26 de marzo de 2013

Somos Zapping: Rateros con permiso (25/03/2013)



Control de daños. Esto se va haciendo grande, ya no es una garbanzada de finca. España entera ha empezado a mirar hacia la gallera andaluza, donde los rateros tenían permiso para afanar y posan como corsarios. La jueza Alaya, que a veces parece un puma con tutú; los juzgados de Sevilla, feos como la estación del Prado; los esposados con cara de bingueros y los socialistas con los huevos de corbata; todos irán saliendo cada vez más en los informativos nacionales a la hora en que el país almuerza con su basura. Esta semana, Canal Sur se ha dedicado al control de daños, informando con apariencia de gravedad pero haciendo zoom sólo sobre las mellas de oro de los chorizos estropajosos. Canal Sur cerraba el plano y hablaba con eufemismos y disimulos como “comisiones sobredimensionadas”; señalaba culpables lejos a la política como aseguradoras y despachos de abogados; limitaba la trama a “Guerrero, Lanzas y Albarracín”, o ponía enseguida al consejero Ávila celebrando y apoyando con cara de atragantado la acción de la Justicia. Incluso llegaba a centrarse en las incomodidades, horarios raros y prisas que provocaba Alaya. Hubiera bastado con mencionar lo que dicen los propios escritos de la jueza para dar una idea más exacta y global del caso, pero éstos sólo aparecían en brevísimos flases en pantalla. En Antena 3, Matías Prats sí nos lo contó sin disimulos: “La jueza, según sus palabras, investiga un verdadero negocio con cargos públicos corruptos y con sindicatos que buscaban empresas en crisis para actuar de mediadores”. Antena 3 nos leyó y dejó leer las frases más reveladoras y jugosas de los autos, como que “las ayudas se otorgaban escandalosamente a personas que no tenían derecho, creándose una especie de clientelismo en torno al PSOE y a la Junta” o que “la autoridad pública permitía la ilícita disposición de fondos de la Administración”. Pero a quién le importa esto en Andalucía, con lo interesante que es lo del dinero en el colchón o en la escupidera.

No información. Si acaso ustedes no sabían nada del caso Invercaria, después de la noticia de Canal Sur el martes se hubieran quedado exactamente igual. Nos contaron que Tomás Pérez-Sauquillo, su ex vicepresidente, había sido imputado por “malversación de fondos públicos” y que “la fiscalía había pedido su imputación al detectar irregularidades en la gestión de la empresa Ferias Internacionales Virtuales de Andalucía”. Por lo que dijeron, Invercaria podría ser igual una franquicia de trajes de flamenca en un lío. Qué maestros de la no información.


Pactitos. Ya no es un pacto. Ahora resulta que hay toda una fila de pactitos intermedios o pequeñuelos que va llevando Griñán como una mamá pata. Como el Acuerdo para el Progreso Económico y Social de Andalucía (mayúsculas irónicas), que se firmó el otro día como una Santa Cena y que Canal Sur describía como “la columna vertebral de lo que va a ser el gran Pacto por Andalucía”. Así, según Griñán, “podremos salir de la crisis sin más protagonismo que el del pueblo andaluz”. Vaya. Y la Junta, ¿para qué sirve? De pacto en pacto y de horizonte en horizonte… Como algo que mencionó Griñán y que me dejó de piedra: la Estrategia por Andalucía 2020 (!?). Sí, suena precisamente a eso, a Juegos Olímpicos que nunca celebraremos. Ésos que coleccionamos.


Policía periodística. Ese faro que nos ilumina, el Consejo Audiovisual de Andalucía, presentó en el Parlamento su Guía para el tratamiento informativo de procesos judiciales, necesaria, según su presidenta Emelina Fernández, porque “no existe en nuestro país un documento normativo que establezca cómo regular la información de los procesos judiciales”. ¿Documento normativo? ¿Regular la información? ¿Es que estamos en Corea del Norte? Claro que hay normativa: la Ley. Vaya con la policía periodística… Y a todo esto: ¿aplicará esta guía Canal Sur la próxima vez que nos hable de los ERE o Invercaria?

3 comentarios:

Javier Lunaro dijo...

La Guía para el tratamiento informativo de procesos judiciales de RTVA no he tenido ocasión de leerla, pero sí tengo en mi casa, y después de haberme retirado del periodismo su libro de estilo. He pasado por muchos medios de comunicación, y para mí es el más completo y ético de los manuales de buenas prácticas con los que he trabajado. Buena tu apreciación sobre la pomposidad con la cual se presentan determinados acuerdos y proyectos.

Javier Lunaro dijo...

La Guía para el tratamiento informativo de procesos judiciales de RTVA no he tenido ocasión de leerla, pero sí tengo en mi casa, y después de haberme retirado del periodismo su libro de estilo. He pasado por muchos medios de comunicación, y para mí es el más completo y ético de los manuales de buenas prácticas con los que he trabajado. Buena tu apreciación sobre la pomposidad con la cual se presentan determinados acuerdos y proyectos.

Anónimo dijo...

El Libro de Estilo de Canal Sur, impecable. Pero se incumple cada día y, lo que es peor, ni siquiera se advierte el incumplimiento. Sería interesante saber si se lo han leído tod@s l@s redactores/as y editores/as, cuánto tiempo hace que lo hicieron, y si creen que debe ser de obligado cumplimiento o es una extravagancia y una pamplina. Antes se les daba a l@s recién llegad@s. Ahora, colgado en Pdf, se apilan ( o se apilaban) cientos de ellos en un almacén. Una metáfora como la copa de un pino.