27 de agosto de 2013

Somos Zapping: Griñán como Camela (26/08/2013)


Actuar mucho. Por fin apareció, con fondo de visillos y sofás, con blancos y contraluces, aún en su agosto de resol y siesta con botijo, como una Isabel Preysler pregonera de pueblo. Aunque yo me acordé más de Sara Montiel cuando le ponían filtro de gasa en la cámara. Algo de eso tenía ese posado para Canal Sur, entre lo institucional y lo quirúrgico. Sí, por fin apareció Susana Díaz, engullida por el veraneo, raptada por el fantasma de Griñán como por un heladero, muy callada mientras hacía su castillito de renovaciones y conchas. Y habló de Gibraltar. Supuestamente, porque usó otra de sus frases intercambiables, de sus galletitas de la suerte, y lo mismo podría haber hablado de Casillas. Que no les despiste su silencio sobre ese conflicto de banderas, hormigón y oro pirata, porque la Junta, como es su costumbre, lo que ha hecho es “hablar poco y actuar mucho”. Tiene gracia. Hablar poco y actuar mucho. Como un mimo. Como un clown. Maravillosa descripción de la Junta la que le salió por casualidad al meter la mano en el bombo de los eslóganes. Hablar poco, o más bien sin sustancia, y actuar mucho, o sea, representar, fingir. Por cierto, lo de “actuar” en lo de Gibraltar significaba llamar por teléfono. La verdad es que lo de actuar no es lo suyo. Susana Díaz no interpreta bien. Sin naturalidad, con soniquete, curil, mala como una buena de culebrón. Pero qué aparición de verano, que sirena agosteña, qué vendedora de horchatas verbales. Por cierto, el posado de Susana Díaz, bien dosificado, fue aprovechado otro día por Canal Sur, que así llenaba gradualmente la actualidad con su presencia. El miércoles, la volvieron a sacar diciendo nada menos que “los ciudadanos están hastiados de tanta corrupción y ante eso hay que actuar”. Sigue siendo increíble como política y como actriz. Como humorista, eso sí, sigue la más castiza y meona tradición andaluza.


En blanco. El blanco, qué tiene el blanco. Susana Díaz vuelve el lunes y Griñán, el domingo, y los dos van de blanco, el color de la pureza y de las fiestas de pijihorteras descalzos. Blanco llameante, blanco perdón, blanco detergente, quizá porque Griñán se va para no “manchar” la institución, para que “ningún escándalo salpique Andalucía”, y por eso aparece como un ángel recién lavado o como un cocinero muy pulcro. “El desgaste político por los ERE” ha influido en su decisión, reconoció como iluminado por su propia chaqueta. Pues para eso no hacía falta entrevista ni vestirse de guapo de Corrupción en Miami. “Tenía que elegir entre el daño que se le puede hacer a Pepe Griñán y el daño que se le puede hacer a Andalucía y a la Junta de Andalucía, y he escogido no dañar nunca a Andalucía y la Junta”, extraía Canal Sur de manera convenientemente heroica. La verdad es que con la dimisión de Griñán ocurre como con la separación de Camela: el daño ya está hecho. Susana de blanco, casándose con sus burbujas; Griñán de blanco, como haciendo panameña con su marcha la corrupción andaluza; una entrevista en la prensa también tirando a blanca (mi querida Lalia González de Santiago le preguntó, como José Luis Perales, “a qué va a dedicar el tiempo libre”)… Y en Andalucía, mientras, legislaturas, mentes y ojos en blanco.


Experta opinión. Canal Sur afilando la inteligencia de sus espectadores: “Técnicamente, los expertos en estas cuestiones hablan de teleplastias”, nos ilustraba Francisco J. Oliver sobre las caras de Bélmez (¡en el informativo!). Sí, fue capaz de decir “técnicamente” y “expertos” en una frase sobre fantasmas. Fantasmas que pintan con salpicones y pringue churrera. Tras la experta opinión, nos pasearon por el increíble y ufano Centro de Interpretación de esta chorrada, como un museo del tren de la bruja. “Un fenómeno que nadie ha atinado a explicar”, remataban. Pues es fácil: hay expertos en timos y hay expertos en hacer de la tontería orgullo y patrimonio.

Calor y gañoteo. Este agosto en Canal Sur, he visto más a Al Bano que los gañoteos de la UGT. Sólo una noticia el día 20, creo. Hace mucho calor para hablar de tanta comida.

1 comentario:

Javier Lunaro dijo...

A Europa le han hecho el timo de la estampita con la financiación el Centro de Interpretación de "los" caras de Bélmez, un templo para la ignorancia.