y a los besos de gorrión de los escolares. Todo es un cambalache entre estas dos condenas. Ahora, pitos contra botafumeiros. Que la progresía que se ha cargado la educación pública diga que la defiende hace que su pancarteo parezca carnaval. No me gustan ni Wert ni que en el Parlamento andaluz hablen del “miedo y sufrimiento” que provocan los exámenes. Canal Sur, eso sí, lo ha tenido claro con esta huelga. Primero, la unanimidad: varias veces en estos días dijeron “alumnos, profesores y padres”, así, como si fueran todos. No se trata de las cansinas guerras de cifras de siempre (20% del alumnado, 1’5% profesorado, dijo el Gobierno), pero eso de eliminar completamente del discurso al disidente ya dice mucho. Luego, el daño de la Ley: “Todo se resume en una palabra: recortes. Económicos, de oportunidades y de poder de participación y decisión de los protagonistas de la educación”, sintetizaba convenientemente Bárbara Ruiz (¡la autora de aquella increíble pieza que ponía a caldo a la jueza Alaya!). El resumen es aún más sencillo: unos por otros, la educación pública es una ruina. Aunque según Canal Sur aquí éramos Finlandia hasta que llego Wert con su cara de curita.


Soldaditos de plomo. Rocieritos con borriquillo, pequeños romeros empujando carretas como pagodas de un dios de caramelo, desfile de medallas y simpecados con alegre aire de fútbol alevín, a la altura exacta en que la inocencia tiene su flaqueza. Nuestros niños ya no tienen indios como húsares, ni bicicletas rojas como locomotoras lacadas, ni cuentos de piratas pajareros o principitos que pinchan estrellas. Sólo tienen como juguete o modelo los zapateos, las guitarras toneleras, las fogatas de lunares, los santos con mazmorra, los dioses de botijo de sus padres, de su raza. Así saca a los chiquillos Canal Sur, así se emociona Juan y Medio, con la jibarización de lo andaluz, el suvenir viviente que es un niño flamenquito o costalero o torerito, el tópico en muñequitos como esos monos con platillos. “La romería más menuda de la televisión”, anunciaban. Y así los pusieron, a hacer de rocieros como soldaditos de plomo, gritando vivas a la Blanca Paloma, igual que antes los pusieron de nazarenos o feriantes o chistosos. Ya ni me quejo por el asunto laico, en este Canal Sur que saca a la derechona con mantilla mientras ellos se la ponen a niñas de guardería. Aquí hasta se hacen romerías escolares, durante esa verbena alpinista de la Virgen de la Cabeza, y los progres que nos gobiernan no han protestado. “La Junta dota de GPS a la Hermandad de Córdoba”, fue un titular del informativo esta semana. No, me molesta más la manera en que van dibujando el futuro de los andaluces, desde pequeñitos, conduciéndolos a su destino de dar palmetazos sonrientes y cargar con la religión de cera a la que le pedirán trabajo y suerte para su pena eterna. Así van asegurándose de que nunca lleguemos a ser más que lo que siempre fuimos.


La baraja. Lo destacaban en las noticias como si fuera un mandoble, pero Griñán sólo dijo esto: “Tenemos un Gobierno que dialoga con la sociedad. Mire: cuatro acuerdos políticos”. Y le sacó a Zoido su abanico de pactos, pactitos y merendolas. Ya está. Eso es gobernar. Podría haber sacado igual las cartas de la baraja de la Warner Bros. ¿Se acuerdan? Piolín, Bugs Bunny… Como ejemplo de acción y eficacia de gobierno, daría igual. Y con esta oposición, quizá no hace falta más.

#TuitMix: Caminando en alpargatas (12/05/2013)



Un año en helicóptero. @DValderasS ha cambiado su avatar. Aparece muy trajeadito y tecleando en su tablet como Horowitz tocando el Tercero de Rachmaninoff. Aunque a mí me recordó más a esas fotos que se hace la gente en la cabina de un helicóptero simulando pilotar. Yo creo que Valderas, en la Junta, tiene algo de visitante en un portaviones, como cuando iba Bush y se ponía el casco o los prismáticos al revés, y le dejaban encender una luz roja o hacer sonar una sirena. Pues sí, IU lleva ya un año “gobernando”, o dejándose gobernar, o prestando gente y barullo a los que le prestan alfombras y percheros, para estar todos más calentitos. #VamosCaminando es el hashtag que han dedicado al aniversario, y que han llenado de triunfo, pósteres, pies con nuestras alpargatas de siempre y alguien que canta “vamos caminando, aquí se respira lucha”. Caminando… No han cogido ni un borriquillo. ‏@InmaNietoC hacía este balance: “Un año d trabajo y decisiones valientes: plantando cara a la dcha y a la crisis estafa”. No se puede ni dudar. A la crisis le han pegado un montón de cartelones en la puerta de su casa y ya está a punto de rendirse. Y para confortar a los pobres, han mandado soviéticamente decretos a la estratosfera ideológica, que no sabemos con qué volverán. #VamosCaminando a la fuerza, atados a un grupo d irresponsables q ha decidido quemar las naves y volar los puentes. Pobre Andalucía terminal!”, decía ‏@eduardo_maestre. Mientras, @DValderasS proclamaba: “Hacemos balance (critico y autocritico), rendimos cuentas de nuestra gestion, somos gente de @iuandalucia #Vamoscaminando TROIKA Nooolll (todo sic)”. ¿“Nooolll”, como Chiquito de la Calzada? Caminando o a saltitos, IU nos lo va solucionando todo. Atendamos sólo a sus propuestas, que fue enumerando con bastante sorna @miquelroig. Por ejemplo: “IU quiere garantizar por ley ‘a cada trabajador y trabajadora ... un empleo o una formación remunerada o una renta básica’”. Brillante. “Francamente, no sé cómo nadie ha pensado en esa solución, una reformita de la ley y arreglado el paro”, ironizaba @fr_carrillo. Pero no seamos tan duros. Se les ve una cara de felicidad jugando con su helicóptero…

Humo del caro. @SsasDiary tuiteaba un artículo de El Confidencial sobre el efecto Forer, que explica “por qué consiguen los vendedores de humo engañarnos”: “ambigüedades”, “expresiones obvias con las que todo el mundo está de acuerdo”, “frases ampulosas con supuesto contenido ético”... ¡Es el manual del PSOE andaluz! Poco tuve que buscar en mi TL para encontrar confirmación: “Nuestra prioridad son los ciudadanos”, cita de @_susanadiaz en el Comité Director. O esto de @mariojimenez: “Hay otra forma d hacer política como hemos demostrado en #Andalucía pr poder sacar a España adelante #JuntosSomosMásFuertes”. Telepredicadores y vendedores de humo. Y del caro. Pero aquí se lo compran.

10 de mayo de 2013

Triclinium: Decretos de agua bendita (09/05/2013)


Habían convocado a la tristeza, a José Chamizo, venerable santo de la impotencia que hace tan buena pareja con Griñán, como compañeros galeotes en esta condena de Andalucía. Chamizo enseña nuestras llagas y trae penas sin remedio, y luego Griñán y su gobierno las empanan y las sirven como refrigerio y agasajo. Ese concepto del pobre como materia prima, no como fracaso, es la base de la teología de la Junta. Sin desgraciados no hay bienaventuranzas ni salvadores. Aunque sólo salven, con agüita bendita del Guadalquivir, un alma metafísica y futura. Al Defensor del Pueblo todos lo admiran y todos lo ignoran. Chamizo pidió “operatividad”, se quejó de la “grandilocuencia” de planes que no pasan del papel, y mientras los diferentes grupos lo citaban para demostrar una miseria debida a los otros, él parecía despedirse como un beato entre cínicos.

Uno se pregunta para qué sirve el Defensor del Pueblo, si la Junta ya nos defiende de todo. Pues sirve, por ejemplo, para que el drama que nos contaba con números y desfallecimiento condujera al rescate providencial del Gobierno andaluz. Elena Cortés empezó diciendo “nosotras parimos, nosotras decidimos”, y se puso frente a la derecha, la Troika, los bancos y todo el ejército del mal con ese decreto sobre la vivienda que ya sabemos que va a acabar hasta con los bajos de los puentes. Mi decreto es mejor que tu decreto, le decía al Gobierno central. A ver quién gana cuando las palabras se hagan hechos. Pero mientras eso llega, si llega, queda el debate de la contabilidad de viviendas públicas vacías. La verdad, a uno le parece un debate tomado al revés. Lo que esperamos de la consejera es que nos diga cuántas familias consiguen casa ahora, gracias a sus sortilegios, y no tanto si los pisos habitados por ecos son de los bancos, aunque se construyeran con dinero público, o son hijos incluseros de la antigua mala gestión en vivienda de la Junta, que ahora les afean su redención de pobres con el blanco insultante de sus habitaciones con alcayatas. Pero las palabras llenan más que los hechos. “Primero comer, después la hipoteca”, vino a decir también parafraseando a Cospedal. Queda hermoso, justiciero y hasta bíblico, pero no sé si conviene insinuarle aquí a la gente que no hace falta pagar…

Una vez salvados de la calle y del cartón, lo que les quedaba era salvarnos de la “educación franquista” de Wert, cuyo nombre les suena casi a disciplina inglesa. Para Mar Moreno, se quiere convertir la educación en “una carrera de obstáculos” con esas pruebas y reválidas que, fíjense, “se hacen para aprobar a unos y suspender a otros”. ¿Aprobar? ¿Suspender? ¿Qué será eso? Pronto nos enteramos de que “suspender” significa para ella “pérdida de equidad”. Luego, Segura Gómez, de IU, habló de “miedo y sufrimiento” ante los exámenes. Sí, yo los quitaba. Y las jeringuillas, también. Como el paro. Como la pobreza. Como el relente. Por decreto. A ver qué cuesta hacer un decreto derogando la realidad, con un poco de agua bendita.