10 de septiembre de 2013

Triclinium: El hito del unicornio (08/09/2013)


Van a terminar cargándose la Constitución de cartón sobre la que juran el cargo y ese Hércules que ya parece el mosaico de Issos. Demasiados presidentes con prisa y apuro últimamente, demasiados convidados con hambre, demasiadas palabras repolludas haciendo entre todos una vaharada corrosiva, en aquel salón o en la autonomía. Después de lo visto en la investidura, yo me preguntaba si Susana Díaz, en el primer día de su Era, diría la gran palabra, la clave, la definitiva, la que esperábamos de verdad. ¿Diría Susana Díaz “unicornio”? No pasaría nada. Los de Canal Sur seguirían con las mismas sonrisas y caras iluminadas, como las que ponen los de Telemadrid cuando viene el Papa; la palabra “unicornio” significaría un hito histórico, una nueva época y un esperanzado cambio, y las reporteras de La Nuestra con vestido turquesa, con color y actitud de dama de honor y rostro de pastorcilla portuguesa, arrastrarían sus micrófonos hasta Susana Díaz, los consejeros de la Junta o los ex presidentes amojamados, para que nos contaran sus impresiones sobre el prodigio del nuevo tiempo. Hasta las mujeres del PSOE podrían hacer una pegatina o un musical: “Todas somos unicornios”.

El “día histórico” que proclamó Isabel Gómez, nada más comenzar el especial de Canal Sur, se apiló con otros miles de días históricos de nuestra autonomía en su estantería de latas. Ninguna otra podrá superarnos nunca en historicidad ni alambre. Vestida de blanco como una novia o un Niño Jesús, sacada en pañoleta del coche oficial, Susana Díaz se casaba consigo misma ante unas seiscientas personas. Estaban viejos autonomistas con bufanda sentimental, muy gordos de historia; estaba la flor y la nata de Andalucía y su éxito, la aristocracia orgánica que nos lleva hacia adelante, la de los políticos y consejillos. Y estaban Zapatero, Chaves, Griñán, Rubalcaba, como fantasmas de navidades pasadas, como huesos pelados que dejó Susana. No parecía la escenificación de un cambio, sino la culminación de un largo canibalismo, de sucesivas fagocitosis políticas. Pero, sobre todo, yo me preguntaba cuántos de esos invitados acabarían ante un juez.

Susana Díaz no dijo “unicornio”, pero sí “horizonte”, que nos “une la esperanza y la ilusión”, y que va a “gobernar con las ventanas abiertas” y “las luces largas”, las de deslumbrar conejos. Habló de “humildad” con toda la soberbia de la palabra y dio las gracias a Zapatero. Ha recibido la herencia de los mejores, como para no estar esperanzados. Pero la niña ya era toda una presidenta, la luz institucional, avasijada y como omeya, le hacía rosas acuáticas en el pelo, y hasta Griñán lloró. Sin exagerar. Lloró como una madrina. Aunque no sabemos si de alivio. Y alguien de la familia de Díaz, que estaba en primera fila con hermanas y sobrinitos por el suelo, no se pudo contener y gritó “¡ole, ole!”. Aquello no era la toma de posesión de una presidenta. Era una comunión de barrio. Se hizo muchas fotos con los invitados, fotos numerosas, arrebujadas, de ésas de decir patata que se piden a un camarero, y quiso llevar flores al busto de Blas Infante, otro muerto sentimental que habitan y devoran tantos aprovechados. Había muchos a quienes agradecer el día.

En Canal Sur no dejaban de insistir en el “cambio” o la “ruptura generacional”. Isabel Gómez daba paso a las entrevistas en este plan: “¿Cómo va a ser este nuevo tiempo?”, y la reportera Amaya García preguntaba haciendo apostolado, incluyendo las consignas de Susana Díaz. Más o menos así: “La mujer, la transparencia, la voluntad de acuerdo, de cambio… ¿qué le parece…?”. Creo que la nueva presidenta se ha decidido por una imagen maternal y Canal Sur colaboraba entrevistando a su hermana para que nos contara “cómo es en el ámbito familiar”. Sí, una especie de presidencia modelo Toñi Moreno. Al día (“súper emocionante” según Isabel Gómez) sólo le faltó que cantara Siempre Así. La Constitución y el pobre Hércules están acostumbrados a soportar, en estos actos, cosas peores en su nombre.

7 de septiembre de 2013

Triclinium: De karaoke en el Parlamento (06/09/2013)


Con su discurso de investidura nos dimos cuenta de que Susana Díaz iba a gobernar como una viuda entre ausencias y armarios sentimentales, volviendo los abrigos y los muertos para intentar darles otros veinte inviernos de uso. Quedaba por ver cómo se manejaba cuerpo a cuerpo en el Parlamento, esa taberna de espadachines. Si en su discurso apenas levantó la mirada del atril, como para no equivocarse en el conjuro que convertía calabazas en carrozas y el Antiguo Testamento en la Buena Nueva, ayer, sin papeles, estuvo igual de recitativa pero algo más suelta. Eso sí, limitada. Sólo tiene unas cuantas bolas en el bombo de argumentos y luego esa especie de diccionario confitero suyo con “futuro”, “esperanza”, “progreso” y otras algodonosas vaharadas que entona con soniquete, y con las que podría componer un musical en cada sesión. Griñán era funcionarial, como de tintero y lamparita, y Díaz es más de pasillo y sofá, de política y transacción privadas. En realidad no le van los escenarios. Ella intenta deslumbrar con la lira y a la vez ganar cierta dignidad institucional, aparecer moderada, repartir algo de regia condescendencia incluso. Pero parece un tenista al que han obligado a bailar o declamar. Se diría que sólo está de karaoke en el Parlamento.

Quizá Susana Díaz canta abstracciones porque le asustan o le pinchan los números. Le soltó muchos Zoido, números de paro, pobreza, PIB, déficit, deudas y desconchones. Pero, curiosamente, los números con los que ella contestó fueron inspirados por De Guindos. No se preocupen de los parados, porque las exportaciones, los índices de confianza empresarial y la inflación, que el ministro nos ha vendido como la última reencarnación del brote verde, han mejorado en Andalucía. Tuvo gracia que usara los recursos desesperados de De Guindos. Tanta matraca contra las prioridades, diagnósticos y recetas de Rajoy, y resulta que los únicos números que saca Díaz son los mismos con los que pretende salvarse el Gobierno del PP. Zoido quiso quitarse el complejo de interino y se pasó. Faroleó como un principiante al pedir elecciones con demasiadas ganas, pese a saber que ahora saldrían escaldados, y le leyó a Díaz el programa del PP andaluz. La verdad, viendo cómo está cumpliendo el gobierno del PP su programa electoral, la cosa llamaba a la guasa más bien. Insistió en la poca ética de este traspaso de poderes y vino a decir que Susana Díaz estaba allí por los ERE, como una ahijada del escándalo y del “modelo viciado del PSOE andaluz” que hereda. También leyó palabras pasadas de Griñán o de Chaves, indistinguibles de las de Susana Díaz, como ecos eternos, como fantasmas superpuestos. En el Parlamento andaluz pueden cambiar cargos, ahuecar asientos, moverse filas enteras de diputados como andanas de bodega, pero todo lo que se dice suena repetido, inmutable y quizá cadáver.

Fue una gran táctica del PSOE andaluz hacer que hablara Mario Jiménez. A su lado, Susana Díaz parecía hasta buen político. Tenía la cosa algo de juego del poli malo y el poli bueno. El sofismo a la vez matón y bobalicón, agresivo y ridículo de Jiménez, que dedicó su intervención a la “guerra sucia” del PP, convirtió en burla que luego Díaz acusara a Zoido de faltón. Entre faltones, cantores y sofistas, vamos aviados aquí. Para probar el progreso de Andalucía con los gobiernos socialistas, Díaz recordó que hace treinta años, “si la enfermedad entraba en una casa, entraba la ruina”. Se le olvidó cuando la Junta inventó la jeringuilla. Y el móvil. “Iré a poner el horizonte allá donde los ciudadanos lo necesitan”, cantaba. Nos va a gobernar Judy Garland. Al final se abrazó con José Antonio Castro, que antes había hecho poesía con las gachas que le daban, y parecían los dos el pacto estatuado en una mortecina piedad. “Es mi debate”, le había dicho antes, celosa, Díaz a Zoido, porque éste hablaba demasiado de Griñán. Su debate, su Junta, su Andalucía. A ver si es capaz de hacer con ella algo más que gorgoritos.

6 de septiembre de 2013

Triclinium: El boli de cuatro colores (05/09/2013)


Uno se imaginaba a Susana Díaz escribiendo el discurso de investidura con un boli de cuatro colores. Ella está muy lejos de poder ir, como Griñán, de ateneísta de tañerse la barba. Al final, le salió un trabajo escolar, un cortaypega, un pastiche, un collage con engrudo, jirones de periódico, sorbetes y pétalos. El martes, víspera del advenimiento del Nuevo Tiempo, Virgilio, mi socialista de guardia, me aseguró que el nuevo Ejecutivo andaluz me iba a proporcionar muchas tardes de gloria. Yo le pregunté si ya tenían asumido que la nueva presidenta y el nuevo gobierno de la Junta iban a ser un tebeo. “Lamentablemente”, me contestó sin añadir ni una carita, ni un emoticono, con esa amargura que tiene en el móvil el texto desnudo. El discurso de investidura fue la portadilla, con caricaturas y gusanitos.

Vestida un poco de cura, Susana Díaz empezó como por el Génesis, declarándose la primera mujer. Me pareció un recurso barato y petulante pedir la confianza del Parlamento poniéndose ella misma la medalla de la historia y añadiendo a su causa el dolor y la memoria de las víctimas de la violencia machista. Pero me di cuenta de que ya estaba echando mano de repertorio, de la vieja caja de lápices heredada. Ella ya era historia sin hacer nada, como lo es el socialismo andaluz: por acumulación de sucesos triviales o inevitables, por inercia gravitatoria, por mero descascarillamiento del tiempo. El repertorio sabíamos que incluiría confrontación, meneo al espantajo de la derechona, cancionero del género, caricias tibias a los menesterosos, innovaciones apepinadas, autonomismo de serón, algo de herbolario sostenible, guiños a la izquierda de hocino… Pero antes de volverse a montar en el carrusel eterno, tenía que escenificar una purificación. Y digo escenificarla, porque quien no hizo hasta ahora no es creíble que haga desde mañana. ¿Nos tragamos una Cámara de Cuentas con superpoderes sancionadores, cuando antes la han enmendado y enjabonado a capricho? Pero Susana Díaz juró como bajo aquel árbol de Tara, pelado igual que Andalucía, luchar contra la corrupción y la desafección por la política. Tras el crescendo y las transparencias, falsas como las de Hitchcock, ya se vio con legitimidad para volver a la acuarela.

El trabajo escolar de Susana Díaz estaba hecho copiando de muchos amiguitos. Ella misma parecía montada con trozos de Zapatero, Chaves y hasta Chacón, como un monstruo de Frankenstein socialista. Un poco de margaritismo zapateril, otro poco de orgullo chavista por las modernizaciones de Andalucía y por la mayoría social de la izquierda (me imaginé a alguien diciendo que tienen mayoría social para asar una vaca), más un toque de reformismo ambicioso o pomposo a lo Chacón, queriendo arreglar España como un latero. Díaz hablaba de un nuevo modelo económico y uno recordaba aquellas amapolas convertidas en molinillos de viento de la economía sostenible; proponía ententes y consensos y uno se preguntaba dónde acabaron los pactos y repactos que hizo Griñán hace nada; declaraba que iba a luchar contra el paro y parecía que acaban de encontrar el problema, además de la solución, en un cajón de San Telmo, al lado de un bocata rancio. Y luego, sus burbujitas, sus galletitas de la suerte. “Los despachos del Gobierno serán también los pueblos y las calles de Andalucía”, “gente que necesita que se piense en ellos”, “una sociedad cada vez más igualitaria y más justa”… “Modestia para huir de la grandilocuencia y la retórica que tanto nos separan de los ciudadanos, y utopía para huir del conformismo”, tuvo el valor de reclamar después de semejante arcoíris, en un final que parecía de pregón capillita, sonrojante por el tono meapilas. Con más invocaciones, arrumacos y sonajeros que propuestas creíbles y concretas, el discurso fue un mural de sobras, un recortable mordido, un trenecito de gajos. Toda la nada pintarrajeada que nos imaginábamos que podía salir de ese boli de cuatro colores. Lo que más me ilusionó y emocionó fue cuando dijo “aeronáutico”.

4 de septiembre de 2013

Ouroboros: La culpa de Madrid (03/09/2013)


Madrid con carros de dioses en las fachadas, con hollín en la nariz, con agujeros de manzana mecánica, con gente hecha grano, con cristal hecho cascada, con el imperio de los cartoneros, con reyes de baraja, con taxistas furibundos, con el guardia, el paleto, el ministro y el desagüe de España. Yo llegué a Madrid la primera vez en un tren expreso que tardaba toda la noche en aplastar las montañas y dormir a los soldados. Atocha era todavía una panera de hierro para relojes gigantes y trenes mineros, y estaba aquel horroroso scalextric que metía ruedas en los balcones y atufaba a las señoras y a los loros. Me montaron en el Circular, me llevaron a comer patatas bravas a la Gran Vía, me enseñaron el metro que parecía más una cisterna que un dragón, y el Retiro con su lago de dos palmos y su Palacio de Cristal como una princesita cursi sin vals. Aún había serenos, lo recuerdo. Y pensiones de anafe. Me sorprendió que la gente de Madrid era casi toda de otro sitio y eso los hacía más madrileños. Madrid era en el fondo un pueblo ensanchado donde, casualmente, se había hecho la historia como en una tahona. A partir de una plaza o un cántaro se fueron añadiendo avenidas, monarquías, monjas, trincheras y ministerios y así había resultado una capital para funcionarios, novios y loteras.

Madrid no es Babilonia, aunque los generales, los escritores y los tramposos han hecho allí templo de sus pecados, ambiciones y venganzas. Tiene un palacio en el que los presidentes se vuelven locos y escalinatas en las que la democracia guarda glorias y reposo, pero no es el guardia civil que persigue a las autonomías gitanitas, como nos dice aquí el PSOE. La culpa es de Madrid, que igual que corrompe a las niñas asfixia a las autonomías poniéndoles encima sus chulapos y sus dioses futboleros de mármol. Madrid no les deja ser progres ni espléndidos, ayudar a los pobres ni a las bicicletas. Madrid está con su porra y su prisa, su señor serio y su hora de cerrar, y ante eso no se puede hacer nada. Aquí han agigantado la autonomía no sólo en mitos, orfeones y épica, sino en políticos, funcionarios, oficinas, letreros, organismos, escribanos, conserjes, celadores, cancillerías, capitolios, tenderetes, sacristanes, cachorros, jefecillos y convidados. Pero resulta que esta autonomía morrocotuda, numerosa como un ejército mogol, cara como una monarquía con mil zares, con un burócrata por cada papel y un comisario político por cada portal, no sirve para nada porque todo lo importante depende de Madrid. No puede planificar una política económica, ni reducir el paro (el pleno empleo aparecía como objetivo en el Estatuto) porque eso se decide en Madrid, esquina con Alemania. ¿Nos merece la pena una Junta con presupuesto billonario pero poder sólo para jugar a las comiditas, pegar carteles y llorar? Madrid era hermoso y sucio cuando lo vi de chiquillo. Sigue siéndolo. Te empuja a la vez a huir y a conquistarlo. Y está acostumbrado a que lo culpen de los fracasos, los carteristas y los cuernos.

3 de septiembre de 2013

Somos Zapping: Adiós con rabo de lagartija (02/09/2013)


Muertes sucesivas. Y Chanquete se murió por segunda o tercera o última vez. Y Canal Sur era de nuevo Pancho. Griñán, diluyéndose o desvendándose, volvía a decir adiós repitiendo su serenata tanguista y Canal Sur nos hacía un especial sobre su comparecencia que tenía aires de misa dominical, con homenajes, hagiografías, cantatas con órgano y hasta escenas evangélicas con niños. Griñán se va para “pasar más tiempo con su mujer, sus hijos y sus nietos”, decía La Nuestra, y aquello sonaba a cuando se le cuenta a un chiquillo que su perro se ha ido a un sitio muy bonito con muchos amiguitos, en vez de que lo ha atropellado un camión. En este caso, el chiquillo es Andalucía. Canal Sur no decía dimisión, sino “renuncia”, y volvía a recalcar las “razones personales y familiares”, “el relevo generacional” y “el desgaste político de la coalición de gobierno con IU- ¡pero si el pacto está lubricadísimo!- así como el caso de los ERE, las presuntas irregularidades que se produjeron cuando él era consejero de Economía”, relataba Mar Alonso. Dicho así, parecía una mera casualidad. Sólo mencionaron su posible responsabilidad para negarla, ya que se limitaban a repetir lo que Griñán había dicho en entrevistas y posados. Ni de lejos se oyó algo sobre la coincidencia de su marcha con una previsible imputación. Eso sí, Marta Paneque le adivinó el discurso a Griñán y habló de “cambio generacional y de género” casi en los mismos términos que él usó más tarde. Es lo que tiene hablar el mismo idioma.
Griñán no pierde gracia en sus sucesivas muertes o sangrados. Dijo, por ejemplo, que “la política no puede ser la lucha por el poder”. Por eso Susana Díaz no ha tenido que luchar con nadie para alcanzarlo. Y aún tuvo el cinismo de afirmar que dejó “en manos del Partido Socialista de Andalucía la decisión de elegir a la persona que hubiera de sustituirme”. O del Espíritu Santo. Habló de “cambio de ciclo”, pero es sólo un reemplazo como de jóvenes mineros en la misma negrura. Lo que hace falta es un cambio de modos y modales, de concepto y altura de la política, no de escaparate. Pero él ha dejado una especie de rabo de lagartija de sí mismo que no va a cambiar nada, básicamente porque el PSOE vive muy bien así. Lo mejor de la comparecencia, las preguntas de los periodistas. Algunos andaluces se darían cuenta por primera vez de que se le puede llevar la contraria al presidente de la Junta y al guión de Canal Sur. Y de que Griñán no es Chanquete.


Andaluces con escafandra. El andaluz con el alcance de sus pucheros, con su limitación como autobusera en la distancia, con diámetro como un cráter. Hay andaluces inexportables, andaluces en la pecera de Andalucía que morirían fuera, como peces con escafandra. Recuerdo que una vez vi a Manu Sánchez pasarlas canutas en una gala de por ahí. Simplemente, no lo comprendían. Y él no se daba cuenta. La gente no se reía porque su gracia tiene radio, circunscripción. Como el carácter de ciertos andaluces que han decidido ser tan andaluces que difícilmente pueden hacer de algo diferente. He pensado más en esto que en otra cosa viendo el programa de mi paisana Toñi Moreno en La Uno. Calco o plagio del otro, ha mantenido la temperatura de la lágrima y del escay de la miseria expuesto como en una tienda de muebles. Pero algo no funciona igual. No es cuestión simplemente de acentos o gramáticas. Es el espacio, la muy conocida liturgia en que se movía antes Toñi Moreno, la Andalucía menesterosa y pentecostal, hecha suya, y que no es igual que el resto de España. Por eso hay trucos, resortes, invocaciones y caricias que no terminan de ir bien. Hay andaluces, o caracteres andaluces, o cerrados constructos castizos basados en ser andaluz, que son inexportables. Hemos decidido encapsularnos orgullosamente en nuestra idiosincrasia como mecanismo de supervivencia no tanto material sino psicológica. No nos queda más altanería posible que el purismo de esa esencia, quizá porque poco más hemos tenido. A cambio, tenemos que ir siempre como con la bombona de Andalucía a cuestas. O nos desintegramos.

2 de septiembre de 2013

#TuitMix: Pagar no es nada simbólico (01/09/2013)


Asaltantes Trincones. No entiendo al SAT, que para @TrujilloAli son las siglas de “Sindicato de Asaltantes Trincones”. Si querían llamar la atención, tendrían que haber pagado el material escolar que distrajeron del Carrefour. Eso sí que hubiera sido un notición. “Me parece genial que quieran ayudar a los demás, pero no delinquiendo. Eran 200. A 10€ cada uno, y habrían quedado como reyes”, proponía @MercedesYeza. Sí, pero eso no hubiera sido nada “simbólico”. Pagar es lo menos simbólico que hay. ¿Y qué harán con esos diez carros de simbolismo? Cañamero nos tranquilizaba: “Los carros de material escolar están ocultos en un lugar secreto por seguridad”, tuiteaba @abcdesevilla. Como si fuera el Arca perdida. “Estamos en un tiempo en el que hay que llamar la atención de alguna manera. No sé si ésta es la mejor”, dudaba @gongoraa. Sí, a pesar de toda la propaganda de la Junta, hay niños sin material escolar. Pero la denuncia hubiera funcionado igual si los del SAT hubiesen ido disfrazados de chirigota del Love y pagando. Lo que tan simbólicamente quieren defender es otra cosa: su derecho a robar. Cuando lo consideren justo. Dogmas de su revolución. Si no fuera por eso, iban a tocar ellos material escolar…

Rueda de peloteo. Griñán se iba y no corrían el champán ni las lágrimas, sino la baba. Después de la rueda de prensa, en TW comenzó la rueda de peloteo. “Le doy las gracias a @PepeGrinan por ser un Presidente inmejorable y por todo lo que ha hecho por Andalucía y los andaluces #GraciasGriñan”, segregaba @Maria_JoseGP, de las Juventudes Socialistas. “Un político d cuando la política era otra cosa,y el blanco d la frustración d la dcha mediática y política tras 25M #Andalucía”, decía ‏@plazaro67, periodista de Canal Sur. “Vender la espantá como cambio y nueva transición. Aducir razones personales para huir de Alaya y refugiarse en el Senado. Escándalo”, opinaba por el contrario @josmrobles. @JavierArocaA remarcaba: “Griñán al Senado. Se espera que sea portavoz del grupo andaluz, el más numeroso. Así se oiría hablar algo más de Andalucía”. Pues yo diría que ya se habla bastante de ella últimamente…

Argumento sindical. @UGT_Andalucia se defiende con uñas y dientes. O con cuchillo y tenedor. A los medios que continúan con la campaña de descrédito a nuestra organización: informen ustedes de esto”, tuiteaban, enlazando a algo que no era una explicación, sino una noticia sobre los discos duros de Bárcenas. Que lo suyo tampoco es para tanto, vienen a decir. “Hemos creado 1 comisión de investigación interna para comprobar si hay facturas falsas que por ahora no hemos hallado”, nos terminaban de convencer. Cañamero declaró que “robar no es coger material escolar. Robar es lo de los ERE o lo de Bárcenas”. Si los ERE no le salpicaran, UGT podría sustituir “material escolar” por “convidás de gañote” y tendríamos el mismo argumento sindical.

30 de agosto de 2013

Ouroboros: El cansancio (27/08/2013)


Cansado, siempre cansado, de las miradas o la infamia, de la verdad o el pasado, de los enemigos o los errores, de la pereza o la putrefacción. Griñán se va con su hatillo de sombras y sus ojeras de bolsillo, presidente que pudo cambiar las cosas y no hizo nada salvo entumecernos a nosotros y seguir acunando al PSOE andaluz en su palacio canoa. Griñán traía el cansancio como nudos en los ojos y sogas en las manos, el sueño como un gondolero, el tiempo como una pata de palo, las palabras péndulo moviendo la nada como una cucharilla. Griñán ha sido apenas una cabezada en la historia política de Andalucía. Parece que vino sólo a correr las cortinas para que durmieran la tarde los espíritus encadenados y las esperanzas aplazadas. Cansado para levantarse, cansado para parar aquello, todo: la corrupción, la rapiña, la avilantez de un partido dueño de Andalucía, la justificación del fracaso como única estrategia de gobierno… Cansado para encender la luz, para tirar de la cadena, para ser valiente, para responder a un pueblo. Cansado de la política, dicen. Tan cansado que se va al Senado, admitiendo que es un balneario; al Senado, que parece un cabecero de cama. Pero ya estaba cansado, llegó cansado, sin ganas como un mal verdugo. Apagó las velas, dio besos a los muertos emparedados, rezó a las estampitas heredadas, se echó entre la paja de nuestra miseria y las plumas de su serrallo, y nos puso el despertador en un futuro sin hora. Así, tan cansado que le cansó hasta la política que nunca hizo.

Hoy Griñán se va sin irse. Un dimitido que sigue en funciones es una clase de fantasma que yo no conocía. Está cansado hasta para dar el portazo y se marcha arrastrándose, apagándose, afilando su translucidez, confundiéndose con los cuadros y los aldabones. Ahora me pregunto si su cansancio era nuestra molicie, si Andalucía y Griñán no se han mecido mutuamente. Los brazos caídos llaman a más brazos caídos. Pero Griñán es un personaje episódico. Sólo tenía más cara de sueño, como otros tienen más cara de hambre. La voluntad destensada, el bostezo orondo, la duermevela con canciones, no vinieron con él, breve viajero que no llegó ni a calentar la casa. Estaban aquí como el clima de la política y la marea en nuestros pies. Susana Díaz cambia la mecedora por el abanico, pero es el mismo cansancio de eternidad o de abandono, como el de estas tardes de agosto en las que sólo se oyen de lejos, como violas, perrillos y pasos. Demasiado cansancio para hacer, para pensar, para mover Andalucía como un gran molino. Ese cansancio suyo o nuestro que sólo deja rodar las cosas. Por eso, para formar gobierno, Díaz se limitará a repartir sillas por las provincias del PSOE. Así es como nos mantenemos, asfixiados, a ras de suelo. Griñán estaba cansado como lo está de su blues un viejo banjista. Susana Díaz está ya cansada como lo está de sus piscinas una joven heredera. Sin ojeras ni reló de abuelo como Griñán, Susana demostrará pronto lo cansada que está para intentar nada. Ni levantarse a ver qué hay fuera.

27 de agosto de 2013

Somos Zapping: Griñán como Camela (26/08/2013)


Actuar mucho. Por fin apareció, con fondo de visillos y sofás, con blancos y contraluces, aún en su agosto de resol y siesta con botijo, como una Isabel Preysler pregonera de pueblo. Aunque yo me acordé más de Sara Montiel cuando le ponían filtro de gasa en la cámara. Algo de eso tenía ese posado para Canal Sur, entre lo institucional y lo quirúrgico. Sí, por fin apareció Susana Díaz, engullida por el veraneo, raptada por el fantasma de Griñán como por un heladero, muy callada mientras hacía su castillito de renovaciones y conchas. Y habló de Gibraltar. Supuestamente, porque usó otra de sus frases intercambiables, de sus galletitas de la suerte, y lo mismo podría haber hablado de Casillas. Que no les despiste su silencio sobre ese conflicto de banderas, hormigón y oro pirata, porque la Junta, como es su costumbre, lo que ha hecho es “hablar poco y actuar mucho”. Tiene gracia. Hablar poco y actuar mucho. Como un mimo. Como un clown. Maravillosa descripción de la Junta la que le salió por casualidad al meter la mano en el bombo de los eslóganes. Hablar poco, o más bien sin sustancia, y actuar mucho, o sea, representar, fingir. Por cierto, lo de “actuar” en lo de Gibraltar significaba llamar por teléfono. La verdad es que lo de actuar no es lo suyo. Susana Díaz no interpreta bien. Sin naturalidad, con soniquete, curil, mala como una buena de culebrón. Pero qué aparición de verano, que sirena agosteña, qué vendedora de horchatas verbales. Por cierto, el posado de Susana Díaz, bien dosificado, fue aprovechado otro día por Canal Sur, que así llenaba gradualmente la actualidad con su presencia. El miércoles, la volvieron a sacar diciendo nada menos que “los ciudadanos están hastiados de tanta corrupción y ante eso hay que actuar”. Sigue siendo increíble como política y como actriz. Como humorista, eso sí, sigue la más castiza y meona tradición andaluza.


En blanco. El blanco, qué tiene el blanco. Susana Díaz vuelve el lunes y Griñán, el domingo, y los dos van de blanco, el color de la pureza y de las fiestas de pijihorteras descalzos. Blanco llameante, blanco perdón, blanco detergente, quizá porque Griñán se va para no “manchar” la institución, para que “ningún escándalo salpique Andalucía”, y por eso aparece como un ángel recién lavado o como un cocinero muy pulcro. “El desgaste político por los ERE” ha influido en su decisión, reconoció como iluminado por su propia chaqueta. Pues para eso no hacía falta entrevista ni vestirse de guapo de Corrupción en Miami. “Tenía que elegir entre el daño que se le puede hacer a Pepe Griñán y el daño que se le puede hacer a Andalucía y a la Junta de Andalucía, y he escogido no dañar nunca a Andalucía y la Junta”, extraía Canal Sur de manera convenientemente heroica. La verdad es que con la dimisión de Griñán ocurre como con la separación de Camela: el daño ya está hecho. Susana de blanco, casándose con sus burbujas; Griñán de blanco, como haciendo panameña con su marcha la corrupción andaluza; una entrevista en la prensa también tirando a blanca (mi querida Lalia González de Santiago le preguntó, como José Luis Perales, “a qué va a dedicar el tiempo libre”)… Y en Andalucía, mientras, legislaturas, mentes y ojos en blanco.


Experta opinión. Canal Sur afilando la inteligencia de sus espectadores: “Técnicamente, los expertos en estas cuestiones hablan de teleplastias”, nos ilustraba Francisco J. Oliver sobre las caras de Bélmez (¡en el informativo!). Sí, fue capaz de decir “técnicamente” y “expertos” en una frase sobre fantasmas. Fantasmas que pintan con salpicones y pringue churrera. Tras la experta opinión, nos pasearon por el increíble y ufano Centro de Interpretación de esta chorrada, como un museo del tren de la bruja. “Un fenómeno que nadie ha atinado a explicar”, remataban. Pues es fácil: hay expertos en timos y hay expertos en hacer de la tontería orgullo y patrimonio.

Calor y gañoteo. Este agosto en Canal Sur, he visto más a Al Bano que los gañoteos de la UGT. Sólo una noticia el día 20, creo. Hace mucho calor para hablar de tanta comida.

26 de agosto de 2013

#TuitMix: El maletín nuclear de la Junta (25/08/2013)


Valderas y los comecocos. No sé si es muy creíble lo de @DvalderasS jugando al Sonic Dash. Yo lo veo más enganchado al Apalabrados, con mucho empeño y algo de sudor en el labio superior. El tuit desapareció, pero el pantallazo lo publicó @ElHuffPost y corrió por TW: “Mi mejor puntuación en Sonic Dash es 14.076 ¿Puedes superarlo?”. Se podría haber quedado ahí, en otro político pillado ocioso, aunque es agosto y las manos van al móvil como a la arena o al ombligo. No pasa nada por jugar. Además, “como decían las madres –recordaba @quicochirino- : déjalo, mientras esté haciendo eso no hace otras cosas”. Pero nuestro vicepresidente joya quiso arreglarlo: “Ya hay que ser mal intencionado para pensar que me dedico a jueguesitos. ¡Podría-¡pero NO!.Por suerte tengo familia jovencita.” (todo sic). “Lo peor no es el juego, es que escriba ‘jueguesitos’, con ese. La misma que le sobró con Blas ‘Infantes’ [en otro tuit]”, decía @asotelo. Él no ha jugado, “¡pero PODRÍA, eh?”, destacaba @Yorcluni. Un infantilismo inalcanzable por los comecocos. Claro que más grave es aceptar su versión, que han sido los niños. Espero que no tengan acceso también al maletín nuclear de la Junta, ahora con lo de Gibraltar. O a los presupuestos, o al pacto de gobierno. Cuidado al prestar los cacharritos. “Siempre es bueno que haya un niño chico al que echar la culpa de todo”, apuntaba @agfercar. Lo que pasa es que, en este caso, el niño chico es él. Y es vicepresidente de la Junta. Como decía el tuit: “¿Puedes superarlo?”. Quizá Susana Díaz.

O Twitter o alpargatas. Teófila Martínez la armó con el lujo del Twitter. Ya saben lo que declaró: “Hay gente que pide para comer y tiene Twitter, que cuesta dinero”. “Mis respetos para el genio que le cobra todo los meses el Twitter a Teófila”, escribía el humorista @_Queque_ entre el recochineo general. ‏“Os metéis con Teófila desde Twitter porque le cuesta una pasta defenderse”, regañaba @rubensancheztw. Luego la alcaldesa intentó matizar: “Tener acceso a internet, ¿eso es gratis?”. Pues desde 8 eurillos. Pero ya ven: o hay para alpargatas o para Internet. @enriquelinde explicaba: “Vamos a ver; lo que Teófila quiso decir es que los pobres no deberían tener derecho a usar Twitter, aunque sea gratis”. Y @conchacaballer subrayaba que “lo peor de Teófila Martínez no es lo de twitter sino el desprecio a los pobres y ese ‘tanto opinar tanto opinar’ del q está muy harta”. “Que dice Teófila que no se puede ser pobre y tener Internet, pero que sí se puede ser pobre y votar al PP”, guaseaba @gerardotc. Al final, esto del TW le va a salir caro.

Visitando fantasmas. Si se aburren, sigan la propuesta de @FelipeAlcarazM: “Cementerios que recomiendo”, tres tuits invitando a visitar las tumbas o los fantasmas de Gramsci, Marx o Althusser. La alegría del verano. Qué enfermizo y macabro fetichismo el de ciertas ortodoxias ideológicas.

21 de agosto de 2013

Ouroboros: Lucha obrera en papel (20/08/2013)


He encontrado algunos números de la revista Trabajo y diálogo social en Internet. El último, de abril de 2011, trae a Zapatero en la portada, presidiendo un saludo como de mosquetero con sindicatos y patronal después del acuerdo social y económico que nos salvaba ese año. “Jubilación más flexible, sistema público más seguro”, decía el titular optimista o enamorado del pacto. Luego, anuncios de la Cadena Ser, del espacio Emplea2 de Canal Sur, de colchones con precios especiales para afiliados de UGT Andalucía, invitando al chiste. Y sí, también de su programa de formación para el empleo, con siluetas cursillistas de cierta delicadeza japonesa sobre logos de la Junta y el Fondo Social Europeo. Uno no se imagina que anuncios así puedan costar 29.774,94 euros, cantidad tan increíble por alta como por poco redonda. A UGT le parece de lo más normal. Y a la Junta, que nada dijo cuando le cargaron este descomunal importe, por lo visto también. Un importe que coincide con la factura de la impresión de la revista. En el universo sindical todo se engarza de manera bella aunque azarosa.

Los grandes sindicatos se han convertido en chatarreros del paro, burócratas de sus huelgas, paseadores de ataúdes y fotógrafos de salón. Uno ya no se los cree desde que sus motines y sus silencios se alternan, se contradicen y salen a subasta; desde que los trabajadores, reducidos a invocación abstracta y barata, son su medio y no su objetivo; desde que zumban alrededor de los partidos y del poder político, y, sobre todo, comen de ellos. Han traicionado su historia, se han aburguesado, han terminado convertidos en empresas de pegatinas y mudanzas, y, ahora, van cayendo en el mismo barro de toda la política. Ni monjes del tajo ni guerrilla del pobre, sólo otro negocio con intereses, prole, enjuagues y bolsillos. Metidos en los ERE falsos y sacando de la formación de los parados dinero para su tabaco, su peluquería o su culto, se han incorporado definitivamente a la decadencia y la sinvergonzonería global que nos asola.

No sé cómo se explicará UGT. Ni la Junta, parte pagadora silenciosa como suele. Igual el sindicato presume de calzas de Robin Hood. Al fin y al cabo, todo es por el bien de los parados. Incluso puede ser más importante para el desempleado el que UGT propague sus homilías y encemente sus barricadas que recibir cursos de madera, mueble y corcho como informa la revista. Trabajo y diálogo social es una publicación efectista pero algo cutre. Mucho mejor la revista Unión, también de UGT. Un lujo de maquetación, infografía y diseño. Veo allí publicidad de formación y orientación con trabajadores trazados en un rosa de granizada, y brazos que rompen cadenas hechas con eslabones de euros. Pero también anuncios del Banco Popular o de aseguradoras. Por el bien de la clase trabajadora se puede aceptar dinero del capitalismo o rebañar de algún cajón público que estaba para otra cosa. Luego, en papel, la lucha obrera queda preciosa. Parece una heladería.

20 de agosto de 2013

Somos Zapping: Arenas, espeto de verano (19/08/2013)


Fantasía en la Audiencia. Sospechosa fue la declaración de Arenas ante Ruz: no estaba nada moreno. O sea, que el no acordarse de cosas ni tener nada que ver con ellas es algo que, paradójicamente, necesita su preparación y quita mucho tiempo de ese agosto crujiente y velero que él solía tener. Arenas sufrió de amnesia, una enfermedad común en los políticos. Otras son la ceguera ante el espejo y el aumento de volumen torácico por corrupción ajena, o sea, sacar pecho con la suciedad de los otros a pesar de la propia. Arenas llegó a la Audiencia Nacional “entre pitos y abucheos”, contaba Canal Sur, que por supuesto abría el informativo con esa noticia, una fantasía casi lúbrica. Cuando Victoria Romero decía que “Luis Bárcenas reconoció en su día la contabilidad B del Partido Popular”, me imaginé algo parecido mencionando que “Francisco Javier Guerrero reconoció en su día la existencia de un fondo de reptiles”. Así, en el primer minuto del informativo, apuntalando su presunción de veracidad, que ya vendrían luego las matizaciones… Pero eso no encajaría en Canal Sur con la misma belleza que el ensartamiento de Arenas, espeto veraniego que aún espera la llama.


De repente, Zarrías. Paseíllo de Arenas y Cascos por la Audiencia Nacional, Rubalcaba pidiendo la dimisión de Rajoy, flases del presidente con sus negaciones evangélicas… Hasta ahí, todo previsible en el informativo de Canal Sur. Y, de repente… ¡Zarrías! El susto de Zarrías, la cara ya matasellada políticamente de Zarrías, defendiendo su relación con los hijos de Ruíz Mateos imputados por los ERE. “Intentar que esas inversiones generaran actividad económica y empleo, eso es lo que ha hecho Gaspar Zarrías -decía, en tercera persona loperística-, porque creía que era mi obligación. Y cuando alguien cumple con su obligación, no tiene la más mínima preocupación”. Y tanto que generaron actividad económica. Como para asar vacas con ella, por lo menos. Y asar vacas tampoco es para preocuparse. Ah, Zarrías… Siempre tendrá su hueco en La Nuestra, como un sevillanista acabado.


Momias con armiño. Qué calor da la copla en verano, como si los lunares fueran armiño. Da calor como los capillitas de agosto, con sus chaquetas y corbatas y chapados, con su banda de música en la solapa para las vírgenes fareras o cantareras de Andalucía, también folclóricas. Calor de refajo, calor de corva sudada, calor aumentado por la sensación aceitosa del refrito televisivo veraniego. Canal Sur tiene copla grabada no ya para un verano, sino para toda una glaciación. Copla con sus triunfitos, sus momias, sus cachorros, sus ataúdes como peinadores antiguos; copla de uno en uno, en dúos, en cuadrillas, en bandos, en troupe; copla con adultos, con niños, con adultos y niños; con muertos y sin muertos. A veces se unen en las repeticiones del verano, como muchos trapos por la cara, la copla, los fruncidos, los pasopalios y los entierros. Como lo de Menuda noche con Marifé de Triana, que volvieron a poner. Ese roce enfermizo de niños con viejos o cadáveres… Niños de ahora con Marifé de Triana… Me suena tan raro o tan inverosímil como niños de ahora con Gento. Salvo si tenemos el pasado como presente eterno, salvo si hemos asumido vivir en la ceniza. Tonadillera con niña y Virgen encendida en cera, como ofrenda a las diosas amarillentas de la copla. Y encima nos anunciaban, en la esquinita, la película Mensajero del futuro. Futuro aquí, donde todo es estatismo contemplativo y parecemos vivir una larga era egipcia con ídolos y ritos circulares e inmutables. Qué calor de copla, como de vendarse y enterrarse ahora junto a sus momias, con resignación de siervos.


Éxodo. Calor, también, el que pasan los andaluces para ser extras en la película de Ridley Scott, Exodus, ya casi una sección fija en el informativo. Por 80 euros al día, en nuestra deprimida tierra se funde uno al sol en una cola y se deja barba o nariz mosaica si es necesario. No le faltarán figurantes, seguro. Aquí ya venimos con el hambre y la rendición puestas. Esclavos de la historia o de nuestros fetiches, aún por liberarnos.

#TuitMix: Mis parados, mi dinero (18/08/2013)


La Inmaculada Labor. El dinero de mis parados es mi dinero. Parece un corolario del mismo concepto de sindicato “de clase”, que les concede como una patria potestad. La realidad es que los sindicatos tampoco han podido escapar de la decadencia moral de la política y sus anexos. No sé qué especial pureza o virtud sindical les iba a librar de la humana debilidad, pero aún se defienden como con un dogma de la Inmaculada Labor. “UGT se ha quedado con millones de euros destinados a los parados andaluces y no pasa nada”, decía amargamente @rlchia. @jaimenunezc definía así la “acción sindical”: “-Se quedan el dinero de formación de parados para hacer pancartas -Parados de UGT las llevan y protestan por falta de dinero”.  Por su parte, @UGT_Andalucia aseguraba que “no ha desviado fondos de formación” y culpaba a la “caverna mediática”. Pues “los de la caverna os han fulminao”, que espetaba @frugivo. La caverna y hasta la jueza Alaya, que sostiene que UGT y CCOO se financiaron con los ERE irregulares. “Lo de UGT no tiene nombre –resumía @antonio_rvega-. Comisiones ilegales, facturas falsas, líder con casa gratis, comilonas el día que presentan un ERE, mudanzas de gañote”. “UGT se va desfigurando lentamente a medida que aparecen detalles en Andalucía. De la PSV a los ERE. ¿Qué ha pasado con los sindicatos?”, se preguntaba @trecet. “Que se han convertido en una nueva versión del sindicato vertical”, le respondía @Monsaraz69. O en otro comedero más a costa de la ira, la necesidad y la ingenuidad de la gente. Aprovecharse de los débiles a los que se dice defender es depravado. Pero, sobre todo, es eficaz y rentable. Al menos, aquí.

La secta Guadalinfo. Cuando vi el hashtag #PreparandoDíaDelFracaso pensé en un lánguido suicidio colectivo, en la crisis o la amargura punzando las venas de jóvenes de blanco en una silenciosa granja llena de abducidos, parados y vacas. Pero no, la rara chifladura era de la Red Guadalinfo, ese invento de la Junta, congelador de innovación, esperanza o resignación en Internet. @GuadaLupion lo explicaba así: “Hemos estado #preparandodiadelfracaso para publicar hoy EL MANIFIESTO: FRACASAR ES BUENO”. ¿Pero qué clase de secta de emos están formando? Se entiende que en la Junta lleven 30 años viviendo del fracaso y lo aprecien, pero de ahí a exaltarlo y hacer de eso la chispa de la vida, me parece de club de bebedores de lejía. Debe de ser la inversión de todos los valores, no al modo nietzscheano, sino progre. Fracasar es bueno, hagamos una canción de los Teleñecos. Estamos tontos ya…

Inteligencia pepera. Lo del @ppandaluz no es el TW: “Muchas gracias a los 10.000 seguidores que acabamos de alcanzar por su inteligencia, paciencia y generosidad”, escribían. ¿Su “inteligencia”? ¿Por seguirlos? A ver si la inteligencia que se adjudican les lleva a buscar candidato y a hacer oposición sin parecer un gallinero espantado.

14 de agosto de 2013

Ouroboros: El puño en la ciénaga (13/08/2013)


Qué bueno es Anguita como personaje, como libreto, como estatua romana. Y lo es porque, más allá de sus ideas o dogmas, siempre ha habido en él una coquetería de elegancia, rigor y coherencia. Una especie de compromiso estético y ético que yo llamaría simplemente caballerosidad, de una manera reconfortante y empecinadamente antigua. Ahora me acuerdo mucho de Anguita, al que puedo respetar y hasta admirar desde la diferencia, como pilotos de biplano enfrentados. Lo de Anguita era un clasicismo no de califa ni de profeta, como decían, sino de maestro de los de tiza y compás de cuerda, auténtico sacerdocio. Después, todo en IU ha sido aquí como una invasión bárbara. A Valderas da vergüenza escucharlo y leerlo, y aunque Maíllo venga precedido por un viacrucis de latines, no parece Cicerón, sino un monaguillo apocado atento a los recortes de hostias. La decadencia de la política se ha notado en los partidos en el poder, que se han vuelto caligulianos, inmorales, no sólo por los mangazos sino por ponerles coronas a sus bufones y percherones. Los que no han tenido tanto poder han aguardado en el hambre o en el éxodo, alimentándose espiritualmente del purismo de sus ortodoxias, como sectas adventistas. Esto ha hecho aquí IU, el partido más ideológicamente religioso de todos. Pero el hambre es muy mala y hay que ser un héroe o un anacoreta para rechazar la tentación. Hay que ser, quizá, Anguita.

IU, ya gobernando en Andalucía, ha mantenido la retórica paria-revolucionaria para su feligresía y para captar votos en la abandonada miseria de nuestra tierra, muy propicia para ello, mientras se pegaba al calorcillo del régimen. En el franquismo se hablaba del posibilismo, ese permanecer dentro del sistema por subsistencia, sin señalarse mucho pero combatiéndolo al menos con parábolas o pequeños gestos. IU no ha hecho ni eso. A pesar de los bocados de Alba Doblas en la comisión ERE, IU también se quedó en los cuatro golfos. Sus argumentos para defender el indefendible fondo de reptiles (¡dinero público dado arbitrariamente sin más requisitos ni controles que el capricho de las camarillas del PSOE!) y para atacar a la jueza Alaya han terminado siendo exactamente los mismos que los del PSOE. El “pasar página” de Valderas, páginas en llamas o ensangrentadas, ha sido la ceremonia definitiva del arrastramiento de IU.

Llegará septiembre y un Gobierno andaluz encabezado por Susana Díaz y Diego Valderas parecerá una nueva temporada de Gandía Shore o Gran Hermano. El nivelito intelectual y el abandono moral de la manita en su encantador carrusel. Da igual si el pacto se rompe o no, porque barajar las cartas en otras elecciones nos dejaría el cortijo igual: el bipartito en simbiosis, lealtad por baratijas, sillones por hacer la vista gorda y una acción de gobierno reducida a la cartelería y el milenarismo. Anguita, con corazón hendido machadianamente, se equivocaría pero no se vendía. Me acuerdo mucho de él cuando los de IU-CA levantan orgullosos el puño en la ciénaga.

Somos Zapping: Barenboim no tapa a María del Monte (12/08/2013)


Coros y danzas. Gibraltar es una muela de juicio contra el cielo, “una espina clavada en el corazón de los españoles” que decía la retórica franquista, o quizá sólo un casino flotante con cañones. El caso es que de vez en cuando se descuaja del mapa y de la niebla y se mete en los ojos de la política, el sentimentalismo o la teatrería. El Peñón alimenta una especie de patriotismo de gol de Zarra o de revancha de Francis Drake y la gente se pone muy cervantina con estas cosas, a lo Federico Trillo. Aunque los llanitos parezcan ingleses caleteros o españoles que se hacen los zurdos, ellos se sienten sobre todo gibraltareños. Seguramente porque el Peñón no es una patria ni un caballo de Troya, sino un negocio; un negocio con velador y ruleta, y eso sí que produce devoción. Pero aquí siempre parecerá que nos han robado un Cristo los del pueblo de al lado. Y a lo mejor lo robaron, porque el Tratado de Utrecht decía sobre el castillo y la ciudad que “dicha propiedad se cede a la Gran Bretaña sin jurisdicción alguna territorial, y sin comunicación abierta con la región circunvecina de tierra”. Pero bueno. Ni vamos a declararle la guerra a Gran Bretaña ni Gibraltar nos va a atacar con monos, así que lo que queda es este juego entre la diplomacia y Gila que hemos visto en todas las televisiones. De Gila parece lo que dijo Rajoy, que van a tomar “medidas aleatorias”. ¿Tirando dados? ¿Lanzando una moneda? A veces uno desearía que nos invadiera Gran Bretaña. Me imagino a los británicos tomando posesión de la Junta como de Borneo… El caso es que las televisiones han sacado muchos barcos de guerra y lanceros de embajada, pero lo fundamental es que los desplantes de unos y las ganas de borrar titulares de otros están perjudicando a trabajadores y negocios de la zona, que pasan de jugar al Risk. Pero aún veremos a Margallo haciendo que espía vestido de lagarterana. Coros y danzas del patriotismo y el disimulo.


El pin de Blas Infante. Blas Infante se muere cada año con menos viudas. Están ya peleadas o aburridas de ese difunto simbólico en el que se han posado todas las palomas ideológicas también por una lealtad simbólica o sólo repetitiva, como con una vieja tía que se visita. Personalmente, creo que Infante dijo más tontadas que otra cosa, aunque quizá sea más importante pensar en sus objetivos: dignidad, libertad y justicia para un pueblo castigado. Objetivos que no sé si les importan a todos los que lo han usado de pin. Veo en las noticias de Canal Sur que Valderas y Maíllo se van a la carretera de Carmona a zurear a la patria y a su pastor y a defender el “poder andaluz” atacado por Rajoy y la Troika, que así dicho parecen robots del Doctor Infierno. Siempre recuerdo que el primer Estatuto establecía como uno de sus objetivos principales el pleno empleo en Andalucía, ya ven el sarcasmo. Pero todo es culpa de Rajoy y la Troika, sin duda, no de los que llevan aquí más de 30 años en el poder,  los socios actuales de IU. Esta IU que ahora levanta el puño ante la estatua de Blas Infante, más atropellado que fusilado, mientras quiere enterrar los ERE rapidito y gobernar con los administradores históricos de nuestra miseria aunque signifique comer en el estercolero. Y comerán, porque Maíllo tiene cara de hambre como los poetas en los cócteles.



Con la cultura. Lo de Barenboim en verano es un arabesco de música, dinero y mestizaje y por eso le pega tocar en la Alhambra, que parece acompañarlo con su propio laúd mojado. Nos lo mostraban para rematar las noticias, con el preludio del primer acto de Los maestros cantores de Núremberg. Pero lo gracioso fue el rótulo: “Canal Sur con la Cultura”, con la ce mayúscula inscrita en un círculo, que así debe de ser más cultura. Todo el tiempo coplas de planchadora y sevillanistas acecinados; flamenquito de botellón, melenitas llorones y rumbita harta de rebujito (con toda una cadena, Canal Fiesta Radio, consagrada a ello), y dicen ahora que están con la cultura. Ya sé que la Junta se gasta mucho dinero en él, pero Barenboim no da para tapar a María del Monte ni de perfil.

12 de agosto de 2013

#TuitMix: Pasar página o limpiar la era (11/08/2013)


Bichos en el pelo. Diego Valderas, vicepresidente con zurrón, dijo que la jueza Alaya “no se distingue por su celeridad ni prontitud”  mientras “Andalucía necesita pasar página” con los ERE. Rapidito, que molesta. Curiosas escalas de prioridades y tiempos las de IU. “En lo que vamos desempolvando los abusos de la Reconquista podemos ir pasando página a los ERE”, ironizaba @fgtaboada1. “Que ponga de su bolsillo los 1000M € que faltan y estoy dispuesto a olvidar”, decía @pmartinezlopez. Pero es que se tergiversaron sus palabras, quiso aclarar luego @DValderasS: “Andalucía necesita ¡YA! pasar esta pág. de corrupción, conociendo el alcance de responsabilidades políticas y penales. Esa fue la opinión”. Sí. Ahora “pasar página” y hacer reproches a la jueza significa querer llegar hasta el fondo. Y las críticas a Alaya son porque la ve con pocas ganas de ello, ¿no? Valderas la ‘anima’ igual que el consejero De Llera, pero es que IU ya ha hecho suyos todos los argumentos del PSOE: las imputaciones selectivas, la tardanza, la indefensión (los que ha desmontado la Audiencia de Sevilla) y hasta la legalidad de las ayudas, contra lo que sostiene la jueza. ¿Y las prisas? Con ese “¡YA!” parece pedir que le quiten bichos del pelo, los de la complicidad o connivencia con la corrupción de sus socios. “El PSOE con altos cargos y los Ruiz Mateos engordan la trama ERE y dice Valderas que hay que pasar página ¿Tanto hay que arrastrarse ante S [Susana Díaz]?”, se preguntaba @mario_bilbao. “Con 116 imputados no se puede pasar página ERE. Colaborar con la jueza y limpiar la era es lo que procede”, le exhortaba @PacoRau. @Raul_alberola insistía: “Hay 116 razones para seguir investigando los ERE, y 116 razones para que IU rompa el pacto con el @PSOE”. Pero hay migas del presupuesto, carguitos y enchufados. Pasar página pronto, seguir así gobernando o figurando sin sobresaltos ni manchas… Valderas sólo expresó lo que soñaba. Enseguida hubiera dicho Anguita que había que pasar página con un escándalo así…



Gibraltar de espantamoscas. “Ay qué casualidad / ahora una guerra con Gibraltar”, tuiteaba yo al ritmo del Peña y el Masa. “La gente no respeta ni que estamos en carnaval (todo el año)”, remataba @FernandoSantia5. Mientras volvemos a la pérfida Albión y los chistes de Morán sirven con Margallo, a Rajoy el rifirrafe le funciona de espantamoscas. Los que no dicen nada son los gobernantes andaluces. Reflexionaba @AbeInfanzon: “¿Se imaginan que Gibraltar hiciera frontera con Cataluña o las Vascongadas, la que tendrían liada? Y Griñán, Valderas y Susana en cambio…”. Eso es que van a mandar a Barenboim a arreglarlo. Por @Susi_Enfurecida sabemos que están muy liados con la renovación: “Si no fuera por la cara que tiene el pobre, le daba un carguito”, tuiteaba adjuntando un expresivo vídeo titulado “Juan Antonio Sánchez con Susana” (búsquenlo en YouTube). Están ellos para guerras coreanas.

7 de agosto de 2013

Ouroboros: Mapa de agosto (06/08/2013)


Los políticos perseguidos por pandorgas, por tiburones de plástico, por bicicletas con helados… No sé si nos dejarán tranquilos en agosto, que es cuando uno se hunde en la arena de su cuerpo y en los ojos mojados de la sombra. Hacia septiembre corren presidentes en pelota, acosados por perros en llamas o piragüistas asesinos; hacia septiembre pasa un barco alto y pesado como una pirámide maya, igual que toda la política que avanza ahogándose; hacia septiembre como hacia un río pasan caballos conquistadores de conchas o huidos del desierto salvaje de nuestra pobreza, como quisiéramos huir todos. Ni siquiera nos van a dejar flotar en agosto, con la mano en las lágrimas del mundo y la boca en un racimo de la tarde. En cualquier momento se nos muere un gobierno, se nos mata un farero, se nos come un pie el fango, se nos cae el castillo de olas, se nos pierde un niño en la grieta que hay entre las algas y las madres. Un sol de chapa, una carne de zumo, un agua fenicia, un horizonte tensado como un arco, y lo mismo nada de eso dura. Igual los políticos lo desmontan todo y se llevan agosto como un mapa doblado para volver a poner sus funerales de coronel, su nieve en los ojos, su honor de cornudo, su dinero de muelas arrancadas al pueblo, su armiño de estupidez sobre sus hombros y nuestras cabezas. Podrían dejarnos en paz mirar a las muchachas juntas como signos del zodiaco, a la naturaleza extender su melena mojada, al tiempo parado en una gota o al sueño hilándose en el ventilador, como cantado por una doña. Un rato de descanso, que ya ajustaremos cuentas luego.


El sol teja las azoteas, los árboles han pellizcado la sombra, los gatos se han hecho broches o llamadores como las lagartijas, las motillos suenan como buques y los buques suenan como ballenas, el mar viene desde lejos con capa o te arrastra de cerca como una anaconda, la oscuridad huele a cerezas, la noche sabe a beso con arena y cocacola, las alacenas guardan relojes de harina, las camas hacen sargazos para los amantes, en los bares esperan amigos y roqueros con risa y sándalo, en la playa se derraman acuarios sobre los pechos de las mujeres. Esto podría ser el descanso, sin ellos, sin los políticos. Pero sabemos que están ahí, volcando agosto hacia sus fauces. En septiembre, con olor a borriquillo mojado y a lluvia sobre esparto; quizá en septiembre ajustaremos cuentas. Con los mentirosos y los canallas y los memos y los ladrones. Ahora me gustaría descansar, que sólo queden el rumor del mar como de nudos de agua deshaciéndose, la carne y la naturaleza adornando de islas la mirada, las estrellas como grillos o los grillos como estrellas por la noche. Pero sabemos que no es posible el descanso cuando los políticos tiran y llenan y ensucian todo. Creo que agosto sólo me durará este artículo. Cielos de ala, luz en gajos, agua peinándose, ojos de muchacha como constelaciones vertidas en conchas… Los miraré un poco más, antes de que se los lleven con la marea la realidad y los piratas.

Somos Zapping: Rajoy, Nixon, Chaves, Fígaro (05/08/2013)


Embudos, pajas y vigas. No sé si Mariano Rajoy me recordó más a Nixon o a Chaves, envarado de grave dignidad, declarándose recto y honrado igual que si proclamara un dogma crístico, sin necesidad de explicar ni rebatir. Rajoy y Chaves, los dos cantando a dúo aquello de la calumnia de El barbero de Sevilla, pidiendo un juicio de Dios como en Lohengrin, apelando a la palabrita del Niño Jesús, identificándose con el Estado o la Autonomía, y hasta atacando a EL MUNDO. Al final, las piezas blancas o negras se enrocan igual cuando no hay otra defensa. Y se nota que no hay otra defensa cuando se enrocan así. Cómo explicar lo inexplicable, cómo excusar lo inexcusable... Demasiados hechos no aclarados. A Rajoy le hicieron todas las preguntas que no podía contestar, simplemente. En ese nivel de defensa lo que se pide es un acto de fe y la gente no está para esas cosas de pastorcillos. Bueno, salvo en Andalucía, donde la política siempre ha sido iglesia. La explicación de Rajoy “no se la traga nadie”, decía Valderas en las noticias de Canal Sur. Las de Griñán y el PSOE andaluz sobre la gigantesca chorizada de los ERE y el fondo de reptiles, sí parece que son más fáciles de tragar para ciertos gañotes entrenados. Canal Sur sacaba al día siguiente de la comparecencia los titulares del New York Times, al PSOE nacional pidiendo una comisión de investigación y al de aquí exigiendo explicaciones a Arenas. Embudos, pajas y vigas, así hacen la barraca de la política. Escandalizados por la financiación ilegal de los papeles de Bárcenas y ciegos ante las mordidas de Mercasevilla o las ayudas públicas a capricho para amigotes y churreros. Si eso de la “credibilidad moral” que tanto se dicen unos a otros en las tribunas fuera realmente exigible, nos quedaríamos con los ujieres, los barrenderos y a lo mejor dos o tres ingenuos, melancólicos o despistados. Mal está la cosa. Que podamos pensar en Rajoy y Chaves como ejemplo de vidas paralelas debe de ser sin duda un signo del fin de los tiempos.


Las bodas de Fígaro. A Griñán le gusta Verdi, que siempre compuso para organillo con mono, y aun así va de melómano. Susana Díaz, musical y académicamente, creo que se acerca más a tuno viejo, pero eso aquí no importa porque seguro que Barenboim le encuentra enseguida la sensibilidad como le encontró a Chaves la altura política y humanista de un gigante, recuerden. Es lírico que sea Barenboim quien le dé la entrada a Susana Díaz en su presidencia de la Junta como a un fagot, porque eso ha sido su reunión con el maestro, su debut como presidenta in péctore que Canal Sur nos traía con fanfarrias. Barenboim en manga corta, sus músicos con el arco deshilachado de la juventud y la inocencia, en una especie de balneario sinfónico contra el mal y las guerras; y al lado el presidente de la Junta igual que un mecenas genovés dejándose adular. Todo esto es un icono institucional veraniego equivalente a aquel baño escurrido de Ana Obregón. Que en vez de Griñán esté ahí Susana, preguntando por esos pitos retorcidos que diría Paco Gandía, mientras Barenboim le hace la pelota y le explica que las guitarras gordas se llaman en realidad contrabajos, es toda una coronación digna de aquella misa de Mozart. Barenboim la hará sentir diva, o musa, como si hubiera inspirado el Concierto para violín de Berg, y así quedará ungida. Y ya para el congreso en que tome el mando del PSOE andaluz, Barenboim le dejará saludos arpegiados saliendo de una tarta, como a Griñán. Yo me he acordado de la Susanna de Las bodas de Fígaro, una buena lianta. “Oh Susanna, Susanna, quanta pena mi costi”, se quejaba su prometido. Me imagino a los andaluces en ese recitativo y la posterior aria, Aprite un po' quegli' occhi, “Abrid un poco los ojos”. Susana ya ha pasado por el fuego de los violines, ya es presidenta. “Che mai sarà?”, que se suele cantar en los finales de acto. ¿Qué pasará? ¿Cómo terminará la historia? “Vieni, cara Susanna, finiscimi l'istoria!”, le pedía la condesa. “È già finita”, le contestaba Susanna. Sí, ya ha terminado. Casi antes de empezar.

5 de agosto de 2013

#TuitMix: Tango de Bárcenas y los ERE (04/08/2013)

Foto de @LimonesAG
Basura para todos. Habrá que decirles a los playeros y a los políticos que no se peleen más, que hay basura para todos. Rajoy inauguraba agosto con cara de muerto en una hamaca y pedía de nuevo fe, pero sin aclarar ni contestar nada (diría que no respondió a las 20 preguntas de Rosa Díez no por pereza ni irritación, sino simplemente porque no podía). Hasta los GAL llegó el paroxismo, mientras en TW echaban a pelear o a bailar un tango a Bárcenas y los ERE. “Manda huevos que el PSOE hable de moralidad con los ERE andaluces en su saca”, decía @SediciFolie. “Cuando habláis de los ERE se os pone dura, porque pensáis que un clavo saca otro clavo”, comentaba @Ibarzabal_. Pero @Bribon1970 proponía cínicamente la solución perfecta: “El PSOE no vuelve a preguntar ni mencionar a Bárcenas y el PP hace lo propio con los ERE. Transparencia, ya sabéis...”. Pero no sólo se trataba de Rajoy y Rubalcaba en su enfrentamiento púnico. También otros transparentaban sus querencias o guardaban sus vergüenzas. “Cayo Lara dibuja un completo mapa de la corrupción autonómica... menos en Andalucía, claro. La izquierda plural”, apuntaba con tino @trecet. ‏@jufecampe aseguraba que “escuchar hablar a Durán i Lleida sobre corrupción produce monstruos”, y yo pensé que más o menos igual que cuando lo hace su jefe, ‏@DValderasS. “Rajoy obligado a explicarse y decir verdad. Lo denunciado por Bárcenas es muy gordo: Financiación ilegal, corrupción política...sobres”, escribía con gravedad el vicepresidente florero que sostiene a un PSOE andaluz pringado hasta las trancas. Pero para saber si ganan Bárcenas o los ERE, un debate no sirve. Son más útiles y plegadizas las encuestas. “El PSOE, que está mal, le saca en Andalucía 7 puntos al PP. El caso ERE no puede tapar el caso Bárcenas”, concluía satisfecho @JRomanOrozco. Le respondía @Yorcluni: “Ése es el espíritu, compañero. Su mierda huele peor que la nuestra. Hemos ganao. :-)”. Esto sí que merece un #findelacita.

From lost to the river. Descacharrantes los esfuerzos de ‏@RecioManolo para hacer llegar a la prensa extranjera la corrupción del PP. “Rajoy's presumption of innocence: in Spain one is considered innocent until proven not being a Popular Party militant @cnnbrk @Reuters”. “Who is going to be the next President of the Spanish Government? #SMS @BBCBreaking @cnnbrk @euronews @lemondefr @Reuters @nytimes”. @Pabol_ le respondía: “Pero si está usted hasta las orejas de mierda! "Until the ears of shit", para que me entienda”. Pero bueno, ya se sabe: from lost to the river


Los que no hicieron nada. @_susanadiaz no tuitea desde el 25 de julio. Debe de andar muy ocupada en la mudanza de toda la renovación. Pero el nacional-susanismo no para en TW. @AmparoRubiales escribía en su honor: “Los políticos que hicieron la Transición dejan paso a los jóvenes”. Sí, a los jóvenes que no hicieron nada.

1 de agosto de 2013

Ouroboros: La mejor (30/07/2013)


Tienen que ver la serie Black mirror, sobre todo ese episodio en que un dibujo animado opta a ser primer ministro. Zapatero afirmaba en pantuflas que cualquiera puede ser presidente y se confirmó en él mismo y luego, para nuestra desgracia, también en Rajoy, especie de fantasma escocés. Pero qué vamos a decir en Andalucía, donde tuvimos a Chaves. Los mejores candidatos llevarán siempre a un mejor gobierno, piensa Will McAvoy, el periodista ejemplar y cargante de The newsroom. Elegir a los mejores... Pero a los candidatos nos los imponen los aparatos, las majorettes de partido, los mantenidos que pían en el nido, la paz de los clanes o un papa de la sigla que se muere en su silla o su orinal. Sí, los mejores harían un mejor gobierno. Aunque estamos considerando que el objetivo es gobernar, proporcionar a los ciudadanos el mayor grado de bienestar, seguridad y libertad que sea posible. Es esa premisa, que damos por supuesta, la que no se cumple en Andalucía. Por eso aquí no buscan a los mejores. Buscan otra cosa.

Susana Díaz va a llegar a presidenta sin más que rodar por la colina del partido como una bola de nieve que ha ido acumulando dípticos municipales, micrófonos de diferente altura, cojines parlamentarios y un rato de consejería mefistofélica. Nos equivocamos al preguntarnos cuáles son sus méritos para llegar ahí, cuando el mérito consiste precisamente en haber llegado. Subir en los castillos de la partitocracia, llenos de mazmorras, comensales con daga y muertos en canal; aprender cómo hacer que la máquina no se pare, que la colmena siga alimentada y a salvo. Susana Díaz no ha sido elegida para gobernar, cosa que aquí nunca ha hecho falta. La inercia, los prejuicios y los eslóganes simplones se encargan de mantener un metabolismo político mínimo, algo que los andaluces no parecen notar. Mientras, las verdaderas energías se enfocan en el partido.

Susana Díaz ha sido elegida para eso. Para servir al partido desde la Junta. Si no, no se entiende nada. Ella misma ha revelado la auténtica naturaleza de su misión, en una torpeza sin duda fruto del engreimiento, al asegurar que fortalecerá la cohesión del partido desde “las primeras decisiones” que tome como presidenta. Nada nuevo eso de unir lo público con lo partidista, aunque dicho tan clarito choca. Y significa que el gobierno de la renovación, por supuesto, no buscará la excelencia ni sacarnos de la ciénaga, sino contentar cuotas y familias, esa pitanza del poder que huele a lonja. La colección de memeces, infantilismos, vacuidades, flipes y topicazos que ha esparcido Susana Díaz estas semanas ha sido vergonzosa. Para mí, incompatible con presidir un gobierno. Susana Díaz tendría poco futuro en cualquier sitio en que se exigiera a un gobernante ganas y capacidad de gobernar. Sin embargo, ella sólo tendrá que gestionar lo público para su partido y aventar propaganda y migajones al pueblo. Ha sido entrenada para eso como una ninja. Puede que sí sea la mejor.